Literatura universal I: el efecto literario

 

El objetivo es formar lectores autónomos, y crear en el estudiante el gusto y goce estético por la literatura como parte de la formación de la personalidad en atención a los valores que produce el efecto literario.
Abordamos el estudio literario bajo las ideas de que solo hay una literatura universal, una que incluye no solo la ficción, sino también la objetividad. El estudio de la literatura es abordado a través de un enfoque temático desde la biología, sobre el diseño de lo literario, su estructura y contenido. La lectura cercana como observación para su análisis y la verdad dentro de la ficción y el discurso científico. Se explora la toma de notas para construir reportes de lectura: resumen, síntesis, reseña, ensayo, sumario, semblanza.

La literatura es creadora, constituye un arte y el estudio literario, por otro lado, es una especie de saber de erudición que traduce a términos intelectuales su experiencia literaria, incorporando un modelo coherente para esta forma de conocimiento. Estudiar las grandes obras con fines pedagógicos es sumamente recomendable. La literatura es un término que suscribe a la literatura imaginativa y objetiva, su lenguaje es la manera o estilo que carga la herencia de una tradición intelectual. Su ideal es un lenguaje universal y cuando dentro de una obra funciona bien, las notas de placer y la utilidad deben coexistir y fundirse en el discurso. Si bien, el lenguaje literario sirve para reflejar la lucha humana por el progreso ético, no es una cosa pasiva, no es mera arcilla que produce significado. El lenguaje en sí, no es menos inmune a los efectos de la lucha, su naturaleza literaria está plagada de caminos para la mente y la emoción. Nos oponemos a ver la textura de la literatura como lenguaje informático que conduce a las palabras al modo de una máquina, donde solo hay que extraer información y no integrar una experiencia vital.

Uno de los dispositivos artificiales más evidentes del narrador es usar el truco de ir por debajo de la superficie de la acción para obtener una visión confiable de la mente y el corazón de un personaje. Cualquiera que sea nuestra idea sobre la forma natural de contar una historia, el artificio está inconfundiblemente presente cada vez que el autor nos muestra lo que nadie en la vida real podría ser. En la vida nunca conocemos a nadie más que a nosotros mismos por señales internas completamente confiables, y la mayoría de nosotros logramos una visión demasiado parcial incluso de nosotros mismos. No es de alguna manera, nada extraño entonces, que en la literatura se nos haya dicho que la identidad del personaje en realidad, son inferencias temblorosas sobre hombres inventados para nuestra propia vida.


¿Qué debe leer un individuo que todavía desea leer en este momento de la historia?


Nos apoyamos en Harold Bloom. El que lee debe elegir, dado que la vida no alcanza para leer todo. Leer a los héroes de la imaginación y el pensamiento no nos hace mejores sin alcanzar en cualquier caso lo sublime del arte literario. Esto nos exige ganar experiencia para leer de cerca y a fondo, tocar los cimientos del efecto literario. Formar la crítica literaria en la educación es un pilar ineludible para aprender el placer y el gozo en la memoria cuando actúa como movimiento de imágenes estéticas de profunda experiencia. La literatura levanta expectativas, de otro modo se abandona su lectura. La expectativa en la literatura como resurrección de nuestra más profunda imaginación, perpetuación poética de la búsqueda de conciencia en la que la palabra es exaltada dentro del género discursivo, y la narrativa que germina en nosotros un carácter intelectual como base firme de nuestra existencia.
La crítica literaria es una especie de asalto a un bien moral público: requiere de la libertad de interpretación para ganar profundidad en la comprensión literaria. Libertad para percibir al escribir las reflexiones de las obras de literatura, la individualidad apoyada en la teoría literaria, madura al producir valor estético en sus interpretaciones críticas. La literatura original, es decir, leer la originalidad dentro del mercado del libro, y vivir entre obras las innovaciones de lo original. Toda obra original se vuelve parte de la lista recomendable para el lector. Hacerlo así, requiere apoyarse en los críticos literarios como mentores del canon literario. La gran literatura muestra su autosuficiencia para permanecer vigente y pertinente para enriquecer el progreso ético del hombre. Este es el factor de prueba más difícil para una obra, y de lograrlo, podrá ser considerada clásica en algún momento de la historia. Al leer las obras clásicas conformaremos para nuestra persona, los valores, las ideas, nos haremos de la fuerza estética que nos permite aprender a hablar con nosotros mismos y los otros, de un modo en el que hablar nos saque de la invisibilidad social. Leer es del todo intimidad solitaria de gran acontecimiento racional y emocional, por más que se intenten imponer obscenos intentos de volver a la lectura una tradición pública, conversar en el texto es una inspiración cultural sublime necesaria para el crecimiento de la cognición y la memoria. La imagen de un lector contemplando la página, es una que proyecta soberanía intelectual, el verdadero arte de la imaginación individual. Al leer la mortalidad se convierte en una empresa.

“El mundo es un tejido que tejemos diariamente en los grandes telares de informaciones, debates, películas, libros, chismes, pequeñas anécdotas. Hoy, el alcance de estos telares es enorme: gracias a Internet, casi todos pueden participar en el proceso asumiendo la responsabilidad o no, con amor u odio, para bien o para mal. Cuando esta historia cambia, también lo hace el mundo. En este sentido, el mundo está hecho de palabras”. Olga Tokarczuk. El narrador tierno.


En el lector, dentro de su hogar, aula o ciudad, en discusiones en sociedad, surge de la memoria el valor estético de sus ideas, y construye entre obras de literatura, la lucha por dar sentido, a esto Bloom lo refiere como construir nuestra memoria literaria, no es recordar a Hamlet, es a partir de la experiencia de vivir a Hamlet que la lectura se trasforma en nuestra personalidad, prolonga nuestra mortalidad, si bien no nos libra de nuestros verdugos, si hace de nuestra existencia lo que le debemos a Shakespeare, nuestra capacidad de producir objetivos sociales admirables.

LETRAS

 

Cervantes
Shakespeare
RichardSon
Austen
Dickens
Paz

Rulfo
Eliot
Tolstói
James
Conrad
Borges

Hesse
Woolf
Joyce
Kafka hemingway
nobokov

orwell
beckett
camus
saramago
Morrison
Auster

MÁrquez
casares
Neruda
Castellanos
Allende
Oates

Garro
Atwood
Undset
Buck
Mistral
Sachs

Gordimer
Wislawa
lessing
Müller
Munro
Svetlana

Tokarczuk
Russell
Sartre
Shólojov
beckett
Bellow

canetti
Golding
SIMON
WOLE
BRODSKY
CELA

GRASS
COETZEE
JELINEK
PINTER
PAMUK
LLOSA

DYLAN
HANDKE
POEMA
NOVELA
TESIS
ARTÍCULO

REVISIÓN
ENSAYO
RESUMEN
RESEÑA
CUANTO
PATENTE

BIOGRAFÍA



·

Autoevaluaciones de la asignatura

Literatura universal I: el efecto literario

ISBN 978-607-xxxx-x-x

Contenido

1. Erratas
2. Efecto literario
3. La literatura
4. La verdad
5. Método de reporte

Referencias

 

Autores:

Eduardo Ochoa Hernández
Nicolás Zamudio Hernández
Gladys Juárez Cisneros
Lizbeth Guadalupe Villalon Magallan
Pedro Gallegos Facio
Gerardo Sánchez Fernández
Rogelio Ochoa Barragán