Texto universitario


 

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Módulo 8. Argumentar, estilos de pensamiento, el arte de sentencias y párrafos 

8.1 La argumentación


El profesor que asigna a los estudiantes la tarea de elaborar argumentos sólidos y a la vez, por ejemplo, abordar el tema de encontrar el modo de reducir violencia, este tipo de tarea intelectual anticipa que se trata de una empresa intelectual seria. No se trata de discutir por hablar, sino de razonar, apoyar los alegatos dando razones y persuadir a otros a aceptar esas razones, por estar justificadas y apoyadas en fundamentos, hechos, datos, evidencias, teorías… En el español hay varias maneras de referirnos a tomar esta actitud: argumentar, argumentación y discusión. En la cultura ordinaria y popular, la discusión por error es ampliamente vista como una forma de violencia verbal, pero la esgrima de las ideas no debería evitarse, ella no busca imponer un conjunto de creencias, hábitos y habilidades justificadas para hacer ver más competente al portador. La discusión debemos considerarla como la solidaridad de compartirnos para hacer en sociedad, un espacio más sabio de conocimiento. 


La argumentación es un uso intelectual del lenguaje, una especie de razonamiento en un estilo fino y claro. Esta habilidad se desarrolló junto con la idea de democracia en la antigua Grecia. Los ciudadanos cuyas propiedades habían sido incautadas por el régimen tiránico, querían que se les devolvieran sus tierras, para ello necesitaban convencer a los tribunales recién establecidos por la joven democracia. Esto requiere de ensamblar proposiciones y presentarlas dentro de argumentos coherentes y estructurados en una narrativa discursiva que permita llegar a conclusiones. Esta habilidad discursiva se le llama pensamiento crítico, razonamiento riguroso, análisis, retórico y el término más general: argumentación. Desde entonces, la democracia verdadera es aquella en que los ciudadanos dentro de una educación artística liberal, ganan poder de liberación ante los estados corruptos, gracias a su libertad de conciencia para ganar mejores argumentos en el seno mismo de su tradición intelectual. La educación moderna humanista científica, es aquella que ofrece a la comunidad un espacio mental y literario para su vida profesional y cívica, en la que se enmarcan discusiones y acciones por el consenso riguroso de sus ideas. Este objetivo se intenta rescatar en este texto.


Discutir es un proceso, una actividad en la que las personas participan cuando producen, intercambian y demuestran razonamientos a favor o en contra de las afirmaciones, declaraciones o reclamaciones de justificación. Las unidades del intercambio de las discusiones son los argumentos; productos lingüísticos que tienen la intención de apoyar o rechazar, dando una posición a los interlocutores frente a la necesidad de la verdad. Esta unidad de conocimiento para las discusiones emplea proposiciones, cláusulas, operadores discursivos, lógica epistemológica-doxástica, inferencias, evidencias, hechos y arquitecturas de teorías. Argumentación, a veces también se le considera como un genero creativo discursivo, en el que la narración, la ontología y la metafísica juntas claramente definidas desarrollan el arte de la lógica a la caza de ganar claridad y objetividad. La argumentación es un ingrediente de la democracia avanzada, el grado de civilidad alcanzado por una sociedad, se mide por el arte de su tradición intelectual de discutir, es decir, es la práctica de justificar cláusulas (cadenas de razones) en condiciones de incertidumbre sobre lo verdadero. Es una actividad en la que la gente se involucra, algo que se hace juntos en comunidad para consensuar acuerdos sobre el progreso ético que ellas mismas determinan. La argumentación tiene lugar en la educación de excelencia, en el aprendizaje más profundo y en el arte del razonamiento más fino. El valor moral está en relación a las sociedades que resuelven sus crisis por el diálogo moderado por la argumentación y se alejan de la violencia. Justicia social, ciencia, tecnología y educación son entornos de virtud que descansan en el arte de argumentar[1].


Decir que la argumentación se trata de justificar las afirmaciones de nuestras creencias, significa que se trata de dar razones con fundamentos, evidencias y piezas normativas de conocimiento; creer y actuar están justificados si creemos que tenemos razón en ello. Una buena razón se apoya en el estándar matemático de certeza, pero además justifica su creencia en la ontología y la epistemología cuando está dirigida a lo extra lingüístico (lo real). De este modo, justificar es aumentar la confianza en la verdad de las afirmaciones[2]. 


Preguntarnos si una afirmación está justificada, nos plantea naturalmente cómo se da esta. Dice sobre el mecanismo de discusión que se dirige a defender una afirmación. La persona que da razones para instaurar sus afirmaciones, normalmente plantea el problema y aporta una discusión. Pero es la comunidad seria y honrada en su esfuerzo analítico, quien determina si la afirmación está suficientemente justificada. 


Justificar una afirmación, entonces, es diferente de probarla, en el sentido matemático de no contradicción con su base axiomática. Tampoco es lo mismo que persuadir a otra persona para que esté de acuerdo con la afirmación. Uno es persuadido a aceptar una afirmación si, por cualquier medio, se le induce a aceptar una declaración. Justificar una afirmación implica un medio específico de persuasión a saber: el razonamiento hipotético. Implica persuadir a una persona para que acepte una afirmación ofreciendo lo que sea necesario para considerar un argumento como una buena razón para creerlo. Si una persona acepta las razones, aumentará la probabilidad de que uno acepte sus discusiones, entonces esa persona ha encontrado que la afirmación está justificada solo hasta que ella misma la discute[3].


Una declaración es una cadena de razonamiento en la que se busca el consentimiento de otra persona. Si usted y nosotros estamos comprometidos con un argumento, decimos que su declaración es compartida en la discusión de ambas personas. Esto no afirma que la declaración sea verdadera, sino que los involucrados en su socialización comparten y defienden a través de argumentos la verdad que expresa. Declarar, deja claro que un argumentador que emite tales declaraciones, está haciendo una afirmación sobre la creencia y la acción de otra persona, pidiéndole que encuentre la justificación que le da sustento y, por lo tanto, que acepte también encontrar suficiente sustento.


Todo el proceso de discusión, es un proceso de argumentar o validar argumentos, que se lleva a cabo en condiciones de incertidumbre. Nadie en su sano juicio discute lo que da por seguro, porque no hay razón para ello. Participar en la argumentación, es poder mirar el mapa de evidencias, hechos, teorías y apoyarse en la investigación para verificar si son confiables las premisas que condujeron a conclusiones que más tarde son declaradas como una creencia con posibilidad de ser verdadera. La investigación sugiere que la observación de datos, hechos y teorías en experimentos empíricos, son métodos más eficientes y a menudo más confiables para resolver desacuerdos en el mundo de lo real[4]. 


Las cosas inciertas no pueden ser ciertas a través de la argumentación simple. No importa cuán seguros estemos. No importa cuanto hayamos evaluado y cuidado las razones ofrecidas en la discusión, si están en contradicción con pruebas empíricas, podrían estar equivocadas. La argumentación es siempre un método arriesgado para justificar las afirmaciones, por lo que si hay medios disponibles de experimentación, normalmente son empleados. 


Pero esto no es una exclusión, ya que gran parte de nuestras vidas implican asuntos que son inciertos. Toda cuestión de valor comparativo, implica incertidumbre. También lo hace toda cuestión cuando elige entre alternativas de declaraciones, no podemos estar seguros absolutamente de la conclusión, sin embargo, a menudo no podemos sentarnos al margen o esperar a ver lo que el futuro va a revelar; tenemos que decidir ahora mismo qué creer y hacer. Esto se ilustra claramente en el tema del cambio climático. Las preguntas que guían la discusión se reducen a lo que debemos hacer ante la incertidumbre, debemos actuar ahora o debemos esperar, y si actuamos ahora, ¿qué medidas debemos tomar? La mayoría de las actividades de argumentación intentan reducir la incertidumbre generando conocimiento. Si bien los métodos más confiables no reducen a cero la incertidumbre, no debemos dudar en participar de la argumentación en los muchos ámbitos de nuestra vida en los que las decisiones sobre qué creer o qué hacer, deben tomarse con conocimiento de causa en medio de la incertidumbre.


Hemos visto, entonces, cómo los términos clave se practican; justificar, declarar y lidiar con la incertidumbre mediante la discusión, ayudan a dar forma a nuestra comprensión de lo que es la argumentación. El objetivo que buscamos a través de la argumentación es construir una sociedad con un razonamiento efectivo en la comunicación. Nos referimos al razonamiento que logra el propósito del progreso ético de la sociedad, en esa toma de decisiones acertadas en la práctica diaria, significa que juntos con los demás, justificar las afirmaciones nos permite dar pasos, ofreciendo la razón, como el medio para la justicia social, la paz y la solidaridad; la razón, ese proceso fundamental dado en la argumentación, es el propósito del humanismo científico[5].


La argumentación deriva de tres disciplinas antiguas, cada una de las cuales, como la propia argumentación, a veces se malinterpretan: lógica, dialéctica y retórica. La lógicase refiere a las relaciones entre las proposiciones de un argumento. A veces se equipara solo con el razonamiento estructural matemático, pero no es el único enfoque de la lógica. En los últimos años, ha habido un creciente interés en el razonamiento que depende de proposiciones basadas en contextos específicos de significado y en las que las relaciones entre premisas y conclusiones no están garantizadas solo por su forma, sino que existen en el mundo de lo posible: la probabilidad de lo verdadero. Toda rama de estudio de la lógica informal, es un intento de comprender y avanzar en ese razonamiento en el lenguaje ordinario. Por ahora, podemos decir que la preocupación de la argumentación por la forma (por la estructura de las declaraciones y las inferencias que se vinculan juntas) es un reflejo de la disciplina de la lógica. 


Es la dialéctica, la segunda raíz disciplinaria de la argumentación. Esta se equipara con la amplia gama de fuerzas históricas imaginadas por Karl Marx. Este punto de vista ve a la historia como el avance de una posición (tesis), contrarrestada por la posición contraria (antítesis), y del choque entre ellas resulta una nueva posición (síntesis), que con el tiempo se convierte en una tesis en sí misma, y entonces comienza el proceso de nuevo. En realidad, sin embargo, el término dialéctica tiene un significado más antiguo y más simple. Es el proceso de descubrir y demostrar el conocimiento a través de preguntas y respuestas. El modelo dialéctico está presente en los diálogos de Platón. Si la lógica enfatiza en la forma, la dialéctica enfatiza en las interacciones entre las personas. Es el dar y tomar argumentos tratando de empujar a que se dé alguna conclusión. La dialéctica es en sí misma la discusión moderna. 


La tercera raíz disciplinaria de la argumentación es la retórica. Se refiere al arte del discurso que crea nuestra realidad. No es una actividad mecánica, es un conjunto de habilidades intelectuales para fundamentar, justificar, discutir, explicar, demostrar, categorizar…, la escritura orientada al análisis y la crítica del discurso. Es el estudio de cómo el discurso mediado por símbolos, influye en las personas. La retórica, considera que el objetivo deseado, es obtener la adhesión de la audiencia a una discusión e investigación; es el arte de la disposición de inferencias y cláusulas en las razones que pueden conducir a conclusiones rigurosas y elegantes sobre lo humano o sobre el universo de lo material. 


Aristóteles consideró a la retórica como la facultad de descubrir en el caso dado, los medios disponibles de persuasión. Mientras que la definición moderna se centra en el estudio de la creación del descubrimiento, de averiguar qué enfoques están disponibles para influir en el otro para crear posibilidades de lo verdadero. Promueve la formación de pensadores críticos, de una literatura abierta que desafía el fin de la historia de la ideas. Ensayar mejores argumentos apoyados en la solidez lógica y la elegancia del discurso, todo ello, para persuadir (como efecto literario) en el espacio intelectual. La lógica, la dialéctica y la retórica se encuentran entrelazadas y son irreductibles entre ellas.


En los foros de discusión, los participantes deben tomar cinco actitudes esenciales derivadas de estas tres últimas raíces históricas de la argumentación:


1. Los participantes en un debate deben crear una controversia genuina entre ellos. Sus diferencias entre las ideas deben mantener en todo momento justificaciones y en caso de sólidos argumentos, reconocer y acercarse a un acuerdo sobre las afirmaciones más sólidas.


2. La discusión es real y no trivial entre los participantes. Los alegatos de los desacuerdos deben fundamentarse y justificarse, en ausencia de razones debe asumirse preferencia por los individuos que sí aportan evidencias, referencias, justificaciones y argumentos de explicación, demostración y descripción. De cualquier manera la controversia no vale la pena considerarla una discusión si los participantes no definen con justificaciones sus afirmaciones con claridad en una posición particular.


3. Aceptar una idea no solo es estar de acuerdo con ella, no es simplemente enfrentarnos a una posición con la que estamos a favor, es defenderla con fundamentos y justificaciones, de lo contrario solo se asumirá la posición de tomar parte de algo que no se conoce con profundidad. Al no tener una posición defendible, no se puede participar en el debate de las ideas, simplemente alejándonos con la frase: “lo que sea lo acepto”, porque desde luego importa más lo que logramos pensar que lo que elegimos sin justificación. Discutir es una actitud de progreso de la comunidad intelectual, no realizar el trabajo previo necesario para una discusión, esto delata que no estamos convencidos de que es posible mejorar las ideas con las que damos sentido a la realidad o, quizá, pensamos que las ideas son algo eterno y que una vez creadas son en su verdad inmejorables. 


4. Es necesario dejar de lado intimidaciones, sabotajes emocionales o daño moral cuando se participa en grupos de discusión. Debemos involucrarnos con la energía de nuestras justificaciones y argumentos, debemos ser capaces de ejercer y dejar ejercer el pensamiento crítico y el buen juicio respaldado en la lógica y los contextos. En las circunstancias en las que discutimos y valoramos el acuerdo con las otras personas; solo cuando se da libremente, y no es resultado de la coerción de nadie.


5. En todo momento la argumentación es el medio para resolver los desacuerdos, es mejor aplazar los acuerdos cuando las partes no están listas para exponer sus justificaciones. En la administración de la discusión, es necesario decidir las diferencias y categorías temáticas para que la situación necesariamente pueda desahogarse en sus acuerdos. Si todos los participantes en una discusión están en el acuerdo de la agenda de discusión, es más probable llegar a mejores argumentos. 


En resumen, la discusión es es el medio para gestionar la solución de conflictos y tomar decisiones en comunidad. Nuestra salud mental y nuestra supervivencia social requieren que en muchos asuntos confiemos en los dispositivos de la lógica, el discurso y la ontología. Pero cuando las partes mantienen lo que piensan como posiciones incompatibles, con diferencias reales significativas y no desean resolver la disputa, entonces, es posible que algún tipo de violencia surja ante la debilidad metodológica de  estos grupos. Participar en la argumentación requiere esfuerzo. Cuando las personas discuten, sus posiciones rara vez se expresan como una verdad absoluta, ellas se hacen  presentes la naturaleza de la incertidumbre en todo proceso de justificación. El esfuerzo de argumentar favorece la socialización de cooperación de lo que será una asunción de riegos y progresos.


El razonar con una audiencia, es decirle a la audiencia independientemente de lo que quiere escuchar; la evidencia disponible a favor de alguna idea, que será trabajada en cuerpos de argumentos y expuesta a la audiencia sin ningún recurso intencional de engaño. La manera de evitar este peligro es poniendo a prueba las afirmaciones, buscando el acuerdo de la audiencia al evaluar el proceso crítico de las conclusiones. Para participar en una discusión, es razonable convencer a la audiencia que hemos realizado el fuerzo necesario para justificar nuestras afirmaciones. Una estrategia muy exitosa, es iniciar planteando el problema a nuestra audiencia. Además, exponiendo la precisión variante de los significados y valores presentes en nuestros argumentos que la audiencia hipotética suponemos asume de otro modo. 


La naturaleza de la incertidumbre está presente en todo proceso de razonamiento. Este reconocimiento, justifica por nuestra parte asumir un grado de humildad. Por lo tanto, cuando nos involucramos en la discusión, estamos implícitamente en acuerdo con los otros en que podrían tener razón en sus posturas. La controversia en otras palabras, se refiere a las distancias implícitas de todo conocimiento surgido explícitamente dentro de un mundo con incertidumbre irreducible a cero[6].


Puesto que independientemente de las ideas discutidas y las conclusiones acordadas, la naturaleza de la incertidumbre en la argumentación (podría más tarde demostrarse otra cosa), es de otra manera una verdad en evolución constante, y no podemos decir, con seguridad que una declaración o afirmación es correcta en absoluto en sus saltos inferenciales. Los argumentadores pasan de lo conocido a lo desconocido basados en juicios críticos discutidos. El capital intelectual de los participantes en una discusión, es en el fondo, qué tan sólido logró ser el trabajo previo en el que saltó de lo que sabemos hacia lo que no sabemos, mediante inferencias hipotéticas deductivas o inductivas. 


Lo que hace que las inferencias sean razonables, es el proceso de validación de premisas, cláusulas que integran las justificaciones en su orden lógico de construcción. El orden de construcción de los razonamientos, nos ayuda a tener presente las condiciones que resisten la erosión de nuestras ideas. La justificación tiene grados de fuerza, que van desde lo meramente plausible a lo altamente probable. Y siempre es provisional y está sujeta a cambios a la luz de nueva información o argumentos. Pero cuando una afirmación realmente importa, es cuando es resultado de la resistencia a su discusión pública (consenso de afirmaciones resultado de fuertes discusiones); esto fortalecerá su compromiso con la verdad y la confianza en que sus creencias, con las que da sentido a la realidad, fueron examinadas cuidadosamente.


A pesar de la aparentemente contradicción que nos conduce crear ideas en medio de la incertidumbre, la argumentación es fundamentalmente una empresa cooperativa. Esto puede sonar extraño, porque asumir una posición sugiere que los argumentadores impugnan y asumen un enfoque particular para cuestionar los argumentos de los demás. Pero el intercambio de estos elementos de juicio, son los medios que permiten empujar el escrutinio cuidadoso a nuevas demostraciones y explicaciones sobre lo verdadero.


Podríamos imaginar a la discusión como el mecanismo responsable de la toma de decisiones justificadas por la mejor razón o el juez de cooperación social que produce dentro de una esgrima de ideas, una fuerte posición a modo responsable de tomar juicios sólidamente informados. De hecho, un tipo de argumentación dentro del debate o discusión documental, hace exactamente eso, construir progreso ético en el manejo de las mejores razones disponibles. Discutir es la característica canónica del valor científico de participar en sociedad, en la búsqueda de mejor conocimiento para llegar a una decisión en la que puedan tener el mayor grado de confianza en un escenario de alta incertidumbre. La discusión respaldada por el esfuerzo de la argumentación, es el medio que reduce la violencia, aumenta la cooperación y considera la crítica como el medio de conocimiento en que la lógica aumenta la confianza en el resultado de su consideración.


Para discutir los participantes deben compartir un lenguaje mínimo común y un sistema de significados especializados en el contexto del tema. De lo contrario, la discusión será improductiva porque descubrirán ideas fuera de lugar, y la corrupción del contexto de discusión entorpecerá el flujo del debate. Es el estado de cosas de una discusión, muchas veces el resultado de hablar entre sí con un mismo lenguaje especializado para ganar profundidad en ese marco de incertidumbre. Además, las personas en las discusiones comparten fundamentos, precisiones semánticas de términos y normas de procesos subyacentes en el proceso de elaboración del razonamiento. Se puede estar en desacuerdo con la evidencia, aceptar conclusiones e insistir en observar datos empíricos y no poder llegar a acuerdos por la falta de formación lógica del interlocutor. La cortesía de reconocerse incompetente, con falta de información al respecto y asumir la civilidad de marcar inteligentemente nuestras limitaciones de experiencia intelectual, esto se considera, un valor epistémico poderoso para enriquecer las discusiones, es probable que la argumentación constructiva se logre más que por un recurso discursivo lógico, por una actitud argumentativa humilde frente a la complejidad de lo desconocido.


Los valores como la modestia, el respeto a escuchar y hablar, la voluntad de profundizar y la importancia de dar libertad para explorar nuevas vías de argumentos: son por mucho, valores comunes de los grupos de discusión competitivos para progresar en la búsqueda de nuevas ideas. Pero en la medida en que este marco de valores de cortesía se deteriora, todas las situaciones se tornan en dirección a la violencia o coerción, basadas en poderes distintos a los de la razón.


Hay dos riesgos principales cuando aceptamos argumentar en una discusión. En primer lugar, el riesgo que demostremos que estamos equivocados, y por lo tanto, perder nuestra comodidad y demandarnos más esfuerzo para fortificar nuestras afirmaciones. El otro riesgo, es asumir necedad y descortesía, todo con la falsa ilusión de que nuestra reputación esté en riesgo ante los ojos de otros que nos importan. Tendremos que modificar nuestro sistema de creencias o valores para tener en cuenta el cambio ético de nuestra persona frente al peso de nuestras afirmaciones. Tener que modificar nuestro sistema de creencias, es sin duda el desafío más importante como riesgo de participar en una discusión. No es un asunto trivial, de hecho es una evidencia de madurez y flexibilidad mental de nuestro intelecto alcanzado. 


Cuando está a la mano tomar decisiones sin justificaciones sólidas, alguien preferiría este camino que tomar riegos de tener que rectificar su toma de decisiones, por pereza o por autoritarismo; al final sociedades así buscan más un profeta que una comunidad que democratiza el conocimiento en favor de sí misma. Si una persona supiera con seguridad absoluta (cero incertidumbre) sobre las consecuencias de tomar una decisión, podría no haber ningún incentivo para discutir al respecto. Ella asumiría simplemente mantener su posición y esperar que los otros se comporten o que la realidad esté determinada en lo absoluto en su comportamiento. Esta es la razón por la que creemos que los estudiantes deben discutir todo el tiempo sus afirmaciones hasta consolidar científicamente la evolución de sus justificaciones. ¿Por qué participar en la argumentación y correr riesgos de renovar nuestras afirmaciones? Porque, la mayoría de las veces, deseamos revalorizarnos frente a nuestra ignorancia o adversarios de las ideas. El adversario no solo es una persona con el objetivo de ser persuadida, es también el otro que nos reclama ser mejores seres humanos. Una persona que valora a su adversario, es una que sabe que de él depende en su interacción racional renovar cada día su capacidad de pensamiento y juicio. Valorarnos a nosotros mismos, es esperar que la conciencia de nuestras derrotas en discusiones, sin duda nos harán de mejores conocimientos y una mente más flexible que se adaptará al ritmo de renovación del saber moderno.


La persuasión como mecanismo ético, asume que los seres humanos somos criaturas intrínsecamente sociales. Dependemos para nuestra salud mental, de la interacción con otras personas y sus ideas, es por ello, que el confinamiento solitario es considerado un castigo para los criminales en las prisiones. Cada vez que interactuamos con las ideas de otros, existe la oportunidad influir en ellas y la posibilidad de que nos influyan. Por lo tanto, no puede ser el caso de que todas las formas de influencia sean éticas, para serlo en estas discusiones, los persuasores deben asumir valores epistémicos y emocionales que proporcionen vínculos dignos de cooperación. De hecho, las personas en lo común, tienen fuertes tendencias a no dejarse persuadir, a menudo se niegan a participar por el temor a ser manipulados. Nadie puede persuadir a nadie que no tenga la voluntad de cuestionar sus ideas. Sin embargo, hay otra preocupación que debe tomarse en cuenta, ¿qué hacer si nuestras creencias son susceptibles de no tener nada que las respalde en su objetividad? Significa que cualquier creencia o valor ético es un acto de fe, y se está más vulnerable a la manipulación que en las discusiones francas de la argumentación. No discutir las ideas, es crear una sociedad de generaciones de relativistas amorales, de materialistas de proyectos del tiempo inmediato, de indiferentes al dolor y del sufriendo de la naturaleza y de sus semejantes, y propensos sobre todo a actuar con violencia para conseguir sus fines.


Así como es imposible que un persuasor implante una creencia a otra persona en contra de su voluntad, es igualmente difícil argumentarle a una persona sobre lo que la tiene a menudo en desventaja social sobre su condición de progreso. Nadie ha argumentado que la libertad individual es algo malo; ni nadie ha argumentado que proteger y educar la cultura intelectual de los hablantes plantea un contexto de una educación perversa que corrompe la civilidad. En lugar de conducirnos al relativismo, es más probable que la argumentación produzca una decisión adaptada al contexto particular que una basada en la rigidez ideológica de los dogmas. 


Incluso si las creencias básicas a veces son cuestionadas por un argumento opuesto, eso no necesariamente es algo malo, si motiva a la persona a defender creencias mediante cálculos de argumentos para ello. De hecho, son las creencias que aceptamos sin pensar las que tarde o temprano nos hacen propensos a la manipulación y el hacer del cada día una derrota que no aporta ninguna sabiduría a nuestra vida. Un fuerte desafío a nuestros valores epistémicos y creencias dentro de la educación en las aulas, fortalece nuestra adhesión al humanismo científico que nos conduce a una postura de justicia social.  Un profesor que hace un silencio forzado en sus estudiantes, extingue el valor de la argumentación, hace ver al conocimiento como ideas que no envejecen, y a la razón de justificar, explicar, calcular, demostrar…, lo destierra y en su lugar, solo adoctrina a la juventud. 


En lugar de que un estudiante construya su identidad intelectual, en casos de aulas con silencio forzado, irradian creencias por fe, y venden la imagen carismática del profesor más que el carácter intelectual de su tenacidad por alcanzar un mejor razonamiento. Cuanto esto ocurre, la argumentación está desterrada; problema grave, tanto para el individuo al que se atrofia su habilidad cognitiva, como para la sociedad en la que participa en su progreso ético. De hecho, el conocimiento de un contra-argumento podría desafiar a una persona que comete errores éticos, siendo uno de los incentivos más fuertes en el cambio de comportamiento en primer lugar. Hay una cierta cualidad autorregulante en la práctica de la argumentación que provoca la rectificación humana en sus ideas u acciones. La argumentación es una manera de evolucionar en nuestra persona, una cuyo rasgo más marcado, es una reconfiguración cerebral de nuestras creencias con las que habitamos y actuamos en este mundo. 


Deliberar, es una interacción en las que las personas se unen para tratar conjuntamente de resolver un problema. Durante este proceso de deliberación la razón descubre en la controversia provocada por la incertidumbre, mejores posibilidades éticas de éxito. Los lazos personales entre los participantes en la deliberación de conclusiones, harán a la literatura disponible el mejor juez para resolver la controversia. Básicamente documentar las justificaciones, mantiene la relación personal a salvo de la violencia. En casos extremos, el desacuerdo puede requerir de importar expertos o montar experimentos en relación a derrumbar la parálisis de deliberación[7].


En la deliberación, el aula típica se transforma en seminarios de discusión de pensamiento. A menudo, las declaraciones de los participantes, tienen la oportunidad de mostrar sus cartas de justificación, ello, reconstruye las piezas de un nuevo conocimiento, incomoda y lanza a los participantes a investigar más profundamente los hechos observados. El profesor llevará la responsabilidad de reconstruir y analizar todo lo vertido en las discusiones, así como producir una síntesis deliberativa de las ideas logradas. Así, deliberar, es pasar de los alegatos a ofrecer razones que sinteticen una apostura y abandonen las posturas dogmáticas. Se ofrece apoyo a las personas para que puedan unirse a la discusión, para ello el profesor recurre a crear literatura como plataforma de inicio de toda esgrima de ideas. El objetivo de la deliberación, es construir para los participantes, una forma específica de registrar los progresos colectivos en el conocimiento que se discute. 


Pero, a diferencia de la deliberación con respecto al debate, este último es explícitamente revelar contra-argumentos y defender posturas en las escuelas del pensamiento. El deliberar busca crear un acuerdo de síntesis de las posturas argumentativas. El propósito de ambos, deliberar y debatir, es la toma de decisiones genuinamente prudente y fortalecidas en la razón más sólida disponible. 


8.2 Cómo se observan los argumentos 


¿Cómo sabríamos en una discusión lo que hemos visto? Es una pregunta muy difícil porque en realidad no “vemos a los argumentos”. Estos están dentro de una narrativa, incrustados en el discurso, en la conversación, en los escritos…, son estas interacciones  las que tienen el efecto de influir en las ideas de las personas y justificar las afirmaciones que hacen sobre su creencia o acción. De hecho, son lo que las personas producen durante estas interacciones: las ideas. Son un conjunto de declaraciones en relación lógica con teorías, hechos, evidencias, cálculos, demostraciones…, divididos y combinados e incluso, hechos explícitos en lugar de asumirse como una referencia a su documentación. 


Durante mucho tiempo, el modelo de los argumentos aceptados fue el silogismo categórico, una serie de declaraciones sobre las categorías y sus relaciones entre sí. Supongamos que está en medio de una conversación con un amigo que se ha apasionado en la política. En un momento tu amigo dice:


Todos los políticos deben ser encarcelados.


La conversación continúa, y cuando es tu turno, preguntas:


¿Por qué dices que deben ser encarcelados?


A lo que responde:


Bueno, todos son corruptos, y ahí es a donde pertenecen los corruptos.


A partir de este fragmento de conversación podemos reconstruir el siguiente argumento:

Todos los políticos son corruptos.

Todas las personas corruptas deberían ser encarceladas.

Por lo tanto, todos los políticos deber ser encarcelados.


Así que no solo tenemos un argumento, sino que también es válido. Observe que no podemos decir que el argumento es verdadero. No sabemos que estos políticos son realmente todas personas corruptas, independientemente de las circunstancias, deban ser encarceladas, y eso también es muy improbable. Pero lo que podemos decir es que si todos los políticos son corruptos, y todos los corruptos deben ser encarcelados, entonces todos los políticos deberían estar en la cárcel. ¿Podemos estar completamente seguros de eso? no, porque no hay manera de que las premisas puedan ser correctas y sin embargo la declaración es falsa. Tal argumento sería autocontradictorio.


En este argumento las declaraciones usaron el término Todos. La lógica formal también puede acomodar los términos a ninguno y alguno. Nuestras declaraciones podrían ser sobre Todos, Algunos y Ninguno. El modelo de lógica formal no es muy sensible al contexto del argumento, este solo considera la sintaxis como una vía para su validez. Supongamos que en un texto lee la declaración: “hay un 1% de riesgo de error”. Esta declaración tendrá una fuerza diferente si el contexto es la informática, donde al integridad de los datos está por debajo de este porcentaje, pero, si se trata de medicina el contexto, es razonable el riesgo de presentar efectos adversos al ingerir medicamento. La misma fuerza del modelo formal, pero con un fondo contextual que gobierna el criterio de verdad del argumento. El contexto también debilita o fortalece al argumento, al despojarlo de contexto, sus proposiciones no es posible atribuirles verdad o falsedad.


Es importante darse cuenta que el modelo formal de la lógica formal no tiene ninguna intensión en si sus declaraciones son verdaderas a la luz de la teoría o sistema de conceptos, se centra únicamente en la forma de la relación lógica entre sus sentencias. La fortaleza del modelo formal, es que permite decir en una demostración pura matemática que si sus premisas son verdaderas, con certeza su conclusión lo serán. Pero en los modelos de argumentos modales, los temas que se discuten no implican certeza, sino que se ocupan de los grados de verosimilitud y de probabilidad en medio de un contexto irreducible en su incertidumbre. El argumento modal es desde su contexto probable, significante o fuerte/débil. Estos matices representan la interacción entre premisas y su contexto, y la inferencia entre la conclusión y sus premisas.


El punto clave de la responsabilidad de los participantes en una discusión es en última instancia, que el argumento exitoso, debe ser aceptado en su mayor fuerza, dado que es apoyado en evidencias, hechos y experimentos controlados. Pero, podemos debilitarlo si encontramos contradicciones entre las evidencias que sostienen las declaraciones de las premisas, en las que está apoyada la inferencia de conclusión. El desafiar los enclaves entre premisas, usted está afirmando que existe en su cadena de razonamiento inconsistencias lógicas. 


En el caso del razonamiento formal, como hemos visto, el vínculo entre pruebas y afirmaciones es automático. En otras palabras, las premisas implican su criterio de verdad y la inferencia de las demostraciones es absoluta. Esto no significa que las demostraciones sean verdaderas, sino más bien que en ellas hay una verdad confirmada por la forma de la síntesis que revela la no contradicción. La razón es así, discusión limitada a confirmar lo que ya está implícito en las declaraciones de evidencia (las premisas); no nos dice nada nuevo. Pero cuando nos involucramos en el razonamiento con los otros, por lo general queremos ir más allá de lo que ya sabemos y establecemos algo nuevo en la discusión. Por esta razón, nuestras inferencias no están garantizadas. Al modificar el contexto con cierto grado de complejidad, la probabilidad de las proposiciones anteriores a estos cambios también distorsionan su certeza, su fuerza, su pertinencia. 


A diferencia del razonamiento formal, el razonamiento modal no implica ni garantiza la refutación. Más bien, es como una autorización de verdad en función de dos vías, los locales (premisas) en relación a su verdad respecto al contexto conceptual y el teórico que les da sentido, y la vía de inferencia entre la conclusión y la exigencia de verdad de sus premisas. El orden parece sugerir, que primero evaluemos lo que hay de verdad en las premisas respecto al contexto, segundo, la relación modal entre las premisas (cláusulas) y finalmente la conclusión respecto a las inferencias hipotéticas deductivas o inductivas con sus locales en términos de probabilidad de ser plausible. En el argumento modal, la evidencia y la afirmación son explícitas en las premisas, pero, el vínculo con el criterio de verdad es algo implícito al contexto teórico desde donde se discuten las ideas. El marco teórico es el orden de criterios sobre lo verdadero que contribuye a que las proposiciones contribuyan a avanzar en el argumento[8]. 


Argumentos complejos


Supongamos que al leer un periódico, nos concentramos con la declaración: “La adopción inmediata de un impuesto sobre el carbono es la única manera de frenar los efectos del cambio climático antes de que sea demasiado tarde”. Debe señalarse inmediatamente que, para sostener esta declaración habría que establecer varias declaraciones subsidiarias. Por ejemplo, la afirmación supone que el cambio climático se está produciendo y que es un problema importante. La afirmación también supone que se trata de algo urgente que requiere una acción inmediata. Se supone que ningún otro enfoque para el problema podrá funcionar. Y asume que un impuesto al carbono es factible. Según sea necesario en el camino hacia el establecimiento de la justificación principal, se apuntalarán nuevas proposiciones. 


Podemos ver lo que hace que este argumento sea complejo. No es la dificultad del objeto, sino el hecho de que el establecimiento de la reivindicación principal requiere la creación de un gran número de justificaciones por varias vías. La principal afirmación es la que se espera sea aceptada por una audiencia. El gran número de declaraciones que deben establecerse a lo largo del camino de justificaciones derivadas de la proposición principal, es una ramificación que se diverge. Cada justificación subsidiaria puede considerarse como tesis en apoyo a la idea principal. Pero puede funcionar como prueba solo si se apoya a sí misma como afirmación. Grandes ensayos se construyen de esta manera, generando un argumento complejo elaborado en tesis subsidiarias.


A partir de estas consideraciones podemos decir en abstracto que el que argumenta siempre debe tratar de presentar su argumento (aportación) en forma de múltiples justificaciones subordinadas. La discusión del argumento principal, es tratar de refutar su tesis por sus diferentes vías de justificación, porque eso probará en complejidad de escrutinio de las ideas a quien trate de refutarlo. Pero en la práctica esto está determinado por el contexto y el desarrollo del tema del argumento. La estructura subordinada de argumentos es muy útil para el ponente a pesar de sus dificultades en la abstracto. 


Lo que hace complejo un argumento no es solo que las demostraciones de la discusión principal, esas subordinadas, contengan estructuras de razonamiento difíciles de delimitar. También es el hecho de que el mismo argumento principal puede tener estructuras con conexiones que impliquen diferentes contextos. 


Podemos distinguir entre argumentos simples y complejos, los simples, no se caracterizan por su objeto, sino por el hecho de que presentan una única discusión y proporcionan un único nivel de argumentación justificada. Para estos argumentos seguimos en su apoyo un orden de legitimación, una cadena de razonamiento. En cambio, el argumento complejo se caracteriza por el hecho de que habrá una o más discusiones subordinadas, cada una de las cuales también funcionan como prueba en la discusión principal; este argumento suele involucrar no solo niveles de discusión, sino además, involucra más de un contexto. 


Aunque la argumentación es más central sobre las declaraciones de tesis, la evidencia es el básico que los defensores de los argumentos utilizan para respaldar sus afirmaciones.  Para que el argumento tenga éxito, todas las partes que discuten o debaten, deben aceptar la veracidad de las pruebas. Pueden estar en desacuerdo acerca de por qué importan o lo que significan; pueden cuestionar si realmente son pertinentes y relevantes para apoyar una declaración o no; es por eso que, cuando las partes no aceptan la verdad de las premisas, para ello deben aportar pruebas adicionales, respaldadas y justificar su relevancia. El objetivo de la evidencia después de todo, es aumentar la aceptabilidad de las tesis. 


Hay muchas maneras de categorizar a la evidencia. Para nosotros los tres tipos principales de evidencia son: datos objetivos, consenso de las comunidades de conocimiento y credibilidad de las fuentes. 


Los datos objetivos son declaraciones que pueden verificarse de forma independiente y que están ampliamente en acuerdo. Quiere decir que cualquier persona honrada y seria, utilizando procedimientos o mediciones establecidas, podrá investigar y llegar a conclusiones similares. Esto no significa que todos estén sujetos a la misma conclusión de interpretación de los datos, pero el desacuerdo es sobre el significado de los datos y no sobre su verosimilitud. Una forma clásica de datos objetivos son las estadísticas. Se trata de declaraciones cuantitativas de un número de enumeraciones o mediciones que toman varias formas de interpretación del espacio de información, datos sin procesar, porcentajes, proporciones, números de índice, mediciones de tendencia central, rangos de cambios, declaraciones de probabilidad. 


Para estar seguros, es importante usar el tipo correcto de medida estadística para fines del argumento, y es importante asegurarse de que los cálculos fueron correctos. Pero la pregunta clave es si la exactitud de la declaración estadística será aceptada por todos como base objetiva de un argumento particular.


Otro tipo de datos objetivos consiste en objetos (piezas de evidencia material) y documentos tangibles, las cosas reales que se convierten en una controversia. Los objetos tangibles pueden desempeñar un papel muy importante en los juicios legales, ilustrar la fuerza de una teoría, derrumbar una explicación, apuntalar una hipótesis, producir nuevas preguntas cruciales para el progreso científico o técnico. Por su puesto la pertinencia o relevancia de las pruebas materiales o documentales no dejan de estar en controversia en su reconocimiento común entre las tesis que las involucran.


La observación directa es otro tipo de datos objetivos, son los más empíricos de todos, un investigador observa algo y lo informa. Sin embargo, estas observaciones directas deberán ser independientemente ratificadas por otros en su verosimilitud. Aunque decimos que los datos objetivos son declaraciones que podrían verificarse de forma independiente, también es cierto que son declaraciones que ordenan en extremo los hechos en forma de un consenso social de las comunidades de conocimiento.


Es decir, el consenso implica que las declaraciones pueden verificarse de forma independiente y alcanzar un consenso sobre su verdad no generalizado, sino unánime. Son creencias que están tan extendidas que son tomadas como hechos por la mayoría de las personas y evaluadas en su consecuencia. Al no requerirse más pruebas, estas declaraciones son llamadas, proposiciones normativas de una disciplina. Funcionan como un discurso estandarizado por argumentadores que desean hacer frente a una carga de pruebas.


Un juicio de valor compartido, también puede funcionar como evidencia. Del mismo modo, en la era moderna, este tipo de sentencias tienen un valor aceptado para establecer la fuerza de las ideas basada en el consenso que dispone entre los líderes del conocimiento. Una vez que se ha proporcionado un juicio compartido, puede servir como prueba a otras declaraciones sin el requisito de pruebas adicionales.


Otro tipo de evidencia es el testimonio. Es la declaración de fuentes calificadas que pueden saber directamente y que su credibilidad como observador lo califica como confiable. La credibilidad a menudo es una función de la experiencia en la figura del testigo de los hechos. El interés del propio observador es un factor que afecta la declaración de los testimonios. Y las críticas que se pueden hacer a la evidencia:


1. Accesibilidad. ¿La evidencia está abierta y disponible para su inspección por otros? Si la evidencia se mantiene en secreto, es imposible utilizarla en contexto, las evidencias que no se pueden comprobar deben ser sospechosas en su objetividad.


2. Credibilidad. ¿Es confiable la evidencia? ¿La incertidumbre es aceptable, el sesgo del margen de error hace confiable su aceptabilidad?


3. Consistencia interna. ¿Se contradicen las pruebas? La calidad de la evidencia se debilita cuando su pertenencia se socava respecto a la estructura de la afirmación que intenta justificar. 


4. Consistencia externa. ¿Se contradicen las pruebas disponibles por fuentes independientes? Cuando el comportamiento de los datos se cruzan y estadísticamente son insignificantes.  


5. Recencia. La evidencia ha sido reemplazada por pruebas más precisas.


6. Relevancia. Se debilita o fortalece la evidencia en el sentido de su nivel de importancia sobre la conclusión. Su valor proviene de su capacidad para ayudar a predecir una declaración. Si las evidencias no expresan directamente la cuestión, no son concluyentes para respaldar una conclusión.


7. Adecuación. La evidencia disponible es satisfactoria o no para respaldar la declaración que se presenta. 


8. Precisión. ¿Dice la evidencia lo que se pretende? Todo los datos de apoyo realmente tiene un sesgo aceptable.


9. Contexto. La evidencia desde luego que no existe aislada, esta tiene sentido en su significado por el contexto en el que está incrustada. Si no tenemos cuidado, es probable que al parafrasear la evidencia la saquemos del lugar donde fue respaldada por un marco teórico particular.


10. Adecuación al propósito. Algunos tipos de evidencia son más apropiados que otros para ciertos propósitos. Las pruebas fácticas son más apropiadas a una declaración, como expresión de un juicio enmarcado por un cuerpo teórico y práctico, considerado importante testimonio en la medida de su relevancia para los objetivos de observación.


La relación entre la evidencia y la declaración, junto con la verdad y la calidad de la evidencia son las consideraciones principales que afectan a la fuerza del argumento. La pregunta es, qué permite que las evidencias cuenten como pruebas para la afirmación en particular de una conclusión. Se trata del concepto de validación, que designa un criterio para la calidad del argumento que es independiente del contenido de las evidencias o de la discusión. No pregunta si las evidencias son verdaderas, sino más bien, si las evidencias son verdaderas para lo que se discute. Antes que podamos entender este concepto, necesitamos revisar brevemente sus raíces en la lógica deductiva formal.


Contrariamente a la creencia común, la diferencia entre la deducción y la inducción no es que una haga una inferencia de lo general a lo particular y lo otro en sentido contrario. De hecho, cualquiera de las dos puede inferir en cualquier dirección. Más bien, la diferencia es que en la lógica deductiva formal, la afirmación exige garantías para la evidencia. Otra forma de decir esto, es que las evidencias deben ser verdaderas para que la afirmación sea verdadera. Lo que determina la validez, entonces, es enteramente una cuestión de forma y la validez se entiende, como corrección de la forma.


La deducción formal tiene la característica de implicación (es la garantía de la declaración). La afirmación debe ser absolutamente cierta si la evidencia es verdadera. La mayoría de los lógicos considera que la argumentación lógica deductiva formal debería ser el estándar de todo intento de investigación científica. Esto por reconocer en este tipo de argumento válido, que la consecuencia y la implicación son características de robustez del mismo. Usamos el razonamiento como herramienta para pasar de lo conocido a lo desconocido mientras justificamos cada uno de nuestros movimientos. La determinación de que las evidencias añaden fuerza a la afirmación no se proporciona por la fórmula o norma lingüística, sino por el ejercicio de juicio humano. Se sabe que el juicio es falible, sin embargo, para que sea razonable, se suman confirmaciones razonables de otros observadores. 


8.3 El esquema del argumento


Así como hay varios tipos de evidencia, también es cierto que hay varios tipos de inferencias y justificaciones. Inferencia y garantía podemos usarlas indistintamente, ya que una inferencia de tipo X será autorizada por una afirmación de tipo X. Para cualquier tipo determinado de inferencia, habrá patrones dentro de este tipo,  preguntas críticas qué hacer para decir si la inferencia es razonable en cada caso, y habrá situaciones en las que uno debe ser extremadamente cauteloso acerca de hacer la inferencia. Lo que cuenta como válido variará con el patrón de inferencia. Estos diferentes patrones de inferencia se denominan esquemas de argumentos. ¿Cuántos tipos de patrones de este tipo hay? Nosotros consideramos seis patrones de razonamiento, algunos de los cuales tienen patrones subsidiarios: Argumento de ejemplo, argumento de analogía, argumento de singo, argumento de causa, argumento de autoridad y argumento de forma. El término argumento sugiere que las categorías se construyen a partir del patrón de inferencia y orden identificados en cada una de las seis categorías. 


Argumento de ejemplo


Los argumentos basados en ejemplos relacionan oraciones con el todo. La autorización específica (nos referimos a un orden subyacente), es que el todo es básicamente como una de sus partes o, la parte es básicamente como la totalidad, dependiendo de la dirección en la que estemos procediendo. Existen dos tipos de autorización basada en ejemplos: generalización e ilustración. La generalización se utiliza cuando las evidencias se relacionan con una parte y la declaración de conclusión se refiere a un todo. La orden afirma que lo que es cierto para una parte, también lo es para el todo. La ilustración es justo lo contrario. Comienza con pruebas que se relacionan con el todo, y la justificación se refiere a una parte. La generalización procede de un específico a un general; por otro lado, la ilustración, de lo general a lo específico. A veces se considera a la generalización como inducción y a la ilustración como deducción. 


Un punto importante a considerar, si la generalización se basa en una numeración completa, el argumento será deductivo. Pero cuando la gama de casos potenciales es grande, hace imposible numerar todos. Cuando la numeración es incompleta y la orden dice “lo que es cierto de la parte será cierto para el todo”, estamos confirmando en la orden que los ejemplos son representativos del conjunto. En otras palabras, estamos diciendo que los ejemplos son manifestaciones típicas del todo. No son casos inusuales o excepcionales. No podemos saberlo con seguridad: solo podemos afirmarlo con cierto grado de probabilidad.


Existen dos patrones principales de generalización inductiva: generalizaciones estadísticas y anecdóticas. Las generalizaciones estadísticas son el resultado de extraer al azar de una población más grande, determinar que lo que es cierto de esa muestra, también es cierto de esa población más grande. Este es el enfoque para el argumento utilizado por encuestas. Las generalizaciones anecdóticas son por supuesto menos rigurosas. Se producen cuando un argumento cita varios casos específicos de categorías, deduce que son representativos de la categoría en su conjunto (aunque esto solo puede saberse con menos precisión que en el caso de la generación estadística), y luego afirma un alegato sobre toda la categoría de la que se tomaron los ejemplos. 


Si el número de ejemplos es muy pequeño (especialmente si está considerando una generalización estadística), es posible que no pueda inferir nada sobre la categoría en su conjunto. La razón es que con certeza puede haber dejado fuera características significativas de la población en su conjunto. Es prudente preguntarnos si los ejemplos que citamos representan todas las dimensiones de la categoría; sin son precisos o ambiguos y, verificar no caer en la falacia de la composición, que resulta de asumir que  lo que es cierto de la parte es automáticamente cierto para el todo, cuando en realidad la parte y el todo son dos niveles diferentes de análisis. Y la falacia de la división es justo lo contrario, supone que lo que es cierto para el todo será en automático para una de sus partes. Así que al seleccionar ejemplos, usted hace evidente que descubrió un patrón que admite una inferencia deductiva o inductiva sobre el conjunto de esa categoría. 


Argumento de analogía


Un segundo patrón de inferencias y órdenes es la analogía. Si las órdenes basadas en ejemplos se fundamentan en la relación entre partes y enteros, las órdenes analógicas se basan en similitudes. La orden analógica modelo es sobre cosas que son equiparables en muchos de los aspectos probablemente iguales con respecto a sus atributos. Hay dos tipos de órdenes basadas en analogía: la analogía literal y la analogía figurativa. La diferencia entre ellas son los elementos que se comparan. Una analogía literal, es una comparación del mismo tipo básico. La evidencia, son puntos similares en muchos aspectos esenciales y la inferencia es que probablemente sean similares en el aspecto que se está debatiendo. Las analogías literales se utilizan para establecer casos paralelos, como en modelos de referencia. La comparación es entre los casos con los que estamos más familiarizados y los casos con los que estamos menos familiarizados. La diferencia es que el caso menos familiar, siendo básicamente como los casos más familiares, es probablemente también que ellos se basen en el mismo aspecto específico que estamos considerando. Un uso específico de las analogías literales es establecer precedentes para la situación en cuestión. Este uso es común en la argumentación médica y legal. Al establecer jurisprudencia, o en otras palabras analogía literal, se puede aplicar a casos similares en juicios a determinadas circunstancias análogas.


La analogía figurativa, aquí, los elementos que se comparan ya sean objetos, personas, eventos, cosas o ideas no son del mismo tipo básico. De hecho, por lo general son tipos  básicos muy diferentes. Lo que se está comparando no son los elementos en sí, sino las relaciones entre ellos, sus funciones de integración o interacción; en este tipo de analogía por figuración el argumentador tratará de convencer a la audiencia con la relación más familiar, demostrando que es esencialmente similar a la que la audiencia está familiarizada. Hacernos más conscientes sobre lo desconocido a partir de algo conocido, en consecuencia, la analogía figurativa se utiliza para demostrar que los conceptos abstractos son esencialmente como otros conceptos que ya aceptamos. Si obtenemos una gama estrecha de características, u omitimos algunas que obviamos son pertinentes, es más probable que nos desviemos un poco al concluir algo como análogo por figurativo, pero ganemos reducir complejidad en la comprensión de nuestra audiencia respecto a lo que se está discutiendo o debatiendo. Cuando son débiles los elementos que se comparan como similares, estas diferencias significativas debilitarán el argumento o simplemente su rigor será nulo.


 Argumentos de signos


El argumento que se basa en inferencias (u órdenes) sobre signos. A veces esto se conoce como argumento de síntoma o argumento sintomático, pero todos estos términos se refieren a la misma cosa. El patrón básico de esta inferencia es la presencia del signo que nos permite inferir la presencia de la cosa significada. La relación clave es la coexistencia de dos, si dos cosas o eventos que ocurren habitualmente juntos, y notamos que uno es causal de otro, es una inferencia razonable en el que el otro también está presente, no una inferencia garantizada, sino una razonable correlación. Es importante ser claros desde el principio que este tipo de orden no establece ninguna influencia de una cosa sobre otra, sino simplemente muestra una implicación de coexistencia. Tal vez la correlación es más un argumento de que dos cosas son y coexisten sin explicar su conexión más profunda. Las pruebas IQ, o todo tipo de estandarizaciones son de este tipo de argumento de signo, en el cual no explica el porqué de su especulación profunda, calcula con precisión la predicción de coexistencia, pero no dice porqué es así, un ejemplo es la teoría cuántica. Las regularidades son un caso de argumento de signo, basados en órdenes en signos podemos inferir la existencia de lo desconocido a partir de la presencia de lo conocido. Un signo sería una orden deductiva porque la presencia del singo garantiza la presencia de lo que el signo defiende.


Argumento de causa


Este es uno de los argumentos más utilizados, pero, de los más complejos de inferencia de un factor que incide en otro: la causa. Es complejo porque la influencia por lo general es inobservable y solo deducible cuando se realizan experimentos controlados. El primer método de este tipo fue llamado método de diferencia por John Stuart Mill. Toma dos cosas que son diferentes, hipotetiza lo que causa la diferencia, a continuación, mantenga sistemáticamente las dos cosas constantes con respecto a cualquier otro factor. Si el único factor en el que son diferentes es el de la hipótesis, entonces, la causa de esa diferencia debe ser el factor que se hipotetizó. Por la sencilla razón de que las cosas son iguales en cada uno de los otros aspectos. El otro enfoque de Mill es, tome dos cosas que sean similares entre sí. Hipotetizar lo que hace que sean similares. A continuación, aísle todos los factores que pueda, aparte del que hipotetizó, asegurarse de que dos cosas son diferentes con respecto a cada uno de esos otros factores. Luego dado que los elementos son similares al final, la causa de la similitud debe ser el único factor que se mantuvo constante, porque ninguno de los otros factores, al ser diferente, podría haber producido similitud.


Nunca es posible asegurar que hemos asilado todos los demás factores. En un mundo complejo, hay un número teóricamente infinito de factores que componen cualquier cosa, por lo que siempre puede haber causas alternativas, aparte de las que estamos hipotetizando, que no aislamos no mantuvimos constantes porque no éramos conscientes de ellas. En la vida, entonces, debemos estar preparados para establecer garantías causales apoyadas en argumentos que las justifiquen. Tales argumentos explicarían cómo es posible que nuestro supuesto factor pudiera ser la causa y por qué es más probable que persistan otras causas posibles (motivos o medios). Estos argumentos justificativos de la orden de causalidad a menudo no se hacen explícitamente, pero el defensor debe estar dispuesto a ofrecerlos si se impugna la orden de causalidad.


Son dos tipos de inferencias causales, las de explicación y las de predicción. La primera, da cuenta de los efectos dados haciendo inferencias sobre sus causas, mientras la segunda intenta predecir los efectos del conocimiento de las causas dadas. Son un tipo de explicación a la retrospectiva que busca responder ¿Por qué sucedió X? Estos argumentos tienen lugar después de que X ha ocurrido e intentan identificar una o más causas para X. Cuando los efectos son conocidos y la tarea es dar cuenta de las causas para asignar responsabilidad. Dado un conjunto de condiciones, el objetivo es identificar el relato más simple, plausible, más probable o más coherente para ellas. Claramente esta tesis retrospectiva es una inferencia inductiva.


Un caso especial es la explicación de las paradojas. Las paradojas son situaciones que están en propósitos cruzados con lo que aparentemente deberían ser. Por ejemplo, en los años 80’ los libros estaban muy restringidos para ampliar la base de lectores en la comunidad. En 2020 la Web hace posible acceder a cientos de miles de libros electrónicos y la baja alfabetización intelectual no permite que la conectividad Web se traduzca en mayor número de lectores. La idea es que el intercambio de argumentos trata de explicar esta aparente paradoja.


Un subtipo de explicación causal es la generalización causal. Estas declaraciones a veces se denominan “leyes de cobertura”. Son declaraciones generales sobre qué causa qué, que se pueden utilizar para hacer declaraciones causales en un caso particular. Las explicaciones o predicciones causales, deben comprobarse mediante las siguientes pruebas:


1. ¿Se ha confundido una relación de signo con una relación causal? A veces una correlación se puede afirmar erróneamente con una causa. Identificar una relación causal proporciona una explicación eficaz entre causas probables y la de signo conduce a identificar con los datos un comportamiento diagnóstico sin explicar sus orígenes.


2. ¿Hay una falacia después de esto? Si bien es cierto que una causa debe preceder a su efecto, el hecho de que algo venga después de otra cosa no significa necesariamente que lo que vino después es un efecto de lo que vino antes. En ausencia de una buena razón para creer en la relación causal, es probable que sigamos en una falacia.


3. ¿Hay una causa común? A veces una cosa puede aparentar que es la causa de otra, cuando en realidad ambas son efectos de un tercer factor que es causa de ambos. 


4. ¿Hay una causa alternativa posible? A veces lo que parece ser la causa realmente no lo es.


5. ¿Hay múltiples causas o efectos significativos? Estas preguntas entran en juego especialmente cuando se utilizan inferencias basadas en causas para justiciar posiciones políticas. El mundo es complejo; las causas tienen rara vez un solo factor. Puede no haber una gran contribución a menos que logremos interconectar las causas en circuitos de explicación y aislemos un eslabón de proceso de efecto. Dado que los argumentos causales se utilizan con tanta frecuencia, es importante que puedan satisfacer estas pruebas. 


Argumento de testimonio


El testimonio es una forma de evidencia. Pero también hay un patrón de inferencia en el que el razonamiento desde el testimonio hasta una afirmación puede constatar que la razón para su afirmación es consistente entre observadores. X afirma una declaración; X es una autoridad fiable en relación con dicha alegación y Y es otro testigo que con independencia corrobora la información; por tanto, la declaración es probable que sea cierta. Nuestra disposición a actuar sobre la base del testimonio refleja el hecho de que ninguno de nosotros puede reclamar autoridad sobre cada tema que afecta nuestra vida, por lo tanto tenemos que confiar en el juicio de aquellos que pueden ser considerados autorizados para cada caso. La inferencia de testimonio se trata de la credibilidad de las fuentes y su coherencia entre los testimonios.


Hay dos tipos de inferencias de testimonios, los hechos u opiniones. Una declaración de un experto (hechos) y una cita en lugar de testimonio parafraseado (opinión). En la mayoría de los casos, buscamos testimonios de expertos (persona ampliamente calificada sobre un tema superior en creces a una persona promedio). Estamos dispuestos a aceptar el juicio de una persona en base a sus experiencias. A veces usamos testimonio de personas que no son expertas (laicos), cuando están en mejores posiciones para saber lo que está en cuestión (testigos oculares), cuando la audiencia es más probable que se identifique con laicos que con la imagen del experto. 


El testimonio citado representa las palabras exactas utilizadas por la persona que hacemos referencia, mientras el testimonio parafraseado se aproxima a la sustancia de lo que la persona dijo, aunque no en las propias palabras de la persona. El testimonio citado es generalmente preferido, porque es más probable que represente la fuente con precisión. Pero a veces, la cita puede ser demasiado larga, demasiado técnica o demasiado confusa para que la audiencia la siga. En estos casos parafrasear representa un recurso que precisa en el lenguaje de una audiencia la cuestión referida.


Las pruebas de un argumento de testimonio deben someterse a evaluación:


1. ¿La fuente es una autoridad científica, moral, técnica…, sobre el tema en particular? 

2. ¿Hay una base para que las declaraciones del testigo sean tomadas como una fuente informada?

3. ¿La fuente es razonablemente imparcial?

4. ¿Es el testimonio es corroborado y actual?


Si se puede establecer convergencia de múltiples testimonios independientes, la declaración de varias citas es menos probable que sufra debilidad ante ataques en discusiones y debates.


Argumento por forma


El último esquema que discutimos implica la inferencia en la forma que toma el argumento. La idea central fue referida por Kenneth Burke, quien escribió que la forma es una excitación y cumplimiento de la expectativa más probable que un oyente o lector se verá convencido de la conclusión, porque satisfizo la forma en lo que el público esperaba se justificara.


Como vimos anteriormente, en el razonamiento deductivo formal la validez de un argumento depende enteramente de la exactitud de su forma. Los argumentos lo hay en tres tipos básicos acorde su forma: cuasimatemáticos, cuasi-lógicos y narrativos.


Los argumentos cuasimatemáticos se basan en la aplicación de propiedades matemáticas a sujetos no matemáticos. Por ejemplo, si A es mayor que B y B es mayor que C, A es mayor que C. Si esta característica se aplica para determinar cuál es el mejor equipo de natación, si el equipo A derrotó al equipo B, es presumiblemente  mejor que B; de la misma manera si B derrotó a C, es presumiblemente mejor que C. El argumento es válido, y no depende de cómo utilizamos el concepto de “mejor” en una situación específica. Lo mismo ocurre con otras características matemáticas, como la reciprocidad, la equivalencia y la transitividad.


Los argumentos cuasi-lógicos aplican reglas aparentemente lógicas a situaciones no formales. Imagine, por ejemplo, que el científico prueba una hipótesis en el laboratorio. El científico podría razonar que si la hipótesis es verdadera, la prueba produciría resultados de cierto tipo. El científico podría entonces llevar a cabo el experimento y obtener los resultados esperados. ¿Significaría esto que la hipótesis ha sido confirmada? Una vez más, no necesariamente, porque los resultados podrían haberse obtenido por razones distintas a la hipótesis (de hecho el científico puede haber cometido la falacia de afirmar lo consecuente). La razón por la que muchos estudios científicos se consideran válidos es que son cuidadosamente controlados. Es decir, el procedimiento está diseñado para tantas explicaciones alternativas para los resultados como sea posible, dando al científico más confianza en que la explicación hipotética es correcta. La validez de la inferencia depende del diseño experimental donde los controles son adecuados.


Los argumentos narrativos utilizan el diseño narrativo para apoyar una afirmación. Depende de un tipo diferente de forma: la estructura narrativa con personajes, trama, algún tipo de conflicto y un desenlace. La narrativa se utiliza para construir un clímax, para conducir lo “moral” o punto de historia, para encajar ideas aparentemente aisladas en un patrón y para despertar o calmar la aprehensión sobre el avance de oponerse a las ideas o fuerzas. A veces no se utilizan para ningún otro propósito que hacer que las ideas centrales de una narrativa sean más interesantes o para hacer un tema abstracto más concreto. Las narrativas pueden ser personales, relatos en el viaje de una discusión de las ideas, biografías, cuentos y proporcionar material histórico.


Los argumentos de forma se basan en patrones familiares para facilitar la comprensión de la audiencia y aceptar una discusión. Un argumento cuasimatemático y cuasi-lógico permiten a la audiencia razonar desde lo local hasta la conclusión, siempre que se acepten las líneas de razonamiento según correspondan. Este tipo de argumentos producen grandes cuerpos de texto apoyados en partículas discursivas que permiten ir uniendo las ideas. Siempre tienden a hacer pensar al lector sobre lo que vendrá a continuación, por lo que las ideas son administradas dentro de una trama con elementos de suspenso. El cuerpo de argumentos narrativos debe considerar:


1. ¿Es apropiado el uso de la forma particular en el contexto específico?

2. ¿Se ha formulado correctamente y con coherencia el flujo discursivo?

3. ¿Es coherente el argumento resultante? ¿Hay cabos sueltos?

4. ¿El argumento tiene resonancia? La resonancia es la característica de golpear un acorde responsivo en la audiencia, para que los miembros del público puedan identificar personalmente una vivencia de conocimiento y emoción.


8.3 Falacias


Las falacias, son argumentos no válidos. Incluso si declaramos que ofrecen pruebas, y fueran estas verdaderas, esas declaraciones no justifican una inferencia en la discusión. Otra forma de decir esto, es que la relación entre las declaraciones y la conclusión no es correcta. En el razonamiento deductivo, las falacias son errores en forma de argumento. El contenido del argumento es irrelevante para lo falaz; el contenido sustantivo de las proposiciones podrían ser reemplazado por símbolos o letras del alfabeto y los juicios de validez o de falaz serían los mismos. En la argumentación ordinaria, sin embargo, el contenido, el contexto y la forma están entrelazados. Aun así, la falacidad significa algo más específico que “cualquier cosa que esté mal con un argumento”, el significado que a veces recibe en su uso común. Concretamente, se refiere a una deficiencia entre las declaraciones de un argumento, dejando de lado la verdad o la falsedad de esas declaraciones. Son violaciones a la norma del procedimiento por parte de los participantes en una controversia, pero parece preferible mantener los dos usos separados, refiriéndose a este último como error de procedimiento de validación.


Algunas definiciones de falacia como “un argumento que parece válido pero no lo es”. Hasta hace unos cincuenta años, de hecho, esta era la definición más común del término, pero fue en gran medida desacreditada como resultado de la obra del filósofo C.L. Hamblin. Es cierto, muchas falacias tienen un parecido superficial con los argumentos válidos y puede ser necesario ensayar pensar críticamente con el fin de detectar la deficiencia. Pero esa no es la condición definitoria.


De hecho, muchos de los ejemplos comúnmente referidos para enseñar falacias tienen deficiencias que son bastante obvias. Incluso para el observador no entrenando; es por eso que hacen tan buenas ilustraciones para la enseñanza. Además, tal definición no responde a quién “parece válido” el argumento y, además, cómo cualquier persona a la que realmente parece válido lo reconoce como falaz. La forma en la argumentación puede hacer que una persona sea más capaz de identificar falacias, pero una persona capacitada también será menos propensa a pensar que los argumentos falaces “parecen válidos” en primer lugar. Es mejor evitar todas esas confusiones ignorando cualquier pregunta sobre cómo parece un argumento, centrándose en cambio en lo que es una falacia: una deficiencia en la relación entre las proposiciones de un argumento, dejando de lado su verdad o falsedad. 


Lo que hace que una relación sea deficiente es el orden, si se entiende correctamente, no autoriza la inferencia de la evidencia a reclamar en otro sentido. Puede autorizar alguna otra inferencia por completo, o, aún más a menudo, no podemos saber por el argumento qué, si acaso, autoriza o a dónde conducirá. Podría conducir a la afirmación, pero podría dar lugar a una o más afirmaciones alternativas; no hay manera de saberlo.


Las falacias comunes se agrupan en cuatro categorías generales: de órdenes específicas; de claridad, de relevancia y vacuidad. Pero hay que subrayar que, a diferencia del razonamiento deductivo, ninguno de estos patrones es intrínsecamente falaz. Al menos para la mayoría de ellos, uno puede imaginar situaciones en las que son argumentos perfectamente razonables. Pero si las declaraciones defectuosas entre las declaraciones de un argumento no son siempre falacias, quién decide si son o no falacias en un dado caso. Las personas con la experiencia en el estilo del pensamiento objetivo.


8.4 La lógica difusa 


En la lógica dialéctica de Hegel, los argumentos nunca llegan a su fin, y continuarlos a menudo da como resultado consecuencias contrarias a lo que se probó anteriormente: al continuar un argumento que prueba la mortalidad de Sócrates, podemos terminar demostrando su inmortalidad. Cómo ni siquiera la contrariedad puede determinar diferencias radicales, aquellos que razonan de acuerdo con esta lógica (como el propio Hegel) tienen una tendencia a negar tales diferencias, y a pensar en la historia mundial como una narrativa única conectada: tiene una tendencia al monismo. Pero tenga en cuenta que, en la medida en que la palabra "narrativa" sugiere un desarrollo temporal, esta sugerencia debe ser resistida: una cosa sigue a otra en el tiempo todavía debe explicarse lógicamente; la historia misma debe pasar de la crónica a la demostración. El tiempo nos presenta la inmediatez del desarrollo dialéctico; pero esta inmediatez debe ser redimida por mediación conceptual; los parámetros de tiempo son pagarés que deben pagarse proporcionando una cuenta de por qué ciertas cosas no solo siguieron sino que tuvieron que seguir otras ciertas cosas, momento en el cual los parámetros de tiempo se pueden prescindir. El optimismo también se presenta naturalmente en este marco, no tanto porque hay un punto de vista disponible que es externo a la narrativa y argumenta a favor de una resolución positiva de la misma, sino porque cada fase de la narrativa solo puede deletrear su propio (interno) de valores y verlos reflejados en las formas en que esa fase está de hecho resultando. Por otro lado, la lógica dialéctica no se puede formalizar, porque todo el contexto en el que se formula un argumento (que, tendencialmente, es realmente todo el contexto) debe permanecer siempre disponible para los próximos pasos del argumento. Ninguna abstracción del contenido será legítima.


La característica distintiva de la lógica analítica, no es tanto que el significado se obtiene mediante un proceso de descomposición, sino más bien que este proceso es irrevocable, tanto para las palabras como para las oraciones: lo que se obtiene al final de hecho es un fin. Nada más se aprenderá sobre un significado, y ciertamente nada que contravenga lo que este proceso nos ha enseñado. 


Hegel llamó a su forma de razonamiento "lógica" y, aunque muchos lógicos analíticos estarían en desacuerdo con su uso del término y lo juzgarían ilegítimo, no se puede negar que existe una tradición importante que lo respalda. El nombre elegido aquí, aunque no del todo sin reparos, es “difuso”. La importancia de esta lógica se confirma mostrándola en el trabajo en grandes filósofos del pasado: Anselmo, Spinoza, Bergson, Heidegger. La lógica difusa entiende los predicados y puntos de vista opuestos como diferentes formas de ver la misma cosa, diferentes modos de hacerlo en la forma en que todo lo que normalmente se considera independiente es, en Spinoza, un modo de Dios (o sustancia o naturaleza). En él, los sorites (que en lógica analítica explican la anomalía de los predicados vagos) son una herramienta valiosa, ya que revelan que si algo se considerará como, por ejemplo, blanco o negro, depende completamente de cómo se mire.


Una práctica ordinaria cuyas condiciones ideales parecen depender de que los practicantes adopten una lógica, es el compromiso: mientras que en la lógica analítica el compromiso solo puede ser obtenido por cada parte de una negociación que renuncia a algo que desean, y en la lógica dialéctica solo puede obtenerse mediante un paso narrativo que incorpora y trasciende todos los puntos de vista conflictivos, en la lógica difusa los puntos de vista siguen siendo lo que son, y dado que se consideran puntos de vista diferentes de la misma cosa, todos pueden terminar obteniendo exactamente lo que estaban buscando. Ganar-ganar es un resultado natural en ello.


Las lógicas analíticas y dialécticas son disciplinas establecidas, y tal como se establecen son sus nombres. Hay mucho trabajo qué hacer para legitimar su naturaleza común como lógica, así como para explicar sus características contrastantes; pero nos moveremos en áreas que ya han sido mapeadas y donde se ha introducido vocabulario importante. Con nuestra tercera lógica, estamos en un territorio inexplorado, y siento lo que Aristóteles debe haber sentido cuando reconoció virtudes que nadie había reconocido antes, digamos, la que pertenece a los pequeños honores o la que pertenece a la ira. En algunos casos (como el primero mencionado), el filósofo describió a la criatura recién identificada, pero la dejó sin nombre, probablemente porque no la consideraba lo suficientemente visible; en otros le dio un nombre pero no estaba completamente satisfecho con él. En nuestro propio caso, debemos dar un nombre a lo que estamos hablando, ya que considero que es de igual dignidad a lo que la mayoría de las personas, incluida la mayoría de los filósofos, tienen que estar convencido durante siglos fue la lógica, punto, así que creo que, aunque nuestro tema sin nombre podría no ser visible en este momento, debería serlo (y es lamentable que aún no lo sea); pero nos resulta difícil encontrar un nombre con el que estemos completamente satisfechos. En el pasado, lo han llamado lógica gradual, y "difusa” sería otro candidato plausible, para etiquetar algo que no considero una alternativa genuina a la lógica analítica. Aquí vamos a intentar con “difusa”, lo cual tiene sentido, como veremos, pero es un poco exagerado. 


Sería una mala idea tratar de motivar a las personas a reconocer una nueva teoría del discurso significativo basada en la dificultad de resolver una paradoja como los sorites: sonaría como usar un cañón para disparar una mosca. Una estrategia más prometedora es presentar algunos ejemplos positivos de razonamiento que (al igual que sucede con los sorites) no se entienden naturalmente en términos analíticos o dialécticos, mejor aún, si están asociados con grandes filósofos, por lo tanto, sugieren un buen razonamiento. Ese es el curso que voy a adoptar ahora. Nuestro primer ejemplo, es una especie de prólogo en el cielo, tomado de Anselmo de Canterbury y su obra más famosa: el Proslogion.


En cap. 18, Anselmo ya ha demostrado la existencia de Dios y todos sus atributos, es decir, sus perfecciones, y ha resuelto una serie de conflictos aparentes entre varias perfecciones (entre ser misericordioso y justo, por ejemplo). Pero una nueva fuente de problemas surge y lo trastorna sin fin[9]:


“Una vez más, "¡he aquí la confusión!" ... He aquí, una vez más, el luto y la tristeza se interponen en el camino de alguien que busca alegría y felicidad. Mi alma esperaba satisfacción, y una vez más está abrumada por la necesidad. Traté de comer hasta saciarme, pero tengo más hambre. Me esforcé por elevarme a la luz de Dios, pero volví a caer en mi propia oscuridad. De hecho, no caí simplemente en eso; me encuentro enredado en eso”.


¿Qué está pasando? Hay un problema: si se muestra que Dios tiene muchas perfecciones, entonces tal vez se demuestre que es muchas cosas diferentes, incluso que tiene partes diferentes, lo que equivaldría a la falta de una perfección específica: la simplicidad. Para los compuestos, es decir, no simples, las cosas pueden destruirse, desintegrarse: pueden perder su integridad si sus elementos se separan. Tal destino, sin embargo, no puede depender de Dios; por lo tanto, debe haber algo mal aquí.


"Seguramente eres vida, eres sabiduría, eres verdad, eres bondad, eres felicidad, eres eternidad, y eres todo bien verdadero. Estas son muchas cosas; mi entendimiento limitado no puede ver tantas cosas de un vistazo y deleitarte en todos ellos a la vez. ¿Cómo, Señor, eres todas estas cosas? ¿Son parte de ti? ¿O no son cada una de ellas lo que eres? Porque lo que está compuesto de partes no es completamente una, es, en cierto sentido, una pluralidad y no idéntica a sí misma, y puede desglosarse de hecho o al menos en el entendimiento. Pero tales características son extrañas para usted, de lo que no se puede pensar nada mejor”.


La resolución viene de inmediato (y de hecho se insinuó en el pasaje anterior), como siempre es el caso en este trabajo extremadamente comprimido; las diversas perfecciones de Dios, no son cosas diferentes; específicamente no son partes diferentes de Dios; siempre son lo mismo, redactadas de manera diferente.


“Por lo tanto, no hay partes en ti, Señor, y no eres una pluralidad. En cambio, eres tanta unidad, tan idéntica a ti mismo, que no eres en absoluto diferente a ti mismo. De hecho, eres la unidad misma; no puedes ser dividido por ninguna comprensión. Por lo tanto, la vida, la sabiduría y el resto no son partes de ti; Todos son uno. Cada uno de ellos es todo lo que eres, y cada uno es lo que son el resto. Y dado que no tienes partes, y tampoco tu eternidad, que eres tú mismo, se deduce que ninguna parte de ti o de tu eternidad existe en un determinado lugar o momento. En cambio, existes como un todo en todos los lugares, y tu eternidad existe como un todo siempre”.


No estamos diciendo que la lógica analítica tenga un problema con este caso. Por lo que sabemos, podría abordarlo enfatizando la distinción entre una sustancia (aquí Dios) y sus atributos (sabiduría o bondad) e insistiendo en que la sustancia puede ser una e indivisible aunque tenga muchos atributos: que Anselmo se está confundiendo. entre atributos y partes de una sustancia. Una rebanada es parte de un pastel; la dulzura del pastel es un atributo de ello; que el pastel tiene rebanadas distintas lo convierte en una sustancia compuesta, por lo tanto, puede dividirse y destruirse; que el pastel tiene dulzura y, por ejemplo, un cierto color, en sí mismo, no lo hace compuesto. Por lo que sabemos, esa podría ser una táctica teológica viable; pero no nos interesa la teología aquí, ni tampoco si Anselmo es culpable de esta confusión.


Lo que nos interesa es que, después de ser tentado por la táctica (controvertida) de declarar diferentes atributos equivalentes a diferentes partes, razona de una manera que no tiene vigencia en la lógica analítica. Argumenta que (1) la sabiduría y la bondad (y todas las demás perfecciones) son la misma cosa e incluso que (2) cualquiera de ellas (o cualquiera de las otras perfecciones) es la totalidad de Dios, que, desde un punto de vista analítico vista, no tiene ningún sentido. La sabiduría se define de manera diferente a la bondad, por lo que es un atributo diferente; y cualquier atributo no puede ser igual a la sustancia a la que se aplica, sin embargo, esa sustancia se entiende: si, para acercarse lo más posible al paisaje que parece estar habitado aquí, una sustancia se entiende como un conjunto de atributos, entonces un paquete que incluye los distintos atributos de la sabiduría y la bondad no puede ser lo mismo que (uno que incluye) la sabiduría sola.


¿A la lógica dialéctica le va mejor? En cierto modo, sí, porque en un universo monista todo es igual, incluido Dios, su sabiduría y su bondad. Pero lo que falta aquí es todo el detalle de cómo la sabiduría se convierte en bondad, o cualquiera de ellos, o ambos, se convierten en Dios. No es como si hubiera otro tipo de detalle ofrecido; por lo tanto, inevitablemente, cualquier reconstrucción de lo que conducía Anselmo tendrá que basarse en conjeturas; pero la maquinaria de un relato narrativo y de la necesidad narrativa no se ve por ninguna parte; y esta ausencia, como mínimo, debería darnos una pausa. Quedémonos con Dios un poco más pero bajémoslo del cielo, o quizás hagamos que el cielo baje y se trague todo lo demás: conviértalo en la totalidad de lo que hay: botellas, perros y humanos. Veamos cómo razona Benedict de Spinoza. Solo existe una cosa (sustancia), afirma, y ??esa cosa es Dios, aunque "Dios" es poco más que un nombre para él y otros nombres, como "naturaleza" o incluso "sustancia", serían igualmente apropiados.


“Excepto Dios, ninguna sustancia puede ser o ser concebida... Dios es único, es decir ... en la Naturaleza solo hay una sustancia, y eso... es absolutamente infinito... Excepto por Dios, no hay, ni puede concebirse, ninguna sustancia..., es decir, algo que esté en sí mismo y que se conciba a través de sí mismo[10]”.


Entonces, ¿qué pasa con los perros o los humanos? Aquí es donde entra en juego la calificación “difusa”. Suponga que está parado en la orilla del océano, mirando las olas. Ve a uno de ellos particularmente poderoso, corriendo rápido y alto hacia usted; incluso te identificas por un momento con él, imagina que es consciente de sí mismo y orgulloso de su poder y velocidad, se siente indestructible e inmortal, solo para ser aplastado unos segundos más tarde y reducido a espuma. Puede reaccionar al espectáculo triste y pensativamente, y ver en él una metáfora del destino de la confianza y la ambición humana; es posible que desee escribir esa metáfora en una historia edificante, utilizando el espectáculo natural que acaba de presenciar para enviar un mensaje moral por el camino de sus lectores; pero también es posible que te preocupes más por la cuestión de cómo (y hasta qué punto) puedes determinar que lo que estabas viendo era, en realidad, la misma ola. Si lo hace, pronto se encontrará con problemas familiares: ¿Cuáles son los puntos exactos en los que comienza y termina una ola? ¿Cómo puedo, con cualquier nivel de precisión, distinguir dos ondas? (¿o es solo una?) Avanzando hacia mí? Y, a medida que se plantea tales problemas, puede que se dé cuenta de que quizás debería considerar la situación de manera diferente (darle un significado diferente). Es posible que desee decir ahora que no hay ondas en absoluto, si entendemos cosas individuales, antológicamente distintas e independientes (si ese es el significado de "onda"); una ola es, más bien, una perturbación del océano, una forma en que el océano está (perturbado), para usar una palabra en latín, un modo de ello. El hecho de que no se puedan distinguir las olas con precisión, desde este punto de vista, es un punto de fortaleza que confirma la visión, no una debilidad; los problemas que enfrentaba no se resolvieron tanto como se disolvieron felizmente (era una anomalía, no problemas, lo que estaba considerando). Es justo, y una característica bienvenida de su estado tal como lo concibe ahora, que no puede decir exactamente cuándo termina una ola y comienza otra, ya que es una señal reveladora de que no debe enfatizar demasiado la multiplicidad que está observando: que deberías ver la fusión gradual de una ola en otra, o en ninguna ola, como sugerente del hecho de que no debe implicarse un contraste real y sustancial allí, que algo no es una ola excluyendo a otra, al negar otro: todo lo que se habla de las olas es que el océano está (variadamente) ondulado. Tome un repollo en particular ahora, o un humano en particular. Sabemos que es difícil mantener su identidad frente a toda la diferencia por la que pasa durante su vida útil, pero enfóquese ahora en el tema opuesto: en el momento en que el lógico analítico finalmente respiraría fácilmente, porque la cosa es finalmente desapareció y la diferencia puede reafirmar repentinamente su papel ontológico: cuando la muerte, la muerte real, hace que la autopsia recomendada por la lógica analítica sea repentinamente congruente. ¿Se ha ido, se podría decir, a qué? Y puede responder ahora, en un estado de ánimo alegre: en más de lo mismo, en más de la naturaleza, de la sustancia o de Dios, o de alguna otra manera de referirse a la gota indiferenciada de la que todo proviene, y en la que todo finalmente regresa (Anaximandro propuso ápeiron), del cual todo es solo una forma de ser, un modo:


“Por mi cuerpo entiendo un modo que de una manera determinada y determinada expresa la esencia de Dios en la medida en que se lo considera una cosa extendida”.


Una vez más, en los atributos de Dios en Anselmo, la diferencia no crea una barrera infranqueable, y no se supera al trazar conexiones ingeniosas. Se absorbe en una unidad que niega la diferencia como tal, sin molestarse en resolver una diferencia a la vez; que denuncia la exageración de la diferencia, porque todo es en última instancia un ser humano o un perro, calvo o no calvo, un montón o no un montón, dependiendo de cómo lo mires. Es importante darse cuenta de lo que pueden hacer estos ejemplos y cuáles son sus limitaciones. Nadie, ni Anselmo, Spinoza ni ninguno de los otros autores, ha entendido lo que estaba haciendo como una lógica alternativa.


Spinoza pensó que era filosofía (ética, para ser precisos, aunque yo llamaría a la metafísica anterior) más geométrica, a la manera de Euclides, y Euclides era uno de los más grandes practicantes de la lógica analítica, el arquetipo de un científico aristotélico, y un modelo de razonamiento lógico convincente (analítico) para los últimos 2000 años. Lo que hizo que Spinoza se viera mal, ya que, a pesar de toda la parafernalia de definiciones, axiomas, postulados, proposiciones y similares que llenan su texto y le dan un parecido superficial a los Elementos de Euclides, ninguna de sus pruebas parece funcionar en el análisis tradicional y analítico en el sentido euclidiano: en ese sentido, todos parecen fracasar y es probable que la semejanza se reduzca a una caricatura. Hegel, por otro lado, se apropió de la sustancia de Spinoza (bautizándola como "lo Absoluto"), mientras trataba de apropiarse de todo, y lo vio como una manifestación rudimentaria de la idea; también en su opinión, entonces, el razonamiento de Spinoza no debe recibir mucho respeto independiente.


Entonces, lo que debe hacer para ver estos ejemplos de lo que pretendemos ilustrar es ser caritativo con Spinoza y Anselmo y todos los demás: piense que esas grandes mentes deben haber estado buscando algo, y que no podría estar intentando sin éxito para probar teoremas como lo hizo Euclides o funcionar como un compañero tonto para el desempeño más experimentado de Hegel, algo que podría estar al mismo nivel de profundidad, inteligencia y decoro que las lógicas de Euclides (es decir, de Aristóteles) y Hegel; eso incluso podría proporcionar una alternativa, y un rival, a esas otras lógicas. Por sí mismo, los ejemplos nunca obligarán a nadie a hacer esta concesión, esa es su limitación obvia e inevitable, pero tal vez agregar más de ellos podría estimular la curiosidad y la benevolencia en general.


¿La lógica dialéctica, de nuevo, mejoraría? Tenga en cuenta que aquí también (como en los ejemplos anteriores), no hay nada de lo que Hegel llamó "el trabajo de lo negativo": la fatigante superación de la contrariedad a través del rastreo de conexiones ingeniosas. Solo hay una mirada que se mueve de un lado a otro de una realidad integral, sin sentir nunca ningún estrés, ya que ilumina diferentes ángulos de la misma, diferentes ángulos de una misma cosa, que está ahí para que todos puedan apreciarla. El estrés que se siente proviene de oponerse a cualquier malentendido de esa realidad: de manera crucial, malinterpretando su carácter integral y reduciéndolo a pedazos que luego tendrían que quedar irreparablemente solos (lógica analítica) o cosidos minuciosamente (lógica dialéctica). Se hace hincapié en el hecho de que la realidad siempre fue integral: que su integridad siempre fue compatible con tener una arquitectura compleja e interesante, y que la complejidad de la arquitectura se deriva de las diversas formas en que puede optar por relacionarse eso.


Mencionamos el hecho de que estos ejemplos de (lo que considero sugerencias de) la lógica difusa en la historia de la filosofía tratan asuntos exaltados: Dios, el universo y la conciencia. Pero, si la lógica difusa tiene la oportunidad de estar a la par con sus rivales, debe mantenerse en circunstancias más mundanas; así que, como premisa para pasar de los ejemplos a la doctrina, permítanme considerar uno de estos casos mundanos, en el que un grupo de personas está decidiendo sobre alguna política que se aplicará y los valores que arrojan son la seguridad por un lado y libertad por el otro. Una actitud analítica hacia el debate sería definir inequívocamente "seguridad" y "libertad", declarar claramente su oposición, y luego, al presentar sus respectivas ventajas y desventajas y compararlas y contrastarlas, convertirse en un firme defensor de uno o del otro (pero, crucialmente, no ambos). Una actitud dialéctica juzgaría que uno de los dos valores (p. Ej., Seguridad) es más maduro que el otro, una etapa posterior de desarrollo dialéctico, y argumenta que la gente ciertamente quiere y tiene derecho a ser libre, pero disfrutar de ese derecho exige que puedan caminar por las calles, patrocinar tiendas y dar su opinión sobre cualquier asunto público, de manera segura, así que trabajemos en la seguridad, como la actualización necesaria de la promesa involucrada en la libertad. Una actitud difusa equivaldría a afirmar que, cuando las personas hablan de seguridad o libertad, están hablando de lo mismo: están en primer plano dos ángulos del mismo estado deseable, que se puede describir como un fruto tranquilo y seguro de lo que se debe o como la autoexpresión que produce la fructificación.


En el curso de su punto, un lógico difuso hará movimientos que nos recuerdan a los dialécticos. Para ensayar una ilustración anterior, podría decir cosas como: ¿Cómo puede alguien ser libre si no puede ocuparse de su casa de manera segura? Pero lo que importa es que no habrá asimetría en su razonamiento, ya que tarde o temprano se dará la vuelta y hará lo contrario: ahora dirá que alguien no está realmente seguro si esa "seguridad" se compra al precio de la intimidación, o a menos que lo que está haciendo "segura" sea una manifestación (libre) de su potencial. Lo que significa que, en la práctica, será conducida a soluciones para las cuales el lenguaje común tiene un nombre típicamente tomado como despectivo: alcanzará un compromiso. Es decir, en una interpretación más comprensiva de esa palabra de lo que es común, ella buscará (a veces de manera bastante creativa) alguna política que corrobore mejor el valor único de que tanto la libertad como la seguridad (ha argumentado) son "elementos constitutivos". Apuntará a un resultado final en el que "todos (o, mejor, todo) ganen", porque "todo" es de lo que siempre ha estado hablando, con el pretexto de hablar de libertad o seguridad.


El compromiso es una práctica con tanta prominencia práctica como recibe desdén intelectual. Los políticos, saben, los diplomáticos y los comerciantes son buenos en su trabajo en la medida en que negocian de manera efectiva y pueden salir de las confrontaciones tensas mediante soluciones de compromiso que serán aceptables para todas las partes.


En general, cualquier situación que tradicionalmente se consideraría una instancia de la paradoja de los sorites y, por lo tanto, la causa de vergüenza, es un caso natural para la lógica difusa. La tendencia aquí, como en la lógica dialéctica, aunque por diferentes razones, es ir hacia el monismo y pensar (con Spinoza, y posiblemente con Bergson) que todo es igual; pero, como en la lógica dialéctica, esa tendencia puede inhibirse y las aplicaciones locales de la lógica difusa son perfectamente legítimas. Será legítimo, por ejemplo, considerar a los humanos y luego afirmar que cada humano es blanco o negro, dependiendo de cómo la mires, como lo prueba una sorita adecuada. Lo que normalmente se considera una persona negra, porque se le compara con tonos más claros de blanco, se puede considerar que es blanca si corremos el espectro en la dirección opuesta; y lo mismo es cierto para lo que normalmente se considera una persona blanca. Entonces, la lógica difusa hará que las confrontaciones y los contrarios se desvanezcan, no reduciendo todo y todos a un mínimo común denominador insípido o contando historias de autosatisfacción pero explotando la porosidad de la realidad, la flexibilidad de las fronteras y la repentina familiaridad que lo desconocido adquiere cuando avanzas hacia él.


Todo se reconocerá en su otro, no porque verá al otro como una fase de su propio desarrollo, sino porque verá el camino entre él y el otro como uno que se puede recorrer sin impedimentos y en ambos sentidos. El mundo, y todo lo que hay en él, continuará siendo un lugar exquisito y opulento, donde hay blanco, negro, rosa y marrón, y de hecho todo es blanco, negro, rosa y marrón: lo tiene en sí mismo, como parte de su propia lógica, ser todas esas cosas. Y el compromiso será la forma natural de abordar un problema, no como una práctica de aceptar a regañadientes lo que no se puede obtener, sino como una forma de resonar íntimamente a toda la diferencia que existe.


La lógica difusa tampoco puede formalizarse, lo que explica la molestia implacable experimentada al tratar de llegar a una lógica formal (no analítica) de predicados vagos. La forma en que el rosa se derrite en rojo corazón no tiene nada en común con la forma en que la inocencia se funde en culpa, o un episodio de mi vida consciente se funde en otro, o todo lo que hay se derrite en un creador: cada uno de estos sorites "funciona" de una manera que refleja su especificidad y no se puede adaptar a ninguna otra. Al igual que con los movimientos dialécticos, podemos resumir de manera no informativa lo que hicimos en un sorites particular al decir que probamos algunos predicados para fusionarse gradualmente, lo que, como dentro de la dialéctica, no ayudará cuando intentemos nuestro próximo caso. Aquí, también, debemos permanecer centrados en todos los detalles del mundo, ya que cualquier detalle puede tener una importancia lógica. Si hay un carácter distintivo y singular en la lógica analítica, es que solo en él se nos permite perder la noción de la mayoría de lo que hay. Y es de lamentar que, al tomar la lógica analítica como la única teoría del logos, también hemos tomado la lógica para implicar indudablemente la falta de mundo.


Hay un lado negativo en el carácter mundano de la lógica difusa, el que se puede obtener un carácter mundano de la lógica, que se puede obtener preguntando finalmente qué significa en el mundo. Ya sea que esta lógica se aplique global o localmente, el significado de una palabra es la totalidad del contexto de aplicación: tanto "blanco" como "negro" significan todos los humanos, si son humanos de los que estamos hablando, como "ola" significa el océano entero: blanco y negro y las olas son solo aspectos de todo el asunto, cuyo destino es fusionarse con cualquier otro aspecto. Y esté atento, esta lógica se mueve entra capas subyacentes de la realidad, también llamados espacios de significado: no todo el asunto en el sentido es pertinente a la dialéctica, de una narración que captura cada aspecto y encuentra un papel verdadero para ello. No: todo el asunto en la medida en que cada aspecto es un punto de vista limitado sobre él y redime su limitación solo al perderse en los demás (eso es lo que es la fusión), lo que demuestra la ilusión de pensar que había algo sustantivo: era algo más que un modo de sustancia. Lo que nos devuelve a Dios y muestra que, a pesar de llevar esta lógica desde el cielo a tratos mundanos, un elemento importante de lo ininteligible sigue siendo vital para él.


La lógica analítica y dialéctica hace su trabajo enfatizando y explotando el inmenso poder del lenguaje, ya sea en tallar la naturaleza en sus articulaciones o en sellar todas las grietas de la naturaleza con la cera de una narración plausible. Ambos muestran la ambición de reducir el mundo a algo parecido al lenguaje. La lógica difusa muestra la tendencia opuesta: no solo a Dios, el mundo entero o la vida, sino cualquier asunto pequeño al que se aplique esta lógica, expone las limitaciones del lenguaje, hace distinciones sin una diferencia y la necesidad de no desviarse de esas distinciones - en absoluto al lenguaje, si queremos relacionarnos de manera útil con asuntos grandes y pequeños. La buena motivación que nos invita a alcanzar un compromiso, en contraste con todo lo malo que surgen de la cobardía, la falsedad y la manipulación, es conciencia de lo poco que cada uno de nosotros ve y cuanto mejor es proyectar una visión común. Pero, por común que sea esa visión, todavía es limitada, y el mundo aún se ve distante e insondable; la lógica difusa predica su propio fracaso y el del lenguaje para alcanzarlo. Tanto la precisión de una definición matemática como la seducción de una historia bien contada son anomalías, en la medida en que niegan ese fracaso, lo que puede ser una razón principal por la cual esta lógica no ha sido reconocida como una alternativa digna por sus rivales formales: hacer lógica, al igual que cualquier otra cosa, generalmente va acompañado de tener una concepción orgullosa de lo que haces, específicamente, aquí, de cuán distinguida y decisiva es la estructura del logos, cuán revelador de su objeto. Y, sin embargo, incluso lo que expone las formas en que el discurso significativo no logra sistemáticamente su objetivo es una doctrina del logos, e incluso los argumentos que nos iluminan sobre esos fracasos son formas de razonamiento.


Una lógica es una teoría normativa, que establece no cómo razonan las personas, sino cómo deberían razonar; entonces, al articular aún más las diferencias entre las tres lógicas, es mejor comenzar por considerar cuán diferente es la necesidad en ellas. En lógica analítica, la necesidad de sancionar una inferencia se deriva de aquella en la que los contrarios se excluyen entre sí: si "mortal" e "inmortal" son contrarios, una vez que Sócrates se subsume bajo humanos mortales, su vínculo con la mortalidad nunca se puede cortar. Una prueba analítica puede requerir un gran ingenio; pero si se encuentran las premisas correctas y se realizan los pasos inferenciales correctos, este resultado aparece en piedra (e independiente de la heurística del mismo).


La necesidad que rige la lógica dialéctica es del tipo narrativo: equivale a redescribir un concepto (por ejemplo, ser) para que se demuestre que coincide con uno contrario (por ejemplo, la nada y el todo), al igual que un buen narrador redescribe un personaje, un evento, o una situación para que parezca natural que ocurra un cambio trascendental en ellos mientras sigan siendo lo mismo. Esta necesidad parece más flexible que la analítica, pero esa impresión se basa en un malentendido: los lógicos analíticos dividen el problema de proporcionar cuentas lógicas de argumentos ordinarios ofreciendo primero argumentos en lenguajes artificiales que, siendo artificiales, pueden definirse con total precisión y luego traduciéndose de los lenguajes artificiales al ordinario, momento en el cual resurge toda la soltura que se dejó de lado. 


La lógica dialéctica, al no ser formalizable, no puede dividir el problema de esta manera, por lo que la soltura es obvia en todo momento. Mientras que la necesidad actual en la lógica analítica y dialéctica se pone de manifiesto mediante la atención al detalle, la única corriente en la lógica difusa difumina los detalles y, de hecho, nos hace pensar en los detalles como confusos: como hacernos perder el bosque por los árboles. De manera similar, la identidad actual en esta lógica subestima las calificaciones intelectuales, conceptuales y enfatiza las cosas indiferenciadas y materiales que se encuentran en la base de cada supuesta distinción de las parcelas de la realidad.


8.5 Pensamiento causal


Más allá de las operaciones más simples, pensar se trata de crear conexiones entre ideas. Por sí solas, las ideas tienen poco valor o importancia; solo cuando hacemos conexiones con otras ideas es que se vuelven útiles. Aunque la idea, "El objeto frente a mí es rojo", tiene sentido, tiene un valor o significado muy limitado. Pero conéctelo con otras ideas, como "El objeto es una persona" y "El rojo es sangre", y se vuelve más significativo. Por lo tanto, la calidad de nuestro pensamiento está determinada no por la fuerza de nuestras ideas, sino por la importancia de las relaciones que encontramos y las conexiones que hacemos. Ahora que hemos generado nuestras ideas, debemos mirar sus relaciones, mapearlas en patrones o estructuras simples.


La estructura de nuestras ideas. Como hemos visto, gran parte de nuestro pensamiento se realiza en patrones o estructuras. De nuestra experiencia, nuestras mentes crean ciertos patrones de comportamiento, reteniendo solo aquellos que han tenido éxito en el manejo de las situaciones de rutina que enfrentamos. Estos son patrones de creencias, valores y preferencias interrelacionadas. Son atajos mentales para que podamos evitar tener que hacer cálculos largos y complicados cada vez que tenemos que decidir qué sería mejor hacer.


Con los años, nuestro pensamiento ha sido ampliamente programado de esta manera. Utilizamos estos patrones de comportamiento de forma rutinaria y sin deliberación para ayudarnos a navegar por el inmenso espacio de posibilidades que se nos abre. De esta manera podemos interpretar la experiencia, reducir nuestra confusión a niveles manejables y predecir lo que probablemente sucederá si elegimos una cosa en lugar de otra.


La mayoría de nuestros problemas los resolvemos exactamente de la misma manera. Tomamos la misma ruta para trabajar todos los días y tenemos en mente la misma lista de cosas que necesitamos, que representa el patrón de nuestros hábitos de consumo, cada vez que vamos al supermercado. Pero el problema es que los patrones más familiares no siempre son los más útiles. Y en la mayoría de los casos no es probable que seamos conscientes de esto.


Una vez que los hemos formado, tendemos a adivinarlos. Elegimos lo que nos hemos acostumbrado a elegir porque es más fácil navegar por el inmenso espacio de posibilidades de esa manera. En consecuencia, tendemos a ignorar cualquier cosa que parezca contradecir y poner en duda nuestras elecciones y patrones de comportamiento establecidos. 


Entonces, ahora que hemos generado nuestras ideas, el siguiente paso es sacar a la superficie los patrones en los que los hemos organizado. Luego podemos probarlos y desarrollarlos para crear un patrón que refleje una comprensión más completa y matizada del tema. Esto, a su vez, nos dará una mejor oportunidad de llegar a la mejor solución.


Estos patrones toman una forma familiar a una jerarquía de ideas en la que algunos puntos principales se dividen en subpuntos. Recreando el patrón de nuestras ideas de esta manera nos ayuda a diseñar el problema. Una vez que está frente a nosotros, podemos comenzar a trabajar con él probándolo y adaptándolo.


Como la mayoría de nuestras habilidades de pensamiento, estructurar nuestras ideas parece difícil y complejo, sin embargo, lo hacemos muchas veces sin siquiera pensar. Los patrones o estructuras son el andamiaje de nuestra comprensión, por lo que se encuentran en el corazón de casi todo lo que hacemos. Sin ellos, tendríamos dificultades para ver el punto de un comentario ingenioso o humorístico, y ni siquiera podríamos comenzar a abordar un crucigrama sin reconocerlos, compararlos y adaptarlos.


Más importante aún, cuando esta similitud entre estructuras de ideas es real, experimentamos esos momentos maravillosamente reveladores de claridad repentina, cuando entendemos un principio o idea difícil por primera vez. Un profesor podría darle una analogía que de repente aclara un tema difícil. Esta visión repentina y la claridad que aporta proviene de la comprensión instantánea de la similitud estructural entre los dos conjuntos de ideas: el sujeto y la analogía.


Para dar sentido a hechos e ideas aislados, debemos revelar las conexiones entre ellos y trazar un mapa de sus interrelaciones dentro de un sistema de toma de notas. Los dos medios más efectivos para hacerlo son analizar las relaciones causales y conceptuales entre las ideas.


Relaciones causales. Muchos de los problemas que tenemos que resolver han surgido como resultado del cambio en las relaciones causales entre los individuos, dentro de una organización o aún más en la sociedad y la economía. Entonces, el primer paso es mapear estas relaciones causales. De lo contrario, no sabremos si estamos buscando una sola causa o un patrón de causas; si el problema es el resultado de la aparición de un factor que ha tenido un impacto significativo en las cosas, o si el patrón de influencias ha cambiado y se autoorganizó para formar un patrón diferente.


Una vez que haya trazado el patrón causal, estará en una posición mucho mejor para diseñar una solución efectiva. Ciertamente, será menos probable que recurra a un patrón de comportamiento que ha funcionado en el pasado, pero puede que ya no indique la respuesta más efectiva en estas circunstancias cambiantes. La toma de decisiones complejas de este tipo, requieren un tipo de pensamiento diferente del cumplimiento del patrón de rutina, que implica analizar el patrón y evaluar las relaciones entre las ideas que representa. De esta manera identificamos y eliminamos inferencias y suposiciones falsas y engañosas. Entonces podemos adaptar nuestros patrones de pensamiento de rutina o buscar otros nuevos.


Conocimiento disciplinar. Desafortunadamente, nuestra educación y capacitación ignora en gran medida este tipo de pensamiento práctico. Esto nos anima a creer que el conocimiento en la vida empresarial y profesional es un conocimiento exclusivamente teórico derivado de la investigación académica y luego aplicado en nuestro trabajo. Pero de igual importancia es el conocimiento disciplinar, representado en los patrones de ideas y comportamiento que creamos a partir de este tipo de pensamiento reflexivo en las situaciones reales que enfrentamos cada día en la profesión. A partir de esto, creamos y aprendemos a usar un banco acumulado de patrones predictivos con el objetivo disciplinar de una profesión, que nos ayudan a decidir qué hacer cada vez que se nos presentan problemas difíciles. Nuestro conocimiento práctico se adquiere en el trabajo a medida que adaptamos estos patrones para ayudarnos a comprender de manera más efectiva la situación que enfrentamos.


Lisa Tsoi Hoshmand y Donald E. Polkinghorne (1992) describen esto como "paradigmas prácticos". Insisten en que debemos aprender a usar ambos tipos de conocimiento: el teórico y el académico, por un lado, y el práctico, por otro: en la práctica real, al menos dos tipos de conocimiento están disponibles, uno contenido en la literatura teórica y de investigación…, y el otro, derivado de la experiencia de la práctica real (generalmente en forma de patrones interpretativos derivados del razonamiento práctico). Hay indicios de que el uso de ambos tipos de conocimiento en simetría es más efectivo en la vida profesional que cualquiera de los dos por separado[11].


Cada vez que nos enfrentamos a un problema difícil, nuestro punto de partida para diseñar una comprensión estructurada de la situación es recurrir a las respuestas de rutina que hemos aprendido por prueba y error. La retroalimentación positiva refuerza los que tienen más éxito, con los patrones más efectivos fortaleciéndose y los menos efectivos debilitándose. Luego los probamos y modificamos, ajustando nuestros patrones causales de rutina para que coincidan con la complejidad de la situación, hasta que terminemos con paradigmas prácticos. Estos parecen estar en el corazón del pensamiento práctico. Creado a partir de la experiencia laboral de empresarios y profesionales, reflejan el carácter local e histórico del conocimiento práctico. No solo trazan un mapa de las realidades sociales en las que hacemos nuestro trabajo, sino que nos dan una forma de predecir cuál es la acción más efectiva.


Descubriendo las relaciones causales. Hay pasos simples que podemos tomar para identificar el patrón de relaciones causales en cualquier situación problemática.

 

1 Diseña un registro de notas 

 

Lo primero que debe hacer es presentar una registro de notas lo más completo posible de las ideas y hechos clave tal como los ve desde la revisión de la literatura. A menudo damos por sentado que somos conscientes de todo, por lo que no tomamos sentido hacerlo. Como resultado, no solo pasamos cosas obvias, sino que no registramos posibles soluciones y preguntas que necesitamos hacer. Así que trata de no ser ingenuo, no dé nada por sentado y deje todo lo que sabe que no está justificado. A menudo verá por primera vez interpretaciones que nunca ha considerado. Las cosas simplemente saltan a la vista porque ya no están oscurecidas por el velo de su pensamiento rutinario.


Junto con las ideas reveladas en la literatura, por supuesto, también comenzará a trazar las relaciones entre ellas. El patrón de sus ideas se revelará como una red semántica o espacio de significado. Algunas de sus creencias serán más importantes que otras. Algunas serán una deducción de creencias más fundamentales, mientras que otras desempeñan un papel de apoyo como evidencia o ilustración. Lo mismo se aplicará a sus preferencias y valores. Es posible que no desee comprometer ciertas preferencias y que algunos valores no se puedan anular. Pero también descubrirá que algunas entran en conflicto con otras. Cuando las creencias entran en conflicto, esto indica que nuestra comprensión de la situación es inconsistente, que hemos cometido un error y debemos revisarlas. Cuando las preferencias y los valores entran en conflicto, significa que debemos considerar nuevamente la importancia relativa que les damos. Mantener un valor como no anulable podría significar que tendremos que estar preparados para comprometernos con otro. Del mismo modo, puede quedar claro que ya no podemos satisfacer dos preferencias en conflicto. Como resultado, comenzaremos a ver no solo cómo se organizan nuestras ideas, sino también cómo podemos adaptar la estructura para encontrar diferentes soluciones al problema que estamos tratando de resolver. Por supuesto, para algunos de nosotros, trazar claramente el patrón de creencias, valores y preferencias que afirmamos que guían nuestras elecciones aún puede no producir mejores decisiones.


Pero para aquellos de nosotros que no somos impulsados por la compulsión de una adicción a lo superficial, mapear nuestros patrones de ideas de esta manera probablemente nos facilitará ver las decisiones que debemos tomar, particularmente cuando los problemas que enfrentamos involucran complejos cuestiones que debemos justificar desde la revisión literaria del estado del arte.


Sin embargo, si nada se sugiere como una posible solución, deberá tomar medidas más deliberadas para interpretar la estructura de las notas que recupera de su revisión. Piense en cómo establecería una solución para un problema. Es decir identifique Convergencias en sus notas. Lo primero que debe hacer es tratar de identificar todas aquellas cosas que convergen entre sí, datos mutuamente involucrados que actúan de manera similar, quizás proporcionando la evidencia que respalde una interpretación particular. Otros pueden complementarse entre sí, puede encontrar que si A es cierto, también debe también B ser verdadero, uno no puede estar presente sin el otro. Alternativamente, puede encontrar que en la relación entre dos elementos uno es suplementario a otro, es decir, A implica a B.


Notas con sentido divergente. A menudo las divergencias son aún más útiles para sugerir la solución a un problema o el tipo de preguntas que sería más útil hacer.


El estudio de casos puede ser divergente o convergente, por supuesto, necesitamos saber qué otras historias están compitiendo con el mismo espacio de significado, pero aún podemos ver el tipo de pensamiento que el observador debe hacer para tomar su decisión. Y aunque la mayoría de los observadores probablemente estén guiados por un conjunto de intuiciones, es probable que estas intuiciones sean abreviadas para este tipo de pensamiento.


El primer paso es generar ideas (argumentos) desde las diferentes perspectivas de todas las notas involucradas. El tipo de ideas que podría enumerar incluyen: 


Esto significa comparar las notas con las estructuras similares de otros casos que compiten por el mismo espacio de significado. Cada nota tendrá su propia estructura de justificación: teórica, datos, evidencia, hechos. Una vez revelada la jerarquía, el observador las comparará y decidirá qué coincide más estrechamente con la jerarquía de principios normativos de la disciplina (valores de verdad de una tradición disciplinar) y, por lo tanto, es más probable que sea lo mejor para su propuesta de solución y su socialización, debate y consenso. La decisión que tome reflejará la importancia de estas diferentes convergencias y divergencias en las ideas revisadas de la literatura disponible.


La causalidad es la conexión más fundamental en el universo. Si ella, no hay responsabilidad moral: ninguno de nuestros pensamientos estaría relacionado con nuestras acciones y ninguna acción tendría consecuencias. Tampoco tendríamos unsistema legal porque la culpa que reside en alguien que ha causado lesiones o daño, es argumentado el pensamiento en un móvil. No habría ciencia ni tecnología. Cualquier intervención que hagamos en el mundo extralingüístico se basa en conexiones causales que son al menos un grado predecible. Es la causalidad la base de esta predicción y también de la explicación que podemos aportar sobre la evidencia.


Pero, ¿qué es lo que causa? Aristóteles aborda este problema en abstracto desde la lógica y los científicos resolviendo desde el espacio de la incertidumbre casos concretos que afirmen causales. Algunos piensan que la base de la causalidad es la regularidad o máxima verosimilitud estadística: que una cosa o evento está constantemente unido a otro (implicación). Otros han dicho que esto no es suficiente no necesario para una conexión causal; es decir, depende de probar la existencia de la causa. Esto nos conduce a preguntarnos: ¿las causas producen sus efectos granizándolas? ¿Las causas tienen que preceder a sus efectos? ¿ se puede decir que la causalidad a las fuerzas son físicas, químicas, biológicas, psicológicas…,? ¿Tenemos razón al pensar en causalidad como una claridad de variables absolutas?


Un investigador forense, científico o social, no debería rehuir del territorio controvertido de la causalidad. Más bien, debe ser abierto a su estudio constante. La causalidad es tanto parte integral de física, la medicina, la economía, la historia, lo forense, la química, la geología, la astronomía y la ciencias del clima, como de la lógica. 


Una crisis de la educación, es que el estudiante no logra hacerse de soberanía intelectual para su aprendizaje, ¿Es causal del bajo rendimiento académico su debilidad lingüística para poner por escrito sus ideas? El problema muestra la importancia de identificar las causas. Si las causas de una debilidad lingüística son las responsables de la falta de carácter intelectual de los estudiantes, o las causas están en otro contexto. 


¿Cómo podemos empezar a buscar las causas, antes de que tengamos alguna comprensión de lo que es para una cosa ser causa de otra? Seguramente tenemos que saber que es la causalidad antes de empezar a decir que fue la causa de eso. Sin duda necesitamos una teoría de la causalidad. Y cualquiera que haga una afirmación causal, debería tener una teoría, sea lo que sea, de los contrario la afirmación estará vacía. Intuitivamente, una causa es un factor que se ha introducido y que precede a un cambio visible. Pero es muy probable que la causalidad sea más compleja de lo que esta intuición permite ver. 


¿Qué es la causalidad? Es una pregunta conceptual, es decir, ¿qué queremos decir con causalidad? Pero la cuestión es cuál es la esencia real de la causalidad, que es más un asunto ontológico. El punto es, que para tratar estas preguntas no es posible simplemente recurriendo a la experiencia. Si bien el acto de existir humano no es más que caer bajo el embrujo de un concepto, y saber es aplicar nuestra interface concreta de conceptos desplazándonos por el mundo. Un asunto ontológico trata sobre lo que realmente existe, y establece criterios para su verdad que justifica su existencia. Crear conexiones con lo que existe, con la razón actuando con disciplina lógica y con actos de medición ensayando experimentos para poner al objeto frente a nosotros. 


La ciencia se ocupa de asuntos que en última instancia deben ser resueltos por la evidencia. A menudo hay una interacción entre teoría y observación para evaluar si es viable por pruebas empíricas. La evidencia empírica es el producto de nuestras observaciones, ya sea sin ayuda o con ayuda de tecnología instrumental. La evidencia sigue siendo la marca que distingue a la ciencia y para algunos el tribunal último de la verdad científica. 


Y sobre la cuestión de qué causa qué, por supuesto, deberíamos conceder esto a un asunto empírico. Los científicos naturales pueden explicar el cambio climático, las llamaradas solares… y los científicos sociales sobre la economía y el malestar social. Qué hacer con estas preguntas sobre la causalidad, una respuesta tradicional es que usemos nuestra razón para explorar y resolver. Las teorías que consideramos probables, las sometemos a pruebas contra escenarios hipotéticos para ver su resistencia objetiva. 


Por su puesto, se necesita cierta experiencia en el mundo para adquirir nuestros conceptos básicos y poder hablar de cualquier cosa. Pero una vez que esto ha sido adquirido, parece que somos capaces de razonar al respecto en términos bastante abstractos. Usando solo nuestro pensamiento, podríamos decidir que el conocimiento consiste en una creencia justificada y verdadera en su riqueza moral de haber sido ensayada por una comunidad de conocimiento. 


El enfoque de este texto, es el de usar nuestro pensamiento para razonar a través de preguntas, también, asumimos la prioridad de ganar profundidad y además, que el lector tiene la responsabilidad y el carácter de ajustar los nuevos y no tan nuevos términos que se le presentan. Parece que la causalidad requiere más de una cosa que es seguida por otra. Un hombre puede morir por tomar un fármaco, por tocar un ratón o por respirar una flor, lo que causó la muerte del hombre, necesitamos algo más. Es la conexión causal, que es la parte sustancial de este pensamiento.


David Hume promovió una idea, que hay algo esquivo en la causalidad que hace que sea un asunto particularmente difícil de saber. Argumentó Hume, todo lo que podemos observar en la naturaleza es una serie de acontecimientos. Una cosa sucede y luego otra, y así sucesivamente. El problema cuando empezamos a preguntarnos si alguno deesos eventos está relacionado casualmente, es que la respuesta de conexión causal no es en sí misma parte de nuestra experiencia. ¿Cuán sencillo sería hacer afirmaciones causales si solo se tratara de ver la conexión causal como algo atado a dos extremos de una cuerda? En cambio, todo lo que vemos son dos eventos, la conexión causal parece inobservable. Se esconde y tenemos que definir su presencia de otros factores de la situación.


En gran medida revelar las conexiones causales, es un esfuerzo científico para averiguar qué causa qué e incluso cuando pensamos que se ha establecido la causalidad no hay garantía de que tengamos razón. Siempre existe la posibilidad de que el causal real no haya sido descubierto. ¿Por qué es difícil la inferencia causal? Porque se trata de algo que nunca podemos ver del todo. Para ello debemos discutir la idea de naturaleza de evidencia.


8.5.1 Evidencia 


Qué cosa constituye evidencia: es algo que podemos ver, tocar y escuchar. Al mirar con atención el concepto sugiere que no es esta toda la historia. La evidencia es una razón para apoyar la creencia y esto da lugar a varios problemas dado que la razón no es lo verdadero. ¿Por qué requerimos ver más en lo profundo qué es la evidencia? Es determinante para escenas del crimen, tribunales de justicia, laboratorios clínicos, forenses y de investigación. Al fin de evaluar significativamente veredictos e hipótesis, nosotros mismos necesitamos formar creencias. Por lo tanto, la evidencia es esa conexión entre los eventos casuales. Pero no podemos saber esto sin saber que constituye evidencia. Una evidencia se nos presenta en forma de una afirmación o proposición, en forma de hechos y de estados psicológicos. 


Las evidencias se encierran dentro de relaciones lógicas y probabilidades de la propuesta creída; tales relaciones se obtienen solo entre las proposiciones, por lo tanto, solo las proposiciones pueden ser evidencia. Los factualistas, por otro lado, normalmente se centran en la idea de que la evidencia es una buena razón para creer, es algo que habla a favor de la creencia; pero como las creencias representan cómo son las cosas, el pensamiento ve, hechos, algo que su cede en la realidad. Los psicólogos enfatizan que la idea de evidencia es algo a lo que apaleamos para dar sentido a por qué alguien cree en una propuesta en particular; ya que la creencias que se debe explicar es un elemento psicológico con intensión de sentido. Es decir, para el psicologismo, evidencia consiste en creencias verdaderas que tienen relevancia explicativa y probabilística para la proposición para la que son evidencia. Las razones motivadoras son estados psicológicos y las razones normativas son hechos, pero son al mismo tiempo ontológicas ambas. 


La razón normativa es una consideración que, de hecho, favorece la acción. Una razón motivadora es una razón por la cual el agente actuó como lo hizo. La razón normativa es una buena razón, algo que citamos al menos en parte que justifican una acción. La razón motivadora es algo que citamos para explicar su acción, para mostrar lo que usted pensó que debía decirse a favor de. La evidencia es alguna tipo de estas razones.

 

La razón motivadora, nos dice la razón por la cual las personas actúan por buenas razones y cuando lo hacen. Si bien las razones normativas tienen un tirón sobre nosotros, la acción motivos obedece a un espacio mental. En las acciones criminales estas se combinan para desarrollar el pensamiento forense. 


Una razón normativa es algo que favorece una acción a creer en la realidad y, por lo tanto, algo que citamos para justificar la acción en ella. Una razón motivadora es algo que el agente vio a favor de la acción y, por tanto, algo que citamos para explicar por qué hizo o pensó que, es decir lo motivó al acto. La causalidad importa mucho. Nada de lo que ocurra tendría un significado real a menos que estuviera casualmente relacionado con otras cosas. El orden relativo y la previsibilidad del mundo parece fundadas en sus conexiones casuales. 


El mundo contiene muchas regularidades. Una regularidad es donde un tipo de evidencia se asocia con otra cosa. Los tipos de eventos, acciones o estados parecen una respuesta obvia y natural, porque el primer tipo de evento es una causa del segundo. La correlación explica la causalidad y será pieza fundamental para armar una red causal de experimentación que conecte la evidencia. La repetición es la clave. Un tipo de evento siempre va seguido por otro y esto es lo que nos lleva a creer que el primer tipo de evento causó el segundo. La regularidad observada nos da una idea absoluta de la causalidad. Pero tenemos una noción de causa que no explica el porqué de una causa real. Todos los eventos parecen responder a una mecánica natural oculta, podemos predecir que ocurrirán, pero difícilmente por qué es así. 


8.6 Pensamiento conceptual 


Si la educación universitaria se trata de una cosa, se trata de desarrollar nuestra capacidad de pensar conceptualmente: elevarnos por encima de nuestro diálogo normal y examinarlo desde la literatura especializada; pensar en nuestro espacio de significado.

Esto es pensamiento de segundo orden o "metacognición". Nos alejamos de nuestros argumentos y nos preguntamos: "¿He visto todas las implicaciones de usar este concepto de esta manera?", "¿Puedo sintetizar estas ideas y reunirlas bajo un concepto para ver algo que no haya visto antes? y si uso este concepto de esta manera, ¿empujarán mis argumentos en una dirección que no quiero ir?


Desafortunadamente, en la universidad, a pocos de nosotros se nos enseñaron estas habilidades. Aprendimos algo sobre ellos en esos raros momentos cuando vimos a nuestro asesor de tesis  analizar un concepto o juntar ideas en una síntesis original para crear una nueva forma de ver un problema. Si pudiéramos reconocer el significado y el significado de lo que había sucedido, pero, la mayoría de nosotros no lo hicimos, podríamos haber tenido la oportunidad de retener una pequeña idea de lo que sucedió para poder intentar hacer lo mismo nosotros mismos.


Como resultado, la mayoría de nosotros deja la universidad inseguros incluso sobre lo que entendemos por pensamiento conceptual, y mucho menos cómo hacerlo. Un aspecto importante es la capacidad de apartarse de los conceptos que usamos y analizarlos haciendo preguntas sobre cómo los usamos; ¿qué entendemos por autoridad del pensamiento?” O "libertad", “inteligencia”” etc. Sin embargo, este es solo un aspecto del pensamiento conceptual; quizás lo más obvio, a pesar de que muchos de nosotros pasamos por nuestras vidas sin saber que lo estamos haciendo.


Un segundo aspecto es la capacidad de crear nuevos conceptos. A medida que las ideas se unen, las vemos formando una configuración que no podemos describir usando ningún concepto existente, por lo que tenemos que inventar una nueva forma de representar esa estructura de ideas: la síntesis. 


El tercer aspecto es la capacidad de sintetizar nuestras ideas bajo conceptos, para que podamos ver las cosas de una manera nueva y perspicaz a través de ellos. Esta es la fuente de algunas de nuestras ideas más ricas, como veremos. Utilizamos nuestros conceptos de una manera nueva e interesante para ver cosas que nunca antes habíamos visto. En resumen el pensamiento conceptual está dado por:


1. Análisis de conceptos.

2. Creación de nuevos conceptos.

3. Síntesis de ideas usando conceptos.


Un concepto es una clasificación general de cosas particulares. Es universal cuando agrupa "todas" cosas que comparten características particulares bajo una idea o principio; es particular, cuando es específico a una teoría. Todas las ocupaciones que comparten características particulares se agrupan y clasifican como dentro de las “profesiones o disciplinas“. Cuando conceptualizamos a partir de nuestra experiencia, abstraemos el concepto general de la experiencia concreta particular. Subyacentes a estos conceptos o clasificaciones generales se encuentran los patrones, a través de los cuales agrupamos y organizamos la experiencia, y que nos permiten ver las cosas de una manera particular. El filósofo Bertrand Russell explica: La conciencia de los universales se llama concebir, y un universal del que somos conscientes se llama concepto[12].


Efectos en nuestro pensamiento conceptual. La importancia de los patrones que los conceptos aportan a nuestro pensamiento generalmente pasa desapercibida. Estos patrones nos dan la capacidad de interpretar el mundo, de reducir la confusión de la vida a niveles manejables de complejidad. Los conceptos representan nuestros medios más efectivos para hacer esto. Cada vez que los usamos, traemos la comprensión que hemos obtenido de la experiencia pasada para influir en el presente y dar forma a la forma en que actuamos en el futuro. De esta forma, reducen la complejidad de nuestro entorno, lo que nos facilita la toma de decisiones. También cumplen una función similar a la del sistema de clasificación de una biblioteca moderna al darnos acceso instantáneo al procesamiento semántico de cantidades de información útil que hemos almacenado debajo de nuestra base de conceptos. De hecho, nuestra supervivencia en el pasado ha dependido de esto. Reconocer que una determinada configuración de colores y movimiento representa un depredador peligroso ha sido la diferencia entre la vida y la muerte.


Redes de semánticas, usando estas poderosas herramientas de pensamiento, parece que llegamos a nuestros juicios casi sin esfuerzo. Un contador puede interpretar un balance general; un profesor, un ensayo; un abogado un contrato; y un periodista, una lista de hechos aislados. Cada uno, al poner en práctica su comprensión conceptual, puede interpretar su material y darle sentido. Pero en esto radica no solo la importancia del pensamiento conceptual, sino también los peligros. Su poder creativo nos permite pensar imaginativamente en todas las posibilidades; no solo sobre lo que es actualmente un hecho, sino sobre cómo podrían o deberían ser las cosas. Cuando pensamos conceptualmente, abstraemos el concepto o principio general, que se aplica a todas las circunstancias (pasado, presente y futuro), y lo divorciamos de las circunstancias concretas incrustadas en el presente.


Al abstraer lo universal de lo particular, revelamos un patrón general a través del cual podemos predecir los efectos probables de hacer una cosa en lugar de otra. Creamos patrones que mapean el entorno, ayudándonos a predecir qué es probable que suceda cuando actuamos. Pero mientras nos liberan de la tiranía de un futuro incierto de esta manera, los conceptos también pueden atraparnos en la previsibilidad cómoda del pensamiento rutinario. Pueden influir en nuestro comportamiento de manera bastante independiente de nuestra evaluación racional al desencadenar un tren de pensamiento que seguimos habitualmente. Cuando los usamos nos permiten ver las cosas de una manera particular. Interpretamos la experiencia, la organizamos y abogamos por un cierto tipo de acción como resultado. La base de un concepto es la disposición a responder de ciertas maneras en lugar de otras. Es esto lo que hace que sea tan importante que los analicemos para que sepamos, cuando los usamos, de qué manera están impulsando nuestro pensamiento.


Esto explica por qué aprender las habilidades clave involucradas en el análisis conceptual es tan vital en la vida profesional. Nos permite a nosotros, y a las organizaciones para las que trabajamos, ver lo que se debe hacer en el futuro, en lugar de simplemente repetir el pasado. Si las organizaciones quieren sobrevivir, deben evitar la amenaza a su supervivencia que proviene de la tendencia a manejarse a sí mismas, ya que siempre se han manejado a sí mismas de la manera probada. Concentrarse exclusivamente en el concreto aquí y ahora se basa en el supuesto de que el futuro proporcionará más de lo mismo. Podemos quedarnos atrapados fácilmente en nuestra propia cultura, creyendo que esta es la forma en que siempre hemos hecho las cosas y, como siempre ha traído éxito, debemos seguir haciéndolo de esta manera. Como advierte Charles Handy, es tentador capacitar a las personas para el trabajo de ayer[13].  Las organizaciones deben preparar a su personal no para el pasado sino para el futuro. Para hacer esto, debemos comenzar a pensar conceptualmente, de modo que podamos elevarnos por encima de las ideas diaria y pensar estratégicamente en nuevos conceptos emergentes.


Muchos de los avances más significativos en nuestra comprensión se han producido no porque los investigadores tengan datos nuevos o mejores, sino por la calidad de su pensamiento y los conceptos que los crean. En muchos casos, frente a problemas que desafían la solución, las respuestas finalmente solo han surgido como resultado de poder pensar fuera de los conceptos y métodos aceptados. Una vez que hemos revelado la estructura de nuestros conceptos y la forma en que está organizada nuestra comprensión, podemos manipularla y formar nuevas estructuras como vimos con humor, ingenio y las respuestas en crucigramas. Nos gusta pensar que la mayoría de nuestras soluciones vienen a través de un proceso directo de razonamiento lógico. Pero esta es la forma en que se cuenta la historia del descubrimiento, en lugar de cómo sucede realmente. Para esto, primero necesitamos la capacidad de analizar conceptos y, a partir de ellos, crear nuevas estructuras, a través de las cuales podamos ver el mundo de manera diferente y organizar nuestra información al respecto.


Sin embargo, el problema que todos enfrentamos es que analizar los conceptos que usamos todos los días parece algo innecesario. Parece obvio: todos sabemos lo que se entiende por palabras como "necesidades", "privacidad", "soborno" y "autoridad", o frases como "calidad de vida". Así que tenemos que aprender a hacer esa pregunta característicamente filosófica, "Sí, pero ¿qué queremos decir con X?", Especialmente cuando el significado parece obvio para todos. De manera reflexiva y autorreflexiva, estamos cuestionando nuestro propio uso de estas palabras bastante comunes, que ya no se pueden dar por sentadas. El primer paso es darse cuenta de que las palabras tienen más de un significado, dependiendo del contexto teórico y el propósito para el que se utilizan dentro de la técnica. No tienen significado por derecho propio. Por lo tanto, nuestra preocupación debe ser por sus usos reales y posibles. Si tuviéramos que buscar su significado en un diccionario, encontraríamos la imagen de alguien de lo que significan en un contexto particular, o una simple instantánea, una imagen en movimiento en el carrete de Imag8, cada una registrando el significado del concepto en un tiempo particular y cómo ha cambiado y sigue cambiando. Nuestra tarea, por lo tanto, al analizar un concepto es mapear todas las diferentes formas en que se utiliza desde una revisión de la literatura. La mayoría de los conceptos que utilizamos cambian constantemente en la literatura, tanto por el cambio cultural y social como porque los propósitos para los que los utilizamos cambian. El que cambie un concepto es síntoma de la salud de las disciplinas.


8.6.1 Conceptos 


La mente conceptual, abarca la idea abierta en el estudio de conceptos desde lo que sucede en insectos, en el cerebro humano, la evolución, la percepción, el lenguaje, la adquisición de la cultura, la normatividad contextual y la individualización de su uso pragmático. Los conceptos se consideran el pegamento que mantiene unida en armonía a nuestra vida mental… en la que se vinculan nuestras experiencias pasadas a nuestras interacciones actuales con el mundo[14]. 


Cada concepto es una piedra angular que actúa en la imaginación y la cognición humana, subyace a la analogía, el lenguaje y las habilidades axiomáticas de nuestra matemática dada por nuestra genética[15]. Los animales aprenden relaciones de las dimensiones espaciales (largo, ancho y alto), de cantidad, a diferenciar en categorías y a predecir los eventos de probabilidad. Cada caso, debe ser descodificado por su cerebro, vinculando sus relaciones[16]. Por lo tanto, los conceptos se asocian a altos niveles de sofisticación cognitiva y, por lo tanto, no se esperaba encontrarlos en cerebros de insectos. Recientemente el estudio de los conceptos se realiza en diminutos cerebros  de la abeja melífera, porque estas son capaces de aprender relaciones conceptuales entre estímulos visuales[17]. Estos resultados desafían la visión tradicional que atribuye a los humanos esta facultad, además, que implica abstracciones conceptuales en ausencia de lenguaje. Al acceder a las bases neuronales de los cerebros de las abejas melíferas los científicos poseen herramientas de investigación, con una ventaja cuando el objetivo es la identificación de redes de neuronas especificas que modulan la producción del comportamiento[18]. 


Entre los insectos, la abeja melífera ha surgido como un modelo poderoso para el estudio del aprendizaje asociativo. Su estilo de vida es social, y se basa en una compleja división del trabajo logrado por individuos reproductivos (reina y drones) y no reproductivos (trabajadores[19]). Se alimentan de néctar y lo almacenan en la colmena. Estas actividades le implican viajar distancias de kilómetros y visitar cientos de flores en una sucesión de rápida y eficiente recolección. Las abejas ven el mundo en color, discriminan formas y patrones resolviendo mensajes en sus movimientos con alta resolución temporal[20]. Sus sentidos son capaces de distinguir una amplia gama de colores y la percepción del gusto parece ser limitada[21]. 


En un contexto natural, las abejas aprenden y memorizan las señales locales que caracterizan los lugares de interés, en especial los esenciales: la colmena, fuentes de alimentos y depredadores[22]. Aprender y memorizar las señales sensoriales de la flor explotada a través su asociación néctar recompensa de polen es lo que permite a una abeja rastrear una especie en particular de flor en el campo. Cuando la rentabilidad de las flores disminuye, las abejas cambian, mostrando la capacidad de extinguir las asociaciones previamente aprendidas. 


Trabajos recientes han mostrado que el cerebro miniatura de las abejas puede aprender relaciones conceptuales entre estímulos visuales. El aprendizaje conceptual es particularmente interesante para el estudio de un cerebro supuestamente limitado porque se basa en relaciones entre objetos[23], sin duda requiere una regla independiente de la naturaleza física de los estímulos considerados: color, forma, tamaño. Resolver problemas conceptuales, plantea, por lo tanto, un problema para las vistas simplistas que representan a las abejas, y a los insectos en general, como máquinas carentes de plasticidad cerebral. Informes recientes reconocen la numerosidad en las abejas, capacidad para extraer información sobre números independientes de las características físicas de los objetos contados[24]. Además, las abejas demuestran un buen aprendizaje y retención de la memoria  de 24 horas después del entrenamiento[25]. 


El aprendizaje de conceptos de uniformidad y diferenciación fue demostrado en 2001[26]. Estos estímulos se le muestran al animal para obtener un esfuerzo positivo; si se entrena, tiene que elegir lo contrario a la muestra para obtener el esfuerzo[27]. 


Las abejas son entrenadas para entrar en un laberinto y para recoger la solución sacarías de los brazos del laberinto[28]. La recompensa cambia aleatoriamente, los resultados demuestran que las abejas aprenden reglas en la que reaccionan a los estímulos en su entorno. Muestran que la memoria de trabajo subyacente a la resolución dura unos 5 segundos. Un milímetro cúbico del cerebro de la abeja contienen 950,000 neuronas, y en el de los humanos  en un volumen de 1.45 centímetros cúbicos unos 100 mil millones de neuronas.


La capacidad de abstraer información sobre el número, siempre ha estado en el centro de los estudios de cognición animal[29]. La pregunta más amplia que subyace a esta investigación es si los animales codifican información sobre el número cuando se presenta con estímulos variables en otros aspectos[30]. Varios han demostrado que los animales incluyendo ratas, leones, primates…, tienen un sentido aproximado del número (Numerosity interference). La investigación sugiere que las abejas  fueron entrenadas para volar a lo largo de una ruta de 300 metros, esta evidencia de protoconteo cumplió con criterios básicos en la mayoría de las definiciones de conteo verdadero. Las abejas mostraron una correlación fuerte en pruebas con referencia en tierra. Esta capacidad era visible hasta cuatro puntos de referencia basados en el camino hacia la meta, pero no más lejos, lo que indica un límite en la calidad de conteo de las abejas[31]. Los resultados sugieren que las abejas son capaces de contar en un contexto de navegación, esto se aprecia secuencialmente incrementando, conforme progresivamente los puntos de referencias aumentan en su memoria. 


Las abejas deben operar en entornos complejos y el procesamiento de conceptos espaciales de derecha, izquierda, arriba y abajo, son cruciales para la orientación de navegación. Procesar varios conceptos simultáneamente presupone un nivel mayor de sofisticación cognitiva que el que trata con un concepto a la vez. Las abejas muestran que aprenden relaciones espaciales y las transfieren a otras, su comunicación es con Imag8 de sus vuelos, las abejas prefieren estímulos gráficos diferentes, que reglas de diferencias fijas. En resumen, los problemas que resuelven las abejas, dentro de su capacidad de detectar reglas relacionadas con objetos visuales en su entorno, sugiere que es una capacidad adaptable al contexto ecológico. Son relaciones conceptuales con eficiencia conductual. 


Hemos visto que las abejas pueden comportarse guiadas por diferentes tipos de conceptos inculcados por entrenamientos específicos, que tales conceptos admiten un espacio ecológico, sus estructuras neuronales, apoyan el aprendizaje conceptual. ¿En qué sentido tienen las abejas conceptos elaborados comparables con los humanos? ¿Hasta qué punto la proposición del concepto está anclada en nuestra biología? 


Son difíciles las respuestas a estas preguntas, aunque no podemos atribuir de una manera sencilla el contenido conceptual a la mente de una abeja, podemos suponer que existe un contenido que puede ser correctamente atribuido a una base de procesamiento axiomático del espacio, la probabilidad, la categorización y el conteo, este último a partir de reconocer la unidad en la realidad[32]. Las abejas transfieren su elección a situaciones novedosas detectando contenido y discriminando información. Esta conclusión parte de la idea de que los conceptos en las abejas no están preelaborados, son una forma mental de orden superior. Las abejas resuelven la discriminación de información elaborando conceptos a partir de axiomas de espacio, cantidad, categoría y toman decisiones de probabilidad, muy similar a como los humanos lo hacemos. Mediante un mecanismo de rutinas innatas y formas de aprendizaje elementales de neuronas en redes adaptativas, tal como lo hacen nuestras redes neuronales sintéticas[33]. La toma de decisiones, la planificación y las comunicaciones son en muchos aspectos similares entre cerebros complejos y los pequeños cerebros de las abejas[34]. 


El aprendizaje conceptual, descrito como de orden superior, es una capacidad axiomática basada en el procesamiento de datos y el hecho de que las abajas puedan dominar rutinas innatas para formar conceptos o comunicarlos entre ellas, sugiere que los animales estamos habilitados con asociaciones de memoria para la navegación espacial. Pero, desconocemos cómo sin un lenguaje se revelan arquitecturas subyacentes capaces de procesar información en conceptos.


La conexión conceptual es el anclaje de nuestras ideas a la realidad, pero no es un límite su aplicación en nuestra especie, a lo dado en la realidad empírica, lo podemos hacer también sobre lo sintético, es decir, sobre la memoria de trabajo crear conceptos dirigidos a lo puramente abstracto. La experiencia científica con las abejas, es quizá un recordatorio para el deber de la educación en alimentar la práctica pedagógica con tareas intelectuales, es lo más bioético que podemos hacer por los cerebros de nuestros estudiantes, las abejas nos dicen con sus cerebros, que enfrentarse a lo desconocido adaptando sus conceptos a partir de lo innato axiomático, es importante para enfrentar todo lo adverso en éxito del aprendizaje requerido. Además, el aprendizaje socializado  por la colmena, nos enseña que, la colaboración es esencial para sobrevivir en la complejidad. 


Una pregunta nunca ocurre en un vacio, siempre está incrustada en una red de otras preguntas y conceptos. Del mismo modo que no se producen fuera de ningún contexto, sin ningún propósito o independientemente de cualquier perspectiva en particular, lo que podemos llamar algo por encima de un nivel abstracción estructural, es la idea precisa que nos introduce de una manera breve, sin desviación y desempeña un papel crucial en una red de conceptos más amplia (la teoría). 


Intentando que los estudiantes no memoricen reglas de la aritmética, la geometría, el cálculo, la biología…, debemos invitarlos a que abandonen la costumbre que les satisface a decir sentencias con palabras que no entienden, pero, les dijeron que eran correctas para pasar un examen. Para este desafío, el hábito necesario es justificar todas nuestras creencias. 


Una proposición contiene conceptos y una operación epistémica, en la que declara sin ambigüedad una información que puede ser ensayada en lo que hay en ella de falseable. En una representación de un objeto, su forma general es un concepto. Los conceptos son productos de la conciencia, la inferencia y un marco teórico que le dan representación individual. Para Kant los conceptos están dentro de un modo de conocer, en una red de otros conceptos que guardan una distancia intensa en su semántica.


Para Kant las matemáticas representan un rompecabezas epistemológico, combinando dos características aparentemente irreconciliables: necesidad y sustancialidad. Las proposiciones matemáticas parecen decir verdades que no podrían ser de otra manera. Pero al mismo tiempo parecen representar extensiones genuinas de nuestro conocimiento. En este sentido, pensó Kant, eran como la máxima de la causalidad universal, que cada evento tiene una causa, cuyo estatus problemático Hume lo abordó con la dicotomía, entre las relaciones de ideas y asuntos de hechos. Así, alegó que la máxima causal era (de hecho y que nuestra atribución al carácter de una verdad necesaria), un error cuyo origen psicológico consideraba uno de sus principales logros. Sin embargo, Kant no aceptó esto, pero tampoco estaba dispuesto a aceptar que la máxima causal simplemente expresaba una relación de ideas al modo de Hume, y así, al igual que la proposición de que cada efecto tiene una causa, era trivialmente verdadera en virtud de su significado. Tanto en este caso, como en el caso de las matemáticas, Kant pensó, lo que teníamos que reconocer es la existencia de proposiciones que cayeron en ninguno de los lados de la dicotomía de Hume. Kant lo discutió en su obra La crítica de la razón pura (1781) en el marco de un par de distinciones: 1) entre conocimiento a priori y a posteriori y 2) entre juicios analíticos y sintéticos. Explica el primer término, de la primera distinción de la siguiente manera:


Entenderemos por conocimiento a priori, no por conocimiento independiente de esta o esa experiencia, sino con el conocimiento absolutamente independiente de toda experiencia. 


Un conocimiento a posteriori, entonces, es el conocimiento que requiere a toda la experiencia.


La segunda distinción de Kant la explica así:


O bien el predicado B pertenece al sujeto A, ya que, algo que está (encubierto) en el contenido del concepto A o, B se encuentra fuera del concepto A, aunque en realidad se encuentra en conexión con él. En el caso de que el juicio sea analítico, y el otro sintético. 


En un juicio analítico, Kant dice, al pensar en el término sujeto uno piensa el término predicado, por lo que, ningún nuevo conocimiento puede ser expresado en un juicio analítico. Kant lo ilustró con estos enunciados:


Todos los cuerpos se extienden. Juicio Analítico.

Todos los cuerpos son pesados. Juicio sintético.


Para Kant, hay cuatro categorías de juicios posibles. El a posteriori sintético, el sintético a priori, el analítico a posteriori y el analítico a priori. Las proposiciones matemáticas son siempre juicios a priori, y no empíricos, porque llevan consigo la necesidad, que no se puede ser tomada de la experiencia. Kant argumenta, ilustrando este punto de vista con su propuesta de que 7+5=12, donde el concepto de 12 es sintético porque se puede encontrar en el análisis de la suma de siete y cinco. Además, Kant piensa esto mismo para las verdades geométricas. Piensa que la noción clave a la que hay que apelar es la de la intuición. Una intuición para Kant es una representación singular de un objeto, un concepto es una representación general. Los conceptos son productos de la comprensión, a los que nunca se dan en lo individual sobre lo que se expresa. 


Por lo tanto, Kant asume que cualquier experiencia que tengamos del mundo, debe ajustarse a las formas de intuición. Cualquier experiencia de sentido externo (objetos que no sean nosotros mismos) debe ajustarse a la forma del espacio y, cualquier experiencia en absoluto, ya sea que se presente como experiencia de algo que no sea su tema o no, debe ajustarse a la forma del tiempo. Sea como sea el mundo en sí mismo, cuando toca nuestra sensibilidad, debido a su naturaleza, el producto debe tener invariablemente una forma espacio-temporal. Para reformular esto en la forma de la analogía de Russell, todos observamos con los ojos del espacio-tiempo y, por lo tanto,  estamos limitados a percibir el mundo de esta manera.


Es crucial darnos cuenta que para Kant, supone que nuestro conocimiento de la aritmética y la geometría depende de nuestro conocimiento del espacio y el tiempo, y que en este sentido están epistemológicamente a la par. La intuición en términos modernos, relaciona a nuestra base axiomática biológica con las nociones generadoras  de conceptos: los sentidos innatos de unidad, espacio, probabilidad, categoría y lógica. 


La génesis de los conceptos, proponemos está en la intuición apoyada en la combinación de las nociones biológicas innatas: axiomas propios de nuestra especie. El flujo de composición de conceptos, en principio está abierto cuando nos hacemos a una discusión informada y razonable, definidas en términos de consecuencias bajo nuestras interrogaciones. La ciencia y la filosofía, ahora entendidas como preguntas abiertas, se convierten en la forma de diseño de los conceptos. Es una tradición del conocimiento construido. Tal construcción necesita ser reconciliada con el naturalismo en la ciencia y en la filosofía con el razonamiento mejor que podamos tener. 


Los agentes epistémicos (el aprendiz), saben algo cuando son capaces de construir (justificaciones, explicaciones, reproducir demostraciones, simular, modelar, calcular…) sobre ese algo y conectar la información obtenida en la red correcta de relaciones que le dan cuenta. O, en términos más intuitivos, la gente es calificada de epistémica, cuando es activa sobre cierta información, es decir, productora crítica de la misma. Su experiencia epistémica en el estilo de pensamiento particular, aumenta en relación con el alcance y profundidad de las preguntas que es capaz de hacer y responder sobre un tema en particular observado a la luz de la literatura disponible para su revisión.


Construir un concepto, es la acción del conocimiento del creativo en la ontología del aparato semántico (criterios sobre lo que existe y lo verdadero), en la selección fundamental de lo que puede aprender de las disciplinas. Por lo tanto, el constructivismo se aleja del enfoque del conocimiento mimético, pasivo y declarativo en el vacío de una investigación; con el fin de concentrarse más en el diseño de conceptos: conocimientos sintácticos, interactivos y prácticos de un artefacto semántico con criterios ontológicos. 


Hay siempre encrucijadas críticas en la historia de nuestros conceptos. Cuando uno da pequeños pasos en la construcción de nuestros conceptos, la dirección que tomamos tiene inmensas consecuencias para el tipo de construcción posterior que fomentaremos, y las posibilidades alternativas que construiremos en nuestro paso por el mundo. Platón tomó uno de esos pasos influyentes, cuando respaldó la distinción entre epistémica y técnica, e insistió en que un enfoque orientado al usuario del lenguaje, favorece una recepción activa de la semántica de la información, es decir, escribir notas sobre lo que reflexionamos nos ayuda en gran medida al análisis de ese paso crucial que determina el trabajo epistemológico y la lógica conceptual de relacionar redes de estos.


Escribir sentencias alternativas con un parafraseo sobre la literatura revisada, agrupa nuestras premisas bajo el enfoque de un conocimiento fabricado. La naturaleza de nuestro conocimiento del mundo, es de hecho, resultado de nuestro estilo de pensamiento. Pensar sobre hacer, representa producir conceptos. Las sociedades de la información en las que vivimos son sistemas de fabricación de conceptos en los que el manejo experto e inteligente de datos e informaciones es la ocupación principal de su valor. Cualquier persona que aprendió haciendo procesos de justificación, es consciente  del hecho de que, la comprensión de conceptos requiere mucho más que la observación pasiva, cualquier estudiante entrenado, alguna vez realizó un experimento que involucró comparar entre autores como se refieren a un mismo concepto. Se dará cuenta, cómo en su construcción, cada autor empleo distinta información y refinamiento; en algún momento, construyeron ideas más ricas que sus predecesores. Nuestros conceptos construidos como argumentos, contienen los fundamentos de nuestras interacciones prácticas y creativas con la literatura disponible. Diseñar conceptos, es hacer cosas creativas con la información, identificando hechos, premisas, operadores modales, inferencias, conclusiones, evidencias, teorías, hipótesis, problemas, métodos, experimentos, discusiones y una red amplia de justificaciones y explicaciones, todo esto, podemos informarlo como razonamientos analíticos y cada proceso activo de este tipo amplía nuestro acervo conceptual.


La brecha intelectual entre los practicantes epistémicos en la fabricación de conceptos, se está ampliando sobre los que son solo contemplativos, sobre todo, porque la presión que proviene de la inmensa cantidad de nueva información está empujando hacia el desarrollo de nuevas ideas y tecnologías, para mejorar nuestro desempeño en el mundo. Debemos ser muy claros en que, una educación apoyada en el diseño de conceptos, es un enfoque que busca la autonomía intelectual de los estudiantes. 


La epistemología es más que un juego intelectual totalmente divorciado de la dinámica real del conocimiento humano y, por lo tanto, es relevante su práctica tomada como un estilo de pensamiento vivo en cada tarea académica que involucra al diseño de conceptos. El riesgo en un aula clásica es hacer ver a la epistemología como instrucciones para receptores pasivos y consumidores de información. Ha llegado el momento de ser epistémicos, abandonando la perspectiva pasiva, mimética y fomentadora de instrucciones al usuario, por discusiones amplias de cómo generamos nuestro conocimiento justificado del mundo, y unir nuestra tradición intelectual con el talento observado en la literatura, no se trata de recibir mensajes del mundo en el aula, se trata ante todo, de gestionar el tipo correcto de estructuras de conocimiento para nuestras construcciones, bajo control mental epistémico y doxástico de nuestras ideas ensayadas.


Sería fácil (estimado lector), expresar que fabricar un concepto es seguir una receta de combinar los conceptos observados en la literatura disponible. Esto significaría no apreciar la verdadera dificultad de nuestra tarea intelectual. Esta es la tarea fallida adoptada por la ingenuidad romántica de un “aprendizaje” pasivo de la lingüística y la epistemología involucrada en el diseño de conceptos. Construir conceptos, es un alta costura de tejer con premisas, cláusulas, inferencias y conclusiones con la intención de ganar coherencia y profundidad para nuestros conceptos. 


El construir conocimiento (sostenemos), se adquiere a través de la creación del tipo correcto de artefacto semántico (concepto); en otras palabras, el modelo de información. Somos constructores de la infoesfera que habitamos (espacio conceptual), el mundo intelectual que compartimos en sociedad. No podemos obtener conocimiento registrando pasivamente sentencias declarativas, como si fuéramos cestas listas para ser llenadas de conceptos; en su lugar, debemos manejarnos de forma interactiva. Tanto en el campo matemático como en las ciencias humanas podemos adquirir pleno conocimiento, porque podemos llegar a conocer las causas de nuestros objetos de investigación. Después de todo, conocemos un teorema si sabemos cómo probarlo, no es si simplemente podemos exponer su resultado, y los experimentos no imitan al mundo, lo moldean de manera controlable, como Galileo entendió.


Se ha derramado demasiada tinta en la academia como análisis conceptual. La opinión alternativa para observar el método, es que la academia es al menos tanto (si no realmente más), la comprometida con la creación, refinamiento y el ajuste de nuestros artefactos semánticos (conceptos), con el fin de responder a preguntas abiertas, es decir, preguntarnos en principio lo teórico o lo fáctico (abstracto o empírico). Dos métodos destacan, el minimalismo, que es un método de inferencias de relación y, el de niveles de abstracción, este último, es un método formal que realiza al concepto en sus diferentes capas o interfaz informática, por ejemplo, para un “texto escrito” sus capas de abstracción: son un conjunto de párrafos, de argumentos, de sentencias, de inferencias, de justificaciones, de operadores modales, de conceptos, de categorías gramaticales, de un sistema sintáctico, un alfabeto y un conjunto finito de fonemas. Juntos concretan una metodología armoniosa, es decir, una academia que se toma en serio que el conocimiento creativo, es el enfoque correcto desde el que debe interpretarse todas las expresiones conceptuales del mundo. Interpretación autorreflexiva que proporciona los enlaces núcleo del sistema conceptual. Sin embargo, también somos conscientes de que los científicos de la información (también con sus argumentos estadísticos) complementan estos dos métodos. Por esta razón, sugerimos tres metodologías: minimalista, niveles de abstracción y argumentación estadística; los referimos como el espacio metodológico total en esta obra. 


Método minimalista


El minimalismo es un principio erotético. El punto de vista es simple: las cuestiones académicas a menudo plantean problemas multifacéticos, que pueden formar un espacio problemático que, a su vez (siguiendo a Descartes), puede ser descompuesto y tratado mediante un enfoque de divisiones y conquistas[35]. El resultado es un conjunto de problemas más accesibles, interconectados en una especie de red dependiente. Un problema de partida minimalista se basa lo menos posible en otros problemas abiertos, fortaleciendo así la respuesta final a la pregunta académica. Muy a menudo, uno puede mejorar la tractabilidad de un espacio problemático eligiendo un modelo con el que estudiarlo. El minimalismo describe tres criterios para orientar esta elección: controlabilidad, capacidad de implementación y previsibilidad.


Un modelo es controlable cuando sus operaciones se pueden modificar a propósito. Dada esta flexibilidad, el modelo se puede utilizar como un caso práctico para probar diferentes soluciones para el espacio problemático. El segundo criterio recomienda que los modelos sean implementables, generalmente a través de la descripción de mecanismos conceptuales, por ejemplo, descripciones de pensamiento, analogías, construcciones lógicas, modelos ideales, contraejemplos…, a veces, a través de realizaciones físicas. Cuanto más transparente sea un modelo, es decir, más se moverá su mecanismo y dinámica hasta convertirlo en un agujero negro o convertirlo en una caja blanca. Metafóricamente, el creador del modelo es un demiurgo platónico, plenamente consciente de sus componentes y de sus reglas de transición. Por lo tanto, el modelo se puede utilizar como laboratorio conceptual para probar restricciones específicas en el espacio problemático.


El tercer criterio se desprende de los dos anteriores: idealmente, el modelo elegido debe ser tal que, su comportamiento sea previsible, al menos en principio. El demiurgo puede predecir el comportamiento del modelo en el que puede inferir las consecuencias correctas de sus explicaciones. Los resultados del modelo se convierten en los puntos de referencia de las soluciones probadas.


Dados los criterios anteriores, tres propiedades caracterizan aún más el minimalismo. En primer lugar, el minimalismo es relacional. Los problemas y los modelos nunca son absolutamente minimalistas, pero, siempre están conectados con el espacio problemático que plante la pregunta. Esta naturaleza relacional percola a través del enfoque, haciendo más fácil de entender el qué, a menudo, una dificultad conceptual radica en la tentación innata de ver solo soluciones booleanas. Ya nos hemos referido a esta tendencia anterior, al mencionar la dificultad como atractores poderosos. Imagine verse obligado a definir el concepto de “alimento”, ya sea en términos externalistas, solo como nutrientes físicos en el mundo, o en el internalismo, solo como requisitos dietéticos para una especie biológica específica. El debate podría ser fácilmente interminable, ya que la comida es un concepto relacional. Recordemos que lo racional no es un relativismo. Es simplemente falso decir que algo es alimento independientemente de la naturaleza del alimentado, pero, también (obviamente), es falso decir que solo depende del comensal y, que cualquier cosa podría calificar como alimento. Los relativistas cambian de contexto. La información semántica es otro ejemplo útil, ya que, no es solo en el entorno, ni en la mente, sino que surge de las interacciones de agentes específicos dentro de su entorno. La naturaleza relacional del minimalismo aclara aún más la necesidad de triangular nuestros conceptos básicos:  a menudo es más fácil comentar con dicotomías booleanas, ensayada en lo que hay en ella de geometría los dos lados conocidos de cada extremo de una distinción puede ayudar a determinar el tercer punto que proporciona la perspectiva correcta sobre la cuestión que se está examinando. El lector podría percibir con razón los rastros de una lógica hegeliana en esto. 


El minimalismo proporciona una manera de elegir críticamente el problema de partida más fructífero para el análisis del espacio problema, mejorando así la fuerza del siguiente paso en la dirección de la respuesta a la pregunta académica. Es una cuestión de relaciones inferenciales entre un problema y su espacio de significado. El árbol minimalista del concepto se construye eliminando redundancias, clarificando, explicando y ofrece criterios para elegir modelos de relaciones con respecto de preguntas específicas. 


En resumen, la definición de minimalismo se basa en dos supuestos principales. Uno refiere a la existencia de un espacio problemático. El minimalismo no da cuenta del proceso de descomposición analítico del problema. El otro es que el árbol conceptual de relaciones es algo dinámico respecto al avance de la investigación y justificación de las relaciones conceptuales. 


Método de niveles de abstracción


El método de niveles de abstracción lo formalizó Floridi[36]. En este método se emplearon matemáticas discretas para especificar y analizar el comportamiento de los sistemas de información, a pesar de esa herencia, la idea no es en absoluto la técnica matemática, sino atender los efectos de este modo de producir conceptos. Dado que, el sistema investigado puede ser totalmente abstracto o incluso ficticio, el término observable, no debe confundirse aquí con lo empíricamente perceptible. Podría ser una desafortunada opción terminológica en este método, pero (teóricamente), un observable es solo una variable interpretada dentro de un espacio de significado; es decir, una variable tipo, junto a su declaración de qué característica del sistema en consideración representa. Por ejemplo, un conjunto de datos podría tener números naturales como tipo de una variable y números telefónicos para otra variable. En este método se descomponen los objetos conceptuales en sus atributos (observables). A partir de los observables se identifica la capa de abstracción, un tiempo particular del sistema S subyacente a otros sistemas. Un sistema neuronal, descansa en otro sistema bioquímico, en otro sistema genético, en otro sistema molecular, en otro sistema atómico, en otro sistema cuántico. Al sistema que comprende todas las capas de abstracción lo llamaremos sistema T. Cada capa modifica el tipo de observable dado por la naturaleza de los datos.  Las capas de abstracción se les llama interfaces. 


Una interface es una red de observables, los cuales están relacionados por comportamientos que moderan a la capa conceptual y pueden expresarse en términos  de transición de roles. Se posicionan conceptualmente entre los datos y los espacios de información generados por las variables de los agentes sobre los que actúan. Los agentes, son los objetos donde los sistemas (diversos) independientemente se reúnen, actúan o se comunican entre sí (para el caso anterior podría ser la neurona). 


Una interface se utiliza para analizar algunos sistemas desde diferentes puntos de vista o diferentes capas conceptuales. La única diferencia es que una interface consiste en una colección de observables y, el sistema T, son las contribuciones de los gradientes de abstracción de las interfaces individuales.


Las profesiones que implantan diseños conceptuales dentro de las normas ISO de calidad  y los diseñadores de bases de datos, utilizan esta metodología con gran éxito. 


Un observable califica el nivel en el que se considera una interface del sistema. Uno debe confiar en el método de abstracción para redefinir el sistema T. Lo crucial es reconocer que el análisis de objetos y observables (atributos), respalda un relativismo entre interfaces. Relativismo, es equiparar posiciones entre observables de diferentes interfaces. El sistema T depende del observador, y de su habilidad para identificar las relaciones entre observables y el objeto. 


Cada observable debe documentarse con referencias y justificaciones de su pertinencia al objeto. El modelo de un sistema conceptual es una función de relaciones observables disponibles. Diferentes interfaces pueden clasificarse correctamente dependiendo de lo bien que se satisfagan que son capas de abstracción subyacentes, esto garantiza coherencia, elegancia, potencia explicativa, y datos confiables. El propósito de orientar la elección de observables, permite realizar diferentes análisis en la naturaleza de cada interface, correctamente siempre que se comparta la relación con los objetos.


Ahora acordamos que un sistema se caracteriza por un determinado modelo conceptual MC por niveles de abstracción, definido por sus propiedades que satisfacen en ese espacio de significado. Los sistemas son a menudo dinámicos: cambian, y esto significa que algunas de esas propiedades cambiaran de valores. La evolución de un sistema cambiante se captura dentro de MC dado y en cualquier momento por los valores de sus observables (los atributos del sistema). Por lo tanto, un MC puede considerarse que tiene estados semánticos, determinados por el valor de las propiedades en el instante de tiempo en que es observado en la literatura. Cada cambio corresponde a una transición de un estado a otro en el conocimiento. Como resultado en la transición se podría construir una cadena de estados.


Uno de los problemas abiertos más emocionantes de las ciencias cognitivas y cerebrales es cómo el conocimiento conceptual se representa y organiza en el cerebro. El reciente   avance tecnológico permite estudiar la cognición in vivo en sujetos que aprenden y procesan información; el conocimiento conceptual, es el objeto de estudio. Organiza modelos de desarrollo cognitivo neuronal para especificar los efectos en su formato estructural de la información conceptual. Esto significa que, para avanzar, la conectividad del sistema conceptual con el lenguaje; con la ejecución de procesos; sensitivo, motor y otros sistemas deben convertirse en una unidad de análisis. La conectividad de este sistema restringe el orden en que se accede a la estructura de la información y, esto se puede ponderar un aspecto de este cálculo, formar procesos conceptuales minimalistas, de niveles abstracción  y argumentación estadística. 


La educación actual, resumiendo, se caracteriza por una noción algo más estática de conceptos, pasiva y ha dejado de lado los problemas de conectividad propios de nuestro cerebro. Se puede distinguir entre hipótesis sobre la organización del concepto y las representaciones de la estructura conceptual. La hipótesis sobre cómo se organiza la red de conceptos en el cerebro, suele estar relacionada con la distribución física observada de la información conceptual en las diferentes regiones del cerebro. 


Un marco teórico ampliamente discutido sobre la representación del conocimiento conceptual, es la hipótesis de la cognición encarnada[37]. La idea central de este marco, aplicado a los conceptos, es que las representaciones se reactivan o estimulan en el curso del análisis conceptual, un cálculo del significado que realizan los individuos. La forma de este punto de vista, es que no hay una red distinta para representar estructuras de información conceptual y sensorial. Recuperar conceptos es la simulación para reactivar la información adquirida inicialmente del concepto y, que se encuentra conectada a las emociones asociadas que confirman el punto de entrada, cuando interactuamos para el recuadre de los conceptos. La memoria y los conceptos están mediados por emociones, aprender es una suerte de sentir. Otra forma de pensar a tales teorías es que, son un tipo de modelo de memoria semántica organizada por emociones en su jerarquía de privilegios de acceso. 


Un tipo importante de evidencia argumentativa para apoyar la hipótesis de la cognición encarnada, consiste en demostrar que los procesos motores se involucran automáticamente cuando los participantes realizan tareas de cálculo conceptual y perceptivas que requieren, en un análisis lógico activaciones excesivas del sistema motor. Dicha activación motora se ha observado en neuroimagen  funcional[38]. Se ha encontrado superposición en las regiones de la corteza motora que se activan tanto para acciones físicas como para palabras que describen acciones conceptuales de cálculo (hacer ejercicio estimula la capacidad conceptual[39]). 


La fatiga del sistema motor se correlaciona, interfiriendo selectivamente con la comprensión de sentencias escritas, cuyo significado implica una dirección congruente con los movimientos identificados en una región cerebral[40]. El interés reciente en la realización de conceptos es paralelo al recientemente emergido en las teorías motoras de la percepción. La teoría motora original de la percepción del habla[41] afirma que, el reconocimiento del habla era funcionalmente un proceso de reconocimiento de las acciones motoras del orador y no de reconocimiento de información perceptiva auditiva. Por lo tanto, el reconocimiento de voz consistió en simular los programas de salida motor que serían necesarios para producir estructuras conceptuales (muchos al leer tiene que susurrar por esta razón[42]). Se cree que, las neuronas espejo proporcionan el sustrato empírico para una teoría motora reformada para la percepción de la acción en el procesamiento conceptual[43]. 


La información motora juega un papel constitutivo, es decir, necesario para el análisis perceptivo o conceptual de los humanos. La alternativa, es que la activación se propaga desde niveles perceptivos a un procesamiento de la información en los circuitos motores. Podría argumentarse que las entradas de procesamiento explican por qué el sistema motor está involucrado durante la percepción de las palabras[44]. Por analogía, hay evidencia de que, la fonología de las palabras nunca se produce de forma  semántica como primer paso, se activa primeramente como un curso reproductivo de habla mecánico[45]. Sin embargo, se ha alegado que tales observaciones sancionan la inferencia de que la información fonética, activa la semántica de las palabras producidas. El debate se refiere a que, la dinámica del flujo de información dentro del sistema de producción de la voz, activa la cascada discreta de palabras durante la comprensión conceptual de estas. Por lo tanto, la implicación de inferencias semánticas (se ha argumentado), es resultado de una habilidad intelectual para procesar estructuras de conceptos dentro de la hipótesis de cognición encarnada. 


Investigaciones con daño cerebral pusieron de relieve que las habilidades conceptuales se dañan junto con las motoras, es decir, asociaciones de las mismas redes quedan en evidencia[46]. Los déficits semánticos específicos de categorías conceptuales entre semánticas disciplinares y matemáticas, parece ser producto de una atrofia. Es decir, dejar reproducir conceptos en una categoría debilita al cerebro en esa otra categoría. Las teorías actuales plantean que la categoría semántica en un principio de organización en la mente/cerebro, organiza los cambios de profundidad ganados en la abstracción y la incorporación de nuevos conceptos. La frecuencia léxica en los hablantes (el contacto estadístico con ciertos términos), familiariza el concepto y la complejidad visual del patrón de la palabra; leer y escribir es el medio más natural para el cerebro para categorizar los conceptos[47]. 


Se puede argumentar que la estructura del mundo y nuestra representación conceptual, es tal que, el conocimiento visual y abstracto son conjuntos densamente agrupados y susceptibles al deterioro, cuando no son estimulados por tareas intelectuales que los implican en procesamientos de información[48]. Envejecer conceptualmente, es sufrir baja estimulación de lectura y escritura de redes de conceptos. En resumen, los niveles conceptuales y su procesamiento (en frecuencia), familiaridad y abstracción; son resultado del ejercicio mental de sus categorías, la disociación y asociación de términos en permanente emparejamiento. El déficit semántico, no puede ser reducido por simple contacto de términos, este debe ser fortalecido por inferencias de asociación semántica en tareas intelectuales[49]. El sistema semántico está organizado por modalidad o tipo de información, es asociativo y autoorgnizado[50]. 


El repertorio de conceptos que posee un adulto humano es típico que sea inmenso, miles de conceptos que velan a ser cientos de miles o poco más de un millón. Entre personas, nos son necesariamente idénticos en su semántica, o complejidad experta. La variabilidad de culturas otorga otro poder de observación. El concepto, es por supuesto de origen precientífico, y como tal, no hay ninguna razón particular que elija algo real en el mundo, algo parecido a un tipo natural. De hecho, algunos han argumentado que el concepto está suficientemente aterrizado en la biología de nuestro cerebro[51]. 


Un enfoque popular para entender los conceptos desde un punto de vista biológico, es comenzar por definir esta actividad como algo innato  (conceptos  o aspectos que no se adquieren a través del aprendizaje[52]), aunque, los conceptos innatos no tienen por qué estar presentes al nacer, por lo general se consideran fijos o inmutables una vez que se desarrollan. Es decir, los conceptos desarrollados se adquieren de la combinación de los innatos a lo largo de toda la vida como resultado del aprendizaje. La experiencia de inferencias conceptuales no se considera innata, así que la base axiomática humana presente en nuestro genoma quizá son los conceptos  fundamentales innatos con los que nacimos. Innato se refiere a que conocimientos están presentes como núcleo al momento de nacer y que nos permiten a partir de ellos crear nuevos conceptos[53]. 


En el estudio de inferencias sobre grandes datos (big data) en cómo se expanden y evolucionan. Se buscan propiedad orgánica para hacer que un estudio sea prospectivo y retrospectivo, fusionando la investigación exploratoria y la hipótesis centrada en un continuo que desafía la metodología. Esto hace que un marco hipotético-deductivo clásico sea inadecuado porque las deducciones pueden conducir al secuestro de nuestra atención a medida que avanza la recopilación de datos[54]: 



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En un esquema como este, al inferir conocimiento y al actualizar el conjunto de modelos conceptuales, asociamos conexiones con la evidencia del mundo real y problema/objetivo de investigación,  fuerza motivadora para organizar un esfuerzo de investigación. Esta asociación de conceptos representa el esfuerzo intelectual para organizar esa investigación. Las fuentes de datos/experimentos disponibles en la literatura, muestra que podemos usar en la búsqueda inferencias con respecto a las hipótesis o la construcción de nuevos modelos conceptuales  relevantes para el mundo real, los componentes de nuevos conceptos y las bases de conocimiento existentes en nosotros. La autenticación de inferencias hechas mediante el análisis de datos con modelos nuevos o existentes: proviene de modelos y datos generados por el estudio, mientras que la validación externa proviene de otros datos y modelos hasta la base innata de nuestra cognición. Es decir, el modelo intelectual de una revisión por parte de un científico es desde este reporte de investigación citado el 22 de octubre de 2019: 


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De acuerdo con Prosperi, M. y colaboradores, se podría argumentar que la recopilación de nuevos datos depende del diseño de los parámetros de muestreo (por ejemplo, de palabras clave de búsqueda), pero, la validación externa no necesita llevarse a cabo dentro del mismo estudio, y puede ser independiente del método de investigación, es decir, depender del cálculo conceptual empleado. Al final, la validación de muchos conceptos en muchos conjuntos de datos, da como resultado modelos de "supervivencia del más apto".


Sin negar la importancia del estado de partida innato, nos gustaría que el fenotipo conceptual desarrollado por la evolución, importante para la aptitud de considerar que la riqueza de la interacción con la lectura de literatura y su toma de notas, se considera una interacción social para la supervivencia del apto. La matriz de conceptos que un humano posee hace una diferencia en la vida, la muerte y la reproducción cultural de ese individuo. Es mejor centrarnos en aspectos de desarrollo de la estructura conceptual que son factor educativo, que vale la pena mirar con alcance completo y diversidad intelectual, como una gama de métodos conceptuales que producen desarrollo, construyen nuestro repertorio de conceptos, tanto las partes que son universales y las que son disciplinares. La importancia de establecer esto implica pensar que la base axiomática de origen biológico resulta el punto de partida, dando forma a los sistemas intelectuales del desarrollo de conceptos[55]. 


Es natural que los procesos intelectuales de desarrollo conceptual resulten más complejos que los estados iniciales de propósito general: concepto de unidad aritmética; conceptos de espacio geométrico; conceptos de probabilidad; conceptos de categorización y conceptos de lógica clásica. A esto lo llamaremos diseño del enfoque conceptual. Diseño, se refiere a los procesos intelectuales creativos involucrados[56]. La premisa central de este enfoque es que, los conceptos y la maquinaria epistemológica involucrada los construye. Lo innato nos sirve para pensar sobre un sistema de partida para realizar las inferencias de asociación minimalista, de nivel de abstracción y argumentación estadística. Aunque, no hemos definido esta última por estar fuera del alcance de este manuscrito, podemos expresarle, que la estadística matemática es una fuente rica en interpretación conceptual de datos.


El significado de CONCEPTO, no existe acuerdo general sobre lo que significa. Un concepto es una generalización e inferencia. Generalización entendida como agrupación o categorización basada en la más rigurosa lógica de conjuntos; es una función de categorización de conjuntos[57]. Generalización es invocar una teoría de la categorización. Por inferencia nos referimos al tipo de implicaciones, asociaciones, producción de conclusiones habilitadas para inducir o deducir los conceptos. La lógica analítica de relaciones conceptuales sobre arboles de grafos es un modelo muy útil, en estos se desarrollan métricas de distancia semántica y relación entre conceptos, que intervienen en la evolución cultural dada por el consumo de literatura[58]:


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Los conceptos son entradas para el aprendizaje, permiten desarrollar la inferencia semántica. Los conceptos capturan algo, invocan algo, explican algo, prejuzgan algo. La naturaleza precisa de las inferencias desempeñan conceptos particularmente más abstractos. Por lo tanto, es justo explorar estas funciones dado que juegan en como nos vemos en el mundo y como podemos transformarlo. Los conceptos suelen ser basados en definiciones de procesos de consecuencias lógicas necesarias y suficientes[59]. También hay taxonomías de tipo natural que categorizan los hechos[60]. Luego los conceptos individuales de las personas en una amplia gama cultural. 


Los conceptos se comparten en algún nivel por la socialización, y en particular, por la literatura disponible, aunque no son semánticamente idénticos, nuestra especie los generaliza en un nivel primario de abstracción[61]. Dentro de las especies, tal vez especialmente en los seres humanos, es probable que el contenido conceptual esté estrechamente ligado a la base axiomática y a nuestro lenguaje. La evidencia biológica sugiere que, la habilidad básica conceptual persiste como el valor de la verdad. Esto no significa que el valor de verdad no pueda desempeñar un papel en la evolución de los conceptos, pero, sí significa mucho sobre los diseños conceptuales que podremos hacer disponibles. Contenido objetivo y contenido falso ya son desde esta perspectiva el punto de partida de la lógica implicada en su construcción. Más allá de la evolución biológica humana, la maquinaria de desarrollo conceptual es la lógica matemática, este es el principal instrumento para desarrollar el diseño conceptual. La ciencia, la literatura y la filosofía son los aparatos por excelencia para ello[62]. Los conceptos innatos son normas de reacción a las circunstancias de necesidad conceptual. El papel de los conceptos que somos capaces de justificar en nuestras creencias, conducen a decisiones conductuales que pueden ser complejas y con el poder de enajenar a aquellos individuos sin desarrollo de sus facultades en el diseño conceptual. El diseño conceptual también entrena a nuestra mente para ser menos afectada por la posverdad de nuestro tiempo. En términos generales, los conceptos permiten agrupar espacios de significado para el aprendizaje, inferencia, toma de decisiones y comportamiento. Esta función de categorización es un proceso de teoría de conjuntos, aunque no necesariamente para todos los conceptos, si lo es para los de corte intelectual. Una vez identificados los elementos para realizar cálculos conceptuales, se desarrollan funciones de asociación a la matemática implicada. 


Diversos procesos inferenciales o de estructuración de información están presentes en el diseño de conceptos. Las funciones lógicas corresponden a la lógica de categoría de la teoría de conjuntos. El conocimiento conceptual es sobre ideas agrupadas en una red de otros conceptos, donde las bases de estos son la biología innata ya citada. 


8.7 Pensamiento creativo


Hasta aquí generamos nuestras ideas sobre un problema. Entonces, a través del pensamiento causal y conceptual, identificamos el patrón estable en el que se organizan estas ideas. Parece que ahora nos queda la simple tarea de reconocer patrones para decidir qué hacer. Todo lo que tenemos que hacer es buscar en nuestros propios bancos de datos de notas para ver si este patrón se refleja en nuestros patrones rutinarios de pensamiento y comportamiento, que normalmente usamos para tratar este tipo de problema. Para dar sentido al presente, lo comparamos con un estado de cosas en el pasado que exhibe un patrón similar de factores.


Pero en la mayoría de los casos no es tan sencillo. El conocimiento y la experiencia de una persona profesional en ejercicio no se compone solo de plantillas y reglas simples: es una comprensión dinámica que se adapta continuamente al contexto en el que se utiliza. Es el resultado de la interacción adaptativa entre estos patrones cognitivos, a través de los cuales aprendemos a comprender eventos y situaciones, y las señales ambientales que los activan. En los últimos 30 años, en varios estudios, los psicólogos cognitivos han explorado este aspecto de la práctica profesional, particularmente la forma en que los profesionales revisan y ajustan estos patrones a la luz de sus experiencias y pensamiento reflexivo. Han descubierto que este conocimiento modelado se crea a partir de un proceso de entrenamiento práctico y refuerzo intelectual. Luego se refina a través del pensamiento reflexivo, que realiza la tarea vital de verificar que todavía sea válido. Esto funciona como una protección contra la repetición de respuestas de rutina que ya no funcionan. Aun así, la evidencia sugiere que los patrones originales utilizados para interpretar situaciones a menudo se conservan mucho después de haber sido desacreditados.


Este proceso de adaptación y reflexión es mucho más complejo que el simple reconocimiento de patrones. Hoshmand y Polkinghorne lo describen como "un experimento marco en el cual el patrón utilizado para comprender una situación se altera para proporcionar un mejor ajuste a la complejidad de la situación[63]". Pero incluso esto no revela cuán complejo es. Los profesionales identifican el patrón subyacente en cualquier situación y buscan un paralelo efectivo. Si esto falla, entonces trabajan para adaptar su patrón para encontrar una solución. Y todo el tiempo están en medio de un proceso para tomar una decisión sobre el proceso creativo. Donald Schön describe esta capacidad de reflexionar en acción como un tipo de visión doble: esa capacidad de mantenerse vivo en medio de una acción, una variedad de puntos de vista diferentes sobre la situación sin tener que detenerse e investigar en lo profundo[64].


La complejidad del proceso demuestra cuán vital es examinarlo en detalle, para que podamos aprender a hacerlo mejor. Muchos de nosotros lo hacemos bien, pero la evidencia sugiere que un número sorprendente lo hace mal, con efectos devastadores en organizaciones, comunidades e individuos. Incluso aquellos que lo hacen espectacularmente bien, lo hacen sin comprender exactamente lo que están haciendo. Y esta ha sido una situación sin cambios durante siglos. En el trabajo de albañiles y arquitectos medievales podemos ver todos los problemas que enfrentan los tomadores de decisiones modernos. Al igual que ellos, ahora que hemos identificado el patrón estable en nuestras ideas sobre una situación, debemos buscar una estructura paralela que apunte hacia una solución. Si esto no tiene éxito, debemos trabajar con nuestro patrón, adaptándolo para encontrar uno que satisfaga las demandas del cambio, en lugar de simplemente repetir las lecciones del pasado.


Aprender métodos y técnicas que nos ayuden a hacer esto de manera rutinaria. Le mostrarán cómo puede diseñar lo que de otro modo podría haber parecido una solución imposible. Y aunque parezca sorprendente que tal inspiración encuentre su origen en un trabajo tan rutinario, vale la pena recordar que, de hecho, cada actividad creativa se basa en los cimientos sólidos de este tipo de trabajo. En el proceso, aprenderemos a ser pensadores más creativos e innovadores. La escritura creativa es sin duda el mejor sistema de afinar nuestro pensamiento.


El diseño tiene las siguientes definiciones:

1 Proceso de planificación: el arte o proceso de hacer un bosquejo de algo para mostrar cómo lo harás o cómo se verá.

2. Disposición de las partes: la forma en que algo se ha planeado y realizado,

incluyendo su apariencia, cómo funciona, etc.

3. Patrón: un patrón para definir la lógica de algo.

4. Bosquejo: un ideograma que muestra cómo se hará algo o cómo se verá.

5. Intención: un plan que alguien tiene en mente.



De lo anterior, resulta que el significado de "diseño" se clasifica aproximadamente en dos partes:

1. El diseño es un acto creativo realizado por diseñadores como estructurar y pintar.

2. El diseño es un proceso de resolución de problemas para encontrar nuevas oportunidades.


El significado del diseño en el pensamiento es, naturalmente, el último.


Esto sugiere que la innovación es manejable. Echemos un vistazo más de cerca a su idea. Hay varias propuestas sobre el proceso de pensamiento de diseño, pero aquí, aprendamos la siguiente simple:

(P1) Observación: descubra y defina los problemas y problemas.

• Enfoques analíticos: cuestionario, entrevista, análisis de datos estadísticos, etc.

• Enfoques sistémicos: etnografía (encuesta de observación del comportamiento).

(P2) Ideación: Encuentre soluciones al problema definido.

• Pensamiento divergente: concéntrese en la cantidad, no en la calidad de las ideas.

• Pensamiento convergente: clasifica, combina y resume ideas.

(P3) Creación de prototipos: haga un prototipo y verifique la solución.

• Prototipo: ideas conformadas a bajo costo.

• Citar ideas como experiencias en apoyo al diseño.


Históricamente, se han hecho muchos intentos para comprender cómo se crea el conocimiento. Es posible clasificarlos en dos escuelas que explican la creación de conocimiento de manera diferente:

• La primera escuela argumenta que la creación de conocimiento es irracional e intuitiva y, por lo tanto, el descubrimiento y la verificación del conocimiento se encuentran en diferentes contextos.

• La segunda escuela argumenta que las actividades creativas son racionales y, por lo tanto, el descubrimiento y la verificación del conocimiento están en el mismo contexto.

A fines del siglo XX, apareció un tercer enfoque que sintetizaba estas dos escuelas, en relación con el argumento de la primera escuela como la tesis y el argumento de la segunda escuela como la antítesis[65].


El tercer enfoque (síntesis): el conocimiento surge de actividades creativas o procesos creativos intuitivos (o incluso emocionales). Sin embargo, estos pueden analizarse racionalmente.El ejemplo representativo de esta idea es el modelo de creación de conocimiento organizacional llamado modelo SECI o modelo Nonaka. La misión de la ciencia del conocimiento: la ciencia del conocimiento (epistemología) comenzó con la investigación de gestión del conocimiento y se ha convertido en una investigación de creatividad que aporta innovación. Más concretamente, la ciencia del conocimiento es un campo académico responsable de la investigación y el desarrollo de metodologías, modelos, técnicas, herramientas y sistemas creativos para promover la innovación de las ideas. Se puede decir que la ciencia del conocimiento es un campo de investigación relacionado con la innovación social, como la regeneración de organizaciones, sistemas o la mente. Sin embargo, dado que el progreso social es apoyado por la tecnología, la ciencia del conocimiento también debe participar en la promoción de la innovación tecnológica. Para la innovación social, es necesario utilizar el conocimiento de la universalidad pobre que poseen las personas que tienen su propia voluntad. Por lo tanto, se necesitan personas o metodologías con talento para comprender la lógica y la eficiencia de dicho conocimiento y utilizarlo de manera efectiva. La innovación para la ciencia del conocimiento debe diferenciarse de los enfoques convencionales en términos de comprensión de los principios de creación y utilización del conocimiento.


Otra respuesta a la pregunta ¿Qué es la ciencia del conocimiento?: es que la ciencia creativa del conocimiento que produce y gestiona el conocimiento del dominio generador en cualquier campo. El conocimiento del dominio en la ciencia del conocimiento es metaconocimiento para otros campos. El metaconocimiento es el conocimiento de cómo recopilar, crear, verificar y usar el conocimiento del dominio. El conocimiento del dominio en cualquier campo se puede usar como metaconocimiento si es necesario porque cualquier conocimiento tiene el poder de la toma de decisiones, la resolución de problemas y la creación de nuevos conocimientos. Por lo tanto, cada dominio tiene su propio metaconocimiento.


En la investigación en ciencia del conocimiento se ha realizado los siguientes estudios:


Comparación con la ciencia de la información: a menudo se discute la diferencia entre la ciencia de la información (o informática) y la ciencia del conocimiento. La diferencia se puede explicar de la siguiente manera. Primero, hay campos de investigación que usan el término "conocimiento" en ciencia de la información, pero desde la perspectiva de la ciencia del conocimiento, hay cosas que se pueden decir:


• Ingeniería del conocimiento (inteligencia artificial, robótica).

• La inteligencia artificial es una forma programada de conocimiento. Actualmente, el desarrollo en este campo tiene un gran impulso. La inteligencia artificial es un campo que hace que las computadoras sean más inteligentes. Por otro lado, el propósito de la ciencia del conocimiento es hacer que las personas sean más inteligentes.

• Descubrimiento de conocimiento (minería de datos, análisis de big data)

• La minería de datos es un campo en el que las reglas se descubren a partir de una gran cantidad de datos. El análisis de Big Data, que procesa grandes cantidades de datos en Internet, ha atraído la atención reciente.

• El trabajo de la ciencia del conocimiento no se limita a la extracción de reglas. La ciencia del conocimiento interpreta las reglas, derivando así nuevos conocimientos y verificándolos.


Además, hay campos de investigación que requieren la utilización del conocimiento en ciencias de la información. No se pueden completar dentro de la ciencia de la información.

• Simulación por computadora (incluido el tipo basado en agente).

• Es imposible verificar inmediatamente la simulación de comportamientos futuros de sistemas complejos.

• Como guía para actuar de acuerdo con tales simulaciones, la ciencia del conocimiento desarrolla principios de justificación del conocimiento.

• Gestión de la información mediante tecnologías de información y comunicación.

• La tecnología de la información desarrollada rápidamente nos ha permitido administrar una gran cantidad de información. Sin embargo, dado que es difícil transmitir un significado profundo solo a partir de oraciones escritas, se intenta el desarrollo hacia la gestión del conocimiento.

• A pesar de la opinión pesimista de que la gestión del conocimiento se mantiene al nivel de la gestión de la información[66], la ciencia del conocimiento se ha dedicado al desarrollo de la tecnología de gestión del conocimiento.


Como se mencionó, la gestión del conocimiento se introdujo como una tecnología de software. Sin embargo, las personas han reconocido que el conocimiento tácito es difícil de manejar con la tecnología de la información. Por lo tanto, la ciencia de gestión comenzó a investigar sobre la gestión del conocimiento y ha estado discutiendo métodos para gestionar directamente por las personas que tienen conocimiento tácito. Estos intentos han llevado a la creación de la ciencia del conocimiento.

En la ciencia del conocimiento, dos tipos de conocimiento se distinguen de la siguiente manera.

• Conocimiento explícito: Esto puede expresarse en palabras concretas. Por lo tanto, otras personas pueden saberlo y evaluarlo objetivamente. Está organizado e incorporado como tecnología estándar.

• Conocimiento tácito: esto es la experiencias de una tradición difícil de expresar en palabras concretas. Específicamente, esto se aplica cuando posee un conocimiento que no puede explicar con claridad. Se dice que en las empresas japonesas tradicionales, existe una cultura corporativa en la que el conocimiento tácito experimentado se transmite a la próxima generación en cada lugar de trabajo, y la sucesión de dicho conocimiento tácito ha sido una fortaleza de las empresas.


Sin embargo, a medida que avanza el colapso del sistema de empleo de por vida y la diversificación de los patrones de empleo, cada vez es más difícil mantener el conocimiento de toda la empresa a través de esos métodos tradicionales. Estas son las razones por las cuales ha surgido la gestión del conocimiento. Sin embargo, dado que es difícil convertir todo el conocimiento tácito de interés en conocimiento explícito, la gestión del conocimiento que se basa únicamente en tecnología de la información tiene limitaciones.


Las tareas de los cuatro procesos se explican a continuación:

• Socialización: las personas generan y comparten conocimiento tácito en un grupo (sobre nuevos productos o servicios) a través de la interacción cara a cara.

• Externalización: el grupo convierte el conocimiento tácito grupal en conocimiento explícito grupal expresado por conceptos, hipótesis, Imag8, etc. a través del diálogo y el pensamiento escrito.

• Combinación: el grupo combina este conocimiento explícito y lo sistematiza como especificaciones de productos o servicios.

• Internalización: el grupo crea un nuevo valor al practicar el conocimiento explícito sistematizado (creando nuevos productos o nuevos servicios), y los individuos internalizan esta experiencia como conocimiento tácito.


Los institutos de investigación y las instituciones de educación superior tienen la tarea de crear conocimiento día y noche. Desafortunadamente, el modelo de creación de conocimiento presentado en la sección anterior no es popular en el campo académico. Sin embargo, incluso cuando se realiza una investigación individual, se puede esperar que las discusiones en profundidad con colegas de investigación y asesores académicos logren avances en la investigación. Por lo tanto, un modelo similar de creación de conocimiento tiene un gran valor para los investigadores jóvenes, como los estudiantes de licenciatura.


El modelo de creación de conocimiento organizacional es un marco útil para las empresas que buscan la innovación. Del mismo modo, el modelo de creación de conocimiento académico es útil para los investigadores que promueven personalmente la investigación académica, especialmente para los estudiantes graduados que son principiantes en investigación. 


Modelo intersubjetivo: Ilustración-Inmersión en el debate- selección. Enfatiza el debate (discusiones profundas en un grupo sobre la investigación en curso). Este modelo creativo está dirigido no a la creación de conocimiento organizacional sino a la creación individual de conocimiento científico y tecnológico apoyado por un grupo.

Modelo experimental: Ilustración-Experimenta-Interpreta-selección). Enfatiza el Experimento (prueba de ideas e hipótesis mediante investigación experimental). El proceso de interpretación es necesario para convertir los datos experimentales en el conocimiento del investigador.

Modelo hermenéutico: El círculo hermenéutico describe la relación de un investigador con el objeto de estudio representado por textos literarios.  (Revisión–??análisis– interpretación – reflexión). Enfatiza el Análisis y la recopilación e interpretación del conocimiento de la literatura y generación de datos.

Encuesta de conformidad. Investigamos hasta qué punto estos modelos reflejan la realidad. Realizamos una encuesta de conformidad, esta escuela consta de tres campos: ciencias de la gestión, informática y ciencias de sistemas. Asumimos que los tres modelos anteriores podrían representar los procesos de investigación en estos tres campos, respectivamente. 


La metodología de construcción del conocimiento consiste en un modelo de sistema de construcción del conocimiento, un método dialéctico de construcción del conocimiento y un conjunto de principios de justificación del conocimiento llamado objetivismo constructivo. Para enfatizar en la universalidad el modelo del sistema de construcción del conocimiento, primero muestra que el modelo se deriva naturalmente del nuevo método de creación de tácticas. Este modelo sugiere que el conocimiento es creado y justificado por las cinco habilidades de los actores en los cuatro dominios del conocimiento. 

La metodología de construcción del conocimiento se ha perfeccionado continuamente durante muchos años con el apoyo de muchas personas desde que se propuso por primera vez[67]. De hecho, nombró los tres dominios del conocimiento (dominio científico-real, dominio social-relacional y dominio cognitivo-mental) y teorizó las normas de comportamiento de los actores en cada dominio. Un cuarto dominio, el dominio de iniciativa creativa, en el espacio de pensamiento sistémico es más reciente. Más importante aún, desarrolló el objetivismo constructivo para la justificación del conocimiento. 


Dos relaciones importantes están incrustadas en la oración: Aprende profundamente las tácticas establecidas y cultiva la intuición y la perspectiva a través de la creación y práctica de nuevas tácticas. Una es la relación entre el alumno que crea tácticas y otros que son los socios de la práctica. La otra es la relación entre el conocimiento racional reconocido como táctica establecida y el conocimiento intuitivo basado en experiencias difíciles de explicar racionalmente. 


Conocimiento tácito en el contexto del pensamiento sistémico: las características principales del sistema son la jerarquía y el surgimiento de patrones. Michael Polanyi (1966) explicó esto desde el punto de vista del reconocimiento del conocimiento[68]. La intención de Polanyi es que el significado del todo se sintetice a partir de elementos de forma ascendente, pero no se puede crear a partir de la simple suma de elementos. La gente ha reconocido esto desde hace mucho tiempo. De hecho, Aristóteles (384–322 a. C.) dijo que el todo es más que una simple colección de partes. Reconoce la cara de su vecino sin poder explicar cómo hacerlo con palabras. Usted ve los ojos, la nariz, la boca y las orejas de un amigo, que son los detalles de la cara, pero identifica su cara como el todo completo. También sientes los sentimientos de los demás a partir de sus expresiones faciales, pero es difícil explicar con palabras por qué lo sientes. Al enfocarse en el todo integral, los detalles se vuelven subconscientes como conocimiento tácito. De manera similar, al reconocer la totalidad de un jardín o parque, varios detalles como flores, árboles, estanques o senderos pequeños se vuelven indescriptibles como conocimiento tácito. Por lo tanto, el conocimiento que se puede expresar en palabras y números representa solo la punta del iceberg de todo el cuerpo de conocimiento. Podemos saber más de lo que podemos decir, dijo Polanyi. Polanyi introdujo el concepto de conocimiento tácito en este contexto: el conocimiento tácito no es necesariamente un conocimiento irreconocible, sino que se refiere al conocimiento oculto de la conciencia en la dinámica de reconocer un todo integral. Sin embargo, al incorporarlo a la gestión parece haber introducido una explicación ligeramente diferente del significado original de Polanyi de conocimiento tácito. Introdujo el conocimiento tácito que no se adhiere a la estructura jerárquica de reconocimiento:


El conocimiento tácito es el conocimiento que no se puede explicar bien con palabras. El concepto opuesto se llama conocimiento explícito. Estos son los conceptos más importantes en la teoría de creación de conocimiento.


La metodología de construcción del conocimiento utiliza estos dos conceptos de forma complementaria. Esto puede explicarse utilizando la integración tácita, otro concepto importante de Polanyi. Esta es la capacidad de combinar varios elementos y producir inductivamente un todo coherente con un nuevo significado. Sus acciones y métodos de conocimiento son todos creados por una integración tácita, que también es una habilidad de invención, descubrimiento y creación. Es evidente que se genera una capa de nivel superior a partir de una capa, y el concepto de la capa de nivel superior especifica el significado de la capa de nivel inferior. La jerarquía continúa infinitamente hacia arriba y hacia abajo según el propósito. La integración tácita se adopta como un concepto de construcción del conocimiento en la metodología de construcción del conocimiento.


Hemos discutido técnicas de creación de conocimiento en ciencia de sistemas y ciencia del conocimiento para promover la innovación, y finalmente hemos llegado al clímax de este tema: la metodología de construcción de conocimiento que combina las ideas en pensamiento de sistemas y gestión del conocimiento.


Si mira hacia atrás, puede ver que el conocimiento intuitivo y el conocimiento racional se enfrentan entre sí en el eje horizontal, pero como se mencionó anteriormente, al explicar que la idea detrás de la metodología de construcción del conocimiento es integrar la gestión del conocimiento y el pensamiento sistémico. Se enfatiza que el eje horizontal confronta el conocimiento tácito y el conocimiento explícito. 


Dado que el nuevo conocimiento del extremo inferior del eje vertical está constituido por una integración tácita, dos tipos de conocimiento en el eje horizontal mencionados anteriormente, junto con el conocimiento social en el extremo superior del eje vertical, se convierten en conocimiento oculto de la conciencia. Estos tres tipos de conocimiento se convierten en conocimiento tácito según Polanyi.


De esta manera, el modelo del sistema de construcción del conocimiento propuesto se coloca donde se cruzan dos tipos de conocimiento tácito. Ahora, tenga en cuenta el nodo de entrada del sistema. El modelo del sistema de construcción del conocimiento con un nodo de entrada agregada cuatro dominios del conocimiento y los cinco nodos.


Razonamiento en el modelo: La razón para introducir el nodo de entrada es que, además de la necesidad de entrada como modelo del sistema, la abducción se adopta como método de inferencia en la metodología de construcción del conocimiento. El aducción fue defendido por el filósofo del pragmatismo Charles Peirce (1839–1914) como un método de razonamiento para formar una hipótesis que pueda explicar mejor el fenómeno que ocurrió[69]. Se dice que Aristóteles abogó por la abducción como el tercer razonamiento, además de la inducción. Peirce argumentó que ni la deducción ni la inducción producen nuevas ideas y que todas las ideas de la ciencia nacen por abducción. La abducción intenta encontrar la mejor explicación para el conjunto de hechos observados. Esto se llama heurística en psicología y otros campos.

Este método de razonamiento es el siguiente:

Abducción: se observa B. Suponiendo A, puede explicar por qué B. Por lo tanto, es probable que sea A eso que causó B.


La comparación onc otros métodos de razonamiento donde vemos a la deducción y la inducción como referencia. La deducción es un método de expansión lógica propuesto por el filósofo francés René Descartes (1596–1650) como un método para derivar conclusiones que se consideran válidas a partir de eventos comúnmente correctos. Es un razonamiento inevitable independiente de la experiencia y conserva la verdad. Sin embargo, la cantidad de información no aumenta. Por otro lado, la inducción es un método de expansión lógica propuesto por el filósofo británico Francis Bacon (1561-1626) como un método para derivar una conclusión de múltiples eventos. Debido a que es un razonamiento probable basado en la experiencia, no se garantiza que la conclusión sea verdadera. Sin embargo, se agrega nueva información.


Estos tres métodos de razonamiento abren la necesidad de cinco nodos: la metodología de construcción del conocimiento emplea la abducción, que es una forma de razonamiento lógico que explora la explicación más simple y probable para los eventos observados. Sin embargo, a diferencia del método deductivo, no garantiza que la explicación sea verdadera. Sin embargo, existe la posibilidad de que se cree nuevo conocimiento a partir de la mayor información.


La abducción comienza con la observación de los hechos, y para eso es necesario un sentido de propósito. Tener una conciencia de propósito es el punto donde la abducción es diferente de otros métodos de creación de conocimiento. Por lo tanto:


• El nodo intervención es necesario para definir el propósito y, en base a eso, hacer un plan para recopilar literatura y construir conocimiento. La deducción conduce a hechos que pueden inferirse de una proposición, pero no hay descubrimiento más allá de la original. La inducción presenta nuevas proposiciones a partir de la acumulación de eventos individuales, pero no hay razonamiento más allá de las categorías existentes de conocimiento. Para la creación exitosa de nuevos conocimientos mediante abducción.

• El nodo imaginación es esencial para que el actor cree ideas innovadoras. Al usar la abducción, observa pequeños cambios en los eventos individuales de las observaciones de los hechos, integra todo el conocimiento relevante, crea hipótesis y experimenta nuevos descubrimientos mientras los verifica de manera de prueba y error.


• El nodo integración es responsable de organizar el conocimiento recopilado, construir nuevo conocimiento basado en las notas tomadas, justificar y verificar el conocimiento construido.


En la corriente principal de la teoría del conocimiento en Occidente, el conocimiento se ha considerado como conocimiento explícito, excluyendo la subjetividad desde Platón. En contraste, debido a que la metodología de construcción del conocimiento se enfoca en la creatividad para generar innovación, enfatiza escuchar las visiones del mundo, los pensamientos y los deseos de las personas. Desde este punto de vista:


• El nodo participación: recopilar conocimiento subjetivo, es tan importante como el nodo inteligencia (para recopilar conocimiento objetivo).


La idea anterior podría ser similar a la fenomenología de Edmund Husserl (1936). Husserl preguntó, si la ciencia considera solo lo que puede ser objetivamente probado como verdad y no toma el sentido la existencia humana. Luego construyó la fenomenología a partir de la creencia de que la subjetividad vívida de los humanos debería ser la raíz de todo aprendizaje.


Dominios de conocimiento del mundo real se explican a continuación:


Dominio científico-actual. El dominio del conocimiento racional (conocimiento explícito) que está claro por la evidencia como la ciencia y la tecnología, las tendencias socioeconómicas, la evaluación académica, los hechos históricos, etc.

Dominio social-relacional. El dominio del conocimiento social (principalmente conocimiento implícito) en la sociedad, como las normas sociales, valores, culturas, relaciones de poder, reputaciones, tradiciones, modas, episodios, etc.

Dominio cognitivo-mental. El dominio del conocimiento intuitivo (incluido el conocimiento tácito) basado en juicios individuales tales como criterios de juicio, lógica dominante, conceptos únicos, hipótesis, motivaciones, esperanzas, etc. En el espacio de pensamiento sistémico, se considera un dominio de conocimiento.

Dominio de iniciativa creativa. El dominio de conocimiento estratégico de cómo recolectar conocimiento existente y cómo construir y justificar (o verificar) conocimiento nuevo.


Habilidades requeridas. La necesidad de cinco nodos se discutió anteriormente, pero de hecho, los nombres dados a los nodos se consideran las habilidades requeridas por las personas para recolectar y construir conocimiento. Primero, las habilidades en los tres dominios del conocimiento del mundo real se explican a continuación:


Inteligencia: la capacidad de recopilar y organizar el conocimiento existente (incluidos los datos y la información) en el dominio del conocimiento científico-real, con una actitud sincera para aprender y comprender las cosas.

Participación: la capacidad de recopilar conocimientos en el dominio del conocimiento social-relacional participando activamente en actividades sociales o eventos sociales, ya sea directa o indirectamente.

Imaginación: la capacidad de generar nuevos conceptos e ideas en el dominio del conocimiento cognitivo-mental, incluida la capacidad de utilizar el conocimiento recopilado en el dominio científico-real y verificar nuevas ideas en el dominio social-relacional. En el dominio del conocimiento del espacio de pensamiento sistémico, que es el dominio del conocimiento creativo de iniciativa, se requieren dos habilidades (correspondientes a la entrada y salida del sistema); Estos son un par esencial en creatividad:

Intervención: la capacidad de definir un problema y un camino hacia la respuesta (nuevo conocimiento), es decir, la capacidad de crear una estrategia para la construcción del conocimiento. Esto debe incluir un punto de vista de la construcción del conocimiento y los principios para evaluar el conocimiento construido. Este último será considerado en la siguiente subsección.

Integración: la capacidad de integrar o sintetizar conocimiento de los tres dominios de conocimiento para construir nuevo conocimiento que corresponda a una respuesta al problema definido en la Intervención. Si se juzga que el conocimiento construido es insuficiente de acuerdo con los principios de evaluación preparados, el proceso de construcción del conocimiento volverá al punto de partida. 


Cuando se intenta promover la innovación o resolver problemas de acuerdo con el modelo del sistema de construcción del conocimiento, se utilizan métodos creativos que mejoran las habilidades creativas en sus respectivos nodos. La misión de la ciencia del conocimiento es desarrollar tales métodos y herramientas.Es posible utilizar el modelo del sistema de construcción del conocimiento al ejecutar una investigación académica. Esto también se puede imaginar por el hecho de que se comenzó a modelar a partir de la creación de nuevas tácticas como un maestro de ajedrez. Por ejemplo, un investigador que desea desarrollar un nuevo método y escribir un trabajo de investigación en un determinado campo actúa en los nodos respectivos de la siguiente manera:


Intervención: haga un plan de investigación. Decida qué tipo de conocimiento recopilará.

Inteligencia: examine los métodos existentes. Verifique la novedad de su investigación.

Participación: recopilar datos del área de aplicación. Muestre la superioridad de su método.

Imaginación: desarrolle un nuevo método. Su inspiración es el resultado de la interacción del conocimiento acumulado con nueva información.

Integración: resumir la investigación. Construya nuevos conocimientos y justifique y verifique los resultados de la investigación.


¿Por qué justificación?

Las metodologías para la creación y gestión del conocimiento en la ciencia del conocimiento, así como el dominio del conocimiento creado de ese modo, no utilizan necesariamente el conocimiento que puede ser verificado objetivamente, a diferencia del conocimiento científico. En lugar de verificación, consideremos la idea de justificación. A continuación, se resume la diferencia entre verificación y justificación:


La verificación es la confirmación de la corrección (juicio objetivo). Ejemplo, la verificación asegura que el software implementa correctamente la función.

La justificación es la excusa o el razonamiento (incluido el juicio subjetivo) Ejemplo, ¿Cuál es la justificación de esta decisión? “El proyecto propuesto obtuvo permiso para ser implementado” significa que se justificó internamente. "El proyecto justificado salió bien" significa que se ha verificado condicionalmente.


El principio más poderoso de la verificación del conocimiento en la sociedad industrializada es el reduccionismo. Esta es la teoría de que cualquier todo complicado puede entenderse completamente examinando los elementos descompuestos. Sin embargo, aunque el reduccionismo es efectivo cuando el nivel de complejidad del sistema es pequeño, o cuando el sistema es un artefacto, es difícil aplicarlo a casos en los que el sistema es muy complicado, especialmente cuando las personas están incluidas como elementos.


Se dice que el origen del reduccionismo es Discurso sobre el método de René Descartes (1637), que consta de las siguientes cuatro partes:

1. Evidencia: Nunca acepte nada más que lo que ha admitido como expresamente cierto.

2. Análisis: analice el problema para considerarlo lo más simple posible.

3. Síntesis: comience desde lo más simple y avance hacia cosas complicadas.

4. Examen: revise todo para asegurarse de que no se haya pasado nada por alto.


El pensamiento de Descartes era descomponer el todo, examinar exhaustivamente las partes e integrarlas nuevamente. Más tarde, solo se enfatizó la primera mitad, la descomposición, y esta se convirtió en la idea principal del reduccionismo.


En la manera moderna de pensar, las posiciones de verificación del conocimiento que se han utilizado ampliamente en el reduccionismo son las siguientes:

1. Posición paradigmática (dominante en las ciencias naturales): las teorías que contradicen el paradigma (creencia en cierta época) son rechazadas, incluso si encajarían mejor en observaciones o resultados empíricos.

2. Posición de falsificación (dominante en tecnologías): dado que las teorías podrían formarse por inducción inadecuada, deberían someterse a pruebas destinadas a refutarlas.

3. Posición subjetivista (dominante en las ciencias sociales y las humanidades): porque está hecha por personas, el conocimiento es subjetivo. La justificación se lleva a cabo a través de conversaciones subjetivas mutuas.


Paradigmatismo: un paradigma es un marco teórico para el reconocimiento científico en una determinada era o en un determinado campo académico. El paradigmatismo está relacionado con los trabajos de Thomas S. Kuhn (1962), particularmente su concepto de revoluciones científicas y el desarrollo normal y paradigmático de la ciencia entre estas revoluciones (por ejemplo, la teoría de Newton y la teoría de Einstein). Aunque las teorías que son consistentes con el paradigma son bienvenidas, las teorías que contradicen el paradigma son rechazadas, incluso si encajarían mejor en observaciones o resultados empíricos. Tal posición sobre la justificación del conocimiento sigue siendo dominante en la ciencia básica.


Falsificacionismo: Oponerse a la posición paradigmática de Kuhn era la posición de falsificación de Popper o falsacionismo. El objetivo de Karl R. Popper (1934) era mostrar la inconsistencia lógica del concepto positivista de inducción a partir de los hechos. Dado que las teorías pueden formarse por inducción inadecuada, deben falsificarse, es decir, someterse a pruebas destinadas a refutarlas. Sin embargo, en el desarrollo científico a corto plazo, se dice que el falsacionismo es simplemente un requisito normativo y no puede aplicarse a teorías explicativas.


Subjetivismo demostrativo: la posición más radical desarrollada en ciencias sociales y humanidades, influenciada por la posmodernidad, es el subjetivismo posmoderno o el subjetivismo demostrativo. El conocimiento es construido por las personas y, por lo tanto, es subjetivo, y su justificación se produce solo a través del discurso intersubjetivo.  Michel Foucault (1926–1984) es representativo del posmodernismo (1972). Husserl (1858–1938) usó el término "intersubjetividad", que significa subjetividad colaborada entre las personas. La escuela fenomenológica sostiene que el conocimiento, la ciencia y la cultura se establecen en base a esto.


Objetivismo constructivo para la justificación/verificación del conocimiento es la metodología de construcción del conocimiento que toma la posición de objetivismo constructivo que consta de los siguientes principios. 


Principio multimedia: se recomienda encarecidamente comprender el conocimiento recopilado o construido expresándolo a través de la mayor variedad de medios posible.

Principio de emergencia: el nuevo conocimiento, que no puede explicarse por ningún conocimiento independiente existente, es creado por la interacción compleja del conocimiento existente.

Principio de falsificación evolutiva: el conocimiento construido evolutivamente debe justificarse mediante pruebas de falsificación en un sentido amplio, incluida la conversación intersubjetiva.


El método de construcción del conocimiento dialéctico que es un componente importante de la metodología de construcción del conocimiento.

¿Por qué construcción? 

• Construir (verbo) significa formar algo como una oración, argumento o sistema uniendo palabras, ideas, etc.

• Construir (sustantivo) es una idea formada al combinar varias piezas de información y conocimiento.

• Construcción (sustantivo) indica el proceso de formar algo a partir del conocimiento y las ideas.


Nosotros asumimos que construcción es un término general que incluye los siguientes conceptos:


Creación: para hacer algo que no existía antes (o para inventar o diseñar algo).

Integración: combinar dos o más cosas para que funcionen juntas de manera efectiva.

Síntesis: para combinar elementos separados en un todo completo. Comparemos integración y síntesis usando ejemplos. Integración, utilizando componentes complementariamente. Ejemplo, la construcción de todo el sistema mediante la conexión secuencial de componentes.

• Síntesis (construcción de un todo completo) Ejemplo, sintetizar una nueva sustancia a partir de dos sustancias. Ejemplo, sintetizando una variedad de evidencia circunstancial para determinar que él debe ser el criminal.


Sujetos en la ciencia del conocimiento la están llevando a cabo en investigaciones relacionadas con interacciones.


1. En el nodo intervención: investigación sobre planificación estratégica, como pensamiento sistémico, pensamiento de diseño, gestión de la innovación.

2. En el nodo inteligencia: investigación sobre un enfoque lógico como el análisis matemático, la inteligencia artificial.

3. En el nodo de participación: investigación sobre relaciones sociales y humanas, tales como gestión del conocimiento, encuesta social, análisis de big data.

4. En el nodo imaginación: Técnicas creativas como métodos de generación de ideas, simulación por computadora.

5. En el nodo de integración: construcción de conocimiento, como integración o síntesis de conocimiento, verificación de conocimiento

6. Entre la participación y la inteligencia: investigación sobre la relación entre la sociedad y la ciencia, como la política científica y tecnológica, la gestión de la tecnología.

7. Entre la imaginación y la participación: investigación sobre la relación entre los individuos y la sociedad, como la simulación basada en agentes, la creación de conocimiento organizacional

8. Entre la imaginación y la inteligencia: investigación sobre la relación entre la intuición y la racionalidad, como la gestión del conocimiento, la gestión del servicio.


8.8 Pensamiento por analogía 


Ahora hemos revelado el patrón en el que se organizan nuestras ideas. Después de comparar esto con los patrones de rutina que hemos utilizado en el pasado y no encontramos coincidencias, debemos encontrar otros patrones que nos ofrezcan una solución o comenzar a trabajar con este para adaptarlo. Debemos aprender las diferentes estrategias que podemos usar para adaptar el patrón de nuestras ideas. e

Examinaremos qué podemos hacer para descubrir patrones alternativos que podrían darnos una solución.


Los buenos pensadores pueden hacer dos cosas cuando se acercan a un problema. Primero, pueden separar sus mentes de los patrones de pensamiento rutinarios y aplicar marcos mentales aparentemente no relacionados al problema. De esta manera, liberan sus mentes de los estrechos surcos en los que de otra manera podrían quedar atrapados, lo que les permite explorar una amplia gama de posibles patrones mentales. Segundo, pueden olvidarse de sí mismos (su condición cotidiana) en su pensamiento. Se dan cuenta de que deben olvidarse de lo que desearían que fuera el caso en cualquier situación, antes de que puedan ver lo que la situación misma requiere.


Ambas transiciones en nuestro pensamiento pueden tener un gran impacto en nuestras vidas y nuestro trabajo, ayudándonos a ser pensadores más innovadores y originales. Han dado lugar a algunos de los momentos más significativos en el desarrollo del pensamiento, cuando los pensadores ven por primera vez las soluciones a los problemas que han escapado a pesar de sus esfuerzos más decididos. Liberados de sus propios patrones de pensamiento rutinarios y de lo que desearían ser la respuesta, ven soluciones con el tipo de claridad repentina que los deja preguntándose por qué no lo habían visto antes.


Al reafirmar la evolución por selección natural a nivel genético, en lugar del nivel acostumbrado del individuo, pudo demostrar que las criaturas se sacrifican para asegurarse de que sobrevivan más copias de los genes de sus parientes.  En 1976, en su famoso libro, The Selfish Gene, Richard Dawkins desarrolló estas ideas y las llevó a un público más amplio[70].


Los buenos pensadores piensan en su pensamiento mientras piensan. Cuestionan sus propias ideas y su propio pensamiento mientras piensan. Aceptan con humildad que pueden haberse equivocado o que solo tienen una parte de la respuesta. También son conscientes de que la respuesta puede provenir de las fuentes más improbables. Esto significa colgar una pregunta sobre todo y suspender nuestro juicio. Para muchos de nosotros esto es inquietante; nos resulta difícil admitir la incertidumbre. Pero el buen pensamiento rara vez ocurre cuando hay respuestas que conllevan el peso de una autoridad indiscutible.


Desafortunadamente, el estilo de gestión en muchas situaciones simplemente no permite pensar bien, porque los gerentes son demasiado conscientes de sí mismos y de su papel dentro de la academia como fuente de certeza.

Algunos ejercen una autoridad indiscutible, que posee todas las características de un líder de un culto de la Nueva Era. En la tragedia griega clásica, tal arrogancia invita a la ruina y al desastre: se creía que ofende a los dioses y conduce a la retribución. Quizás aún peor, conduce a puntos ciegos, malas decisiones y una organización que se contenta con repetir sus errores.


En contraste, aquellos que pueden olvidarse de sí mismos y empatizar con los demás ven más y tienden a tomar mejores decisiones. Curiosos por las vidas y experiencias de los demás, son más efectivos en intercambiar lugares y realizar experimentos mentales en los que se preguntan qué harían o sentirían en situaciones similares. Hipotetizan más, experimentan más cosas, aunque indirectamente, y desarrollan la capacidad de crear más estructuras a través de las cuales procesar y comprender estas cosas. Como resultado, desarrollan simpatías más amplias y un juicio más sólido. Entonces, lo primero que debemos hacer es desarrollar el hábito de empatizar con los demás, experimentar indirectamente lo que otros en una situación particular podrían sentir, creer o preferir. La realización de este tipo de experimento mental debe convertirse en rutina. Al generar nuestras ideas al pensar en un problema desde diferentes perspectivas en diferentes niveles, ahora, a medida que comenzamos a adaptarnos y trabajar con las estructuras a través de las cuales organizamos rutinariamente estas ideas, es aún más importante.


Como dijimos anteriormente, aunque los avances en todas las formas de investigación pueden parecer lógicos, incluso obvios, en retrospectiva, es bastante diferente al revés desde el punto de vista de los pensadores originales. A ellos les parece lleno de confusión, duda e incertidumbre mientras buscan patrones alternativos de ideas que les darán una forma diferente de explicar las cosas. Al igual que ellos, también debemos desarrollar el arte de reconocer las similitudes entre las estructuras no relacionadas para generar preguntas de "qué pasaría si". Si le resulta difícil, hay pasos deliberados que puede tomar. Lo más simple y más utilizado por los buenos pensadores es buscar analogías.


Como puede ver en esto, encontrar analogías implica buscar similitudes entre patrones no relacionados que reunimos de nuestra experiencia cotidiana. Como sugiere la palabra "arte", este no es un proceso mecánico; requiere una imaginación selectiva para identificar patrones previamente no relacionados en los que encajan todas las piezas. Encontrarlos a menudo produce las recompensas más sorprendentes. La comprensión puede ocurrir en respuesta a un hecho que no significa nada para los demás.

Para ayudarlo a hacer esto, hágase tres preguntas simples:


1. ¿Hay un paralelo?

2. ¿Se ajusta el patrón?

3. ¿Resolvería el problema?


8.9 Pensamiento crítico 


En los últimos años, las preocupaciones sobre el buen pensamiento se han centrado principalmente en el pensamiento crítico, aunque, como hemos visto, implica mucho más que esto. Enseñarnos a pensar sobre nuestro pensamiento mientras pensamos es una tarea compleja, que involucra nuestras habilidades de pensamiento en diferentes niveles. Debemos aprender a generar nuestras propias ideas y pensar conceptual, causal y creativamente, así como críticamente.


Nuestra renuencia a enseñar estas habilidades en escuelas, colegios y universidades, en lugar de enseñarles a los estudiantes qué pensar más que cómo pensar, se explica en gran medida por la dificultad que presentan y las complejas habilidades de enseñanza que exigen. Es mucho más fácil explicar y describir hechos y conocimientos, que los estudiantes simplemente deben registrar con precisión sin ninguna participación activa de su propio pensamiento.


Por el contrario, mejorar nuestro pensamiento crítico implica la tarea más compleja de desarrollar nuestras habilidades: lidiar con todos los problemas que surgen de la tensión entre lógica y lenguaje; criticar y debatir cuestiones, haciendo de abogado del diablo argumentando a favor de una cuestión por la que menos simpatía tenemos; razonar deductivamente e inductivamente; y para evaluar evidencia y sacar inferencias confiables de ella. Significa reemplazar el modelo simplificado de debate contradictorio que se enseña en tantas escuelas y colegios por el razonamiento más complejo de una discusión, en la que los participantes buscan revelar la verdad y no solo ganar el argumento. Implica confrontar honestamente todos los problemas y no solo aquellos que apoyan a un lado. Significa modular cuidadosamente nuestro razonamiento para llegar a una evaluación precisa y sensible de la evidencia, independientemente de si esto refleja nuestros puntos de vista o no.


Esta explicación más completa del pensamiento fue desarrollada hace más de 2400 años por Sócrates, quien criticó las estériles simplificaciones del debate y la retórica tradicionales. Desarrolló un método de razonamiento que eliminó todos los conceptos erróneos y la confusión que oscurecían la verdad. Investigando cuidadosamente los pronunciamientos de las autoridades y las afirmaciones de sus estudiantes, comenzó por no dar nada por sentado, haciendo las preguntas más simples e ingenuas. De esta manera, pudo revelar su uso confuso de las palabras, las implicaciones ocultas de sus argumentos que pasan desapercibidas en los conceptos que dieron por sentado, la falta de evidencia adecuada para respaldar sus afirmaciones y las creencias contradictorias ocultas por su retórica confiada. De la misma manera, usando las mismas habilidades, debemos analizar todos los argumentos que encontramos o crearnos. Para que los argumentos sean convincentes, dependen de dos cosas: que las premisas o declaraciones que conforman el argumento son verdaderas; y que el argumento es válido, que las premisas respaldan la conclusión en la forma en que se afirma que lo hacen.


Cuando la verdad se refiere a la sustancia del argumento, la validez se refiere a su forma, si la conclusión puede extraerse de las premisas. Con estas dos cosas en mente, debemos asegurarnos de que no hay errores en nuestro razonamiento, que nuestro uso del lenguaje es coherente y claro, y que tenemos evidencia suficiente para demostrar la verdad de nuestras premisas. Como esto deja en claro, debemos pensar rutinariamente en tres cosas:


1. Argumentos

¿Son válidos?

¿Saco conclusiones que sean consistentes con mis suposiciones?

¿Hay supuestos ocultos en mis argumentos?

2. Evidencia

¿Tengo suficiente evidencia para expresar mis puntos?

¿Describo la evidencia con precisión?

¿Saco inferencias confiables y relevantes de él?

3. Lenguaje 

¿Está claro mi significado?

¿Uso las palabras de manera consistente?

¿Mis términos especializados implican más de lo que reconozco?


Incluso las mejores mentes están llenas de medias verdades, supersticiones, falsedades y prejuicios. Todos cometemos los sesgos cognitivos, si no aplicamos las pruebas elementales de lógica para determinar si una idea, que puede ser verdadera o no, conduce a otra. Confiamos en evidencia parcial, no probada. Y usamos el lenguaje de una manera engañosa e inconsistente sin reflexionar sobre sus implicaciones ocultas. La clave para resolver todos estos problemas es desarrollar una profunda sospecha sobre nuestras propias ideas y llevar este escenario central a nuestra escritura y pensamiento.



8.9.1 Razonamiento 


La razón parece estar pasando tiempos difíciles[71]. ¿Por qué deberíamos confiar en la ciencia? Una respuesta inicial, es que el conocimiento científico es fundamentalmente consensuado, esta propiedad atiende adecuadamente con este valor epistémico y, sale en apoyo a la crisis actual de confianza. La conversación científica está organizada por la objetividad que surge de las prácticas sociales de la crítica y la mente flexible a la corrección, con mayor éxito en ciudadanos educados de todas las culturas, que alcanzaron la capacidad lingüística de la habilidad intelectual del control mental de la razón y la autocrítica.


La paz en nuestras sociedades, se consolida como el agente más importante del progreso económico moderno[72], pero depende de un factor: ¿cómo podemos justificar la confianza para la toma de decisiones, particularmente cuando hay un ataque a la ciencia por el poder político? Lo importante está en la naturaleza del consenso, vital para su papel en la democracia tambaleante de nuestro tiempo. El hecho de que, alguien esté inmerso en el problema no significa que lo comprenda; nociones convencionales de objetividad, asumen la distancia para esta razón. La literatura disponible ilustra y agudiza la distinción entre los consensos que dan autoridad objetiva a la ciencia y confianza para la toma de decisiones frente a la pseudociencia. La confianza en la ciencia se da cuando un consenso honesto y riguroso surge en una comunidad científica, que es culturalmente diversa y que se caracteriza por una amplia revisión de pares y apertura a la discusión. 


Puede que la verdad científica sea siempre mejorable, pero cuando las acciones humanas y los cambios en la política son contrarios a revertir los cambios, por ejemplo, en el deterioro climático, educativo, de justicia…, considere las calamidades que esperan a nuestros hijos y nietos, si ahora ignoramos las predicciones científicas que son correctas en armonía con los hechos y datos disponibles.


Idealmente la ciencia se sale de la controversia política y moral. Sin embargo, las cosas no son tan sencillas, solo tenemos un planeta y nuestros jóvenes solo un presente. El escepticismo sobre la ciencia, se alimenta de los seudocientíficos que para ganar notoriedad, crean escándalo profundamente equivocado, ¿por qué la gente debería desconfiar en la ciencia y no tomarla en serio?  Los valores de los científicos influyen en la vida de estos, pero, el rigor de su mente les permite tomar los valores epistémicos como neutralidad y plataforma para generar confianza. 


Desde luego que, las contribuciones de la ciencia no siempre son aplicadas de la mejor manera. La ciencia pura y la distancia con la aplicación tecnológica del legado de la era nuclear, ha tomado una especial delimitación moral. La ciencia es un aparato social que se está autocorrigiendo, en la medida en que puede someter cualquier afirmación científica particular al escrutinio crítico abierto a toda su comunidad internacional.  Pero no se puede esperar razonablemente, que la ciencia ponga toda su plataforma en la interpretación deseable en favor del interés del mercado y de políticos oportunistas. Un ejemplo de esta tradición, fue la posición de Galileo, esta sugiere que normalmente hay un terreno común y escaso, que a través de los cambios de ideas justificadas frente a la ideología dominante; el relato de esa historia, es positivo de la lógica subyacente al razonamiento científico. 


El consenso político y el científico no equivalen a ser considerados simétricos en su epistemología. Un error es pretenderles ver como alternativas de un mismo estilo de pensamiento. Ahora mismo, se han cometido errores costosos debido a la insuficiente conciencia de los ciudadanos de la complejidad de la alternativa científica. Ante ello, los manipuladores con esto en mente, pragmáticamente ofrecen con sus pensamientos inspirados en beneficio del mercado o de los políticos, un “oasis” fuera de la razón científica.


Los ciudadanos no rechazan a la ciencia en general, sino a sus afirmaciones y conclusiones particulares que chocan con sus intereses económicos o creencias más preciadas. Hay actores poderosos que intentan socavar la confianza pública en la ciencia asociada, por ejemplo, respecto a la educación y al cambio climático, las raíces de este escepticismo o es para influir en las elecciones políticas próximas o en ganancias inmediatas en lo financiero. Lo peligroso ahora es la debilidad de la educación, y en particular de la media y superior, en materia de formar las habilidades intelectuales para justificar las ideas. Entonces, esta condición de una educación pasiva y que da la espalda a los valores epistémicos de la ciencia, sin duda, encontrará en los desacuerdos entre la clase política que cita “contradicciones en la ciencia”, un mayor espacio para desconfiar en las ideas rigurosas de la ciencia que están mellando sus egoístas y oscuros intereses.


La refutación y la retractación que practica el consenso científico son caminos hacia el progreso en la confianza de sus posturas teóricas. La comunidad académica universitaria, debería ser la primera en lograr consensos entre sus miembros expertos sobre cerrar filas de confianza en torno a las ideas científicas surgidas del debate de pares; entrenando a la juventud sobre la base de una educación mediada por su literatura y en las habilidades intelectuales de los científicos. 


El progreso virtuoso de la sociedad, depende de hacer más amplia la educación de los valores epistémicos de la ciencia, donde este humanismo científico (inevitablemente con sus valores) trabaje por una toma de decisiones, con vital importancia, confiada en el consenso científico de su comunidad internacional. Todos los que se preocupan por el futuro de la civilización, debemos esperar de ellos que actúen no demasiado tarde para nuestros jóvenes.


8.9.2 El problema de confianza 


¿El cambio climático es real? Los efectos indirectos del aumento de la competencia por los recursos y el apareamiento alteran el paisaje selectivo a lo largo de los cambios  climáticos de temperatura[73]. La información falsa que se propaga en línea, afecta incluso a las personas con formación, en enero de 2019, la Royal Society for Public Health informó que el 41% de los padres encuestados habían estado expuestos a mensajes negativos sobre la vacunación de sus hijos, en las redes sociales, el riesgo, según el informe, es que la repetición de la información a menudo se confunde con la exactitud, citando un estudio de 2015 que mostró que incluso cuando los participantes estaban armados con conocimientos previos, podían sucumbir a los efectos de la 'verdad ilusoria[74]'.


La percepción pública sobre la realidad del cambio climático se ha mantenido polarizada y la propagación de información falsa en las redes sociales puede ser una causa potencial. Se entiende que la homofilia en la comunicación, la tendencia de las personas a comunicarse con otros que tienen creencias similares[75], conduce a la formación de burbujas de aislamiento (filtro de información) que refuerzan las creencias individuales y alimentan un mayor aumento de la polarización[76]. 


La credibilidad de la información es la precisión de la información, significa cuán cierta es la información y ayuda a asignar un cierto nivel de confianza a la información[77]. La credibilidad de la información que se propaga en una red social es un factor crítico que puede dar forma a las creencias: si la información entrante de la red social de una persona no tiene credibilidad, entonces, es menos probable que se incorpore a la creencia de la persona[78]. Por lo tanto, las consecuencias negativas que pueden surgir debido a la difusión de información falsa en las redes sociales dependen de la credibilidad de la información, lo que la convierte en un factor que puede inducir la polarización. Recientemente ha crecido la importancia de la credibilidad de la información. La credibilidad es una dimensión de la información que es independiente de la veracidad de la información. 


La credibilidad de la información en las redes sociales, en general, puede atribuirse debido a varios factores, incluida la reputación de la fuente de información, el número de hechos verificados citados junto con la información, la mención de líderes de opinión y otros[79]. Por último, la credibilidad de una información comunicada es independiente de la precisión con la que la fuente de información cree la información. Por ejemplo, una determinada casa de propaganda que cree firmemente en una historia, no necesita poder difundir tales creencias en la sociedad a través de diversas comunicaciones, porque tales comunicaciones pueden carecer del grado de credibilidad, requerido para generar un cambio sustancial en las creencias en la sociedad.


¿Debe considerarse que el análisis de los hechos dados por una autoridad científica tiene credibilidad? ¿Tiene el monopolio moral la comunidad científica para adoptar las mejores razones? Generalmente desde la ilustración, los institutos de investigación de las universidades son muy respetados en la credibilidad de sus argumentos. ¿Cuál es la base adecuada para la confianza en la ciencia, si la hay? Este es el problema académico más importante ahora mismo, dado que de no atenderse en la formación de las nuevas generaciones, traerá graves consecuencias sociales.


Es casi rutinario que los científicos manifiesten que sus teorías son correctas, dado que insisten en que funcionan. Pero de qué manera argumentan que un avión volará, que un fármaco detendrá una enfermedad…, lo utilitario no es la verdad. La historia está llena de casos de teorías que funcionaron y más tarde fueron rechazadas por otras mejores, como el caso de la teoría clásica de Newton por la Relatividad de Einstein. [La credibilidad, es por ello que en estos tiempos, descansa más en lo fundamental de ser conocimiento consensuado. Esta visión de la ciencia consensuada puede ayudarnos abordar la crisis actual de confianza social sobre las diferentes formas de conocimiento.


La credibilidad a lo largo del siglo XVIII y XIX, la mayoría de los eruditos ubicados como autoridad de la ciencia, u “hombres de ciencia”, eran citados por las personas en general, porque comprendían que estos científicos eran fiables. Esta es la razón por la que las sociedades académicas como la Royal Society, la Academia de Ciencias y Colegios de Ciencias fueron creadas. Estas sociedades sirvieron para identificar a las personas cuyo trabajo se consideraba digno de aceptación. Así que, la reputación de los científicos fue dada por la imagen moral de las instituciones a las que pertenecían. Sin embargo, a finales del siglo XIX, se produjo un cambio intelectual sustantivo, impulsado en gran medida por la obra de Auguste Comte, fundador de la escuela positivista. El aspecto más importante para nuestro asunto, es que Comte fue capaz de proporcionar un conocimiento positivo, es decir, confiable. Si bien, el término conocimiento positivo ya no se utiliza mucho, la idea persiste en nuestras convenciones lingüísticas sobre la credibilidad de un conocimiento. 


El método de Comte, su elemento clave fue el concepto de conocimiento positivo: teoría crítica. Era una forma de ganar progreso intelectual y social, el método podría proporcionar lo verdadero. Al aplicar el método a la búsqueda de conocimiento, la ciencia tenía el potencial de liberarse de la superstición. En la etapa positivista del desarrollo humano, la metafísica fue el razonamiento científico arraigado en la observación. Aceptó que las personas tenían necesidad de adoptar principios morales una vez abandonados aquellos que la religión construyó. Esto fue basado en el principio ideal humanista de la verdad, la belleza, la bondad y el compromiso con la humanidad. El compromiso de la ciencia era con el método, pero, ¿cuál método?


Comte lo afirmó:


En el estado positivo, la mente humana reconoce la imposibilidad de obtener la verdad absoluta, abandona la búsqueda del origen y las causas ocultas del universo y el conocimiento de las causas finales de los fenómenos. Ahora, solo se esfuerza por descubrir, mediante el uso combinado del razonamiento y la observación, las leyes reales de los fenómenos, es decir, sus relaciones invariables de sucesión y semejanza. La explicación de los hechos, así reducida a sus términos reales, consiste en la conexión establecida entre el fenómeno y los hechos generales, cuyo número representa el progreso de la ciencia.


Al subrayar la importancia de las regularidades empíricas, Comte estaba convencido en la idea de David Hume. En esta misma escuela de ideas, Francis Bacon dijo: todos los competentes pensadores de la ciencia, alcanzan el conocimiento real, excepto el que descansa sobre hechos observados. No fue ingenuo, reconoció que nuestras teorías como estructuras de observación son las que dan sentido a los hechos:


Si consideramos el origen de nuestro conocimiento, no es menos seguro que… cómo toda teoría positiva debe basarse necesariamente en observaciones, no es menos cierto que, para observar, nuestras mentes tienen necesidad de alguna teoría. Si al contemplar fenómenos no los conectamos inmediatamente con algunos principios (fundamentos), no solo sería imposible para nosotros cambiar estas observaciones aisladas y, por lo tanto, obtener cualquier beneficio de ellas, sino que incluso debemos ser totalmente incapaces de recordar los hechos, que en su mayor parte permanecerían  sin dar señales a nosotros.


Podemos entender, por lo tanto, por qué los humanos primitivos necesitamos religión, superstición y los primeros conceptos metafísicos  que nos dan un paso hacia la aprehensión del mundo que nos rodea. No necesitamos despreciar ni menospreciar estas primeras etapas del desarrollo humano, simplemente necesitamos reconocer y aceptar que para avanzar es necesario identificar las ecuaciones y leyes fundamentales que gobiernan la naturaleza, nuestro pensamiento debe basarse en la observación.  En otras palabras, debemos pasar a veces de los hechos a los principios y en otras ocasiones, de los principios a los hechos, pero en última instancia establecer la tesis lógica de que todo nuestro conocimiento debe basarse en la observación. 


Pero, en honor a Comte, fue él, quien estableció que el progreso consiste en la medida en que se insiste, un cambio en nuestro conocimiento, sería el resultado de nuestras observaciones futuras. Debemos observar a la ciencia para entenderla. El movimiento clave de Comte fue en insistir en que la ciencia no es fiable en virtud del carácter de su practicante, sino en virtud de la naturaleza de sus prácticas intelectuales. ¿Cuáles son exactamente esas prácticas? ¿Hay algún método científico?


Para los empíricos del siglo XX, que hemos llamado positivistas lógicos o empiristas lógicos, la respuesta a la pregunta del método fue el principio de verificación. El concepto pasó a una nueva etapa de desarrollo por un grupo de intelectuales que se llamó el “círculo de Viena”. A. J. Ayer en su libro de 1936 “Language, truth and logic”, resumió todo en el principio enmarcado en términos del problema del significado: una declaración puede considerarse significativa sí y solo si puede ser verificada con referencia a la observación. Dicho de otro modo, alguna posible observación debe ser relevante, para la determinación de la verdad o la falsedad de la declaración. La ciencia es la práctica de formular declaraciones significativas y utilizar observaciones para juzgar si una declaración significativa  es correcta. 


La verificación nos da la base para evaluar lo que está o no está justificado en la verdad de una creencia. Si alguien reclama, puede con su honestidad y perseverancia a través de la observación verificable, entonces está justificado creerla. Esto tiene sentido y puede solo necesitar de esto para no ser engañado. Este principio de verificación puede ser el medio para delimitar los conocimientos científicos de los que no lo son. Comte entendió que la práctica de la observación implicaba necesariamente suposiciones de fondo. Pero en el círculo de sus colegas de Viena, insistió en que la verificación a través de la observación era el componente clave para el significado, de ahí que el probar una declaración, fue deducir las consecuencias significativas de las premisas para desde estos locales, flanquear a la conclusión en discusión.


Reconocemos que cualquiera que se enfrente a la observación en primer plano, necesariamente es un problema de inducción, a saber ¿cuántas observaciones se necesitan para concluir que una declaración es cierta en función de la verosimilitud de los datos? La respuesta es un conocimiento inductivo necesariamente probabilístico que permite formas de verificación pertinentes a una cantidad base de datos. El significado de los términos y la identificación precisa para un conjunto particular de observables es un argumento estadístico. 


Carl Hempel prestó atención al papel de la hipótesis en la generación de declaraciones de observación comprobables. Carnap en el leguaje que representa a las observaciones y Willard Van Orman Quine sobre si las observaciones realmente podrían confirmar o refutar las creencias[80]. El trabajo hasta aquí no ha resuelto las cuestiones implicadas con la verdad. En resumen, el punto importante es que los empiristas lógicos consideraron que el núcleo del método científico es la verificación a través de la experiencia, la observación y la experimentación. Pero esta corriente seria atacada con éxito por el racionalismo crítico, principalmente por Karl Popper. 


Popper rechazó varios principios clave del positivismo lógico. Primero, negó que la inducción fuera el método de la ciencia. En segundo lugar, argumentó que lo que distingue a la ciencia de otras formas de actividad humana no son sus actividades, sino su actitud. Los grandes científicos son notables por la actitud crítica que toman hacia su trabajo, actitud de escepticismo e incredulidad. Tercero, el objetivo de la ciencia no es probar la teoría, no hay modo reconocido de hacerlo, sino desmentirlas. Introdujo su noción ahora famosa de falseabilidad, concluyendo que lo que distingue a la ciencia no es que su observación se pueda verificar, sino que hay alguna observación por la cual puede ser refutada. Estas tres ideas están vinculadas de la siguiente manera.


Puede haber hábitos o prácticas o incluso principios de inducción, pero no existe una regla racional de inducción. Las inferencias inductivas no pueden justificarse sobre la base de una norma puramente lógica y, por lo tanto, no pueden establecerse con necesidad lógica. Esto es lo que hoy en día se conoce como el problema del cisne negro. Puede que haya observado cien cisnes, o mil, o diez millones, y descubierto que todos son blancos, al igual que todos los cisnes observados por otros colegas científicos. Por lo tanto, que todos los cisnes son blancos es la conclusión más sólida. Sin embargo, un día un observador de estos viajó a Australia, donde notó un cisne negro. 


Por lo tanto, vemos que las observaciones no pueden probar que una teoría es verdadera, por muy extensa o completa que esta sea. La refutación puede estar al acecho y si la ciencia ha de ser una empresa racional, la inducción no puede ser su método. Debido a que la observación por sí sola no puede darnos razones lógicas para apoyar las generalizaciones inductivas, la verificación no puede ser la base del método científico. Sin embargo, la observación del cisne negro, es por lo que hay una lógica de refutación. Existe una asimetría lógica entre verificación y falseabilidad: las verificaciones son siempre necesariamente provisionales, mientras que lo falseable puede ser un dispositivo racional. Teniendo esto en cuenta, el científico no debería buscar observaciones que confirmen su teoría, sino observaciones que pudieran refutarla. El método de la ciencia, concluye Popper, no es la generalización de la observación, ni la verificación, sino la falseabilidad. Dicho de otro modo, la actitud clave de los hombres de ciencia es el diseño y formulación de conjeturas y la búsqueda de observaciones específicas que puedan refutarlas. Así, que la ciencia es la actividad intelectual de conjeturas y refutaciones. 


En síntesis, Popper consideró a la ciencia un modelo de racionalidad crítica, nos libera del positivismo que pone al servicio del autoritarismo la idea del fin de la historia de las ideas. El racionalismo crítico es una forma democrática, el progreso moral es refrescado por la refutación que de alguna manera deja abierta siempre la esperanza de un mejor futuro. Sin embargo, esta corriente se vio degenera cuando abrió irónicamente la puerta al escepticismo radical. Y en respuesta a este efecto Popper desarrolló su idea de corroboración: las buenas razones para creer en alguna teoría que han pasado demostraciones severas, como la desviación de la luz en las estrellas lo fue para la relatividad general de Einstein. El movimiento de experimentos u observaciones desafiantes ayudó a Popper a explicar por qué  las demostraciones teóricas juegan un papel más importante en la práctica científica. Ahora nos queda hacer juicios hipotéticos deductivos que constituyen severos y rigurosos razonamientos individuales.


Las ideas de Popper eran sobre hombres audaces que dudan y gestionan sus refutaciones, una epistemología individualista, prestó más atención a las instituciones de la ciencia, que la comunidad que activamente colaboró y empujó a desafíos radicales en la segunda mitad del siglo XX. Ludwik Fleck, microbiólogo hizo de la interacción social el núcleo de la actividad científica. Atribuye a esta, que es la comunidad epistémica la que produce los hechos científicos y la renovación del cuerpo teórico del conocimiento disponible[81]. En particular el auge de la Mecánica Cuántica como estilo innovador de pensamiento destacó el papel del consenso de las comunidades científicas. 


El punto clave de Fleck  fue que una tradición intelectual, es el resultado evolutivo de los estilos de pensamiento como el recurso más valioso para el desarrollo científico futuro. La comunidad es a la vez, propósito para cultivar nuevas generaciones y empujar a nuevos horizontes la cooperación internacional en la búsqueda de la verdad científica. El estilo de pensamiento es lo que permite trabajar a todos juntos, colaborar y con elegancia y cortesía mantener  la paz necesaria para expandir el pensamiento a nuevas fronteras, todos como una sola civilización y donde las diferentes culturas pueden coexistir en su virtud.


El término pensamiento colectivo invoca el aspecto más sólido de lo que hay de verdad en el conocimiento, la democratización del estilo de pensamiento está por encima del producto de investigación. Los científicos pueden participar de manera equitativa a través de sortear el efecto Mateo, refinar y combinar las opiniones del conjunto.


Fleck tiene una visión radical de hasta dónde podría llegar ese cambio, subrayando que con el tiempo los cambios en el estilo del pensamiento se renovarían haciendo ver las visiones antiguas esencialmente irreconocibles. Los pensamientos pasan de una generación a otra, cada vez un poco más refinados y organizados con elegancia, porque cada individuo puede adherirse a ellos desde la literatura que socializa los estilos de pensamiento y las comunidades académicas que pulen la colaboración solidaria. Así que las ideas científicas, como la evolución misma, pueden cambiar drásticamente con el tiempo, pero lo hacen por la acumulación de pequeñas transformaciones e interpretaciones en el estilo de pensamiento y sus productos intelectuales.


¿De quien es el pensamiento que sigue circulando? Fleck dice, es uno no perteneciente al individuo, sino al colectivo humano global. El progreso en este punto de vista está inextricablemente conectado con las comunidades académicas, sus literaturas, y sus debates mediados por esta última. La literatura revisadas por pares, y escrita por pares, es el medio para compilar datos, evaluar teorías, compartir diseños experimentales, innovaciones metodológicas, lidiar con la actividad racional de refutación y ajustar los puntos de vista a nuevos conceptos y teorías. La observación desde este punto de vista está dada por una comunidad de aprendizaje, su literatura y una socialización intensa de las ideas. Donde el árbitro es el propio consenso racional de las comunidades epistémicas. 


La verdad es vista como un factor anti-realista, lo que resulta de los pensamientos de los miembros de un colectivo, se ha resuelto como lo verdadero. El organismo del progreso científico no es el individuo sino las comunidades internacionales de colaboración, donde la tradición del estilo del pensamiento es el activo más importante para competir con las nuevas generaciones, todo esto mediado por literatura. Pero fue Thomas Kunh la cúspide de este movimiento intelectual. 


El principio de la subdeterminación introducido por Pierre Duhem, su objetivo, su refutación a la noción de experimento crítico y su articulación de lo que se ha llegado a conocer de esta manera[82]. El argumento central de Duhem: la idea baconiana de un experimento crucial es errónea, porque si un experimento falla hay muchas razones por las que podría ocurrir, así que no necesariamente sabemos lo que ha salido mal. Por contrario, si una prueba experimental de una teoría tiene éxito, otras consecuencias de la teoría pueden  sin embargo, lo que resulta de los pensamientos de los miembros de un colectivo, se ha resuelto como lo verdadero. El apoyo a una teoría debe incluir en principio todas las pruebas potenciales de la misma, y su refutación debe considerarse a la luz de todos los elementos posibles que sean necesarios para realizar el experimento en primer lugar. Como lo puso sobre la mesa el físico Luis de Broglie en 1953:


No hay experimentos cruciales genuinamente porque es el conjunto de una teoría que forma un todo individual el que tiene que ser comparado con el experimento. La confirmación experimental de una de sus consecuencias, incluso cuando se selecciona entre las más características, no pueden aportar una prueba crucial a la teoría, porque… nada nos permite afirmar que otras consecuencias de la teoría aún no serán contradichas al contrastar con la experimentación anterior a los hechos observados. 


En otras palabras, cualquier hipótesis es simultáneamente una prueba de la hipótesis específica que se está considerando y de la configuración experimental,  hipótesis auxiliares y suposiciones de fondo. Un experimento fallido no necesariamente revela dónde está el fracaso y un experimento exitoso no impide que un arreglo experimental diferente u otras hipótesis auxiliares hubieran revelado alguna dificultad. Dohem dijo al respecto: cualquier prueba experimental (en la física) pone en juego las partes más diversas de la física y apela a innumerables hipótesis; nunca pone a prueba una hipótesis dada aislándola de las demás. 


Tampoco la evidencia experimental agota la gama de posibilidades de opciones teóricas que se nos abren. Es explícito de que las hipótesis no son simplemente inducciones de la observación. Es imposible dice Dohem, construir una teoría por un método puramente inductivo. 


Tanto teoría como el experimento juegan papeles relevantes en la ciencia, pero no podemos confundir a los experimentos como la fuente de la teoría o árbitro de esta última.


Dohem no estaba rechazando la experimentación. Por el contrario, sostuvo que el único propósito de la teoría física es proporcionar una representación y clasificación de las leyes experimentales. El experimento es esencialmente tanto para descubrir esas leyes en primer lugar, como para probar las teorías físicas generales que desarrollamos para dar cuenta de ellas. La única prueba que nos permite jugar en una teoría física y pronunciarla buena o mala es la comparación que tiene que representar y clasificar. Este punto de vista es esencialmente probabilístico: un experimento no puede verificar ni refutar una teoría, más bien simplemente nos dice si una teoría está confirmada o debilitada por los hechos. 


De Broglie sugirió que una clave para el pensamiento de Duhem era su interpretación del famoso experimento de Léon Faucault en el que demostró que la velocidad de la luz en el agua es menor que su velocidad en el vacío, tomada por muchos como un experimento crucial que valida su comportamiento de onda sobre el de partícula. Dohem no estaba de acuerdo, Incluso si el experimento contradijo la teoría corpuscular de Newton, otras formas de teoría cospuscular podrían ser consistentes con el resultado.   


El holismo radical con el que su nombre se asoció, Duhem jamás lo adoptó. Esa idea de que las teorías se emanentan o caen en su totalidad y que un desafío a cualquier componente es potencialmente un desafío para todo el tejido intelectual.  


8.9.3 Identificar argumentos

Cuando Usted cree algo, porque dispone de una buena razón, asume la actitud para disfrutar de tomar decisiones y realizar acciones bajo la confianza que es racional, por estar justificada y porque constituye un conocimiento cierto o sólido en su correlación con la realidad. A la rama de estudio que aborda estas buenas razones en lo referente al conocimiento, se le llama Epistemología. La epistemología estudia las formas que constituyen un conocimiento; el estado epistemológico de no contradicción de las justificaciones y sus pruebas de verdad; el error por sesgo cognitivo, que es consecuencia de un mal manejo de las emociones y los prejuicios que nos hacen tropezar en la empresa de decir verdad; los valores epistémicos que resuelven la propiedad ética de la no simulación de datos, referencias y cálculos; además, del respeto a la propiedad intelectual, la originalidad, la profundidad, las palabras precisas a la complejidad de lo que se intenta expresar y la no corrupción de la lógica de sus conclusiones. 

La razón objetiva o también referida como aquella en la que está justificada su verdad, está arrojada hacia algo que está fuera de la mente, a ese mundo exterior a lo lingüístico, se le llama ontológico. Es asumir que hay algo fuera de la mente, independiente de esta y sujeto a lo racional para lograr procesarlo en forma de conocimiento. A los elementos ontológicos se les refiere con los términos de hecho empírico, evidencia, existencial, causal, fenómeno, referencia, dato, medición. A la persona que justifica su razonamiento con elementos ontológicos, se le refiere como responsable, por ajustar sus creencias a aquellas que pueden ser probadas por su verdad.

En cuanto a la acción que en algún sentido realizamos los humanos, muchos científicos la piensan como razones fácticas. Es decir, nuestras acciones son dependientes de nuestra razón para actuar de una u otra manera. Por ejemplo, si me diagnosticaran diabetes, un buen razonamiento sería dejar de tomar aguas azucaradas. El mundo es, no lo que pasa en nuestra mente, en él no hay ni buenas ni malas razones para actuar. Muchos epistemólogos, por el contrario, consideran que las buenas razones no son hechos sino estados psicológicos en respuesta a experiencias perceptuales u otras creencias. Así, mi experiencia visual de una planta amarillenta en mi jardín es una buena razón para creer que esta se encuentra enferma. Buenas razones hablan a favor de la experiencia del conocimiento, es decir, lo que es para nosotros racional para sostener un punto de vista. En resumen, la confianza en nuestras buenas razones se ve sacudida (refiriendo a confianza) cuando la ciencia les pone presión entre flancos (refiriendo a buenas razones): el conocimiento verdadero, la percepción y la acción. Por el momento solo diremos que estas presiones son a favor de revisar el repositorio de creencias con las que actuamos y juzgamos al mundo. 

Si buenas razones nos enganchan en la forma de actuar en el mundo, son estas verídicos perceptivos que pueden ocasionar que actuemos con sesgo y con crueldad. Las verdades en la mente son un tipo de enunciados llamados proposiciones, que son afirmaciones susceptibles de evaluación de sus estados de verdad. Esto genera el debate de que hay indicios muy sólidos de que, una debilidad lingüística en nuestros estilos de razonamiento puede derivar en una sociedad de violencia, el conflicto entre vecinos de carácter crónico, y finalmente ser prisioneros del odio. 

Nadie fuera de la ciencia cognitiva, comúnmente reconoce que esta debilidad de la razón, es el factor clave en la descomposición social. Dos personas que intentan debatir sobre alguna idea, si su debilidad racional es aguda, es muy factible que se produzca violencia de algún tipo en este proceso.  

Ilusión, alucinación y otras afectaciones no verídicas de experiencia, pueden desconectarnos del mundo, por esta razón solo lo real está en condiciones de dotar a nuestras creencias de buenas justificaciones. Sobre la base de las consideraciones epistemológicas, se prueba que de esta manera una verdad por referencia a lo real consiste en todos los casos en proposiciones. Son consideraciones de conocimiento, que forman un banco de creencias en forma de sentencias tipo proposición. En un razonamiento, las proposiciones son esa clase de unidades relacionadas con operadores lógicos y probabilidades en las que interviene la evidencia. Tenga presente que la evidencia se nos presenta en forma de proposiciones en la mente. 

Las proposiciones representan a la evidencia, y estas son las buenas razones prácticas que nos motivan a actuar, no son hechos sino nuestros estados psicológicos. Las razones en acción o razones motivadas no son hechos, sino estímulos por los que actuamos en respuesta a la naturaleza ontológica. Tanto las razones para creer, como las razones para la acción son respuestas a hechos, pero no son hechos. 

El debate es en primera instancia sobre cómo justificamos una creencia. Los internalistas, aquellos que sostienen que un individuo se basta en independencia para conocer la verdad, es decir, piensan cosas internas en la vida mental como forma de justificar una creencia. Además, los internalistas asumen que cada ser humano posee un juego idéntico de axiomas (verdades evidentes) con los que produce y evalúa razones, y subestiman la corrupción en sus inferencias dadas por motivos psicológicos. 

Puesto que, la evidencia es una de las cosas que justifican la creencia, el realista se resiste a considerar que lo fáctico o lo basado en evidencia esté en la posibilidad de que nos engañe, propio del lenguaje de proposiciones. Una experiencia visual ilusoria, es cuando no percibimos el movimiento, debido dice Newton a estar viajando a la misma velocidad que nuestro marco de referencia.

Desde la perspectiva del novel, el contenido es una narrativa objetiva, un cuerpo de argumentos conectados por operadores discursivos o conectores, donde un avatar es el narrador que explica algún objeto de estudio al modo de experiencia original. El aprendizaje de esta actividad, es similar entre el experto y el novel, quizá lo que cambia es el rigor más alto para el experto y una mayor tolerancia al error en el novel. A continuación, se discute a fondo la naturaleza del conocimiento justificado y el sentido de verdad conectado al concepto de evidencia. 


8.9.4 El acto de justificar una creencia

Hay dos escuelas que argumentan cómo surge el acto de justificar una verdad. Los internalistas por un lado, sostienen que los humanos a partir de verdades evidentes a nuestra especie (axiomas), construimos los juicios de verdad sobre las razones que creemos como verdaderas. El conocimiento científico y técnico es un discurso justificado por evidencias y por demostraciones, por ello se le llama texto objetivo. Justificar es una acción de argumentar la verdad. En la otra escuela, para los externalistas, la verdad es justificada como producto de la socialización, por medio de algún esquema de discusión. La esgrima de las ideas cara a cara, es decir, el proceso de discutir ideas, es el proceso de construir la justificación de la verdad. 

Para creer en algo como justificado, no es suficiente aportar la evidencia en referencia a las proposiciones de los argumentos, para estos últimos, la evidencia es necesario que sea sometida a una discusión sobre su correlación objetiva con los hechos a los que se refiere. Mientras unos se refieren a la evidencia como algo que está objetivamente en la existencia real, otros, consideran que su fiabilidad es producto más del método que de la justificación. Al justificar una creencia, nosotros tenemos que mostrar que el tema no violó alguna norma del pensamiento científico, es decir, que en él no hay contradicción teórica (conceptual) o empírica en su contenido de evidencia. De entrada, una creencia que no es posible verificar en los pasos hipotéticos deductivos de su verdad y, además, justificar cada una de las evidencias, no es objetiva. Las evidencias son representadas como proposiciones en el discurso, intentando expresar la verdad. En el caso de no poder verificar la evidencia, podemos asegurar, no es un discurso objetivo.

Los seres humanos, empleamos la razón con sesgos involuntarios y en muchas ocasiones la complejidad la vuelve perezosa. Esto provoca que seamos parciales abrumadoramente en nuestra cotidianidad, con justificaciones ligeras y argumentos sin apoyo de evidencia sólida. Cuando nos sumergimos en el texto académico o científico, estamos en un ambiente rigurosamente justificado y discutido por una comunidad de conocimiento. En este contexto, el contenido cumple adecuadamente con las funciones de instruir y de demostrar, para las que fue creado. Es para entonces, cuando la razón se coloca nuevamente en su ambiente “normal”, cuando se pone a trabajar en medio de una discusión cara a cara, es decir, el momento en que las personas intercambian argumentos y procesos de justificación. En particular, cuando las personas no están de acuerdo, pero, tienen interés en hacerse de un razonamiento más sólido, en la búsqueda de la verdad o dar solución a un problema, el intercambio de argumentos y sus justificaciones requieren de una mente abierta, para lograr un consenso. Lograr el consenso puede parecer algo optimista, pero sí es posible, sobre todo cuando se muestran las cartas de cómo fue el proceso de justificación, eso hará de la discusión un proceso productivo. Para convencer a otros, es preciso revelar la gama de evidencias y sus criterios de verdad que expresamos para su verificación más rigurosa posible. 

Nos encontramos con que el razonamiento individual, desde los externalistas, es sesgado y perezoso, mientras que el producto de discusiones educadas es más sólido y atrevido en lo complejo. Esto ocurre no solo en adultos, también en jóvenes. Quizás alguien pueda estar pensando, que para el caso de producir conocimiento objetivo en las ciencias morales y políticas esto no es trasferible. En juicios morales y políticos, que asumen que la razón es la vía de justicia, estética y cultural, nuestras ideas anteriores son válidas en todo proceso de discusión y justificación. La razón es la facultad que dota a los humanos de sabiduría y conocimiento, este punto de vista dominante en la tradición occidental ahora mismo es estudiado en su proceso, con la idea de reconocer sus rutinas, vicios de sesgo y pereza. Toda razón que se pudo construir, también se puede desmontar para aprender el proceso de su justificación. 

Es René Descartes, quien en 1619 en su obra “Discurso del método”, se planteó el proyecto ambicioso de crear un estilo discursivo que libere a la ciencia de las opiniones, permita reconstruir su conocimiento desde cero, paso a paso por lo hipotético deductivo, donde la razón es la única guía para aceptar como verdadera alguna creencia. Descartes claramente asume que la verdad es justificada por demostración individual y toda estructura superior puede ser reducida hasta su base axiomática. Descartes justifica su rechazo de todo lo que había aprendido de los demás, expresando un desdén general para los logros colectivos basados en la discusión crítica de las ideas. El mejor trabajo científico, sostuvo, es el hecho por un solo maestro. Lo que uno puede aprender de libros, consideró: “no es tan cercano a la verdad, ya que, está compuesto de opiniones de muchas personas, como simple razonamiento que cualquier hombre de buen sentido puede producir sobre cosas en su ámbito”. Él habría despreciado la idea de moda de hoy de la sabiduría de las multitudes. La sabiduría solo reconoció (al menos en ciencias), fue la de la razón individual: “mientras uno para uno mismo toma algo que sea verdadero, que no es cierto si no se apega a la orden de deducir una cosa de otra, no puede haber nada tan remoto que se pueda finalmente no llegar a él, no tan oculto que uno no pueda descubrir[83]”. 

¿Por qué Descartes decidió confiar solo en su propia mente? ¿Cree que es dotado de una capacidad de razonamiento única? Por el contrario, sostuvo que el poder de juzgar correctamente y distinguir lo verdadero de lo falso, es natural e igual en todos los hombres. Él asume que nuestra biología nos provee de la base axiomática para la razón. 

“Las más grandes mentes son capaces de los mayores vicios, como de las más grandes virtudes del pensamiento” R. Descartes

La mayoría de nosotros pensamos en nosotros mismos como personas racionales. Por otra parte, esperamos que otros sean racionales también. Incluso, nos molestamos cuando otros consideran como obvios sus razonamientos sin justificación o fundamento. Casi nunca, asumimos que quienes están en desacuerdo con nosotros en su conjunto, carecen de un conocimiento justificado. Esto se agrava aún más por el sentido de que las personas carecen de educación en el manejo de operadores discursivos, un lexicón sólido y falta de formación lingüística en el discurso argumentativo. Esto explica cuando nos preguntamos: ¿Cómo no pueden entender algo que nos parece tan obvio para “nosotros”? 

Si la razón es esta fuerza lingüística altamente deseable para justificar la verdad. ¿Por qué se resisten las personas a ser dotadas de un máximo de capacidad humana para producir razonamientos? Después de todo, esperamos que las personas, todas tengan la percepción de reconocer las estructuras de razón para darse cuenta de una comprensión adecuada de como son realmente nuestras ideas, pero, esto suele ser profundamente desconcertante. 

Cuando tenemos una explicación, se presentan una diversidad de opiniones no por el hecho de que, algunos de nosotros seamos más razonables que otros, sino, porque lingüísticamente el lexicón y los operadores discursivos que cada uno maneja habitualmente son distintos y, no tomamos generalmente en cuenta, que no usamos las mismas justificaciones, conceptos, evidencias y creencias culturales, que casi son (en la mayoría de los casos) mitos de la verdad. Esta debilidad lingüística nos conduce a vicios intelectuales.

De la razón, los hombres de la ilustración, fueron sus más fieles defensores. Pero también, lo han sido muchos a menudo apasionados detractores, su sesgo ha sido cuestionado, su arrogancia denunciada, su instrumentación casi mecánica de la razón ha traído grandes injusticias. Pero, de esta depende el poder virtuoso para la justicia, la paz y reducir la desigualdad y la violencia. 

Para quien dude de invertir en cultivar el poder de la razón, como eje sustantivo de la mente educada. Basta con que mire en las ciencias, a través del razonamiento profundo los científicos han revolucionado la vida humana[84]. Han descubierto hechos ocultos y profundas explicaciones que habrían sido completamente inaccesibles por otras formas de pensamiento.

Demostrar que la tierra es semiesférica y no plana, generó explicaciones por curvas en el horizonte en el mar y por el movimiento de sombras en la luna creadas por nuestro planeta, además, de argumentos geométricos en la observación de las estrellas. En principio, esta evidencia generó solo teoría, dado que, nadie había salido del planeta a observar o viajar alrededor de él. ¿Cómo entonces medir su circunferencia? Eratóstenes midió la longitud de la sombra proyectada en un obelisco y determinó que los rayos de sol golpean el obelisco en un ángulo de 7.2º al sur de la vertical. Él comprendió que el sol estaba lo suficientemente lejos para que la incidencia de todos los rayos que llegan a la tierra, fueran considerados paralelos y, por lo tanto, el ángulo entre los rayos del sol y la vertical en Alejandría era igual al ángulo entre la vertical de Alejandría y Syene. En otras palabras, ese ángulo de 7.2º también mide la longitud entre Alejandría y Syene. Con esta información Eratóstenes, pudo calcular la circunferencia de la tierra multiplicando la distancia entre estos dos lugares. El resultado, 252,000 estados, es 1% de error de la medida moderna de 24,859 millas o 40,008 kilómetros[85]. 

Eratóstenes comprendió la importancia mutua de elementos aparentemente sin relación de prueba, de supuestas y simples ideas geométricas sobre ángulos y líneas paralelas. Él dibujó a todas ellas en su demostración para medir la circunferencia de la tierra y que pudieran imaginarse los resultados de su estudio. En principio los retractores de la razón descalificaron no solo de lo convincente a su verdad, sino el alcance de la propia razón humana para mirar en lo profundo de la realidad con ayuda de las matemáticas. La ”circunferencia de la tierra“ es una convincente historia de detectives científicos que transporta a los lectores a un tiempo en el que los humanos no tenían idea de cuán grande era su mundo, y el destino de un hombre que se atrevió a medir lo incomprensible. “Circunferencia de la tierra”, es la historia de lo que sucedió cuando un hombre se hizo la pregunta. Es uno de los mayores experimentos de la historia antigua griega por una  mente llamada Eratóstenes, investigador científico.

Hemos puesto el ejemplo de Eratóstenes para defender como la razón y la evidencia pudieron lograr tan excepcional desafío. No es un simple descubrimiento, puesto que después de 2 mil años se recuerda como uno de los gloriosos logros de la razón. El razonamiento ordinario es por lo general respecto del objetivo, una falsa dirección. 

Las razones oscuras que son motor de la violencia, son esas falsas direcciones, combatirlas en cada mente con ejercicios de entrenamiento en diferentes estilos de razón, es el logro más añorado de la Ilustración. Pero, han sido tantos los extraordinarios logros científicos, que no percibimos un error que hoy provoca la violencia, el asumir el dogma de que la razón humana no tiene sesgo cognitivo. Una prueba en este sentido, son las advertencias que realizó el matemático, Kaczynski egresado de Harvard, famoso personaje por haber ingresado a los 17 años. En su tesis doctoral en la Universidad Michigan, resolvió un problema que a todos los de ese tiempo escapó la solución. Más tarde se centró en el problema que argumenta el carácter destructivo de la tecnología moderna para el medio ambiente. Este razonamiento, nos hizo ver el avance tecnológico como un factor de desastre medioambiental, que proyecta de no corregirse, que se trasforme en un retroceso en el progreso ético de la civilización. Si bien la razón no es perfecta, si es la mejor opción para tener una vida digna.

¿Por qué debo de vivir? En el mismo acto de hacernos esta pregunta, esta implica la búsqueda de las razones de sus creencias, y así que, están comprometidos todos los que se hacen esta pregunta, en asumir que la razón es el medio para descubrir y justificar lo que es importante para sí mismo. ¡Y hay tantos motivos para vivir!, como lograr ser un ser sintiente y dotado del potencial de hacer crecer su razón. Podemos redefinir su facultad de razón en sí mismo, mediante su potencial de debatir y aprender. Usted puede buscar explicaciones del mundo natural a través de la ciencia y la visión de la condición humana desde el arte, la técnica, la música, las matemáticas y la gestión humana del progreso ético de su sociedad. Quizá la capacidad de prosperar en la razón y su placer, fue lo que a nuestros antepasados humanos les permitió existir con intensidad para apreciar la belleza y la riqueza del mundo cultural y natural. Como el heredero de millones de años de vida en la tierra, Usted es parte del eslabón de perpetuar la vida. Fue dotado de un sentido de empatía, tal como, la capacidad de amar, respetar, ayudar y mostrar bondad -disfrute del don de la benevolencia mutua con amigos, familiares y colegas-. 

Y, por qué razón podría pensar que no queda nada de esto en particular en Usted. Nadie más que Usted es responsable de proporcionar a los demás, lo que espera Usted de sí mismo. Puede fomentar el bienestar de otros seres sintientes, si Usted invierte su vida en mejorar la salud, lo social, el conocimiento, la libertad, la abundancia, la seguridad, la educación, la economía, la estética y la paz en otros. La historia muestra que, cuando simpatizamos con otros y aplicamos nuestra creatividad para mejorar la condición humana, podemos progresar de esta manera, y Usted puede ayudar a seguir ese progreso. La felicidad es lo que hacemos a otros para que ellos sean felices. 

No es papel de este texto describir el significado de la vida. Este ejemplo significativo  sobre ser feliz, lo expresamos aquí, para canalizar los ideales de la ilustración, donde la capacidad de la razón es el principio de iluminación racional para la paz y el desarrollo de un progreso ético. Nuestra posición es reivindicar los ideales de la ilustración, también conocidos como humanismo, libertad basada en la soberanía intelectual, la sociedad abierta, la educación posracionalista de mente narrativa, entre otros rasgos. Es la razón la institución colectiva que inspira este progreso, como la democracia humanista en acción, la solidaridad internacional… Los ideales subyacentes a la ilustración para enfrentar los desafíos del presente siglo en materia del progreso ético, son poco apreciados por la clase gobernante, nos referimos a los ideales presentes en la ciencia moderna y a la literatura original en todas las culturas. Aquí, exponemos que el rigor de las ideas provoca una realidad de compasión, inspiradora, noble y una muy buena razón para vivir haciendo feliz a otros. 

No es un secreto que nuestra razón presenta errores: sesgos. Por alguna razón (sin embargo), rara vez este asunto sale en la conversación de los ciudadanos, y muy pocos preguntan lo que debemos hacer sobre este caso. Es un patrón oculto detrás de todos nuestros triunfos y fracasos, invisible detrás de los ojos. ¿Qué es? No parece que sea por azar, es decir, debido a no contar con el conocimiento completo de una situación. Sin duda que, cuando más aprendemos es menor el error estimado. Si los dados de un juego de azar están cargados se produce un sesgo estadístico. Es similar al sesgo observado cuando aprendemos parcialmente un método de aprendizaje sobre el mundo, así que, aprender más (en este caso) nos ayuda a enfrentarnos a estos sesgos. La limitación a la adquisición de datos, más aun constantemente saturándonos, puede empeorar la predicción racional en su sesgo. Si queremos estar seguros de que el aprendizaje está a favor de ayudarnos, en lugar de hacernos peor de lo que estábamos antes, tenemos que descubrir y corregir los sesgos en nuestras ideas. Es una forma análoga al cómo lo trabaja la psicología. Un sesgo cognitivo es un error sistemático en cómo pensamos (estilos de pensamiento), a diferencia de un error aleatorio o por ignorancia. Mientras que el sesgo estadístico es respecto a una muestra de una población más grande, el sesgo cognitivo es producto de nuestro lexicón de creencias justificadas, fundamentadas, discutidas o demostradas. Tomar decisiones en función de un abanico de creencias erróneas, no hace más que alejarnos de nuestros objetivos. Por pereza a la complejidad, muchas veces caemos en el sesgo por el optimismo en nuestras creencias previas, simples y superficiales. El sesgo cognitivo es parte básica de los seres humanos, no es un tipo de defecto por una mala educación, es un rasgo biológico de nuestra especie. “Los sesgos cognitivos son el resultado de distorsiones en la cognición humana que siempre conducen al mismo patrón de juicio pobre, a menudo desencadenado por una situación particular[86]”. Prepararnos para lidiar con este sesgo cognitivo, es una cuestión ética. Dado, por ejemplo, que en juicios legales podrían conducir a un atropello de la justicia[87] y en la convivencia humana a la violencia de todo tipo. 

El sesgo cognitivo es una forma sistemática no advertida fácilmente de innatos patrones sobre el pensamiento; estos patrones pueden distorsionar nuestra visión de la realidad, controlar sus efectos es un desafío necesario para la paz.

Según nuestra experiencia en la literatura creativa, este es el mejor medio para regular este inconveniente, para alcanzar el discurso objetivo libre de sesgo, que le deseamos dar a la realidad social y dentro de las comunidades del conocimiento, debemos fortalecer nuestra competencia lingüística. Aun así, se trata de una solución obvia para comenzar. No confiar en nuestro cerebro, es aprender a emplear con maestría la racionalidad, desconfiando de nuestros impulsos e intuiciones. Una persona racional, sin importar la profundidad de sus creencias justificadas, es aquella que, articula sin contradicción en su mente un discurso objetivo para sí misma. No se trata de ignorar las emociones o intuiciones. La tarea para la paz, es ser más consciente del proceso de justificación de las razones, proposiciones, evidencias e inferencias que hacemos en el acto de pensar. Tomar decisiones únicamente con nuestro lexicón de experiencias sin justificación rigurosa, si bien nos hace de rápida respuesta (intuitivos), implícitos, asociativos y automáticos; también nos conduce a la intolerancia de que otros nos involucren en el sesgo cognitivo. Tomar una decisión racional, es aplicar un proceso cognitivo lento, explícito, intelectual hipotético deductivo; además, controlado por evidencias y procesos crecientes en complejidad en sus argumentos discutidos.


8.9.5 ¿Qué es la razón? 


Respirar, comer, aparearse, dormir, envejecer..., ¿cómo surge? y ¿es realmente una ventaja evolutiva para los animales? Su nacimiento y muerte es un asunto de las ciencias biológicas. Pero los humanos, somos animales dotados de razón. Esto nos pone aparte, en arrogancia por encima de otros animales. Los filósofos occidentales han afirmado que la vergüenza, el escándalo del animal humano, al menos podría ser detenida invocando el motivo, la facultad que hace que los seres humanos sean conocedores y sabios. La razón es un espacio de lenguaje, que en otros animales no está presente, parece que en ellos haya solo algún tipo de lenguaje emocional. La razón es más que el Yo, es un misterio fascinante. Estar dotados de razón, hace que los humanos se coloquen hasta arriba en la cadena de los animales, “ya no son bestias depredadoras y crueles”, son capaces de practicar la solidaridad gratuita, el progreso ético y mirar en lo más profundo de las estrellas, genomas y átomos. 


La evolución nos trajo un regalo que Darwin considera, regalo de los Dioses. ¿La razón, es un rasgo de poder heredado por mecanismos de evolución? Por ejemplo, la visión es compartida por muchas especies, como adaptación biológica. Cerebros especializados para procesar los infrarrojos, el ultrasonido, la luz visible y retinas como lentes especializados para detectar objetos distantes. Es sin duda alguna, algo muy complejo, los actuales científicos en inteligencia artificial están intentando crear la visión y el razonamiento de Imag8 por computadora. El debate en este terreno ahora mismo es inverosímil al preguntarse si los procesos de razón artificial, podrán ser incluso de más poder que la razón humana. Si la visión evolucionó, por qué entonces no pensar que la propia razón fue un proceso evolutivo, cuya evidencia está oculta en las estructuras mismas del lenguaje humano moderno.  


Más que la visión, la facultad de la razón eleva la cognición a nuevas alturas. Sin la razón, la cognición animal estaría limitada drásticamente por el instinto de inteligencia emocional. Mejorada la cognición con la razón, se garantiza que la emoción esté a raya y se puedan mejorar los conocimientos en todos los dominios y ajustar la acción en la narrativa de la historia y metas tecnológicas, éticas y estéticas más ambiciosas. Espere un poco, la razón es un poder, por encima de la visión.  Pero, ¿por qué solo evolucionó en nuestra especie?


Si bien, se dieron en otras especies adaptaciones absolutamente singulares. Además, también para estas, debió existir un nicho ecológico único, que los seres humanos solo ellos habitan. Claro está, que no hay tal nicho único que motivó la marejada de la cognición humana, sea cual sea el motivo de la evolución, qué persiguió con dotarnos de tal poder. Para que esta adaptación compleja haya evolucionado, debió haber una serie de mecanismos desarrollados, donde cada cual modificó por selección natural las células del cerebro. No está claro que presionó nuestra biología para evolucionar y así surgiera el gen FOXP2. Que, de acuerdo con los científicos de la ciencia cognitiva, es el gen responsable del lenguaje y la razón[88]. Tal vez, la razón es un extraño suceso singular, porque tuvo que surgir a través de una serie de pasos altamente improbables y lo hizo solo una vez, solo muy recientemente en el tiempo evolutivo y en beneficio solo de una especie, ¡qué suerte la nuestra!


Por supuesto, que se podría argumentar que la razón fue un injerto en nuestro genoma. Esto es sugerido por la cultura clásica Griega, como algo dado por los dioses, en lugar de algo biológico. ¿Cómo podría una especie con el poder de la razón hacer beneficios culturales a través de debatir y sin emplear la violencia? Muchos prefieren ver los beneficios, y dejan de lado el origen de la razón. Por desgracia, lo que obtenemos a través de la explicación del origen de la razón es más rico y determinante para la propia aplicación de la misma. Investigar y realizar una disertación, sin embargo, nos podría aportar los puntos débiles y en ocasiones reconocer un mal funcionamiento de la razón, hacer ver lo que no esperamos encontrar en sus fallas sistemáticas que comprometen su desempeño, por ejemplo, en la impartición de justicia, la reducción de la violencia y en otros avatares de la ciencia. 


La psicología moderna afirma que la razón humana es deficiente. La idea de que la razón hace su trabajo con bastantes escollos se ha convertido en algo común en la comunidad científica. Experimento tras experimento convencen a científicos, psicólogos y lingüistas que cometer errores graves de razonamiento es natural y, quizá por ello, es mejor emplear una razón por consenso ante lo sistemático de sus productos sesgados. Los procesos de razón no están del todo libres de contradicción. Lejos de esta discusión de disertación, está el argumento que dice que la lógica matemática humana y sus axiomas, son únicos para nuestra especie, ante ello (lo que es razonable pensar), es que la base axiomática de nuestra razón solo es válida para nuestra especie y quizá sean también sus límites lo que podemos decir sobre todo lo existente en el mundo.


Todos parecen estar de acuerdo que, el razonamiento ayuda para que los individuos alcancen un mayor conocimiento, entendimiento y consenso sobre cómo vivir en sociedad. Podríamos aceptar el dogma simplemente así. El problema es que, cuando se trata de impartir justicia o educar a los jóvenes y niños, es bastante desconcertante ver a la razón caer por debajo de algo imparcial, democrático o autoritario. Razón es en aproximación siempre, alcanzar lo objetivo, pero aún, a menudo es un proceso divergente que agudiza la incertidumbre sobre lo verdadero. Pero, ¿por qué aceptar el dogma de la razón? Quizá el peso de la tradición de la ilustración que veneró a la razón. Desde luego que sin discutir en lo profundo sobre cómo surgió y sí esta tiene fallas es un grave error. Y podría preguntarse, ¿qué otra cosa podría ser la función de la razón? 


La justicia a veces cae en el error, de considerar a la razón como algo doblemente estándar para cada humano, dejando de lado las diferencias en su lexicón y operadores  discursivos. Ella no es un mecanismo mental ordinario, sino un poder cognitivo que solo los seres humanos poseen y desarrollan por la educación. Prueba de que este poder es defectuoso, es el hecho presente de tantas formas de crueldad, de violencia y decadencia de la sociedad moderna. A veces la misma sociedad industrial avanzada, parece una tribu descarriada producto de lo irracional de sus decisiones. Más razón aún para disertar sobre los defectos de la razón. La razón tiene lugar en las mentes individuales, al mismo tiempo que en las interacciones sociales y su evolución civilizada. Por ello, aquí desafiamos la tradición dogmática y pensamos que estudiar los mecanismos de la razón y su función, podrá hacer más justa la condición humana y más emocionante la experiencia de exploración científica, técnica y literaria de lo humano.    


Es una empresa enorme, si tomamos en cuenta que se han acumulado 3 mil años de obra filosófica y 500 años de obra científica sobre la razón y que en los últimos 20 años se intensificó su forma artificial de razonamiento, inspirada en modelos lingüísticos  sobre la propia razón humana. Sería presuntuoso afirmar que este texto, niega todo el camino del estudio de la razón, por considerar que no se le atribuye ser en su seno algo que tiene sesgos importantes en su aplicación. ¿Cómo la razón evidentemente ha logrado un mejor conocimiento y el apoyo en la toma de buenas decisiones?, ¿cómo los seres humanos hacen uso de la razón? No intentamos explorar la historia en reversa sobre los viejos debates o unirnos a la refriega de la esgrima de este asunto, sino intensificar la información sobre las consecuencias de no atender los resultados experimentales que prueban, que la razón humana tiene fallas sistemáticas, y sus consecuencias para el discurso de sentencias sobre el que se imparte justicia y descansa la contención de la violencia. La razón, no es un método estándar para producir soluciones, y los estados mentales interfieren en sus justificaciones sobre la verdad. Nuevas exploraciones en la investigación son prometedoras para el discurso pedagógico, jurídico y científico, si consideramos a la razón como algo falible. 


A pesar de que en principio muchos pensadores, han teorizado en torno a contrastar intuición y razonamiento, como si fueran dos formas diferentes de inferencia[89]; aquí, nosotros asumimos que, la inferencia intuitiva es en sí misma razonamiento. Si bien, los humanos no solo somos capaces de representar a las cosas y eventos de nuestro entorno, además, tenemos intuiciones sobre lo que otros creen y sobre ideas abstractas en ellos. Estas intuiciones juegan un papel importante en nuestra capacidad de entendernos, comunicarnos y compartir opiniones y valores. La razón, nosotros argumentamos, es un mecanismo a base de inferencias intuitivas acerca de una clase de representación, es decir, las razones.


Mientras que la razón es vista comúnmente como un medio superior para pensar en algo, nosotros asumimos que se utiliza principalmente en las interacciones sociales con los demás. Es decir, producir razones para justificar nuestros pensamientos y acciones ante los demás y, además, producir argumentos para convencer a los demás a pensar y actuar como se aconseja, también usamos la razón para evaluar no tanto el propio pensamiento, sino, para evaluar cómo otros producen sus razones con las que justifican intentar convencernos. 


Mientras lo más común, es ver a la razón como un sistema lógico de normas de verdad para la evaluación de la coherencia o presencia de no contradicción en un pensamiento presentado por cadenas de razón. La razón es más ecléctica y oportunista, dado que, no se limita a las normas formales a base de axiomas secuenciados. El papel principal de la lógica en el razonamiento, sugerimos, es la de producir retórica. La retórica es un bien social fundamental para la paz y el progreso ético; para este último, es necesario argumentar con mayor perfección una nueva generación de argumentos de justicia, de criterios éticos y procesos más eficientes de aprendizaje. El papel de la lógica es simplificar y esquematizar toda clase de argumentos intuitivos, destacando y a menudo sopesando la fuerza de su verdad. 


Desde esta perspectiva, creemos que la razón evolucionó para justificarse a sí misma y para la producción de argumentos para convencer a otros como medio para fortalecer la unidad de la sociedad. Estas dos funciones están estrechamente relacionadas con las fuerzas para desarrollar una sociedad más justa, como medio de cohesión de identidad y control para una baja violencia en el tejido social. 


El hombre se justifica constantemente a sí mismo, porque su éxito social depende de cómo negocie sobre cuánto cooperar y cómo participar con extraños en la búsqueda de objetivos a largo plazo; cada paso en pequeñas formas de acción conjunta, lo conducen a reflexionar sobre nuevas formas de cooperación. Esta cooperación es evaluada por la razón para resolver problemas de coordinación y confianza. En resumen, la razón es la herramienta de coordinación y flexibilidad para cooperar en sociedad.


Cuando damos razones es explicar y justificarnos a nosotros mismos, las personas intentan ver cuáles son nuestros motivos, ideas, acciones y el modo en que elaboramos la verdad. Al hacerlo, otros saben qué esperar de nosotros. Evaluar la razón de los demás es únicamente relevante para la confianza y lograr más coordinación en la cooperación social. A diferencia de otros animales, los humanos comparten una gran diversidad de tipos de información y grados de comunicación. Para ser adultos socialmente competentes, cada uno de nosotros tuvo que aprender mucho de los demás. Nuestra habilidad y nuestro conocimiento se deben más a la interacción social que a lo individual. La interacción social puede ser entre humanos directamente, o a través, de productos culturales como lo es la literatura o el cine. Los compromisos que asumimos en el día a día, tienen que ver con lo que hemos aprendido de otros para inspirar confianza y asegurar la cooperación sobre objetivos. Pero estos enormes beneficios son corrompidos por el sesgo cognitivo promovido por la desinformación y se traducen en intolerancia en el tejido social. La honestidad es algo que se espera al interactuar con las razones de otros, pero, a menudo los otros nos inducen al error, implantando en nuestro ser argumentos deshonestos que distorsionan, omiten o exageran la información con el fin de mejorar opiniones sobre otros o inducir acciones en la toma de decisiones. Cuando escuchamos a otros debemos ser prudentes y desconfiar, y para superar este estado comprensible, es necesario evaluar la evidencia para confiar. 


De esto surge otra función de la razón, una función que se lleva a cabo a través de razonamientos y argumentaciones, es decir, hacer efectiva la comunicación, dotándola de eficiente credibilidad a base de evidencia frente a la razón de una audiencia para crear la confianza. La razón ayuda a una socialización de ideas, a discriminar las buenas de las malas razones, y con ello, producir un consenso sobre las ideas en que acordamos confiar. 


La primera función de la razón, la hemos enfocado en producir argumentos y desarrollar explicaciones que justifican el razonamiento, y un segundo enfoque, el producir confianza en la esgrima de socialización de las ideas en la búsqueda de consenso. Desde la perspectiva del discurso jurídico, este último enfoque interaccionista de la razón podría verse como fundamental para lograr la justicia por un medio racional que es susceptible de fallas. 


Pero la razón nos parece que da signo de ser también parcial y perezosa. Parcial porque abrumadoramente encuentra justificaciones y argumentos que son apoyados por el razonador que expone las ideas en función de demostraciones a base de axiomas solo propios (exceso de confianza); es perezosa, además, porque hace poco esfuerzo para evaluar la calidad de las evidencias que ayudan a justificar y producir los argumentos (se prefiere intentar adivinar que intentar honradamente de revelar el rigor de las ideas). 


En muchos casos, la razón conducirá hacia cualquier opinión, antes que al proceso  arduo de justificar, al tomar la decisión por un camino más económico en su deliberación, se cae en el error sistemático de salir por el camino fácil. Es por ello, que los psicólogos tienden a pensar en la razón como algo sesgado y perezoso, que a menudo se niega a corregir intuiciones equivocadas, a pesar de que muchas veces nos muestra lo malo de sus consecuencias. La razón es un poder para ampliar nuestra capacidad cognitiva individual, y superar prejuicios enunciados en la interacción social con fines de progreso ético. Toda razón que no pasa por el consenso interactivo de la socialización, nada garantiza que dará un resultado positivo en el desarrollo humano. 


8.6 ¿Qué es el conocimiento objetivo? 

Quizá podemos entender mejor la naturaleza del conocimiento, si estudiamos más a fondo la naturaleza de la justificación. La epistemología como ya hemos dicho se debate sobre los ideales internalista y externalista. Los primeros, argumentan que las características de este están en virtud del cómo se justifica su verdad, es debido a cuestiones internas (biológicas) que el agente lleva a cabo. Así, en ciertas versiones internalistas, un agente debe ser capaz de decir, a modo de introspectiva si sus cadenas de razón están justificadas, asumiendo que la base axiomática es común a nuestra especie, otro agente podría reconocer esta justificación como un estado mental del primero. Los segundos, los externalistas niegan que la justificación esté determinada por factores innatos restringidos por la biología. Una creencia, para un externalista, se produce y sustenta en un proceso de debate social, y la fiabilidad que justifica su verdad es producto de un consenso en el proceso de la esgrima de las ideas. 

Los partidarios de la fiabilidad, se niegan a reconocer que la justificación es necesaria para conocer, contradiciendo la posición Cartesiana de una mente individual de justificación. La justificación por demostración cartesiana, puede ser tratada por  fiabilidad o prescindir de ella en su conjunto, debido a que, la justificación es una legitima e importante categoría epistémica en su propia línea que gestiona la inferencia en las matemáticas. También, el motivo de justificar una condición, se hace necesaria para el conocimiento. La justificación es importante considerarla porque es la condición necesaria para el conocimiento en las tareas de simplificación teórica, es además, la estructura necesaria para verificar por todo interesado la no contradicción en el seno de los argumentos. Aquí, estamos a favor de producir un acercamiento entre el internalismo y el externalismo. Parece que los externalistas están equivocados en cuanto a justificación, como no necesaria para el conocimiento. Y los internalistas en cuanto a conocimiento, como algo independiente de la base axiomática de nuestra especie.

¿Cuál es entonces la justificación? Para la epistemología, el conocimiento es una creencia justificada, este es un ideal socrático. Consideremos que ciertas cosas que todos sabemos, las asumimos fuera de la reflexión, por ser basadas en lo evidente. ¿Pero qué cosa tienen las justificaciones por ser basadas en lo evidente? En principio, con lo que asumimos algo por verdad evidente (axiomas), es algo implícito en la mente, que solo necesita ser sacado y llevado a aclarar en toda reflexión. Al proceso de enlazar a la justificación con la creencia de una proposición de conclusión, es el proceso de reflexión. 

Las creencias de las personas, esas que constituyen su conocimiento, no están suficientemente justificadas, pero, le garantizan su conexión al mundo, creemos que es razón suficiente del por qué no indagan en su justificación. Si la fiabilidad de las creencias produce todo lo necesario para la justificación, entonces sus creyentes pueden justificar cuanto tienen como conceptos, porque piensan en sus creencias como producto de un acuerdo sobre su verdad.

La idea de justificación, es para nosotros un asunto de estudio estratégico, para hacer contacto epistemológico importante, en el cómo está ligada la justificación a la idea de tener razón, esto significa que un agente que se justifica en la posesión de un argumento a favor de una creencia, asume que tiene razón. Al concepto de argumento se le da el papel de la justificación como una forma internalista, es importante no dejar de ver la conexión entre justificación y argumento, donde este último no necesita en lo absoluto ser internalista. A partir de una estructura predeterminada (axiomas), se procesan los desafíos de justificación. Pero esta capacidad internalista, no es la misma que se necesita para presentar los argumentos a una comunidad de conocimiento dentro de un debate. De cualquier manera, la justificación es vista como una cuestión de capacidad para presentar argumentos en apoyo a las creencias.


8.9.6 El origen del acto de debatir

En 1784 Immanuel Kant, definió a la ilustración como un emergente de la humanidad en su inmadurez perezosa y cobarde frente a los dogmas y las fórmulas de autoridad[90]. El lema de esta época, bien podría ser la respuesta a nuestro tiempo, se puede parafrasear como “tener el valor de comprender”. Es mediante la razón, la tarea de purgar nuestros errores que se traducen en debilidad lingüística. Sesgos cognitivos que se reflejan en la intolerancia que desata la violencia. Purgar nuestros conocimientos no justificados, enriquecer nuestra humanidad. El progreso humano está ligado a la naturaleza racional y a su educación, todo progreso científico, político y moral es cuestión de “tener el valor de comprender[91]”. Comprender es la capacidad de diferenciar entre las explicaciones falsas, perezosas y una verdadera; la debilidad en esta capacidad se traduce en marginación, desigualdad, sufrimiento, violencia y estancamiento del progreso. La tesis del progreso como soberanía intelectual de los ciudadanos, implica una educación en la que se aprenda la condición necesaria del lenguaje y la razón más rigurosa para elevar y prosperar. Educar en la escritura creativa, es enfrentar directamente al sesgo cognitivo, fortaleciendo el lexicón y los operadores discursivos implicados directamente en las buenas razones.

Una cosa notable, es que una sociedad formada en la soberanía intelectual, contrasta con aquella instruida para hacer. Es enorme el contraste, en la primera, la violencia está regulada por la cultura y no por las leyes y fuerzas policiacas. En la segunda, el desacuerdo social, el deterioro ambiental y la violencia sin control es un perfil que manifiesta su pobre formación lingüística y de la razón compleja. Físicamente, la experiencia consiste en nada menos que nuestro cerebro responda a los impulsos eléctricos, allí, sucede algo más que solo procesos bioquímicos, la razón no es algo que podamos ver. 

Cuando el habla construye un cuerpo de argumentos para una narrativa sobre cadenas de hechos, se manifiesta así nuestra forma de pensar. Es importante profundizar en la teoría del conocimiento y, más porque en ella descansa nuestra habla cuando debatimos el conocimiento. Al debatir, nuestra retórica está adscrita a una forma de crear conocimiento, sus expresiones mentales están empleando con maestría un determinado número de operadores discursivos. Depende en gran medida para nuestros juicios “S” lo que se sabe de “P” proposición y depende de las cadenas de sentencias el entorno de comportamiento humano. En consecuencia, nuestra adscripción al conocimiento desempeña un papel importante sobre nuestras creencias, sin duda, son en este sistema retórico, los operadores discursivos los que juegan el más importante papel en el debate de las ideas en el entorno retórico. El universo de proposiciones es el vasto armamento para la esgrima de la retórica[92]. Sentencias como “él está en el saber, sabe lo que habla”, nos indican que alguien está adscrito a un conocimiento disciplinar que regula nuestras interacciones sociales. Cuando nos referimos al conocimiento, nos referimos a una forma modal sustancial en la que alguien produce un discurso objetivo[93]. Es decir, son nuestros recursos críticos para reflexionar y sacar inferencias. En un debate, es importante identificar la manera en que se produce el discurso del adversario, creemos que este enfoque es relevante para producir juicios adscritos al conocimiento y a cadenas discursivas fundamentadas en evidencias. El recurso lingüístico del que disponemos está a favor y a la vez es la frontera de limitación sobre los juicios de lo que sabemos, en consecuencia, la base cognitiva merece ser investigada[94]. Debemos pensar acerca de cómo son nuestras prácticas epistemológicas, para comprender la naturaleza de nuestros juicios intuitivos sobre nuestro conocimiento. 

Por estas razones, los juicios previos a los que estamos adscritos con nuestra base de conocimiento, influyen decisivamente para nuestra interacción social, además, para el caso de violencia, nuestra psicología es parcial sobre la narrativa criminal en que se construye. Nuestro banco de juicios previos, desempeñan una intuición que es referente para adaptar el nuevo papel de cada evidencia surgida como producto de toda investigación científica. El banco de juicios no son datos, son sentencias que directamente fueron adaptadas a teorías. Por ello, nuestro banco de sentencias solo es válido dentro un sistema conceptual o llamado marco teórico. Sin una considerable comprensión teórica de lo que es conocimiento, la razón y los estados psicológicos dentro del discurso humano, seremos incapaces de evaluar adecuadamente las evidencias acerca de hipótesis críticamente en sentencias de casos. Hacernos de estas reflexiones empíricas formadas en un abanico de hipótesis, no es un intento ideológico, sino, un reconocimiento racionalista de justificar factores empíricos asociados entre sí, con el discurso objetivo sobre algo que sucedió en la realidad. 

Por el contrario, a los que consideran que la actividad racional popular es un modo objetivo, los teóricos de la epistemología crítica, consideran que hay limitaciones tácitas y presuposiciones que dependen de nuestra vida ordinaria. Esto incluye injusticias epistemológicas, que se manifiestan en ocasiones en las prácticas folclóricas. Antes de considerar cualquier desafío en la visión tradicional del conocimiento justificado, debemos hacer más profunda la idea de razón.


Sustancia, el filósofo considera con esta palabra, que refiere a lo más fundamental de la realidad. Lo ontológico, son sustancias o cosas que no dependen para su existencia de otra cosa. Las sustancias ontológicas son entidades fundamentales del universo, son los objetos finales de las ciencias naturales. Son las cosas de las que otras cosas dependen para su existencia. La mente humana da prioridad lógica al universo ontológico, en un sentido de categorizar, identificar cualidades, cantidades y demás, tomando a las sustancias de este universo como genuinos sujetos de una colección de piezas. Una sustancia puede sobrevivir al cambio, conservando su identidad intacta a través de muchos tipos de alteraciones, su esencia se mantiene intacta. Esta visión aristotélica, abre la pregunta, ¿podemos considerar a la mente humana una sustancia?


Descartes, su dualismo de sustancia y cuerpo, parece imposible explicar la interacción mente-cuerpo. Sin embargo, parece que Descartes no se preocupó demasiado por el problema de interacción, ¿podríamos decir realmente que el padre de la filosofía de la ciencia moderna tropezó involuntariamente en un error en su descripción de la naturaleza de la mente y el Yo? La respuesta a este dilema, es complicada. Sí, Descartes es por supuesto una especie de dualista de la sustancia. Lo que está claro es que, él llama a la mente racional, una sustancia intelectual distinta al cuerpo, fundamentalmente diferente en una serie de aspectos importantes a la materia. En particular el pensamiento y la extensión. 


Pero, por otro lado, podría decirse que, allí mismo está mucho más incluido en lo que ahora le consideramos como la providencia de la salud mental o psicología humana, en lo que Descartes reserva como alma racional o mente. Descartes decía que los animales (aunque carentes de inteligencia o razón), poseen a través de las sensaciones mucho de lo que los seres humanos, también, obtienen de la percepción de los sentidos (dolor, sed, hambre) como resultado de entrelazar mente y cuerpo. Descartes se refiere a la motivación del comportamiento animal no humano como estimulado. Una vez más, cuando miramos fuera de las reflexiones anteriores y posteriores a Descartes, puede verse que, lejos de ser ingenuas o ciegas a las sutilezas, también implican al cuerpo del ser humano vital en la mente y la experiencia, aunque, no fue el primero en intentar explicar científicamente un fenómeno psicológico, sí lo definió como un dualista de la sustancia, en gran parte fuera de un sentido religioso. La mente es una sustancia que está más allá de lo material, equipara Descartes mente con inteligencia, intelecto y razón; y niega, que tales cosas compartan cualquier naturaleza con la materia como lo hace cuando refiere alma racional en el discurso del método. Quiere decir que, el concepto de mente de Descartes es algo mucho más estrecho que la idea moderna. En particular, él creyó que muchas de las capacidades mentales humanas y experiencias objetivas deben ser explicadas en gran parte en referencia a los sistemas fisiológicos humanos como el cerebro, lo que llamamos ahora sistema nervioso central. Por ejemplo, la percepción sensorial, incluyendo la recepción de las ideas, imaginación, sentimientos, respuestas al dolor y placer por las emociones.


El alma racional de Descartes, es el núcleo indudable de la existencia con la que el meditador es capaz de suspender a la creencia de dudar. Este filósofo no definió la sustancia en su obra Meditaciones; ni ofrece una prueba de que el cuerpo o mente son sustancias. Sin embargo, en otros escritos aporta definiciones del término. En Principles Philosophy, la define como algo que existe de una manera que no depende de ninguna otra cosa para su existencia. Así que, parece que la mente para Descartes es una sustancia porque no depende de otra cosa que no sea Dios para su existencia. Más tarde, define a la sustancia como cualquier cosa en la que reside propiedad, calidad o atributo que tenemos como idea de lo real. Puesto que, estoy consciente de que estoy pensando, tengo derecho a incluir que, el pensamiento es una propiedad de la mente. Yo soy una sustancia que piensa. Así, la independencia ontológica y la prioridad lógica son relevantes en la decisión de Descartes para llamar a una cosa sustancia. Cuerpo y mente son dos cosas diferentes, y además, de alguna manera opuestas. El pensamiento no existe como extensión en lo material, y lo material no puede pensar. Uno no puede reducirse a lo otro. El pensamiento no solo es una capacidad que permanece fuera de todo arreglo de la materia. La extensión no es un concepto o propiedad que pueda ser descubierto en las propiedades de la mente.


Descartes crea un argumento que llamó “argumento de la distinción de lo real”. Es un argumento que pretende demostrar que su mente y su cuerpo no son idénticos, que son numéricamente distintos. Él cree haber establecido anteriormente en su obra Meditaciones, porque Dios existe y no nos engaña: “todo lo que percibo claro y distante es verdadero de necesidad”. Es decir, el cree que “todo lo que tenemos claramente y distante, es capaz de ser creado por Dios, para su correspondencia exacta con mi precisión de la misma”. Las cosas pueden existir sin Dios, es algo crucial para la ciencia moderna. La mente es verdadera, numéricamente distinta de todas las otras sustancias, incluyendo el cuerpo con el que parece tiene una relación especial. 


La idea de que mente y cuerpo son cosas que pueden ser representadas con números, le permite a Descartes asumir que, su mente era suficiente para hacerse saber que su pensamiento, por sí solo era capaz de comprender cuando ante sí hay una verdad, independientemente de nada en lo material. Dado que, en cada uno de nosotros, hay las esencias axiomáticas necesarias para distinguir racionalmente lo verdadero. 


Ampliar la esencia del alma racional, es hacer profundos actos de razonamiento. Para Descartes, toda el alma racional está formada de modos de pensamiento en lugar de modos de materia. Dice Thomas Hobbes que las distintas formas de pensamiento (comprensión, explicación, demostración, definición, imaginación, percepción sensorial) son completamente diferentes de las propiedades que no pueden considerarse en la extensión local, como lo son tamaño, forma, movimiento, color de piel… Con esto, todos estarían de acuerdo en que las nociones de espacio como longitud, peso y tiempo parecen totalmente inaplicables a las cosas mentales. Pero, incluso si estamos de acuerdo con Descartes, en la naturaleza esencial de las cosas mentales y materiales, podemos ser reacios a aceptar que esto establece que toda manifestación lingüística puede ser equiparada a lo real, en otras palabras, se intenta probar que la mente-lenguaje aplica su criterio de independencia sobre la sustancia y que esta, como prueba objetiva nada tiene que ver con la idea que la define como un hecho de la realidad.


8.9.7 Justificar nuestras razones


La justificación difiere del conocimiento en dos aspectos importantes: el primero, si las razones de la justificación son falsas, por haber evidencia firme contraria a estas no puede saberse la verdad necesaria para el conocimiento. El segundo aspecto es que la justificación es factible, pero no es conocimiento. Es decir, la conexión entre creencia y verdad socava al conocimiento, pero no a la justificación. Es claro que, una creencia justificada no es en automático una verdad.

Dicho de otra manera, imagine que razona y produce una justificación, todavía tiene que pasar la prueba de conexión con la verdad, de tener éxito, estamos frente a un conocimiento. Pero, en caso de haber evidencia contraria a una premisa de la justificación, a pesar de ser un razonamiento elegante esta nunca será conocimiento. Simplemente es posible tener una justificación sin conocimiento. Hay una diferencia entre creer y creer correctamente, se puede decir que es cuando descubres que no sabes lo que creías saber, por no estar justificada la creencia en conexión con una verdad. ¿Cuándo descubrimos que estamos equivocados? Realmente, desde el momento de honradez en que reconocemos que nuestra creencia no fue justificada correctamente por razones. Al justificar podemos ratificar nuestra creencia o descubrir que cometimos errores al considerarla como valida. 

Supongamos que esto es verdadero y que la justificación es una noción ontológica, no en el sentido libre de culpa o en el sentido de que sus creencias justificadas son creencias plausibles, sino, en el sentido que su justificación de las creencias ha cumplido el rigor epistémico de los criterios de verdad. No estamos libres de culpa, todos tenemos la obligación con la verdad, para ello es un error no estar conscientes de los criterios de verdad. Conocimiento y justificación son dos estados distintos de la conciencia, pero, ambos requieren del éxito cognitivo.

Esta discusión se centra principalmente en la justificación y se trata de una noción externalista, no del conocimiento. Aquí, asumimos que es posible justificar creer algo sin saber que es cierto. El externalismo asume que la justificación en su noción de verdad es internalista dada por la doxástica, que es la lógica deductiva de algún grupo de operadores modales, son expresiones que califican la verdad de los juicios, empleando operadores discursivos para operar proposiciones que el razonador considera verdaderas. La justificación es un componente del conocimiento que depende enteramente de lo que es interno a nosotros y de los criterios de verdad aplicados. Surgen entonces dos preguntas:

Para contestar estas preguntas correctamente, tenemos que distinguir entre tres tipos de adscripción en la justificación:

Justificación personal: S se justifica en la creencia de P.

Justificación doxástica: las creencias S’s de P son justificadas / el razonador S cree que P es verdadera.

Justificación proposicional: S tiene una justificación para creer P / es una justificación para S y creer P.


Las descripciones de la justificación personal nos dicen algo acerca de un creyente, ya que, este se considera justificado para creer. Una atribución de la justificación doxástica nos dice algo acerca de una creencia, si la creencia se mantiene con coherencia en su lógica modal. Una descripción de justificación proposicional nos dice algo acerca de una proposición, si la proposición es tal que es verdadera, hay suficiente justificación para que alguien la crea. No tenemos conocimiento de una visión estándar acerca de cómo se relacionan estas descripciones, pero existe una práctica común de tratar la justificación personal y doxástica como intercambiables. Es un error al tratar estas nociones como intercambiables, incluso si, como parece ser el caso, el error suele ser bastante inofensivo.

La justificación personal, habla sobre si una persona está justificada a creer una proposición, cuando está negada razonablemente a saber si su proposición es verdadera. En estos casos la persona no es un razonador buscador de la verdad respecto de alguna proposición. De esta persona, aún se espera que cumpla con su obligación epistémica, dado que es lo mínimo que se puede esperar de racionalidad en el progreso ético dentro de una sociedad. Debe quedar claro, que la evaluación de las creencias del sujeto no es simplemente una cuestión de evaluar a la persona que sostiene tal proposición. No hay razón para pensar que la justificación doxástica se reduce a una evaluación personal[95]. 

Debemos distinguir la justificación doxástica y personal. La primera es una justificación de conocimiento en forma de cadenas de razón (proposiciones + operadores discursivos)  discutidas por una comunidad, y la segunda, son casos de justificación sin conocimiento, donde son verdaderas por intuiciones internalistas, por encajar en algún interés personal. Si se apela a que en la justificación doxástica, tenemos un compromiso con una mejor verdad[96]. En ética la justificación personal es acto y la doxástica el agente. En general, podemos pensar las justificaciones como defensas. En las del tipo personal, son creencias particulares, y en la doxástica, son defensas de una escuela de conocimiento de lo posible en la realidad. Una persona que defiende el modo personal cree que P muestra que la forma de sus creencias son luz positiva. Cuando veamos a las creencias como estructuras coherentes de proposiciones y operadores modales, seremos calificados, epistemológicamente como responsables. Defender las creencias desde la doxástica, es demostrar que las proposiciones se ajustan a las normas que rigen el conocimiento científico de esa parcela de la realidad. Una persona está justificada en sus creencias si ella puede responder responsablemente de sus creencias, es decir, definir sus fines epistemológicos y procesos racionales. Una creencia, sin embargo, es justificada si se llevan a cabo lícitamente sus condiciones de verdad. Una persona en su decir puede ser acusada de no cumplir con la honradez epistémica, a pesar de que su justificación a la que está adscrito cumplió con sus obligaciones epistémicas. La justificación personal requiere solo una excusa para salir del problema, la justificación doxástica requiere que sus cadenas de razón sean lícitas. Los hechos y su ajuste a nuestro pensar, no vienen de las condiciones internas de nuestro Yo[97]. Si la justificación es una noción internalista, la justificación de la creencia no depende de lo externo. Cuando pensamos sobre los diferentes factores externos, este enfoque nos impide ver que los constituyentes de las creencias del conocimiento son los factores internos que los determinan, aquí es donde somos engañados. Si la justificación depende de factores externos distinguibles por otros, parece ser una cuestión de suerte la justificación. Intuitivamente, se podría pensar que no debe haber diferencias en la justificación entre diferentes personas y usted, ya que, las contrapartes comparten los factores externos: los axiomas. 

Por su parte, los externalistas podrían argumentar que lo que sobreviene totalmente del interior tendrá poco valor epistemológico, puesto que, la creencia tiene como objetivo la verdad. Los internalistas no consideran el papel de conexiones accidentales entre usted y los hechos que socavan el conocimiento. 


8.9.8 El silogismo 


El profesor que asigna a los estudiantes la tarea de elaborar argumentos sólidos y a la vez, por ejemplo, abordar el tema de encontrar el modo de reducir violencia, este tipo de tarea intelectual anticipa que se trata de una empresa intelectual seria. No se trata de discutir por hablar, sino de razonar, apoyar los alegatos dando razones y persuadir a otros a aceptar esas razones, por estar justificadas y apoyadas en fundamentos, hechos, datos, evidencias, teorías… En el español hay varias maneras de referir a tomar esta actitud: argumentar, argumentación y discusión. En la cultura ordinaria y popular, la discusión por error es ampliamente vista como una forma de violencia verbal, pero la esgrima de las ideas no debería evitarse, ella no busca imponer un conjunto de creencias, hábitos y habilidades justificadas para hacer ver más competente al portador. La discusión debemos considerarla como la solidaridad de compartirnos para hacer en sociedad, un espacio más sabio de conocimiento. 


La argumentación es un uso intelectual del lenguaje, una especie de razonamiento en un estilo fino y claro. Esta habilidad se desarrolló junto con la idea de democracia en la antigua Grecia. Los ciudadanos cuyas propiedades habían sido incautadas por el régimen tiránico, querían que se les devolvieran sus tierras, para ello necesitaban convencer a los tribunales recién establecidos por la joven democracia. Esto requiere de ensamblar proposiciones y presentarlas dentro de argumentos coherentes y estructurados en una narrativa discursiva que permita llegar a conclusiones. Esta habilidad discursiva se le llama pensamiento crítico, razonamiento riguroso, análisis, retórico y el término más general: argumentación. Desde entonces, la democracia verdadera es aquella en que los ciudadanos dentro de una educación artística liberal, ganan poder de liberación ante los estados corruptos, gracias a su libertad de conciencia para ganar mejores argumentos en el seno mismo de su tradición intelectual. La educación moderna humanista científica, es aquella que ofrece a la comunidad un espacio mental y literario para su vida profesional y cívica, en la que se enmarcan discusiones y acciones por el consenso riguroso de sus ideas. Este objetivo se intenta  rescatar en este texto.


Discutir es un proceso, una actividad en la que las personas participan cuando producen, intercambian y demuestran razonamientos a favor o en contra de las afirmaciones, declaraciones o reclamaciones de justificación. Las unidades del intercambio de las discusiones son los argumentos; productos lingüísticos que tienen la intención de apoyar o rechazar, dando una posición a los interlocutores frente a la necesidad de la verdad. Esta unidad de conocimiento para las discusiones emplea proposiciones, cláusulas, operadores discursivos, lógica epistemológica-doxástica, inferencias, evidencias, hechos y arquitecturas de teorías. Argumentación, a veces también se le considera como un genero creativo discursivo, en el que la narración, la ontología y la metafísica justas claramente definidas desarrollan el arte de la lógica a la caza de ganar claridad y objetividad. La argumentación es un ingrediente de la democracia avanzada, el grado de civilidad alcanzado por una sociedad, se mide por el arte de su tradición intelectual de discutir, es decir, es la práctica de justificar cláusulas (cadenas de razones) en condiciones de incertidumbre sobre lo verdadero. Es una actividad en la que la gente se involucra, algo que se hace juntos en comunidad para consensuar acuerdos sobre el progreso ético que ellas mismas determinan. La argumentación tiene lugar en la educación de excelencia, en el aprendizaje más profundo y en el arte del razonamiento más fino. El valor moral está en relación a las sociedades que resuelven sus crisis por el diálogo moderado por la argumentación y se alejan de la violencia. Justicia social, ciencia, tecnología y educación son entornos de virtud que descansan en el arte de argumentar[98].


Decir que la argumentación se trata de justificar las afirmaciones de nuestras creencias, significa que se trata de dar razones con fundamentos, evidencias y piezas normativas de conocimiento; creer y actuar están justificados si creemos que tenemos razón en ello. Una buena razón se apoya en el estándar matemático de certeza, pero además justifica su creencia en la ontología y la epistemología cuando está dirigida a lo extra lingüístico (lo real). De este modo, justificar es aumentar la confianza en la verdad de las afirmaciones[99]. 


Preguntarnos si una afirmación está justificada, nos plantea naturalmente cómo se da esta. Dice sobre el mecanismo de discusión que se dirige a defender una afirmación. La persona que da razones para instaurar sus afirmaciones, normalmente plantea el problema y aporta una discusión. Pero es la comunidad seria y honrada en su esfuerzo analítico, quien determina si la afirmación está suficientemente justificada. 


Justificar una afirmación, entonces, es diferente de probarla, en el sentido matemático de no contradicción con su base axiomática. Tampoco es lo mismo que persuadir a otra persona para que esté de acuerdo con la afirmación. Uno es persuadido a aceptar una afirmación si, por cualquier medio, se le induce a aceptar una declaración. Justificar una afirmación implica un medio específico de persuasión a saber: el razonamiento hipotético. Implica persuadir a una persona para que acepte una afirmación ofreciendo lo que sea necesario para considerar un argumento como una buena razón para creerlo. Si una persona acepta las razones, aumentará la probabilidad de que uno acepte sus discusiones, entonces esa persona ha encontrado que la afirmación está justificada solo hasta que ella misma la discute[100].


Una declaración es una cadena de razonamiento en la que se busca el consentimiento de otra persona. Si usted y nosotros estamos comprometidos con un argumento, decimos que su declaración es compartida en la discusión de ambas personas. Esto no afirma que la declaración sea verdadera, sino que los involucrados en su socialización comparten y defienden a través de argumentos la verdad que expresa. Declarar, deja claro que un argumentador que emite tales declaraciones, está haciendo una afirmación sobre la creencia y la acción de otra persona, pidiéndole que encuentre la justificación que le da sustento y, por lo tanto, que acepte también encontrar suficiente sustento.


Todo el proceso de discusión, es un proceso de argumentar o validar argumentos, que se lleva a cabo en condiciones de incertidumbre. Nadie en su sano juicio discute lo que da por seguro, porque no hay razón para ello. Participar en la argumentación, es poder mirar el mapa de evidencias, hechos, teorías y apoyarse en la investigación para verificar si son confiables las premisas que condujeron a conclusiones que más tarde son declaradas como una creencia con posibilidad de ser verdadera. La investigación sugiere que la observación de datos, hechos y teorías en experimentos empíricos, son métodos más eficientes y a menudo más confiables para resolver desacuerdos en el mundo de lo real[101]. 


Las cosas inciertas no pueden ser ciertas a través de la argumentación simple. No importa cuán seguros estemos. No importa cuanto hayamos evaluado y cuidado las razones ofrecidas en la discusión, si están en contradicción con pruebas empíricas, podrían estar equivocadas. La argumentación es siempre un método arriesgado para justificar las afirmaciones, por lo que si hay medios disponibles de experimentación, normalmente son empleados. 


Pero esto no es una exclusión, ya que gran parte de nuestras vidas implican asuntos que son inciertos. Toda cuestión de valor comparativo, implica incertidumbre. También lo hace toda cuestión cuando elige entre alternativas de declaraciones, no podemos estar seguros absolutamente de la conclusión, sin embargo, a menudo no podemos sentarnos al margen o esperar a ver lo que el futuro va a revelar; tenemos que decidir ahora mismo qué creer y hacer. Esto se ilustra claramente en el tema del cambio climático. Las preguntas que guían la discusión se reducen a lo que debemos hacer ante la incertidumbre, debemos actuar ahora o debemos esperar, y si actuamos ahora, ¿qué medidas debemos tomar? La mayoría de las actividades de argumentación intentan reducir la incertidumbre generando conocimiento. Si bien los métodos más confiables no reducen a cero la incertidumbre, no debemos dudar en participar de la argumentación en los muchos ámbitos de nuestra vida en los que las decisiones sobre qué creer o qué hacer, deben tomarse con conocimiento de causa en medio de la incertidumbre.


Hemos visto, entonces, cómo los términos clave se practican; justificar, declarar y lidiar con la incertidumbre mediante la discusión, ayudan a dar forma a nuestra comprensión de lo que es la argumentación.  El objetivo que buscamos a través de la argumentación es construir una sociedad con un razonamiento efectivo en la comunicación. Nos referimos al razonamiento que logra el propósito del progreso ético de la sociedad, en esa toma de decisiones acertadas en la práctica diaria, significa que juntos con los demás, justificar las afirmaciones nos permite dar pasos, ofreciendo  la razón, como el medio para la justicia social, la paz y la solidaridad; la razón, ese proceso fundamental dado en la argumentación, es el propósito del humanismo científico[102].


La argumentación deriva de tres disciplinas antiguas, cada una de las cuales, como la propia argumentación, a veces se malinterpretan: lógica, dialéctica y retórica. La lógicase refiere a las relaciones entre las proposiciones de un argumento. A veces se equipara solo con el razonamiento estructural matemático, pero no es el único enfoque de la lógica. En los últimos años, ha habido un creciente interés en el razonamiento que depende de proposiciones basadas en contextos específicos de significado y en las que las relaciones entre premisas y conclusiones no están garantizadas solo por su forma, sino que existen en el mundo de lo posible: la probabilidad de lo verdadero. Toda rama de estudio de la lógica informal, es un intento de comprender y avanzar en ese razonamiento en el lenguaje ordinario. Por ahora, podemos decir que la preocupación de la argumentación por la forma (por la estructura de las declaraciones y las inferencias que se vinculan juntas) es un reflejo de la disciplina de la lógica. 


Es la dialéctica, la segunda raíz disciplinaria de la argumentación. Esta se equipara con la amplia gama de fuerzas históricas imaginadas por Karl Marx. Este punto de vista ve a la historia como el avance de una posición (tesis), contrarrestada por la posición contraria (antítesis), y del choque entre ellas resulta una nueva posición (síntesis), que con el tiempo se convierte en una tesis en sí misma, y entonces comienza el proceso de nuevo. En realidad, sin embargo, el término dialéctica tiene un significado más antiguo y más simple. Es el proceso de descubrir y demostrar el conocimiento a través de preguntas y respuestas. El modelo dialéctico está presente en los diálogos de Platón. Si la lógica enfatiza en la forma, la dialéctica enfatiza en las interacciones entre las personas. Es el dar y tomar argumentos tratando de empujar a que se dé alguna conclusión. La dialéctica es en sí misma la discusión moderna. 


La tercera raíz disciplinaria de la argumentación es la retórica. Se refiere al arte del discurso que crea nuestra realidad. No es una actividad mecánica, es un conjunto de habilidades intelectuales para fundamentar, justificar, discutir, explicar, demostrar, categorizar…, la escritura orientada al análisis y la crítica del discurso. Es el estudio de cómo el discurso mediado por símbolos, influye en las personas. La retórica, considera que el objetivo deseado, es obtener la adhesión de la audiencia a una discusión e investigación; es el arte de la disposición de inferencias y cláusulas en las razones que pueden conducir a conclusiones rigurosas y elegantes sobre lo humano o sobre el universo de lo material. 


Aristóteles consideró a la retórica como la facultad de descubrir en el caso dado, los medios disponibles de persuasión. Mientras que la definición moderna se centra en el estudio de la creación del descubrimiento, de averiguar qué enfoques están disponibles para influir en el otro para crear posibilidades de lo verdadero. Promueve la formación de pensadores críticos, de una literatura abierta que desafía el fin de la historia de la ideas. Ensayar mejores argumentos apoyados en la solidez lógica y la elegancia del discurso, todo ello, para persuadir (como efecto literario) en el espacio intelectual. La lógica, la dialéctica y la retórica se encuentran entrelazadas y son irreductibles entre ellas.


En los foros de discusión, los participantes deben tomar cinco actitudes esenciales derivadas de estas tres últimas raíces históricas de la argumentación:


1. Los participantes en un debate deben crear una controversia genuina entre ellos. Sus diferencias entre las ideas deben mantener en todo momento justificaciones y en caso de sólidos argumentos,  reconocer y acercarse a un acuerdo sobre las afirmaciones más solidas.


2. La discusión es real y no trivial entre los participantes. Los alegatos de los desacuerdos deben fundamentarse y justificarse, en ausencia de razones debe asumirse preferencia por los individuos que si aportan evidencias, referencias, justificaciones y argumentos de explicación, demostración y descripción. De cualquier manera la controversia no vale la pena considerarla una discusión si los participantes no definen con justificaciones sus afirmaciones que los definen con claridad en una posición particular.


3. Aceptar una idea no solo es estar de acuerdo con ella, no es simplemente enfrentarnos a una posición con la que  estamos a favor, es defenderla con fundamentos y justificaciones, de lo contrario solo se asumirá la posición de tomar parte de algo que no se conoce con profundidad. Al no tener una posición defendible, no se puede participar en el debate de las ideas, simplemente alejándonos con la frase: “lo que sea lo acepto”, porque desde luego importa más  lo que logramos  pensar que lo que elegimos sin justificación. Discutir es una actitud de progreso de la comunidad intelectual, no realizar el trabajo previo necesario para una discusión, esto delata que no estamos convencidos de que es posible mejorar las ideas con las que damos sentido a la realidad o, quizá, pensamos que las ideas son algo eterno y que una vez creadas son en su verdad inmejorables. 


4. Es necesario dejar de lado intimidaciones, sabotajes emocionales o daño moral cuando se participa en grupos de discusión. Debemos involucrarnos con la energía de nuestras justificaciones y argumentos, debemos ser capaces de ejercer y dejar ejercer el pensamiento crítico y el buen juicio respaldado en la lógica y los contextos. En las circunstancias en las que discutimos y valoramos el acuerdo con las otras personas; solo cuando se da libremente, y no es resultado de la coerción de nadie.


5. En todo momento la argumentación es el medio para resolver los desacuerdos, es mejor aplazar los acuerdos cuando las partes no están listas para exponer sus justificaciones. En la administración de la discusión, es necesario decidir las diferencias y categorías temáticas para que la situación necesariamente pueda desahogarse en sus acuerdos. Si todos los participantes en una discusión están en el acuerdo de la agenda de discusión, es más probable llegar a mejores argumentos. 


En resumen, la discusión es es el medio para gestionar la solución de conflictos y tomar decisiones en comunidad. Nuestra salud mental y nuestra supervivencia social requieren que en muchos asuntos confiemos en los dispositivos de la lógica, el discurso y la ontología. Pero cuando las partes mantienen lo que piensan como posiciones incompatibles, con diferencias reales significativas y no desean resolver la disputa, entonces, es posible que algún tipo de violencia surja ante la debilidad metodológica de  estos grupos. Participar en la argumentación requiere esfuerzo. Cuando las personas discuten, sus posiciones rara vez se expresan como una verdad absoluta, ellas se hacen  presentes la naturaleza de la incertidumbre en todo proceso de justificación. El esfuerzo de argumentar favorece la socialización de cooperación de lo que será una asunción de riegos y progresos.


El razonar con una audiencia, es decirle a la audiencia independientemente de lo que quiere escuchar; la evidencia disponible a favor de alguna idea, que será trabajada en cuerpos de argumentos y expuesta a la audiencia sin ningún recurso intencional de engaño. La manera de evitar este peligro es poniendo a prueba las afirmaciones, buscando el acuerdo de la audiencia al evaluar el proceso crítico de las conclusiones. Para participar en una discusión, es razonable convencer a la audiencia que hemos realizado el fuerzo necesario para justificar nuestras afirmaciones. Una estrategia muy exitosa, es iniciar planteando el problema a nuestra audiencia.  Ademas, exponiendo la precisión variante de los significados y valores presentes en nuestros argumentos que la audiencia hipotética suponemos asume de otro modo. 


La naturaleza de la incertidumbre está presente en todo proceso de razonamiento. Este reconocimiento, justifica por nuestra parte asumir un grado de humildad. Por lo tanto, cuando nos involucramos en la discusión, estamos implícitamente en acuerdo con los otros en que podrían tener razón en sus posturas. La controversia en otras palabras, se refiere a las distancias implícitas de todo conocimiento surgido explícitamente dentro de un mundo  con incertidumbre irreducible a cero[103].


Puesto que independientemente de las ideas discutidas y las conclusiones acordadas, la naturaleza de la incertidumbre en la argumentación (podría más tarde demostrarse otra cosa), es de otra manera una verdad en evolución constante, y no podemos decir, con seguridad que una declaración o afirmación es correcta en absoluto en sus saltos inferenciales. Los argumentadores pasan de lo conocido a lo desconocido basados en juicios críticos discutidos. El capital intelectual de los participantes en una discusión, es en el fondo, que tan sólido logró ser el trabajo previo en el que salto de lo que sabemos hacia lo que no sabemos, mediante inferencias hipotéticas deductivas o inductivas. 


Lo que hace que las inferencias sean razonables, es el proceso de validación de premisas, cláusulas que integran las justificaciones en su orden lógico de construcción. El orden de construcción de los razonamientos, nos ayuda a tener presente las condiciones que resisten la erosión de nuestras ideas. La justificación tiene grados de fuerza, que van desde lo meramente plausible a lo altamente probable. Y siempre es provisional y está sujeta a cambios a la luz de nueva información o argumentos. Pero cuando una afirmación realmente importa, es cuando es resultado de la resistencia a su discusión publica (consenso de afirmaciones resultado de fuertes discusiones); esto fortalecerá su compromiso con la verdad y la confianza en que sus creencias, con las que da sentido a la realidad, fueron examinadas cuidadosamente.


A pesar de la aparentemente contradicción que nos conduce crear ideas en medio de la incertidumbre, la argumentación es fundamentalmente una empresa cooperativa. Esto puede sonar extraño, porque asumir un posición sugiere que los argumentadores impugnan y asumen un enfoque particular para cuestionar los argumentos de los demás. Pero el intercambio de estos elementos de juicio, son los medios que permiten empujar el escrutinio cuidadoso a nuevas demostraciones y explicaciones sobre lo verdadero.


Podríamos imaginar a la discusión como el mecanismo responsable de la toma de decisiones justificadas por la mejor razón o el juez de cooperación social que produce dentro de una esgrima de ideas, una fuerte posición a modo responsable de tomar juicios sólidamente informados. De hecho, un tipo de argumentación dentro del debate o discusión documental, hace exactamente eso, construir progreso ético en el manejo de las mejores razones disponibles. Discutir es la característica canónica del valor científico de participar en sociedad, en la búsqueda de mejor conocimiento para llegar a una decisión en la que puedan tener el mayor grado de confianza en un escenario de alta incertidumbre. La discusión respaldada por el esfuerzo de la argumentación, es el medio que reduce la violencia, aumenta la cooperación y considera la crítica como el medio de conocimiento en que la lógica aumenta la confianza en el resultado de su consideración.


Para discutir los participantes deben compartir un lenguaje mínimo común y un sistema de significados especializados en el contexto del tema. De lo contrario, la discusión será improductiva porque descubrirán ideas fuera de lugar, y la corrupción del contexto de discusión entorpecerá el flujo del debate. Es el estado de cosas de una discusión, muchas veces el resultado de hablar entre sí con un mismo lenguaje especializado para ganar profundidad en ese marco de incertidumbre. Además, las personas en las discusiones comparten fundamentos, precisiones semánticas de términos y normas de procesos subyacentes en el proceso de elaboración del razonamiento. Se puede estar en desacuerdo con la evidencia, aceptar conclusiones e insistir en observar datos empíricos y no poder llegar a acuerdos por la falta de formación lógica del interlocutor. La cortesía de reconocerse incompetente, con falta de información al respecto y asumir la civilidad de marcar inteligentemente nuestras limitaciones de experiencia intelectual, esto se considera, un valor epistémico poderoso para enriquecer las discusiones, es probable que la argumentación constructiva se logre más que por un recurso discursivo lógico, por una actitud argumentativa humilde frente a la complejidad de lo desconocido.


Los valores como la modestia, el respeto a escuchar y hablar, la voluntad de profundizar y la importancia de dar libertad para explorar nuevas vías de argumentos: son por mucho, valores comunes de los grupos de discusión competitivos para progresar en la búsqueda de nuevas ideas. Pero en la medida en que este marco de valores de cortesía se deteriora, todas las situaciones se tornan en dirección a la violencia o coerción, basadas en poderes distintos a los de la razón.


Hay dos riesgos principales cuando aceptamos argumentar en una discusión. En primer lugar, el riesgo que demostremos que estamos equivocados, y por lo tanto, perder nuestra comodidad y demandarnos más esfuerzo para fortificar nuestras afirmaciones. El otro riesgo, es asumir necedad y descortesía, todo con la falsa ilusión de que nuestra reputación esté en riesgo ante los ojos de otros que nos importan. Tendremos que modificar nuestro  sistema de creencias o valores para tener en cuenta el cambio ético de nuestra persona frente al peso de nuestras afirmaciones. Tener que modificar nuestro sistema de creencias, es sin duda el desafío más importante como riesgo de participar en una discusión. No es un asunto trivial, de hecho es una evidencia de madurez y flexibilidad mental de nuestro intelecto alcanzado. 


Cuando está a la mano tomar decisiones sin justificaciones sólidas, alguien preferiría este camino que tomar riegos de tener que rectificar su toma de decisiones, por pereza o por autoritarismo; al final sociedades así buscan más un profeta que una comunidad que democratiza el conocimiento en favor de sí misma. Si una persona supiera con seguridad absoluta (cero incertidumbre) sobre las consecuencias de tomar una decisión, podría no haber ningún incentivo para discutir al respecto. Ella asumiría simplemente mantener su posición y esperar que los otros se comporten o que la realidad toda este determinada en lo absoluto en su comportamiento. Esta es la razón por la que creemos que los estudiantes deben discutir todo el tiempo sus afirmaciones hasta consolidar científicamente la evolución de sus justificaciones. ¿Por qué participar en la argumentación y correr riesgos de renovar nuestras afirmaciones? Porque, la mayoría de las veces, deseamos revalorizarnos frente a nuestra ignorancia o adversarios de las ideas. El adversario no solo es una persona con el objetivo de ser persuadido, es también el otro que nos reclama ser mejores seres humanos. Una persona que valora a su adversario, es una que sabe que de él depende en su interacción racional renovar cada día su capacidad de pensamiento y juicio. Valorarnos a nosotros mismos, es esperar que la conciencia de nuestras derrotas en discusiones, sin duda nos harán de mejores conocimientos y una mente más flexible que se adaptará al ritmo de renovación del saber moderno.


La persuasión como mecanismo ético, asume que los seres humanos somos criaturas intrínsecamente sociales. Dependemos para nuestra salud mental, de la interacción con otras personas y sus ideas, es por ello, que el confinamiento solitario es considerado un castigo para los criminales en las prisiones. Cada vez que interactuamos con las ideas de otros, existe la oportunidad influir en ellas y la posibilidad de que nos influyan. Por lo tanto, no puede ser el caso de que todas las formas de influencia sean éticas, para serlo en estas discusiones, los persuasores deben asumir valores epistémicos y emocionales que proporcionen vínculos dignos de cooperación. De hecho las personas en lo común, tienen fuertes tendencias a no dejarse ser persuadidos, a menudo se niegan a participar por el temor a ser manipulados. Nadie puede persuadir a nadie que no tenga la voluntad de cuestionar sus ideas. Sin embargo, hay otra preocupación que debe tomarse en cuenta, ¿qué hacer si nuestras creencias son susceptibles de no tener nada que las respalde en su objetividad? Significa que cualquier creencia o valor ético es un acto de fe, y se está más vulnerable a la manipulación que en las discusiones francas de la argumentación. No discutir las ideas, es crear una sociedad de generaciones de relativistas amorales, de materialistas de proyectos del tiempo inmediato, de indiferentes al dolor y del sufriendo de la naturaleza y de sus semejantes, y propensos sobre todo a actuar con violencia para conseguir sus fines.


Así como es imposible que un persuasor implante una creencia a otra persona en contra de su voluntad, es igualmente difícil argumentar a una persona sobre lo que la tiene a menudo en desventaja social sobre su condición de progreso. Nadie ha argumentado que la libertad individual es algo malo; ni nadie ha argumentado que proteger y educar la cultura intelectual de los hablantes plantea un contexto de una educación perversa que corrompe la civilidad. En lugar de conducirnos al relativismo, es más probable que la argumentación produzca una decisión adaptada al contexto particular que una basada en la rigidez ideológica de los dogmas. 


Incluso si las creencias básicas a veces son cuestionadas por un argumento opuesto, eso no necesariamente es algo malo, si motiva a la persona a defender creencias mediante cálculos de argumentos para ello. De hecho, son las creencias que aceptamos sin pensar las que tarde o temprano nos hacen propensos a la manipulación y el hacer del cada día una derrota que no aporta ninguna sabiduría a nuestra vida. Un fuerte desafío a nuestros valores epistémicos y creencias dentro de la educación en las aulas, fortalece nuestra adhesión al humanismo científico que nos conduce a una postura de justicia social.  Un profesor que hace un silencio forzado en sus estudiantes, extingue el valor de la argumentación, hace ver al conocimiento como ideas que no envejecen, y a la razón de justificar, explicar, calcular, demostrar…, lo destierra y en su lugar, solo adoctrina a la juventud. 


En lugar de que un estudiante construya su identidad intelectual, en casos de aulas con silencio forzado, irradian creencias por fe, y venden la imagen carismática del profesor más que el carácter intelectual de su tenacidad por alcanzar un mejor razonamiento. Cuanto esto ocurre, la argumentación está desterrada; problema grave, tanto para el individuo al que se atrofia su habilidad cognitiva, como para la sociedad en la que participa en su progreso ético. De hecho, el conocimiento de un contra-argumento podría desafiar a una persona que comete errores éticos, siendo uno de los incentivos más fuertes en el cambio de comportamiento en primer lugar. Hay una cierta cualidad autorregulante en la práctica de la argumentación que provoca la rectificación humana en sus ideas u acciones. La argumentación es una manera de evolucionar en nuestra persona, una cuyo rasgo más marcado, es una reconfiguración cerebral de nuestras creencias con las que habitamos  y actuamos en este mundo. 


Deliberar, es una interacción en las que las personas se unen para tratar conjuntamente de resolver un problema. Durante este proceso de deliberación la razón descubre en la controversia provocada por la incertidumbre, mejores posibilidades éticas de éxito. Los lazos personales entre los participantes en la deliberación de conclusiones, harán a la literatura disponible el mejor juez para resolver la controversia. Básicamente documentar las justificaciones, mantiene la relación personal a salvo de la violencia. En casos extremos, el desacuerdo puede requerir de importar expertos o montar experimentos en relación a derrumbar la parálisis de deliberación[104].


En la deliberación, el aula típica se transforma en seminarios de discusión de pensamiento. A menudo, las declaraciones de los participantes, tienen la oportunidad de mostrar sus cartas de justificación, ello, reconstruye las piezas de un nuevo conocimiento, incomoda y lanza a los participantes a investigar más profundamente los hechos observados. El profesor llevará la responsabilidad de reconstruir y analizar todo lo vertido en las discusiones, así como producir una síntesis deliberativa de las ideas logradas. Así, deliberar, es pasar de los alegatos a ofrecer razones que sinteticen una apostura y abandonen las posturas dogmáticas. Se ofrece apoyo a las personas para que puedan unirse a la discusión, para ello el profesor recurre a crear literatura como plataforma de inicio de toda esgrima de ideas. El objetivo de la deliberación, es construir para los participantes, una forma específica de registrar los progresos colectivos en el conocimiento que se discute. 


Pero, a diferencia de la deliberación con respecto al debate, este último es explícitamente revelar contra-argumentos y defender posturas en las escuelas del pensamiento. El deliberar busca crear un acuerdo de síntesis de las posturas argumentativas. El propósito de ambos, deliberar y debatir, es la toma de decisiones genuinamente prudente y fortalecidas en la razón más sólida disponible. 


8.9.9 Cómo se observan los argumentos 


¿Cómo sabríamos en una discusión lo que hemos visto? Es una pregunta muy difícil porque en realidad no “vemos a los argumentos”. Estos están dentro de una narrativa, incrustados en el discurso, en la conversación, en los escritos…, son estas interacciones  las que tienen el efecto de influir en las ideas de las personas y justificar las afirmaciones que hacen sobre su creencia o acción. De hecho, son lo que las personas producen durante estas interacciones: las ideas. Son un conjunto de declaraciones en relación lógica con teorías, hechos, evidencias, cálculos, demostraciones…, divididos y combinados e incluso, hechos explícitos en lugar de asumirse como una referencia a su documentación. 


Durante mucho tiempo, el modelo de los argumentos aceptados fue el silogismo categórico, una serie de declaraciones sobre las categorías y sus relaciones entre sí. Supongamos que está en medio de una conversación con un amigo que se ha apasionado en la política. En un momento tu amigo dice:


Todos los políticos deben ser encarcelados.


La conversación continúa, y cuando es tu turno, preguntas:


¿Por qué dices que deben ser encarcelados?


A lo que responde:


Bueno, todos son corruptos, y ahí es donde pertenecen los corruptos.


A partir de este fragmento de conversación podemos reconstruir el siguiente argumento:

Todos los políticos son corruptos.

Todas las personas corruptas deberían ser encarceladas.

Por lo tanto, todos los políticos deber ser encarcelados.


Así que no solo tenemos un argumento, sino que también es válido. Observe que no podemos decir que el argumento es verdadero. No sabemos que estos políticos son realmente todas personas corruptas, independientemente de las circunstancias, deban ser encarceladas, y eso también es muy improbable. Pero lo que podemos decir es que si todos los políticos son corruptos, y todos los corruptos deben ser encarcelados, entonces todos los políticos deberían estar en la cárcel. ¿Podemos estar completamente seguros de eso? no, porque no hay manera de que las premisas puedan ser correctas y sin embargo la declaración es falsa. Tal argumento sería autocontradictorio.


En este argumento las declaraciones usaron el término Todos. La lógica formal también puede acomodar los términos ninguno y alguno. Nuestras declaraciones podrían ser sobre Todos, Algunos y Ninguno. El modelo de lógica formal no es muy sensible al contexto del argumento, este solo considera la sintaxis como una vía para su validez. Supongamos que en un texto lee la declaración: “hay un 1% de riesgo de error”. Esta declaración tendrá una fuerza diferente si el contexto es la informática, donde la integridad de los datos está por debajo de este porcentaje, pero, si se trata de medicina el contexto, es razonable el riesgo de presentar efectos adversos al ingerir medicamento. La misma fuerza del modelo formal, pero con un fondo contextual que gobierna el criterio de verdad del argumento. El contexto también debilita o fortalece al argumento, al despojarlo de contexto, sus proposiciones no es posible atribuirles verdad o falsedad.


Es importante darse cuenta que el modelo formal de la lógica formal no tiene ninguna intensión en si sus declaraciones son verdaderas a la luz de la teoría u sistema de conceptos, se centra únicamente en la forma de la relación lógica entre sus sentencias. La fortaleza del modelo formal, es que permite decir en una demostración pura matemática que si sus premisas son verdaderas, con certeza su conclusión lo será. Pero en los modelos de argumentos modales, los temas que se discuten no implican certeza, sino que se ocupan de los grados de verosimilitud y de probabilidad en medio de un contexto irreducible en su incertidumbre. El argumento modal es desde su contexto probable, significante o fuerte/débil. Estos matices representan la interacción entre premisas y su contexto, y la inferencia entre la conclusión y sus premisas.


El punto clave de la responsabilidad de los participantes en una discusión es en última instancia, que el argumento exitoso, debe ser aceptado en su mayor fuerza, dado que es apoyado en evidencias, hechos y experimentos controlados. Pero, podemos debilitarlo si encontramos contradicciones entre las evidencias que sostienen las declaraciones de las premisas, en las que está apoyada la inferencia de conclusión. El desafiar los enclaves entre premisas, usted está afirmando que existe en su cadena de razonamiento inconsistencias lógicas. 


En el caso del razonamiento formal, como hemos visto, el vínculo entre pruebas y afirmaciones es automático. En otras palabras, las premisas implican su criterio de verdad y la inferencia de las demostraciones es absoluta. Esto no significa que las demostraciones sean verdaderas, sino más bien que en ellas hay una verdad confirmada por la forma de la síntesis que revela no contradicción. La razón es así, discusión limitada a confirmar lo que ya está implícito en las declaraciones de evidencia (las premisas); no nos dice nada nuevo. Pero cuando nos involucramos en el razonamiento con los otros, por lo general queremos ir más allá de lo que ya sabemos y establecemos algo nuevo en la discusión. Por esta razón, nuestras inferencias no están garantizadas. Al modificar el contexto con cierto grado de complejidad, la probabilidad de las proposiciones anteriores a estos cambios también distorsiona su certeza, su fuerza, su pertinencia. 


A diferencia del razonamiento formal, el modal no implica ni garantiza la refutación. Más bien, es como una autorización de verdad en función de dos vías, los locales (premisas) en relación a su verdad respecto al contexto conceptual y el teórico que les da sentido, y la vía de inferencia entre la conclusión y la exigencia de verdad de sus premisas. El orden parece sugerir, que primero evaluemos lo que hay de verdad en las premisas respecto al contexto, segundo, la relación modal entre las premisas (cláusulas) y finalmente la conclusión respecto a las inferencias hipotéticas deductivas o inductivas con sus locales en terminas de probabilidad de ser plausible. En el argumento modal, la evidencia y la afirmación son explícitas en las premisas, pero, el vínculo con el criterio de verdad es algo implícito al contexto teórico desde donde se discuten las ideas. El marco teórico es el orden de criterios sobre lo verdadero que contribuye a que las proposiciones contribuyan a avanzar en el argumento[105]. 


8.9.10 Argumentos complejos


Supongamos que al leer un periódico, nos concentramos con la declaración: “La adopción inmediata de un impuesto sobre el carbono es la única manera de frenar los efectos del cambio climático antes de que sea demasiado tarde”. Debe señalarse inmediatamente que, para sostener esta declaración habría que establecer varias declaraciones subsidiarias. Por ejemplo, la afirmación supone que el cambio climático se está produciendo y que es un problema importante. La afirmación también supone que se trata de algo urgente que requiere una acción inmediata. Se supone que ningún otro enfoque para el problema podrá funcionar. Y asume que un impuesto al carbono es factible. Según sea necesario en el camino hacia el establecimiento de la justificación principal, se apuntalaran nuevas proposiciones. 


Podemos ver lo que hace que este argumento sea complejo. No es la dificultad del objeto, sino el hecho de que el establecimiento de la reivindicación principal requiere la creación de un gran número de justificaciones por varias vías. La principal afirmación es la que se espera sea aceptada por una audiencia. El gran número de declaraciones que deben establecerse a lo largo del camino de justificaciones derivadas de la proposición principal, es una ramificación que se diverge. Cada justificación subsidiaria puede considerarse como tesis en apoyo a la idea principal. Pero puede funcionar como prueba solo si se apoya a sí misma como afirmación. Grandes ensayos se construyen de esta manera, generando un argumento complejo elaborado en tesis subsidiarias.


A partir de estas consideraciones podemos decir en abstracto que el que argumenta siempre debe tratar de presentar su argumento (aportación) en forma de múltiples justificaciones subordinadas. La discusión del argumento principal, es tratar de  refutar su tesis por sus diferentes vías de justificación, porque eso probara en complejidad de escrutinio de las ideas a quien trate de refutarlo. Pero en la práctica esto está determinado por el contexto y el desarrollo del tema del argumento. La estructura subordinada de argumentos es muy útil para el ponente a pesar de sus dificultades en lo abstracto. 


Lo que hace complejo un argumento no es solo que las demostraciones de la discusión principal, esas subordinadas, contengan estructuras de razonamiento difíciles de delimitar. También es el hecho de que el mismo argumento principal puede tener estructuras con conexiones que impliquen diferentes contextos. 


Podemos distinguir entre argumentos simples y complejos, los simples, no se caracterizan por su objeto, sino por el hecho de que presentan una única discusión y proporcionan un único nivel de argumentación justificada. Para estos argumentos seguimos en su apoyo un orden de legitimación, una cadena de razonamiento. En cambio, el argumento complejo se caracteriza por el hecho de que habrá una o más discusiones subordinadas, cada una de las cuales también funciona como prueba en la discusión principal; este argumento suele involucrar no solo niveles de discusión sino, además, involucra más de un contexto. 


Aunque la argumentación es más central sobre las declaraciones de tesis, la evidencia es el básico que los defensores de los argumentos utilizan para respaldar sus afirmaciones.  Para que el argumento tenga éxito, todas las partes que discuten o debaten, deben aceptar la veracidad de las pruebas. Pueden estar en desacuerdo acerca de por qué importan o lo que significan; pueden cuestionar si realmente son pertinentes y relevantes para apoyar un declaración o no; es por eso que, cuando las partes no aceptan la verdad de las premisas, para ello deben aportar pruebas adicionales, respaldadas y justificar su relevancia. El objetivo de la evidencia después de todo, es aumentar la aceptabilidad de las tesis. 


Hay muchas maneras de categorizar a la evidencia. Para nosotros los tres tipos principales de evidencia son: datos objetivos, consenso de las comunidades de conocimiento y credibilidad de las fuentes. 


Los datos objetivos son declaraciones que pueden verificarse de forma independiente y que están ampliamente en acuerdo. Quiere decir que cualquier persona honrada y sería, utilizando procedimientos o mediciones establecidas, podrá investigar y llegar a conclusiones similares. Esto no significa que todos estén sujetos a la misma conclusión de interpretación de los datos, pero el desacuerdo es sobre el significado de los datos y no sobre su verosimilitud. Una forma clásica de datos objetivos son las estadísticas. Se trata de declaraciones cuantitativas de un número de enumeraciones o mediciones que toman varias formas de interpretación del espacio de información, datos sin procesar, porcentajes, proporciones, números de índice, mediciones de tendencia central, rangos de cambios, declaraciones de probabilidad. 


Para estar seguros, es importante usar el tipo correcto de medida estadística para fines del argumento, y es importante asegurarse de que los cálculos fueron correctos. Pero la pregunta clave es si la exactitud de la declaración estadística será aceptada por todos como base objetiva de un argumento particular.


Otro tipo de datos objetivos consiste en objetos (piezas de evidencia material) y documentos tangibles, las cosas reales que se convierten en una controversia. Los objetos tangibles pueden desempeñar un papel muy importante en los juicios legales, ilustrar la fuerza de una teoría, derrumbar una explicación, apuntalar una hipótesis, producir nuevas preguntas cruciales para el progreso científico o técnico. Por su puesto la pertinencia o relevancia de las pruebas materiales o documentales no dejan de estar en controversia en su reconocimiento común entre las tesis que las involucran.


La observación directa  es otro tipo de datos objetivos, son los más empíricos de todos, un investigador observa algo y lo informa. Sin embargo, estas observaciones directas deberán ser independientemente ratificadas por otros en su verosimilitud. Aunque decimos que los datos objetivos son declaraciones que podrían verificarse de forma independiente, también es cierto que son declaraciones que ordenan en extremo los hechos en forma de un consenso social de las comunidades de conocimiento.


Es decir, el consenso implica que las declaraciones pueden verificarse de forma independiente y alcanzar un consenso sobre su verdad no generalizado, sino unánime. Son creencias que están tan extendidas que son tomadas como hechos por la mayoría de las personas y evaluadas en su consecuencia. Al no requerirse más pruebas, estas declaraciones son llamadas, proposiciones normativas de una disciplina. Funcionan como un discurso estandarizado por argumentadores que desean hacer frente a una carga de pruebas.


Un juicio de valor compartido, también puede funcionar como evidencia. Del mismo modo, en la era moderna, este tipo de sentencias tienen un valor aceptado para establecer la fuerza de las ideas basada en el consenso que dispone entre los lideres del conocimiento. Una vez que se ha proporcionado un juicio compartido, puede servir como prueba a otras declaraciones sin el requisito de pruebas adicionales.


Otro tipo de evidencia es el testimonio. Es la declaración de fuentes calificadas que pueden saber directamente y que su credibilidad como observador lo califica como confiable. La credibilidad a menudo una función de la experiencia en la figura del testigo de los hechos. El interés del propio observador es un factor que afecta la declaración de los testimonios. Y las críticas que se pueden hacer a la evidencia:


1. Accesibilidad. ¿La evidencia está abierta y disponible para su inspección por otros? Si la evidencia se mantiene en secreto, es imposible utilizarla en contexto, las evidencias que no se pueden comprobar deben ser sospechosas en su objetividad.


2. Credibilidad. ¿Es confiable la evidencia? ¿La incertidumbre es aceptable, el sesgo del margen de error hace confiable su aceptabilidad?


3. Consistencia interna. ¿Se contradicen las pruebas? La calidad de la evidencia se debilita cuando su pertenencia se socava respecto a la estructura de la afirmación que intenta justificar. 


4. Consistencia externa. ¿Se contradicen las pruebas disponibles por fuentes independientes? Cuando el comportamiento de los datos se cruzan y estadísticamente son insignificantes.  


5. Pertinencia. La evidencia ha sido reemplazada por pruebas más precisas.


6. Relevancia. Se debilita o fortalece la evidencia en el sentido de su nivel de importancia sobre la conclusión. Su valor proviene de su capacidad para ayudar a predecir una declaración. Si las evidencias no expresan directamente la cuestión, no son concluyentes para respaldar una conclusión.


7. Adecuación. La evidencia disponible es satisfactoria o no para respaldar la declaración que se presenta. 


8. Precisión. ¿Dice la evidencia lo que se pretende? Todos los datos de apoyo realmente tiene un sesgo aceptable.


9. Contexto. La evidencia desde luego que no existe aislada, esta tiene sentido en su significado por el contexto en el que está incrustada. Si no tenemos cuidado, es probable que al parafrasear la evidencia la saquemos del lugar donde fue respaldada por un maco teórico particular.


10. Adecuación al propósito. Algunos tipos de evidencia son más apropiados que otros para ciertos propósitos. Las pruebas fácticas son más apropiadas a una declaración, como expresión de un juicio enmarcado por un cuerpo teórico y práctico, considerado importante testimonio en la medida de su relevancia para los objetivos de observación.


La relación entre la evidencia y la declaración, junto con la verdad y la calidad de la evidencia son las consideraciones principales que afectan a la fuerza del argumento. La pregunta es, qué permite que las evidencias cuenten como pruebas para la afirmación en particular de una conclusión. Se trata del concepto de validación, que designa un criterio para la calidad del argumento que es independiente del contenido de las evidencias o de la discusión. No pregunta si las evidencias son verdaderas, sino más bien, si las evidencias son verdaderas para lo que se discute. Antes que podamos entender este concepto, necesitamos revisar brevemente sus raíces en la lógica deductiva formal.


Contrariamente a la creencia común, la diferencia entre la deducción y la inducción no es que una haga una inferencia de lo general a lo particular y otro en sentido contrario. De hecho, cualquiera de las dos puede inferir en cualquier dirección. Más bien, la diferencia es que en la lógica deductiva formal, la afirmación exige garantías para la evidencia. Otra forma de decir esto, es que las evidencias deben ser verdaderas para que la afirmación sea verdadera. Lo que determina la validez, entonces, es enteramente una cuestión de forma y la validez se entiende, como corrección de la forma.


La deducción formal tiene la característica de implicación (es la garantía de la declaración). La afirmación debe ser absolutamente cierta si la evidencia es verdadera. La mayoría de los lógicos considera que la argumentación lógica deductiva formal debería ser el estándar de oro de todo intento de investigación científica. Esto por reconocer en este tipo de argumento válido, que la consecuencia y la implicación son características de robustez del mismo. Usamos el razonamiento como herramienta para pasar de lo conocido a lo desconocido mientras justificamos cada uno de nuestros movimientos. La determinación de que las evidencias añaden fuerza a la afirmación no se proporciona por la fórmula o norma lingüística, sino por el ejercicio de juicio humano. Se sabe que el juicio es falible, sin embargo, para que sea razonable, se suman confirmaciones razonables de otros observadores. 


8.9.11 El esquema del argumento


Así como hay varios tipos de evidencia, también es cierto que hay varios tipos de inferencias y justificaciones. Inferencia y garantía podemos usarlas indistintamente, ya que una inferencia de tipo X será autorizada por una afirmación de tipo X. Para cualquier tipo determinado de inferencia, habrá patrones dentro de este tipo,  preguntas criticas que hacer para decir si la inferencia es razonable en cada caso, y habrá situaciones en las que uno debe ser extremadamente cauteloso acerca de hacer la inferencia. Lo que cuenta como válido variará con el patrón de inferencia. Estos diferentes patrones de inferencia se denominan esquemas de argumentos. ¿Cuántos tipos de patrones de este tipo hay? Nosotros consideramos seis patrones de razonamiento, algunos de los cuales tienen patrones subsidiarios: Argumento de ejemplo, argumento de analogía, argumentó de singo, argumentó de causa, argumento de autoridad y argumento de forma. El término argumento sugiere que las categorías se construyen a partir del patrón de inferencia y orden identificados en cada una de las seis categorías. 


Argumento de ejemplo


Los argumentos basados en ejemplos relacionan oraciones con el todo. La autorización específica (nos referimos a un orden subyacente), es que el todo es básicamente como una de sus partes o, la parte es básicamente como la totalidad, dependiendo de la dirección en la que estemos procediendo. Existen dos tipos de autorización basada en ejemplos: generalización e ilustración. La generalización se utiliza cuando las evidencias se relacionan con una parte y la declaración de conclusión se refiere a un todo. La orden afirma que lo que es cierto para una parte, también lo es para el todo. La ilustración es justo lo contrario. Comienza con pruebas que se relacionan con el todo, y la justificación se refiere a una parte. La generalización procede de un específico a un general; por otro lado, la ilustración, de lo general a lo específico. A veces se considera a la generalización como inducción y a la ilustración como deducción. 


Un punto importante a considerar, si la generalización se basa en una numeración completa, el argumento será deductivo. Pero cuando la gama de casos potenciales es grande, hace  imposible numerar todos. Cuando la numeración es incompleta y la orden dice “lo que es cierto de la parte será cierto para el todo”, estamos confirmando en la orden que los ejemplos son representativos del conjunto. En otras palabras, estamos diciendo que los ejemplos son manifestaciones típicas del todo. No son casos inusuales o excepcionales. No podemos saberlo con seguridad: solo podemos afirmarlo con cierto grado de probabilidad.


Existen dos patrones principales de generalización inductiva: generalizaciones estadísticas y anecdóticas. Las generalizaciones estadísticas son el resultado de extraer al azar de una población más grande, determinar que lo que es cierto de esa muestra, también es cierto de esa población más grande. Este es el enfoque para el argumento utilizado por encuestas. Las generalizaciones anecdóticas son por supuesto menos rigurosas. Se producen cuando un argumento cita varios casos específicos de categorías, deduce que son representativos de la categoría en su conjunto (aunque esto solo puede saberse con menos precisión que en el caso de la generación estadística), y luego afirma un alegato sobre toda la categoría de la que se tomaron los ejemplos. 


Si el número de ejemplos es muy pequeño (especialmente si está considerando una generalización estadística), es posible que no pueda inferir nada sobre la categoría en su conjunto. La razón es que con certeza puede haber dejado fuera características significativas de la población en su conjunto. Es prudente preguntarnos si los ejemplos que citamos representan todas las dimensiones de la categoría; sin son precisos o ambiguos y, verificar no caer en la falacia de la composición, que resulta de asumir que  lo que es cierto de la parte  es automáticamente cierto para el todo, cuando en realidad la parte y el todo son dos niveles diferentes de análisis. Y la falacia de la división es justo lo contrario, supone que lo que es cierto para el todo será en automático para una de sus partes. Así que al seleccionar ejemplos, usted hace evidente que descubrió un patrón que admite una inferencia deductiva o inductiva sobre el conjunto de esa categoría. 


Argumento de analogía


Un segundo patrón de inferencias y órdenes es la analogía. Si las órdenes basadas en ejemplos se fundamentan en la relación entre partes y enteros, las órdenes analógicas se basan en similitudes. La orden analógica modelo es sobre cosas que son equiparables en muchos de los aspectos probablemente iguales con respecto a sus atributos. Hay dos tipos de órdenes basadas en analogía: la analogía literal y la analogía figurativa. La diferencia entre ellas son los elementos que se comparan. Una analogía literal, es una comparación del mismo tipo básico. La evidencia, son puntos similares en muchos aspectos esenciales y la inferencia es que probablemente sean similares en el aspecto que se está debatiendo. Las analogías literales se utilizan para establecer casos paralelos, como en modelos de referencia. La comparación es entre los casos con los que estamos más familiarizados y los casos con los que estamos menos familiarizados. La diferencia es que el caso menos familiar, siendo básicamente como los casos más familiares, es probablemente también que ellos se basen en el mismo aspecto específico que estamos considerando. Un uso específico de las analogías literales es establecer precedentes para la situación en cuestión. Este uso es común en la argumentación médica y legal. Al establecer jurisprudencia, o en otras palabras analogía literal, se puede aplicar a casos similares en juicios a determinadas circunstancias análogas.


La analogía figurativa, aquí, los elementos que se comparan ya sean objetos, personas, eventos, cosas o ideas no son del mismo tipo básico. De hecho, por lo general son tipos  básicos muy diferentes. Lo que se está comparando no son los elementos en sí, sino las relaciones entre ellos, sus funciones de integración o interacción; en este tipo de analogía por figuración el argumentador tratará de convencer a la audiencia con la relación más familiar, demostrando que es esencialmente similar a la que la audiencia está familiarizada. Hacernos más conscientes sobre lo desconocido a partir de algo conocido, en consecuencia, la analogía figurativa se utiliza para demostrar que los conceptos abstractos son esencialmente como otros conceptos que ya aceptamos. Si obtenemos una gama estrecha de características, u omitimos algunas que obviamos son pertinentes, es más probable que nos desviemos un poco al concluir algo como análogo por figurativo, pero ganemos reducir complejidad en la comprensión de nuestra audiencia respecto a lo que se esta discutiendo o debatiendo. Cuando son débiles los elementos que se comparan como similares, estas diferencias significativas debilitarán el argumento o simplemente su rigor será nulo.


Argumentos de signos


El argumento que se basa en inferencias  (u órdenes) sobre signos. A veces esto se conoce como argumento de síntoma o argumento sintomático, pero todos estos términos se refieren a la misma cosa. El patrón básico de esta inferencia es la presencia del signo que nos permite inferir la presencia de la cosa significada. La relación clave es la coexistencia de dos, si dos cosas o eventos que ocurren habitualmente juntos, y notamos uno es causal de otro, es una inferencia razonable en el que el otro también está presente, no una inferencia garantizada, sino una razonable correlación. Es importante ser claros desde el principio que este tipo de orden  no establece ninguna influencia de una cosa sobre otra, sino simplemente muestra una implicación de coexistencia. Tal vez la correlación es más un argumento de que dos cosas son y coexisten sin explicar su conexión más profunda. Las pruebas IQ, o todo tipo de estandarizaciones son de este tipo de argumento de signo, en el cual no explica el porqué de su especulación profunda, calcula con precisión la predicción de coexistencia, pero no dice porqué es así, un ejemplo es la teoría cuántica. Las regularidades son un caso de argumento de signo, basados en órdenes en signos podemos inferir la existencia de lo desconocido a partir de la presencia de lo conocido. Un signo sería una orden deductiva porque la presencia del singo garantiza la presencia de lo que el signo defiende.


Argumento de causa


Este es uno de los argumentos más utilizados, pero, de los más complejos de inferencia de un factor que incide en otro: la causa. Es complejo porque la influencia por lo general es inobservable y solo deducible cuando se realizan experimentos controlados. El primer método de este tipo fue llamado método de diferencia por John Stuart Mill. Toma dos cosas que son diferentes, hipotetiza lo que causa la diferencia, a continuación, mantenga sistemáticamente las dos cosas constantes con respecto a cualquier otro factor. Si el único factor en el que son diferentes es el de la hipótesis, entonces, la causa de esa diferencia debe ser el factor que se hipotetizó. Por la sencilla razón de que las cosas son iguales en cada uno de los otros aspectos. El otro enfoque de Mill es, tome dos cosas que sean similares entre sí. Hipotetizar lo que hace que sean similares. A continuación, aísle todos los factores que pueda, aparte del que hipotetizó, asegurarse de que dos cosas son diferentes con respecto a cada uno de esos otros factores. Luego dado que los elementos son similares al final, la causa de la similitud debe ser el único factor que se mantuvo constante, porque ninguno de los otros factores, al ser diferente, podría haber producido similitud.


Nunca es posible asegurar que hemos asilado todos los demás factores. En un mundo complejo, hay un número teóricamente infinito de factores que componen cualquier cosa, por lo que siempre puede haber causas alternativas, aparte de las que estamos hipotetizando, que no aislamos no mantuvimos constantes porque no éramos conscientes de ellas. En la vida, entonces, debemos estar preparados para establecer garantías causales apoyadas en argumentos que las justifiquen. Tales argumentos explicarían cómo es posible que nuestro supuesto factor pudiera ser la causa y por qué es más probable persistan otras causas posibles (motivos o medios). Estos argumentos justificativos de la orden de causalidad a menudo no se hacen explícitamente, pero el defensor debe estar dispuesto a ofrecerlos si se impugna la orden de causalidad.


Son dos tipos de inferencias causales, las de explicación y las de predicción. La primera, da cuenta de los efectos dados haciendo inferencias sobre sus causas, mientras la segunda intenta predecir los efectos del conocimiento de las causas dadas. Son un tipo de explicación a la retrospectiva que busca responder ¿Por qué sucedió X? Estos argumentos tienen lugar después de que X ha ocurrido e intentan identificar una o más causas para X. Cuando los efectos son conocidos y la tarea es dar cuenta de las causas para asignar responsabilidad. Dado un conjunto de condiciones, el objetivo es identificar el relato más simple, plausible, más probable o más coherente para ellas. Claramente está tesis retrospectiva es una inferencia inductiva.


Un caso especial es la explicación de las paradojas. Las paradojas son situaciones que están en propósitos cruzados con lo que aparentemente deberían ser. Por ejemplo, en los años 80’ los libros estaban muy restringidos para ampliar la base de lectores en la comunidad. En 2020 la Web hace posible acceder a cientos de miles de libros electrónicos y la baja alfabetización intelectual no permite que la conectividad Web se traduzca en mayor número de lectores. La idea es que el intercambio de argumentos trata de explicar esta aparente paradoja.


Un subtipo de explicación causal es la generalización causal. Estas declaraciones a veces se denominan “leyes de cobertura”. Son declaraciones generales sobre qué causa qué, que se pueden utilizar para hacer declaraciones causales en un caso particular. Las explicaciones o predicciones causales, deben comprobarse mediante las siguientes pruebas:


1. ¿Se ha confundido una relación de signo con una relación causal? A veces una correlación se puede afirmar erróneamente con una causa. Identificar una relación causal proporciona una explicación eficaz entre causas probables y la de signo conduce a identificar con los datos un comportamiento diagnostico sin explicar sus orígenes.


2. ¿Hay una falacia después de esto? Si bien es cierto que una causa debe preceder a su efecto, el hecho de que algo venga después de otra cosa no significa necesariamente que lo que vino después es un efecto de lo que vino antes. En ausencia de una buena razón para creer en la relación causal, es probable que sigamos en una falacia.


3. ¿Hay una causa común? A veces una cosa puede aparentar que es la causa de otra, cuando en realidad ambas son efectos de un tercer factor que es causa de ambos. 


4. ¿Hay una causa alternativa posible? A veces lo que parece ser la causa realmente no lo es.


5. ¿Hay múltiples causas o efectos significativos? Estas preguntas entran en juego especialmente cuando se utilizan inferencias basadas en causas para justiciar posiciones políticas. El mundo es complejo; causas tienen rara vez un solo factor. Puede no haber gran contribución a menos que logremos interconectar las causas en circuitos de explicación y aislemos un eslabón de proceso de efecto. Dado que los argumentos causales se utilizan con tanta frecuencia, es importante que puedan satisfacer estas pruebas. 


Argumento de testimonio


El testimonio es una forma de evidencia. Pero también hay un patrón de inferencia en el que el razonamiento desde el testimonio hasta una afirmación puede constatar que la razón para su afirmación es consistente entre observadores. X afirma una declaración; X es una autoridad fiable en relación con dicha alegación y Y es otro testigo que con independencia corrobora la información; por tanto, la declaración es probable que sea cierta. Nuestra disposición a actuar sobre la base del testimonio refleja el hecho de que ninguno de nosotros puede reclamar autoridad sobre cada tema que afecta nuestra vida, por lo tanto tenemos que confiar en el juicio de aquellos que pueden ser considerados autorizados para cada caso. La inferencia de testimonio se trata de la credibilidad de las fuentes y su coherencia entre los testimonios.


Hay dos tipos de inferencias de testimonios, los hechos u opiniones. Una declaración de un experto (hechos) y una cita en lugar de testimonio parafraseado (opinión). En la mayoría de los casos, buscamos testimonios de expertos (persona ampliamente calificada sobre un tema superior en creces a una persona promedio). Estamos dispuestos a aceptar el juicio de una persona en base a sus experiencias. A veces usamos testimonio de personas que no son expertas (laicos), cuando están en mejores posiciones para saber lo que está en cuestión (testigos oculares), cuando la audiencia es más probable que se identifique con laicos que con la imagen del experto. 


El testimonio citado representa las palabras exactas utilizadas por la persona que hacemos referencia, mientras el testimonio parafraseado se aproxima a la sustancia de lo que la persona dijo, aunque no en las propias palabras de la persona. El testimonio citado es generalmente preferido, porque es más probable que represente la fuente con precisión. Pero a veces, la cita puede ser demasiado larga, demasiado técnica o demasiado confusa para que la audiencia la siga. En estos casos parafrasear representa un recurso que precisa en el lenguaje de una audiencia la cuestión referida.


Las pruebas de un argumento de testimonio deben someterse a evaluación:


1. ¿La fuente es una autoridad científica, moral, técnica…, sobre el tema en particular? 

2. ¿Hay una base para que las declaraciones del testigo sean tomadas como una fuente informada?

3. ¿La fuente es razonablemente imparcial?

4. ¿Es testimonio es corroborado y actual?


Si se puede establecer convergencia de múltiples testimonios independientes, la declaración de varias citas es menos probable que sufra debilidad ante ataques en discusiones y debates.


Argumento por forma


El último esquema que discutimos implica la inferencia en la forma que toma el argumento. La idea central fue referida por Kenneth Burke, quien escribió que la forma es una excitación y cumplimiento de la expectativa más probable que un oyente o lector se verá convencido de la conclusión, porque satisfizo la forma en lo que el público esperaba se justificara.


Como vimos anteriormente, en el razonamiento deductivo formal la validez de un argumento depende enteramente de la exactitud de su forma. Los argumentos lo hay en tres tipos básicos acorde su forma: cuasimatemáticos, cuasi-lógicos y narrativos.


Los argumentos cuasimatemáticos se basan en la aplicación de propiedades matemáticas a sujetos no matemáticos. Por ejemplo, si A es mayor que B y B es mayor que C, A es mayor que C. Si esta característica se aplica para determinar cuál es el mejor equipo de natación, si el equipo A derrotó al equipo B, es presumiblemente  mejor que B; de la misma manera si B derrotó a C, es presumiblemente mejor que C. El argumento es válido, y no depende de cómo utilizamos el concepto de “mejor” en una situación específica. Lo mismo ocurre con otras características matemáticas, como la reciprocidad, la equivalencia y la transitividad.


Los argumentos cuasi-lógicos aplican reglas aparentemente lógicas a situaciones no formales. Imagine, por ejemplo, que el científico prueba una hipótesis en el laboratorio. El científico podría razonar que si la hipótesis es verdadera, la prueba produciría resultados de cierto tipo. El científico podría entonces llevar a cabo el experimento y obtener los resultados esperados. ¿Significaría esto que la hipótesis ha sido confirmada? Una vez más, no necesariamente, porque los resultados podrían haberse obtenido por razones distintas a la hipótesis (de hecho el científico puede haber cometido la falacia de afirmar lo consecuente). La razón por la que muchos estudios científicos se consideran válidos es que son cuidadosamente controlados. Es decir, el procedimiento está diseñado para tantas explicaciones alternativas para los resultados como sea posible, dando al científico más confianza en que la explicación hipotética es correcta. La validez de la inferencia depende del diseño experimental donde los controles son adecuados.


Los argumentos narrativos utilizan el diseño narrativo para apoyar una afirmación. Depende de un tipo diferente de forma: la estructura narrativa con personajes, trama, algún tipo de conflicto y un desenlace. La narrativa se utiliza para construir un clímax, para conducir lo “moral” o punto de historia, para encajar ideas aparentemente aisladas en un patrón y para despertar o calmar la aprehensión sobre el avance de oponerse a las ideas o fuerzas. A veces no se utilizan para ningún otro propósito que hacer que las ideas centrales de una narrativa sean más interesantes o para hacer un tema abstracto más concreto. Las narrativas pueden ser personales, relatos en el viaje de una discusión de las ideas, biografías, cuentos y proporcionar material histórico.


Los argumentos de forma se basan en patrones familiares para facilitar la comprensión de la audiencia y aceptar una discusión. Un argumento cuasimatemático y cuasi-lógico permiten a la audiencia razonar desde lo local hasta la conclusión, siempre que se acepte las líneas de razonamiento según correspondan. Este tipo de argumentos producen grandes cuerpos de texto apoyados en partículas discursivas que permiten ir uniendo las ideas. Siempre tienden a hacer pensar al lector sobre lo que vendrá a continuación, por lo que las ideas son administradas dentro de una trama con elementos de suspenso. El cuerpo de argumentos narrativos debe considerar:


1. ¿Es apropiado el uso de la forma particular en el contexto específico?

2. ¿Se ha formulado correctamente y con coherencia el flujo discursivo?

3. ¿Es coherente el argumento resultante? ¿Hay cabos sueltos?

4. ¿El argumento tiene resonancia? La resonancia es la característica de golpear un acorde responsivo en la audiencia, para que los miembros del público puedan identificar personalmente una vivencia de conocimiento y emoción.


8.9.12 Falacias


Las falacias, argumentos no validos. Incluso si declaramos que ofrecen pruebas, y fueran estas verdaderas, esas declaraciones no justifican una inferencia en la discusión. Otra forma de decir esto, es que la relación entre las declaraciones y la conclusión no es correcta. En el razonamiento deductivo, las falacias son errores en forma de argumento. El contenido del argumento es irrelevante para lo falaz; el contenido sustantivo de las proposiciones podría ser reemplazado por símbolos o letras del alfabeto y los juicios de validez o de falaz serían los mismos. En la argumentación ordinaria, sin embargo, el contenido, el contexto y la forma están entrelazados. Aun así, la falacidad significa algo más específico que “cualquier cosa que esté mal con un argumento”, el significado que a veces recibe en su uso común. Concretamente, se refiere a una deficiencia entre las declaraciones de un argumento, dejando de lado la verdad o la falsedad de esas declaraciones. Son violaciones a la norma del procedimiento por parte de los participantes en una controversia, pero parece preferible mantener los dos usos separados, refiriéndose a este último como error de procedimiento de validación.


Algunas definiciones de falacia como “un argumento que parece válido pero no lo es”. Hasta hace unos cincuenta años, de hecho, esta era la definición más común del término, pero fue en gran medida desacreditada como resultado de la obra del filósofo C.L. Hamblin. Es cierto, muchas falacias tienen un parecido superficial con los argumentos válidos y puede ser necesario ensayar pensar críticamente con el fin de detectar la deficiencia. Pero esa no es la condición definitoria.


De hecho, muchos de los ejemplos comúnmente referidos para enseñar falacias tienen deficiencias que son bastantes obvias. Incluso para el observador no entrenando; es por eso que hacen tan buenas ilustraciones para la enseñanza. Además, tal definición no responde a quién “parece válido” el argumento y, además, cómo cualquier persona a la que realmente parece válido lo reconoce como falaz. La forma en la argumentación puede hacer que una persona sea más capaz de identificar falacias, pero una persona capacitada también será menos propensa a pensar que los argumentos falaces “parecen válidos” en primer lugar. Es mejor evitar todas esas confusiones ignorando cualquier pregunta sobre cómo parece un argumento, centrándose en cambio en lo que es una falacia: una deficiencia en la relación entre las proposiciones de un argumento, dejando de lado su verdad o falsedad. 


Lo que hace que una relación sea deficiente es el orden, si se entiende correctamente, no autoriza la inferencia de la evidencia a reclamar en otro sentido. Puede autorizar alguna otra inferencia por completo, o, aún más a menudo, no podemos saber por el argumento qué, si acaso, autoriza o a dónde conducirá. Podría conducir a la afirmación, pero podría dar lugar a una o más afirmaciones alternativas; no hay manera de saberlo.


Las falacias comunes se agrupan en cuatro categorías generales: de órdenes específicas; de claridad, de relevancia y vacuidad. Pero hay que subrayar que, a diferencia del razonamiento deductivo, ninguno de estos patrones es intrínsecamente falaz. Al menos para la mayoría de ellos, uno puede imaginar situaciones en las que son argumentos perfectamente razonables. 


Pero si las declaraciones defectuosas entre las declaraciones de un argumento no son siempre falacias, quién decide si son o no falacias en un dado caso. Las personas con la experiencia en el estilo del pensamiento objetivo.


8.10 Pensamiento moral 


Casi cualquier persona de hoy parece ser un profesional. Un limpiador de ventanas es un "ejecutivo de higiene de fenestración" con tanto derecho al epíteto como un médico o un abogado. En algunos deportes, los competidores que fingen una lesión para obtener una penalización inmerecida a veces se describen como actuando como un verdadero profesional, como si sus acciones fueran, de alguna manera, un buen ejemplo de los más altos estándares de su profesión. Entonces, ¿qué queremos decir exactamente cuando decimos que alguien es un profesional o está actuando profesionalmente?


El concepto de profesional surgió de la idea de que, a diferencia de otros, un profesional es alguien que "profesó" o prometió cumplir ciertos estándares morales en su trabajo. Por lo tanto, además de tener un conocimiento experto particular, los profesionales están comprometidos con un ideal distintivo de servicio, que les impone obligaciones éticas, a las cuales otros miembros de la comunidad no están sujetos. Significa que no pueden perseguir sus propios intereses sin tener en cuenta las implicaciones más amplias.


Por supuesto, en algunas, especialmente en las "profesiones de cuidado", el pensamiento moral es el centro del escenario. Pero entonces, cuanto más nos fijamos en cada profesión, más claro es que ninguna está libre de la responsabilidad moral de tener más en cuenta que su propio interés. Y es probable que estos planteen los problemas más difíciles que enfrentamos en nuestra vida profesional.


No importa cuál sea su profesión, su organización o cómo interactúa con el público, tendrá que encontrar soluciones a estos difíciles problemas éticos. Pero entonces, ¿qué pasa con el mundo de la seguridad pública? Aquí las cosas a menudo parecen bastante diferentes. Hay muchas personas que son reacias a creer que tienen responsabilidades por algo más que el resultado final: sus acciones. En el mundo de los de seguridad, el conflicto entre este ideal distintivo de servicio y el interés propio está claramente expuesto. De hecho, la lista de cuestiones éticas que plantea a veces puede parecer interminable:


Sobornos, comisiones y regalos;

Denuncia de irregularidades

Engañoso y engañoso;

Discriminación de género y acoso sexual;

Robo de identidad;

Lenguaje ofensivo;

Protección al honor;

Acciones afirmativas y trato preferencial;

y muchos más.


Pero, al mismo tiempo, el argumento de que no debería haber límites éticos, de que todo vale, parece ignorar la realidad de que interesa a todas las organizaciones, incluidas las de seguridad pública, atender a la ética. La evidencia parece sugerir que las organizaciones de alta ética simplemente son mejores en lo que hacen.


Mark Pastin argumenta que las compañías más efectivas son aquellas que tienen culturas débiles y una ética fuerte. La cultura de una empresa son las reglas y convenciones creadas históricamente que actúan explícita o implícitamente como una guía de cómo deben hacerse las cosas. Pastin explica que las culturas son a menudo irracionales y siempre conservadoras: juzgan el futuro por el pasado. Pero para que una empresa responda creativamente al cambio, debe poder aprender, cuestionar lo que parece incuestionable. Como Pastin dice:


..los incuestionables deben ser cuestionados para que una organización sea rápida, estratégica y simplemente inteligente. Debido a que las culturas tienen sus raíces en la tradición, reflejan lo que funcionó, no lo que funcionará ... Para que una cultura persista y sirva a quienes trabajan y juegan en ella, la cultura debe aprender. Debe permitir desafíos a sus principios básicos en un entorno que tolera algunos cambios sin amenazar con deshacer la cultura[106].


Hay una lección en esto, insiste: "Si quieres cambiar la cultura de tu organización, comienza a hablar sobre ética”. Las organizaciones más exitosas tienen una ética correcta, particularmente en una época en la que sus principales activos son intelectuales: las habilidades, imaginación y creatividad de sus profesionales.


Sin estos, la organización no puede aprender y hacer los cambios que necesita para tener éxito. Pero el problema que enfrentan todas las organizaciones es que luchan por mantener estos activos sin hablar de ética. Charles Handy advierte que, a medida que el valor de estos activos aumenta a través de la experiencia y la capacitación, se convierten en objetivos más atractivos en el perfil laboral para ser apreciados por los ciudadanos. Como los empleados son ahora sus activos más importantes, las empresas ya no pueden controlar sus activos como solían[107]: ellos se controlan a sí mismos. Quienes poseen y controlan los medios de servicios ya no son los burócratas, sino los profesionales de contacto público, y nada puede impedir que lleven sus habilidades a otra parte.


Entonces, el problema que enfrentan las organizaciones modernas es cómo fortalecer la lealtad de sus profesionales para que no lleven sus habilidades a otro lado. La respuesta es convertirse personas más éticas. Mientras más profesionales sientan que pueden confiar en su administración de gobierno para tratarlos bien, para asegurarse de que reciban el crédito y las recompensas que se merecen por su arduo trabajo y creatividad, es más probable que sean leales a la organización y contribuyan sin reservas a su progreso. De lo contrario, si sospechan que la organización no los está tratando de manera justa, es más probable que sigan su propia agenda, sacando todo lo posible de la organización para reflejar lo que creen que es el valor de su contribución, mientras buscan mejor oportunidades en otros lugares.


No es raro creer que la moralidad tiene que ver con la opinión individual; que no hay nada objetivo o absoluto al respecto al que podamos apelar para arbitrar entre puntos de vista en conflicto. Es solo una cuestión de opinión individual, una cuestión de gustos. Todos estamos comprometidos con nuestros propios valores particulares.


Sin embargo, estos y otros puntos de vista similares ocultan el hecho de que el pensamiento moral no es diferente de cualquier otra forma de pensamiento: que simplemente podemos hacerlo mal y cometer errores. Si lo observa detenidamente, verá muchas de las debilidades que identificamos en los otros estilos de pensamiento. Tendemos a ser dogmáticos, a ver estereotipos morales en todas partes, a recurrir a las autoridades siempre que no tengamos una justificación razonada para nuestra opinión, y estamos a menudo rápido para emitir un juicio. Por lo tanto, es tan importante aprender a pensar moralmente como aprender a pensar de manera lógica o matemática.


El pensamiento moral no es una cuestión de afianzar nuestros propios principios y valores, sino de la naturaleza del razonamiento moral y las habilidades que necesitamos desarrollar para hacerlo mejor, las mismas habilidades que hemos visto en anteriores apartados. Como en cualquier forma de razonamiento, podemos usar estas habilidades bien o mal. Podemos aprender a hacerlo mejor y evitar los errores que solemos cometer. Entonces, necesitamos entender el proceso y desarrollar nuestras habilidades.


Primero, debemos generar todos los hechos, utilizando la misma estrategia que aprendimos en el pensamiento crítico. Allí examinamos los problemas desde las diferentes perspectivas de todos los involucrados y en diferentes niveles. La clave para esto es recordar que no nos preocupan los problemas morales generales, ya sea que el soborno pueda ser tolerado en los servidores públicos o si aquellos que sufren enfermedades autoinfligidas, como fumar, deben colocarse más abajo en la cola para recibir tratamiento hospitalario, ni nos preocupamos por los principios morales que nos dicen que nunca podemos tolerar mentir o romper promesas. Nuestra preocupación es simplemente reunir los hechos sobre esta situación tal como se ve desde la perspectiva de todos los involucrados. Es una estrategia de abajo hacia arriba. En esta situación, ¿cómo se vería afectado? ¿Cuáles serían sus preferencias, intereses y necesidades?


Le resultará útil tener en cuenta dos reglas simples. Primero, posponga todas las críticas. A medida que registra sus ideas, es posible que ya vea que entran en conflicto con otras que ha grabado desde una perspectiva diferente. Por el momento ignora esto. Su preocupación es compilar una imagen lo más completa posible de la revisión de la literatura disponible. Aunque, más adelante, es posible que deba comprometerse con algunas cosas, tal vez descartarlas por completo, debe generar notas todas aquellas cosas que considera importantes.

La segunda regla está relacionada con la primera: la cantidad de notas es importante. Mientras explora la situación desde la perspectiva de cada persona, recuerde que no hay un límite superior para la cantidad de problemas que enumera. Su objetivo es compilar una cuenta exhaustiva notas de todos los problemas desde la perspectiva de cada investigador sin criticar, evaluar y excluir ninguno.


Perspectivas. Generar ideas de esta manera implica abordar el problema desde diferentes perspectivas, cada una explorada en diferentes niveles. El primer paso, entonces, es enumerar a todas aquellas ideas morales que afectan y se ven afectadas por la situación particular: todas las partes interesadas.


Niveles. Esto nos dará los diferentes niveles en términos de los diferentes tipos de cuestiones normativas que creemos que están involucradas. Algunos de estos reflejan nuestras preocupaciones sobre la justicia: un sentido de justicia; otros se refieren a lo que creemos que tenemos derecho; otros tratan sobre valores que creemos que deberían respetarse; luego están las virtudes que creemos que es importante promover; y, finalmente, existen las consecuencias nocivas que creemos que debemos evitar o las buenas consecuencias que debemos provocar.

Tipos de cuestiones normativas:

1. Justicia

2. Derechos

3. Valores

4. Virtudes

5. Consecuencias.


La mayoría de los pensadores creativos están constantemente refinando y adaptando sus preguntas desencadenantes de rutina, agregando otras nuevas que podrían escuchar en otros lugares. Entonces, al pensar en diferentes, agréguelas para futuras ocasiones en profundizar en la ética. Como esto sugiere, muchas de estas preguntas no serán relevantes para cada problema que tenga que abordar. Están diseñados para hacerle pensar sobre el problema en diferentes niveles, para que pueda desencadenar ideas que de otro modo no habría considerado. Sin embargo, una vez que haya agotado sus pensamientos, revise la estructura para ver si ha pasado algo por alto.


En la estructura verá que hay dos preguntas adicionales: una sobre no interferencia y otra sobre obligaciones especiales. Es importante preguntarse desde el principio qué pasaría si simplemente no hiciera nada. ¿Le parece aceptable? En algunas situaciones, podría ser mejor no interferir y dejar que los involucrados resuelvan el problema por sí mismos.


En cuanto a las obligaciones especiales, en algunas profesiones nuestras relaciones con otras están estructuradas por ciertas obligaciones que son exclusivas de esa profesión. Los médicos deben respetar la privacidad de los pacientes. Los periodistas deben respetar el anonimato de sus fuentes u opiniones expresadas extraoficialmente. Las conversaciones de los abogados con sus clientes son privilegiadas.


En términos más generales,  se recuerda a los profesionales que el ciudadano siempre tiene preferencia así como una empresa tiene obligaciones particulares con sus accionistas. También tendrá obligaciones con la comunidad local en la que se basan sus operaciones. Sabrá que debe respetar el medio ambiente local, de modo que no contamine la atmósfera o las corrientes y ríos locales, ni haga que la congestión del tráfico sea muy pesada en las ciudades y pueblos locales. También será consciente de que tiene la responsabilidad del impacto que tiene en la economía local.


El generador de ideas nos ayuda a lidiar con esa sensación de confusión cuando nos embarcamos en una tarea tan nueva y abierta. Pensar en un problema desde diferentes perspectivas más allá de la nuestra y en diferentes niveles no es algo que hagamos fácilmente. Como hemos visto en secciones anteriores, nuestros patrones rutinarios de pensamiento y comportamiento pueden dejarnos deslumbrados ante estas otras perspectivas. Estamos tan acostumbrados a pensar de una manera particular que nos resulta difícil cambiar nuestras perspectivas y abordar un problema como otros lo abordarían.


Pero para tener éxito, todos los profesionales deben desarrollar el hábito de empatizar con los demás, experimentando indirectamente lo que otros en una situación particular podrían sentir, creer o preferir. La realización de este tipo de experimento mental debe convertirse en rutina. 


Ahora que hemos generado nuestras ideas, debemos procesarlas en estructuras identificando las categorías o clasificaciones generales de las cuales son ejemplos específicos. Descubrimos que podemos estructurar nuestras ideas de esta manera, usando diferentes métodos dependiendo de la naturaleza del problema y las ideas que generamos. Algunos problemas pueden resolverse a través del pensamiento causal, en el que unimos nuestras ideas identificando las explicaciones causales universales en las que encajan. Luego trabajamos con esta estructura, cambiándola y adaptándola para diseñar una solución mediante el pensamiento conceptual analizando los conceptos que usamos en sus ideas constitutivas y desde el pensamiento crítico podemos ganar rigor en el pensamiento. Esta estructura interna nos brinda una forma de estructurar las ideas que hemos generado. Luego podemos diseñar una solución de la misma manera trabajando con esta estructura, utilizando una o más de las estrategias de corte ético.


Ambos métodos implican un pensamiento que va de lo general a lo específico: de lo abstracto a lo concreto. La estrategia alternativa se mueve en la dirección opuesta: sintetiza nuestras ideas al pasar de lo específico a lo general. Esta es la forma en que entendemos las situaciones complejas, ya sea creando nuevos conceptos a partir de las ideas que hemos generado o sintetizándolos bajo un concepto existente.


Algunos de los problemas éticos que enfrentamos se pueden resolver analizando los conceptos que usamos para describirlos, pero la mayor proporción implica sintetizar nuestras ideas bajo los conceptos existentes. Esto nos da la estructura en la que están organizados, para que luego podamos trabajar con esto de la misma manera, cambiándolo y adaptándolo para diseñar una solución.


Cuando generamos nuestras ideas sobre problemas éticos, lo hacemos en la forma de los problemas normativos. Cada uno de estos refleja nuestro compromiso con ciertos principios normativos subyacentes de la cultura de la organización a la que nos identificamos. Tomando a cada parte interesada a su vez, podemos convertir cada tema normativo en sus principios normativos subyacentes. En algunos casos, hay más de un principio que coincide con el tema normativo, de hecho, a menudo hay dos o tres.


Por supuesto, es útil tener a su lado una lista del tipo de principios normativos a los que apuntan sus problemas normativos. Aunque el siguiente conversor no puede afirmar que es una lista completa de principios normativos, sí le facilita convertir cada problema en sus principios apropiados y compilar una lista de los involucrados. Al igual que el generador de ideas, se divide en columnas para cada uno de los diferentes tipos de principios normativos: justicia, derechos, virtudes, valores y consecuencias.


De la misma manera que agrega preguntas a su lista de preguntas de activación en el generador de ideas, a medida que encuentra otros principios que cree que deberían estar en el convertidor, agréguelos a las listas. Sin embargo, antes de analizar cada uno de los principios normativos, debemos considerar tres principios no invalidables: es decir, principios sobre los que no podemos comprometernos, porque hacerlo significaría que ya no estamos llegando a una solución moral.


Hay una lógica para el pensamiento moral como lo hay para todos los tipos de pensamiento. Esto significa que cometemos errores cada vez que rompemos estas reglas lógicas internas. Hacemos esto tan fácil y frecuentemente en el pensamiento moral como lo hacemos en el pensamiento lógico, matemático o científico.


Como cada uno de estos, el pensamiento moral tiene ciertas características necesarias. Cuando un científico presenta una explicación científica, sabe que debe ser empírica, comprobable y universal en sus afirmaciones. Del mismo modo en el pensamiento moral: nuestros juicios deben ser universales; deben respetar la dignidad de cada individuo, tratándolos como fines y no como simples medios; y deben preservar la autonomía de cada individuo, para que sean libres de tomar sus propias decisiones y no se vean obligados a comportarse de la manera que queremos que lo hagan


Si ignoramos estos principios, simplemente ya no estaríamos discutiendo moralmente: quizás, estaríamos haciendo un argumento político o legal, o quizás argumentando prudencialmente que esta es la mejor manera de lograr algo que queremos lograr porque está en nuestros intereses. Del mismo modo, si un científico presentara una teoría que no fuera empírica y no se reportara un modelo ideal esta no cumpliría con su objetivo.


El universalismo: que en cualquier juicio moral debemos querer que todas las personas que se encuentran en circunstancias similares actúen de acuerdo con el mismo juicio. No solo estamos diciendo que esto es lo que debería hacer en esta situación, sino que todas las personas similares a nosotros y en una situación similar deberían comportarse de la misma manera. Significa que debemos estar preparados para prescribir nuestros juicios morales independientemente del papel que ocupemos e independientemente de si ganamos o perdemos por su aplicación.


En consecuencia, debemos preguntarnos: "¿Me gustaría ser tratado de esta manera?". En esto, las dos preocupaciones clave para todos nosotros son:


1. Que se nos trate como si tuviéramos un valor intrínseco en nosotros mismos y no solo un valor extrínseco para servir a los fines de otra persona;

2. Y que deberíamos tener la libertad de informarnos por otras opciones.


Respeto a la dignidad del individuo. Subraya la importancia que le damos a la dignidad del individuo como un fin en sí mismo y no como un mero medio de promover los fines de otra persona. Si, como lo dicta el universalismo, debemos tratar a los demás como esperaríamos que nos traten a nosotros mismos, y al colocar el mayor valor intrínseco en nosotros, debemos colocar el mismo valor intrínseco en los demás. En otras palabras, de la misma manera que nos resistiríamos a ser tratados como un mero medio para que alguien logre algún otro fin de su propia elección, también debemos evitar tratar a los demás como un mero medio para lograr nuestros propios fines.


Cuando tratamos a alguien como un mero medio, estamos elevando a otro extremo a más importancia que la persona misma: estamos sacrificando a esa persona, negándonos a reconocer que tiene sus propias preferencias, intereses y necesidades. Llegar a este tipo de juicio es actuar con prudencia, no moralmente, ya que nos negamos a considerar a los demás a medida que nos esforzamos por lograr otro objetivo que consideramos más importante. Un "mero" significa sin embargo, esto no quiere decir que nunca podamos tratar a las personas como medios, es solo que no podemos tratarlos como simples medios, es decir, tratarlos sin dignidad, sin ningún valor intrínseco en sí mismos.


La recepcionista del cine, por ejemplo, sigue siendo un medio para que obtengamos un boleto, pero no es un "mero" medio. Al reflexionar sobre nuestras acciones posteriores, sin duda seríamos conscientes de una dimensión moral, que faltaba en nuestro abuso por verle como máquina.


Autonomía. A su vez, esto tiene una evidente influencia en la autonomía de una persona. Cuando nos consideramos como fines y no como simples medios, estamos respaldando nuestro estado autónomo como creadores de nuestros propios fines. No somos solo medios para alcanzar los fines de otra persona, sino una opción de nuestra propia persona.


E, igualmente importante, nuestras decisiones no se basan solo en nuestros deseos, lo que queremos hacer, sino en lo que creemos que debemos hacer: no por razones prudenciales sobre lo que satisfará más eficazmente nuestros deseos, sino por razones morales. Si fuéramos impulsados por nuestros deseos, ya no seríamos fines en nosotros mismos y ya no tendríamos otra opción: no seríamos nosotros los que determinaríamos lo que deberíamos hacer, sino nuestros deseos y apetitos.


Las acciones y la vida de las personas deben estar determinadas por los dictados de su propia razón, por sus propios juicios autoimpuestos. Por lo tanto, en nuestra vida profesional, las decisiones que tomamos deben maximizar la libertad de elección de las partes interesadas involucradas teniendo en cuenta la mayor cantidad de preocupaciones posible. Como puede ver, si ignoro cualquiera de estos principios, he cometido un error moral tan claramente como cometo errores similares en el pensamiento matemático, lógico y científico cuando ignoro sus reglas internas.


Principios invalidables. Si bien estos principios no se pueden anular, el resto tenemos que elegir en cualquier situación las más importantes para alcanzar la mejor solución moral al problema. Ninguno puede triunfar sobre ningún otro, aunque en cualquier situación algunos serán más importantes que otros.


Virtudes. Cada conjunto de principios se explica por sí mismo, excepto, tal vez, las "virtudes" y los "valores". Cuando consideramos la importancia de las virtudes, nos hacemos preguntas sobre el carácter: ¿estamos actuando como una buena persona? ¿viviendo lo mejor de lo que somos? Nuestra preocupación es el tipo de personas que somos, o nos estamos convirtiendo, al tomar el tipo de decisión que planeamos tomar. En cualquier situación, debemos preguntarnos si es probable que nuestra decisión promueva el tipo de virtudes que creemos que las personas deberían tener. Por lo tanto, debemos tener claro qué virtudes deben prevalecer en cualquier situación y cómo podemos mostrarlas o traerlas adelante en otros.


He enumerado esas virtudes consideradas las más importantes por diferentes grupos y en diferentes momentos. El mundo cristiano medieval vio los siete pecados capitales y las siete virtudes cardinales como el estándar por el cual juzgar a los individuos. Como resultado del siglo XIX y el surgimiento de la ética del trabajo protestante, otras virtudes ganaron importancia, como la autosuficiencia, la autodisciplina, el trabajo duro y la prudencia.

En nuestro tiempo, con el surgimiento del Estado de Bienestar y una mejor comprensión de las causas de la pobreza, las virtudes más cuidadosas, como la paciencia y la crianza, se han vuelto más importantes. A medida que analizamos los problemas morales a través de la perspectiva de cada parte interesada, tenemos que reconocer la importancia que otros pueden dar a las virtudes que quizás no consideremos importantes para nosotros mismos.


Valores. En cuanto a los valores, hemos examinado cinco áreas en las que todos parecemos creer que hay valores importantes en juego, que debemos tener en cuenta en las decisiones que tomamos. El lugar donde le damos importancia probablemente dependerá de la cultura en la que vivimos y trabajamos. Puede poner un énfasis abrumador en la regulación gubernamental limitada, la importancia del sistema de libre mercado, la libre empresa, la competencia y los valores democráticos liberales. Alternativamente, puede creer que la intervención del gobierno es importante para garantizar una protección adecuada para aquellos que puedan ser objeto de prejuicios y discriminación, para garantizar el acceso universal a una buena educación y servicios de salud, y para proteger el medio ambiente. Pero no importa cuáles sean sus valores, el desafío es el mismo que con las virtudes: ver a través de la perspectiva de cada parte interesada la posibilidad de tener diferentes conjuntos de valores.


Derechos. Dentro de la categoría de derechos, como ya hemos sugerido, en algunos casos probablemente no tendríamos dificultades para reconocer que el derecho a la vida tiene prioridad sobre nuestros derechos a la privacidad, la libertad de expresión y de reunión pública. De manera similar, en algunos casos, donde existe evidencia clara de una amenaza inminente a la seguridad pública, nuestro derecho a la seguridad y protección puede tener prioridad sobre nuestro derecho a la información, la privacidad y la libertad de expresión.


Justicia. En algunos casos, cuando una minoría social o étnica ha tenido dificultades para obtener las mismas oportunidades que otros grupos, podríamos argumentar que esto debería abordarse mediante la introducción de políticas de acción afirmativa y discriminación positiva, que brinden mayores incentivos a los miembros de estos grupos que a otros, para inscribirse en iniciativas de capacitación. Tal solución enfatizaría nuestra creencia de que en este caso la justicia de igualdad de oportunidades es más importante que lograr la justicia distributiva, en la cual los miembros de todos los grupos se beneficiarían igualmente de tales programas.


En algunos casos, probablemente estaríamos de acuerdo en que promover la autosuficiencia de alguien tiene prioridad sobre otras virtudes, como la generosidad y ayudar a los demás. Es probable que esto sea cierto en el caso de una persona mayor, que vive sola en su propia casa, que quiere mantener su independencia y rechaza la oferta de ayuda de los vecinos o los servicios sociales. Lo mismo ocurre con los valores: en algunos casos, es posible que desee dar mayor importancia al valor democrático de la responsabilidad pública que al mantenimiento de un sistema de mercado que esté libre de dicha responsabilidad y regulación pública. La crisis crediticia que se desarrolló a partir de mercados financieros poco regulados ha llevado a muchos a esta conclusión, insistiendo en una mayor transparencia y responsabilidad ante el público.


Consecuencias. En cuanto a las consecuencias, cuando afectan a un individuo o un grupo pequeño, tendrá que decidir qué tan profundas y amplias corren en la sociedad, y qué conjunto de consecuencias para los involucrados tiene mayor valor.


Por supuesto, la mayoría de los problemas morales que tenemos que resolver revelarán no solo las relaciones jerárquicas dentro de los tipos de principios normativos, sino entre ellos. La importancia que le damos a la promoción de la virtud de la autosuficiencia entre los ancianos puede no ser mayor que la libertad de sufrir daños si una persona mayor no es capaz de cuidarse lo suficientemente bien. Las consecuencias beneficiosas que resultan de la captura de delincuentes como resultado de la recopilación de información privada en una nueva generación de supercomputadoras o mediante el uso de cámaras de vigilancia pública pueden no justificar la invasión de la libertad individual. Alternativamente, en algunos casos, la importancia de corregir una injusticia podría tener prioridad sobre el derecho de alguien a la confidencialidad, o sobre el derecho de alguien a la libertad de expresión. Y la importancia que le damos a los valores, como la libertad de elección individual, podría tener prioridad sobre la virtud de apoyar a alguien al tomar decisiones por él, cuando creemos que es probable que tome decisiones imprudentes sobre su salud.


8.11 Las piezas lingüísticas del discurso: redacción de sentencias


En el lenguaje inglés la sentencia es lo referido en el español como oración.  Aquí, nosotros usaremos ambos términos como equivalentes. La de menor complejidad, es la sentencia simple, es un segmento gramatical con sintaxis constituida por un sujeto y un predicado. La sentencia pues, es la unidad sintáctica dentro del texto, requiere que desde la semántica esta estructura posea sentido completo, por ejemplo, las proposiciones y cláusulas. Una estructura superior a la sentencia, es la unidad semántica del discurso. El enunciado es un segmento autosuficiente en su sintaxis, formado de cadenas de una o más palabras delimitadas por pausas temporales como guiones; paréntesis; punto y seguido; punto y aparte; tres puntos o silencios indicados como en los poemas. A los enunciados que articulan mensajes se les llama frases. Una frase es un enunciado que depende del contexto del texto para su significado, además, no hay en ellas verbos en forma personal. Las formas personales del verbo son aquellas conjugadas que tienen morfema de persona y número, es decir, que informan sobre el sujeto y el tiempo de la acción. Dentro de las frases más significativas aparecen las locuciones. Una locución es una frase con naturaleza funcional con diferentes grados de lexicalización: nominal, verbal, adverbial, pronominal, preposicional, conjuntiva, interjectiva y adjetiva.  


En síntesis, a la estructura semántica con significado completo, formada por dos elementos, sujeto y predicado se le llama: sentencia u oración. Por sentido completo, entenderemos una estructura gramatical que explícitamente contiene una función sintáctica como sujeto; una función semántica como agente, y un predicado. El predicado juega un rol lógico y categorial. La función lógica del predicado, dirige su contenido al sujeto. Las funciones categoriales del predicado son las que designan procesos, propiedades, acciones o estados, todas estas categorías son dirigidas al agente que lleva a cabo la acción. El núcleo del predicado es un verbo que dirige a la acción. La función lógica y categorial son los participantes predicativos o argumentos. El argumento es el conjunto de los elementos de un predicado verbal o no. Hay excepciones a los argumentos verbales, son los predicados, sustantivos, adjetivos, adverbiales y preposicionales, estos aparecen cómo la necesidad de agregar más de un predicado que complemente el significado del agente. 


Desde el sentido del sujeto, el predicado es un argumento al complemento directo e indirecto. El primer complemento, el directo, es elaborado con la preposición -a, los, lo, durante…- ante los complementos del sujeto. En las sentencias con sujeto y complemento directo, el sujeto es el agente de la acción, y el complemento directo, resulta del nombre de la cosa que se genera en la acción o sobre la que actúa. En las sentencias con sujeto y complemento indirecto, el sujeto es relacionado con el verbo; las relaciones son del tipo de interés (expresa la persona a la que afecta la consecuencia o resultado), posesivo (expresa la idea de relación de la parte al todo), en lo ético (de forma pronominal se explica -me lo, se lo…-), de dirección (verbos de movimiento y concurrencia). En resumen, la gramática llama a los complementos circunstanciales: complementos directos e indirectos. Sin embargo, otros gramáticos modernos prefieren llamar complementos circunstanciales a la variedad de complementos que no son directos e indirectos, que hacen énfasis en circunstancias de lugar, tiempo, cantidad, modo, finalidad y causa. La discusión más a fondo de estos complementos la dejaremos para cuando estudiemos con más detalle la arquitectura de prototipos de oraciones simples y complejas.


La sentencia, además de ser la unidad mínima del texto, es la unidad mínima de predicación, es decir, de relación sujeto-predicado. En español es posible no incluir al sujeto de manera explícita y seguir llamando a esa estructura unidad mínima de predicación, por ejemplo: 


Yo escribo.             Imagen Escribo.

Nosotros leemos. Imagen Leemos.


Esto permite que una sola palabra sea una sentencia, del mismo modo esto ocurre en el inglés. El enunciado puede ser una sentencia (unidad de predicación) o el conjunto de varias sentencias. Pero no necesariamente se reduce a ser una unidad de predicación, puede ser además la unidad mínima de comunicación. Es decir, los enunciados pueden formar locuciones e interjecciones, y estas no son unidades de predicación. 


Las sentencias las podemos ver desde la gramática como estructuras de relación entre sujeto  y verbo en forma personal; pero también desde la psicología, una sentencia es la unidad de sentido de intencionalidad con que se afecta a la mente. Y desde la matemática, la sentencia es la lógica de relación entre sujeto y predicado. 


Una secuencia de palabras con estructura produce un sentido, un enunciado de una sola o varias sentencias según sea el caso, también produce un sentido. La sentencia es algo esencial, se compone de todos tamaños y formas, las hay de gran precisión, especificidad, dramatismo, de sonido intenso y hasta las hay de las que con gran audacia intentan dirigir el pensamiento del lector. Las maneras en las que una sentencia revela el pensamiento, se logra con el oficio del escritor, en el que estarán presentes el diseño lógico de Imag8, la claridad y la cohesión entre muchos otros aspectos a considerar. Sugerimos mirar a la sentencia como pensamiento en oraciones individuales, en lugar de verle como un ladrillo hecho de palabras de un flujo del código ortográfico para un discurso. 


La sentencia responde a una unidad de pensamiento, por ello debemos empezar a leer desde este punto de vista, si queremos entender por qué algunos textos nos cautivan y otros los encontramos en principio de una complejidad inabordable. Para ser mejores lectores, debemos ver cómo se escriben las mejores sentencias. Estamos convencidos de que todo buen lector (para serlo), tuvo que aprender a escribir sentencias complejas. 


Una sentencia compleja, suele ser en principio creada como una de longitud grande, digamos de dos o más líneas. Vale la pena estudiar estas sentencias largas, porque contienen la información más útil, más específica y una explicación más detallada, lo que las hace más comprensibles, más densas y ricas en su significado. A partir de aquí, estudiaremos a las sentencias, enunciados, proposiciones, cláusulas y frases de manera más detallada. 

8.11.1 ¿Qué son las sentencias?


Preguntándonos en el ámbito del código ortográfico, la sentencia es una estructura de palabras identificadas con reglas gramaticales, que forman enunciados capaces de proporcionar placer e información crucial, a veces, la información que se transmite es el placer, que es sintetizado por la experiencia de los sentidos, de manera que provoca epifanía poética, es prueba de vida y satisface un discurso audaz. A veces la forma de las sentencias, es el significado más importante que ofrecen. Sabemos que las sentencias pueden sonar como exclamación, imperativo, declaración o interrogación. Cuando la secuencia de las palabras siguen un flujo terso entre sentencias, decimos que la prosa, será un placer en la lectura.


Los enunciados son secuencias de palabras, pero para formar sentencias no es posible hacerlo simplemente añadiendo palabras, sino, creando dicha sentencia en su lógica sujeto-predicado. “Ordenador para noviembre que”, es una secuencia de palabras, pero no es una sentencia como tal porque carece de un sujeto y un predicado y, por tanto, no expresa una unidad de sentido. “Yo estoy en una escuela”, es una secuencia de palabras y es una sentencia porque posee un sujeto, “yo”, y un predicado, “estoy en una escuela”, y de este modo crea un significado. El sujeto o tema, es de lo que se habla o habló, y el predicado es lo que se dice del tema. El sujeto de la oración será generalmente un sustantivo, frase sustantiva, frase pronombre y el predicado contiene alguna forma de verbo. 


Una proposición que se expresa generalmente en forma de un enunciado, es una sentencia que declara acerca de la realidad que puede ser aceptada o rechazada dentro de un contexto en el que está escrita. La relación entre proposiciones y cláusulas es un poco difícil de precisar, ya que, una cláusula es un avance progresivo o expresa una o más propuestas y estará en forma de sentencias encadenadas. Una proposición es una unidad de referencia a una realidad objetiva.  La clave aquí, es pensar en una cláusula como un pedazo visible de escritura de un discurso escrito que está en referencia a una cadena de razón. Mientras la proposición la podemos ver como el avance en los sustentos de un discurso. La forma más fácil de pensar esta relación es que, la cláusula está basada o combinada con una serie de cláusulas subyacentes, de otro modo, un texto que solo contiene proposiciones es un argumento, y un texto que combina cláusulas  y proposiciones es un discurso que debate algún tema. 


Podemos pensar a la cláusula escrita, como la superficie del texto, mientras a las proposiciones como subyacentes que dan objetividad al texto, son átomos de lo pensado que se está construyendo en el flujo de las sentencias, dándole a este flujo estructura de discurso. Así, mientras que a muchos de nosotros nos han enseñado que una sentencia es una secuencia de palabras que contiene un sujeto y un predicado que expresa una idea, de la misma manera una serie de cláusulas expresan o implican a muchas ideas. Solo que estas cláusulas y proposiciones son significados de unidad de pensamiento, que cuando se encadenan con operadores o partículas discursivas (conjunciones) producen razones, argumentos y discursos, que son ideas más complejas de la aplicación de la razón. 


Todos sabemos que, las sentencias pueden transmitir un sin fin de significados previstos o no deseados, además, pueden definir a lo largo de un continuo, impactos emocionales en la manera de adoptar un estilo para atrapar a los lectores. Las palabras en una secuencia pueden producir placer y expresar una razón para que el flujo sea literario. Estamos considerando la sentencia como la unidad básica de la escritura y la lectura, no a la palabra en lo individual, es decir, la belleza de un discurso está construido desde las cláusulas y proposiciones  en combinación. Hacer explícito el sustantivo, es determinar el estilo en que se combinan cláusulas y proposiciones, desde las que se presentan o refieren al sustantivo; para que de este modo creen información y presenten más eficazmente las ideas.


Cada sentencia que escribimos refleja varias opciones: ¿por qué escribir en lugar de hablar? ¿Sobre qué debemos escribir, y lo que queremos lograr al escribir sobre un tema? ¿Qué palabras consideramos usar? ¿En qué orden debemos poner esas palabras? ¿En qué orden debemos poner las oraciones? Contestar esto, es ganar precisión  para las opciones de nuestro vocabulario, pero, sobre todo, resolver la cuestión del cómo el orden de la sintaxis produce un discurso creado a partir del acto fino de pensar y de sentir.


El oficio de escritor conlleva a que, en todo momento nuestras oraciones y orden de impacto emocional sobre el lector estén completamente bajo su control. Aprender opciones sobre la sintaxis de oraciones y enunciados, nos puede ayudar a aumentar la precisión de la escritura,  para dirigir el placer y aumentar el rigor de su objetividad. Se suelen preferir opciones paradigmáticas en la elección de las palabras y opciones sintagmáticas en el orden de las palabras. Podemos imaginar que cada sentencia que escribimos es el resultado de decisiones paradigmáticas (conceptuales) a lo largo del eje de opción vertical de la oración, como esas alternativas del vocabulario hechas para cada sentencia. Así, cada sentencia que pensamos es el resultado de decisiones  sintagmáticas que tomamos en el orden de formar un discurso, en este eje horizontal decidimos dónde modificar la sentencia, pero, al decidir cómo presentar la información, coordinamos y subordinamos piezas de información, así vamos variando para destacar lo importante, lo relevante y lo pertinente. Los términos paradigmáticos y sintagmáticos no son indispensables tenerlos en mente, pero, el considerar que leer y escribir son dos planos distintos. Uno vertical y otro horizontal, nos ayudará a comprender estas dos variables en el diseño de la escritura: orden de palabras y orden de sentencias. El orden vertical es un orden de secuencia de palabras, mientras, el orden horizontal es una cadena de sentencias. Estamos frente a una serie de palabras y un grupo de cadenas. Y es en las cadenas de enunciados donde descansa el placer, dejando de lado la secuencia rítmica de palabra a palabra.


En el orden vertical, cualquier palabra elegida se toma de nuestro lexicón. Cuando escribo “Caminé hacia mi auto”, por ejemplo, podríamos emplear otras abstracciones de caminar, como serian transporte o viaje:

Me transporté hacia mi auto.

Viajé hacia mi auto.


O podríamos cambiar auto por coche, vehículo, Mazda. Esto es resultado de imaginar verticalmente para escoger palabras. Este eje es semántico y referido a una escala de opciones de abstracción, y nos recuerda que, una de esas variables del oficio del escritor es el grado de precisión referido desde el entorno de elección vertical. 


La otra opción importante que hacemos cuando escribimos una sentencia, es el orden en el que organizamos las palabras que elegimos para ello. Podríamos pensar el orden en que aparecen las palabras en una sentencia, como las decisiones a lo largo del eje horizontal; es decir, el discurso o llamado también eje sintagmático (sintaxis del discurso).


Más allá de lo vertical y lo horizontal está la forma, que es el contenido; y el estilo que es lo que significa. Aquí, identificamos tres factores en el acto de escribir con estilo y eficacia, estos son: contenido proposicional, opciones de palabras y sintaxis discursiva. Es claro en principio que, las mismas palabras en distinto orden tienen significados distintos, o dicho de otra manera, el estilo del orden es contenido. A la mayoría de nosotros nos enseñaron a pensar desde el estilo y el significado, o  forma y contenido, son dos cosas distintas y, de hecho, es casi imposible referirnos al lenguaje sin tener que recurrir a esta opción binaria. Pensemos ahora al contenido como las ideas o la escritura que transmite información y, al estilo como la manera en que presentamos estas ideas. Muchos aforismos y metáforas se han utilizado a través de los años para describir el estilo, por ejemplo “el estilo es el hombre mismo”, “el estilo es el vestido del pensamiento”. Para no confundirnos pensemos en una cebolla de varias capas, cada vez que quitamos una, su contenido sigue siendo cebolla, pero, se nos presenta distinta, cada nueva presentación es una construcción estilística que juega con el mismo estilo. De la misma forma, cuando escribimos una sentencia, la forma que elegimos para ordenar su contenido proposicional, sutilmente afecta ese contenido para que el significado cambie muy poco, es decir, la hipótesis mental del significado no cambia, pero sí su forma, para este propósito utilizamos el parafraseo o el recurso literario llamado paráfrasis. 


Las palabras encadenadas deben transmitir algo más que información, la lengua en sí misma es una experiencia estética más allá de su poder de referencia. Se trata de una cadena de palabras, de un flujo y hemos de reconocer como lectores, que el texto escrito encierra el placer, esa epifanía o ensoñaciones propias de la literatura. Cada diseño de una sentencia es en cierto modo un golpe al lector, cada oración original es un golpeteo original. Cuando componemos sentencias estamos haciendo algo más que informar, asumimos un estilo para desplegar en el tiempo razones, sonidos y estética. La información puede transportarse en las oraciones como significado, puesto que, enfrentan al lector a un desafío cognitivo de crear una estructura de información compleja, es decir, llena de conocimiento; que puede ser tan importante como crear significado en la sentencia. 


En síntesis, la forma en que decimos algo es tan importante o más que lo que decimos, pero con frecuencia degradamos la importancia del estilo cuando escribimos. Esta inseparabilidad entre forma y contenido nos dice que un texto además de significar, debe elevarse al nivel literario. Es por eso que, debemos estudiar las oraciones como algo en movimiento que debe alcanzar a crear el fotograma más fiel de lo imaginado y lo sentido.


8.11.2 Escritura eficaz


Por lo anterior, se nos revela lo imprescindible de la escritura eficaz. Lo eficaz es determinado por los esfuerzos del escritor, por responder a la situación que ha ocasionado el propósito del texto. La mayoría de nosotros puede estar de acuerdo en que podemos discrepar sobre la escritura eficaz, pero, es menester reconocerla como algo impresionante o llamativo. Una frase impresionante es con frecuencia una forma elegante más allá de los requisitos de la ortografía. Lo llamativo, pasa por la elegancia, es un estilo de la prosa en la que se caracteriza por la tendencia a crear por encima de solo significar, una forma bella de expresar con claridad. Demos un ejemplo de esa elegancia:


Bello. Eso es bello. Así empezó. Eso es. Continúa. Se mueve. Más allá. Nace. Deviene bello y es bello en su tono. Sigue más allá del tono. Deviene a otra cosa. Cambia otra cosa con más y sigue dividiendo otra cosa y en más. Sigue más allá del tono. Algo nuevo. Algo incesantemente más nuevo. En el tiempo deviene más próximo. Pasea por el borde de lo clásico. Toca lo original. Aumenta la emoción de existir. Con más velocidad fuera del reloj, recoge, absorbe, gana peso, adquiere personalidad, carga su poder. Bello es, de letras es. Tan diferente a todo lo anterior, y hecho de todo lo anterior. Tan transformado porque ya no es más lo que fue. El tiempo es testigo. El espacio es el terreno de denuncia, de sabio consejo, de compañía no elegida y más tarde de fortuna extrañada. Bello por extender el espacio, por limitar sus lágrimas, por levitar sobre el tedio. Ya es por dentro lo suficiente. Promesa exterior y ahogo interior. Gana luz en la oscuridad, pierde fama en la juventud. Es sometido a las feroces críticas que fortalecen sus nuevas existencias. Sí tú, ese mismo que desnudas al hombre frente al hombre. Sí tú, que te llaman poema. Bello eres poema que inspiras musas.


Explicar la elegancia no es cosa fácil, dado que todos los días en el discurso de la escritura nos parece que ya sabemos todo, que además lo ortográfico ya nos asiste en el procesador de texto y que todo está dicho, que son montones de palabras de escritura cotidiana, que su misma familiaridad es lo que les permite funcionar. Sin embargo, el ejemplo anterior, en su funcionamiento, pone al pensamiento muy por detrás de lo elegante, contra la voz, fue escrito claramente con la fuerza y la gracia de lo no automático. En el siguiente ejemplo desde el principio se revela de quién se habla.


En cada nuevo enunciado alguna nueva cosa puede funcionar como agente emocional, además de racional. En cada significado hay variaciones desenmascarando el catalizador de nuevas ideas. Los que han encontrado un equilibrio lógico y estético en sus letras, han perdido la inocencia del borrador, se han convertido en energía nueva. Obliga a partir de nuevos enfoques. Exige que suceda lo original. Exige ser foráneo por un instante de nuestra condición cotidiana. Llegar a ninguna parte es la vía muerta de todo intento posible de hacer una frase bella. Sin valor por lo original. Sin rumbo nuevo. Sin impulso virtuoso. Sin erratas no hay posibilidad de lo nuevo. La errata es símbolo de lo original. La errata es lo más parecido a la vida original. Cada enunciado solo se puede medir desde él mismo. Cautiva solo cuando retuerce lo común. Gira y retuerce, en un juego los enunciados aparentes. Convergen en momentos y divergen casi siempre. Quieren ser otra cosa. Parecen buscar alguna forma. Después de mucho atasajo son irreconocibles. Como si la escritura fueran giros y giros obligados en la libertad de explorar nuevos significados.  


Sospechamos que el poder de la elegancia es una de las razones que hacen del texto académico un potente avatar, con pocas excepciones, el trabajo académico y sus prisas, no se dan el tiempo de producir texto elegante, se basan únicamente en describir e instruir, olvidando la interioridad en el pensamiento. Típicamente, los académicos se han centrado en señalar razones, que sin duda, pretenden aclarar preguntas valiosas. Pero, el enfoque introspectivo de la elegancia toma en cuenta las formas en que, se relacionan las metáforas para que junto a otras creen sistemas o figuras no examinadas desde la cotidianidad, estas se aplican a la escritura a la luz de un corpus de texto y de un conocimiento de conexiones conceptuales, que en lo retórico permiten vislumbrar la sensibilidad humana.


Para comprender el sistema de metáforas, debemos examinar más ampliamente lo que nosotros llamamos escritura figurativa. Las metáforas se enredan en una constelación de relaciones que, ilustran de forma radical de lo que las personas en lo común son capaces de hacer conciencia. Debemos tener en cuenta que, las figuras del lenguaje cotidiano se relacionan con el conocimiento vulgar, metonimias cotidianas que no renuevan la escritura. Quizá esto explique, porqué un sistema de metáforas es más coordinado, más complejo y más discutible dentro de las formas de sentencias que hemos reconocido hasta ahora. Debemos intentar explicar qué formas y cómo encajan en los sistemas de metáforas. 


Esas figuras. Teñido de tropos. De intensidad de fuego. Eternas por el tiempo en que un sol muere. Herencia de tiempos místicos y mundos que median la muerte. La equivalencia una vez. Intervalos emocionales. Cuando el camino se descubre, el significado es revelado. Cuando el conocimiento se agote, su propia luz excedente mantiene la ficción en marcha. El día se ha ido, la metáfora lo ilumina todo. Provisionalmente es el mar de plata para nuevos textos. Su ausencia recuerda a un hombre después de que todo termina. Mientras mira en la distancia, comunica lo humano, como relámpago a otras generaciones. Este armónico literario, formula conocimientos a la deriva cambiando de color al dialogar con otros textos. Se busca una forma y siempre se las ingenia para terminar siendo otra. Un juego de dados con ecuaciones sólidas. Un nuevo espacio real para lo virtual. Verdad cuando decir incertidumbre en alud de luz. Metáfora, cambio en las formas de explicar, conocimiento encajado en la propia contradicción, en lo propio falseable.


Las ideas presentadas aquí, esperemos sean de interés para los creativos en la escritura. Al estudiar a las metáforas, reconocemos un interés pedagógico en el paradigma avatar, son formas de comprensión con base a figuras más fuertes que sugieren nuevas emociones y pensamientos. Las metáforas son en un texto, zonas de contacto emocional, estético y retórico. Pueden tener implicaciones concretas como vehículos emocionales del aprendizaje y, es una práctica de escritura que a sus escribas conduce a la reflexión de la condición humana, el sistema de tropos no ignora las ideas que a veces en el aula, a menudo, son censuradas por ser consideradas un riesgo de confusión sobre los objetivos de la propia pedagogía. En otras palabras, se argumenta que los cuerpos de metáforas pueden confundir sobre lo que se está intentando enseñar. El discurso general en el aula informa y explica, pero poco hace por desarrollar la inteligencia emocional, tan propia de los sistemas de metáforas. 


La escritura de tropos incluye en las historias, metonimias y explicaciones que (ante la fuerte complejidad) se intentan expresar en simplicidad. Formadas por escritura que ofrece por un lado, lenguaje figurado y, por el otro, las contradicciones de los puntos de vista, cuando se miran desde diferentes juegos de conceptos. Las metáforas son conceptuales que no solo asignan cuestiones emotivas, también señalan toda la experiencia interpretada en el contexto de una cultura en particular. Hacer metáforas es revelar cómo nuestro ser piensa y siente la realidad. Estas construcciones figuradas son el resultado de estar informados, de sostener alguna tesis para los hábitos y valores de un determinado tiempo y lugar.  


Los dos aspectos de las metáforas conceptuales son encarnación de la información y afianzamiento cultural, con ambos aspectos podemos proporcionar una base de análisis  figurativo de patrones de todo tipo de variedades, del pensamiento figurativo. Las figuras conceptuales están profundamente entrelazadas con la forma en que se expresan en palabras: el tiempo como ritmo y la forma como su expresión, esa misma que revela las intenciones particulares que la razón pretendió crear. Cada vez, que un sistema de metáforas entra en juego, se trata de un ir y venir retórico en el que enunciados necesariamente son una conversación de debate[108]. La metáfora es una guerra persistente como un epíteto. 


Un sistema de metáforas obligadas a estar junto a sentencias, amplía lo que decimos sobre el mundo y su funcionamiento. Nuestras metáforas se alinean con nuestras historias en el cómo funciona el mundo. Examinando la composición de las metáforas en los estudiantes, se obtiene valiosa información, no solo sobre cómo los estudiantes luchan entre sí para crear un texto, sino también sobre cómo intentan liberarse del ego inquisidor del profesor, sobre temas de poder y autoridad en la percepción del mundo. Hacer metáforas nos cambia la comprensión general del contexto social en que los textos escritos tienen función comunicativa, debido a que, ellas nos invitan a reflexionar nuestro yo en el mundo. 


El estilo en la prosa, es una solución trabajada del mismo modo que un matemático pule el camino de pasos para una solución elegante (mínimo de pasos deductivos, en su simplicidad), o cuando el arquitecto juega con las luces para un problema de elegancia, son ejemplos de soluciones sofisticadas. Si bien, en las matemáticas el camino más corto y limpio es el más elegante para resolver un problema, desde luego que, la escritura en prosa no es ninguna álgebra. La escritura conlleva una respuesta emocional y estética a las diversas sentencias que pudieran impactar en el lector. Impresionar y ser efectivo en el mensaje, tiene que ver con la elegancia, el impacto que tiene sobre el lector se da en el terreno de combinar sabiamente metáforas, cláusulas y proposiciones para lograr un discurso con objetividad y estética. Quizás este criterio es el más representativo de lo que es una escritura avanzada.


Cuando nos referimos a sentencias eficaces o que impresionan, nos referimos a las que hacen en el conjunto del texto un espacio de originalidad. Le aseguramos que ninguna cantidad de léxico sofisticado o sintaxis compleja, puede hacer que una oración sea avanzada. Para lograr esto, se requiere un sabio juego entre metáforas, cláusulas y proposiciones a nivel de prosa. Es difícil imaginar hasta para el escritor experimentado, lograr en el primer borrador esta elegancia, por lo general, es más el resultado del trabajo duro de crear una solución elegante a partir de varios borradores.


La elegancia es el juego de la discusión, la gramática y la retórica. Es construir diferentes maneras de mirar, pensar y sentir. Para ello, resulta esencial el conocimiento sobre las sentencias. Comprender la sentencia se refiere (principalmente) a identificar sus partes, describir sus prototipos y ensayar su construcción. Este análisis tiene que ver con la relación entre las palabras (análisis morfosintáctico), en gran parte independiente de su significado dentro de un cuerpo de texto. La gramática clasifica las palabras por su función en una sentencia, sin embargo, la más fina y correcta aplicación de reglas gramaticales no produce una escritura elegante. La gramática nos describe la maquinaria de la sentencia, pero, no nos enseña cómo hacer cualquier parte textual, tal como síntesis, ensayo, resumen, reseña, introducción, discusión, descripción técnica, tesis, hipótesis, planteamiento del problema, novela, cuento, poema, artículo, guion…


Aprender a dominar la maquinaria de la sentencia es un paso para la escritura elegante. Pero el solo dominar las reglas de los prototipos de sentencias, a lo más nos dará una escritura correcta en su gramática, pero aburrida, acartonada, monótona y nada más. Nuestro interés es que aprendamos a crear un arte de esgrima basado en cadenas de proposiciones-cláusulas y eslabones de metáforas que estilizan y sintetizan la grandeza de lo pensado y lo sentido. Ese arte de la esgrima entre posturas en ideas y datos se le llama retórica. 


La gramática atiende la mecánica de las palabras dentro de las sentencias, mientras la retórica tiene que ver con la manera de lograr el impacto del texto en alguna medida con elegancia. La retórica es el paso de revisión del editor, el revisor de estilo y el redactor; el corrector de texto en consecuencia solo atiende la mecánica gramática. La retórica es un asunto sobre elegir las mejores estructuras que cautiven a la mente, es atrapar al lector, seducir su razón y su emoción. 


Existen muchas clasificaciones de sentencias, las hay simples, compuestas y complejas. Hay casos en los que, una sentencia simple puede crear una experiencia increíblemente bella en un lector y en los que una sentencia compleja,  provoque un impacto mínimo. Por consiguiente, dominar la gramática es solo un paso obligado, nos basaremos más en etiquetas de metáforas y proposiciones en atención a las formas (estilos) en que se presentan los contenidos. Es necesario, tener presente que la elegancia es el equilibrio entre gramática y retórica.


Una clase de sentencia muy particular cuando deseamos alcanzar una retórica objetiva, es la proposición. Dentro de los estudios de la lógica, la proposición es una declaración en la que el sujeto afirma o niega el predicado, es decir, esta declaración es acerca de alguna realidad que puede ser aceptada o rechazada por demostración. El mismísimo Noam Chomsky, estudioso de la estructura profunda del pensamiento racionalista, afirmó que, la construcción de proposiciones es una composición consciente que hacemos cuando escribimos sentencias objetivas. Lo que importa, es la sentencia y sus relaciones con el sentido de verdad, la proposición intenta hacer visible el mundo invisible extralingüístico (mundo material); es un cierto juicio de inferencia que expresa lo que hay o sucede con un tema de la estructura de la realidad. Para Chomsky las proposiciones son un camino por la estructura lógica de cómo justificamos un existencial, es decir, la escritura de proposiciones es un sistema de razonamiento de cómo se percibe la realidad del objeto real punto a punto. Producir un sistema de proposiciones escritas es volver analítica alguna realidad, donde cada proposición vinculante es una pieza del sistema que estamos construyendo para explicar esa realidad.


La escritura de estructuras de proposiciones, es la formación de cadenas de razón, donde los eslabones son conectores o también llamados partículas discursivas. La clave aquí es pensar a la retórica como un discurso formado por cláusulas y proposiciones. Cada cláusula podemos verle, como un pedazo visible de escritura en apoyo al acto de pensar, y a las proposiciones como suplantaciones equivalentes de la realidad. Las proposiciones asumen el desafío de permitir averiguar por criterios teóricos o empíricos su estado de verdad, las cláusulas son afirmaciones del escritor en términos de apoyar las inferencias que se desprenden de las cadenas de razón. La mayor parte de las cláusulas son afirmaciones que descansan en las justificaciones de referencia a las que enfocan las proposiciones contiguas al flujo del texto. 


En resumen, la retórica es un cuerpo de texto compuesto principalmente de cláusulas y proposiciones; además, de frases que dotan de elegancia al texto. Las frases son sintagmas que para tener sentido requieren de las sentencias contiguas. La unidad básica de la escritura de la retórica, es la proposición y la construcción de sentencias que le den fluidez al discurso de inferencia. Las inferencias son dotar al cuerpo del texto con hipótesis, conclusiones, discusiones, deducciones, inducciones o estructura lógica. Las inferencias suelen ser cláusulas, mientras las evidencias o premisas son las proposiciones que refieren a los hechos. Las cláusulas dentro de la escritura de proposiciones, a estas últimas las coordinan en el modo de lo que se discute. 


Por un lado, las proposiciones vuelven analítica una realidad, por el otro, las cláusulas permiten discutir la justificación sobre las afirmaciones hipotéticas sobre lo que expresa esa estructura retórica. Las cláusulas son escritas a razón de las proposiciones implícitas en el texto. Todo ello pretende como dice Chomsky, únicamente escritura con la intensión de hacer visible lo invisible[109]. 


No hay manera de predecir todas las formas y variaciones del discurso retórico. Cuando escribimos una sentencia, es la expresión mental de la superficie de otras ya imaginadas, pero no escritas. Vemos que el orden de la escritura de proposiciones, es un avance del pensamiento  propuesto, pero requieren reescribirse una y otra vez, hasta alcanzar un funcionamiento de control consciente para cumplir con la mejor forma de un fluido coherente y terso, es decir, debe ser prosa. Las proposiciones por sí solas tienen un impacto emocional, racional y estético, y nada que ver con el plano de avance entre las sentencias. Tal vez, si consideramos a las proposiciones como piezas claves del control de la escritura, logremos una prosa adecuada. La literatura científica, técnica y académica es una prosa cuidada en el control de la escritura, donde cada proposición juega un papel de control sobre los objetivos del metaargumento. Un metaargumento es la estructura textual: título, prólogo, prefacio, epígrafe, índice, resumen, introducción, discusión, métodos y materiales, conclusión, lista de referencias, anexos, apéndices, reseña, síntesis…


La mayoría de las formas que elegimos para hacer cadenas de razón, tienen que ver con nuestra experiencia en la lectura de la obra literaria dentro de una disciplina particular. Son los modos que podemos identificar en el habla de arquitectos, biólogos, abogados, ingenieros, científicos, etc., las cadenas escritas ponen al descubierto nuestro aparato lingüístico, evidenciando muchas veces nuestras limitaciones en términos de un manejo pobre en la aplicación de operadores discursivos. Cuando hay una buena prosa, casi podemos anticipar el ritmo del oleaje del flujo de cadenas que justifican un metaargumento, correspondiente con el énfasis del tono de la pieza del metaargumento. 


Manejar una densidad de proposiciones en un texto escrito, conlleva a un pensamiento analítico con objetivo de un acercamiento teórico o empírico, centrado a ser una combinación lógica que gane profundidad y originalidad conceptual. Al volver sobre lo escrito, encontraremos que este borrador inicial tiene piezas sueltas, redundancias y vacíos involuntarios; recobrar el control de la escritura es identificar las proposiciones que juegan el papel de control subyacente en el flujo de la prosa.  Leer lo escrito, es mirar en lo vertical a la gramática y en lo horizontal a la prosa. Las sentencias adjuntas a las proposiciones claves, avanzan descansando en la solidez de referencia teórica y empírica de proposiciones. En resumen, el núcleo de la retórica del texto académico, técnico o científico es la proposición. 


¿Cómo crece el cuerpo de un texto objetivo? La respuesta, es de acuerdo a las líneas anteriores, a razón de un núcleo de proposiciones. Por núcleo, nos referimos a las sentencias que juegan un papel de proposición; estas son las que desarrollan una sentencia satisfactoria con alguna verdad a la que aluden en referencia. Este núcleo es el criterio de referencia sobre lo pensado hipotético deductivo.


Ya definida la proposición núcleo, expandir la escritura estará en función del metaargumento. La proposición es el punto de partida de la prosa. Al aprovechar que es el núcleo el que proporciona un punto sólido obvio para elaborar y clarificar nuestra escritura. Y es la investigación documental el medio inspirador que proporciona con frecuencia estas sentencias núcleo, sugieren y anticipan las preguntas adecuadas para ganar mayor profundidad y ofrecen ser guías sobre los asuntos que espera el lector que respondamos en nuestro texto escrito. Al enfrentar la escritura, anticipamos a las preguntas en torno a las proposiciones núcleo, de este modo añadiendo información haremos sentencias más eficaces. Los enunciados largos nos permiten avanzar en los detalles de las declaraciones. El hecho es que, la mayoría de las sentencias que escribimos son justificaciones en torno a la proposición núcleo. Cuando añadimos más proposiciones que ratifican del sentido de verdad de la proposición núcleo, aclaramos que la adición es una fortaleza útil de justificar en el sentido de la solidez de la verdad expresada por la proposición núcleo. 


La acumulación de proposiciones en torno al núcleo, es un esquema hipotético deductivo, es decir, la hipótesis es la proposición núcleo, y el resto de ellas son satélites acumulados que justifican en la escritura la idea percibida, es una forma efectiva de mejorar la solidez de la escritura coherente, clara y justificada. 


Las proposiciones núcleo son el resultado de una exhaustiva revisión del estado de la literatura en torno a un objeto de investigación. Se recogen en forma de argumentario o fichero de trabajo en función de una búsqueda bajo palabras clave, responden a preguntas que proporcionan detalles y explicaciones, transversales a la idea central que motiva la escritura creativa. Las palabras clave, son el léxico específico, pertinente y relevante al problema que motiva el trabajo de escritura. Estas frases (núcleo del argumentario), se caracterizan por un estilo particular de escritura, proposiciones con el estilo de no explicar implícitamente la verdad a la que hacen referencia. La predicación de estas proposiciones, postulan en forma básica su verdad, sin justificar los porqué que demuestran su solidez. Cuando estas sentencias núcleo se insertan en un texto, ellas nos exigirán más explicaciones. El lector de estas estructuras puede comparar distintos puntos de vista, además, dentro de una lectura de un texto altamente predicativo,  su mente reflexiona sobre la solidez de su hipótesis de verdad.


El paso inmediato después de una proposición núcleo, es añadir más información proporcional utilizando conectores para añadir más piezas de información, este proceso es de subordinación al núcleo, pero declara un hipotético deductivo; y podemos agregar sentencias subyacentes que modifican y precisan desde una discusión más amplia del estado de verdad que intentamos construir. Esta estrategia sintáctica conectiva que emplea partículas discursivas para producir cadenas de razón y argumentos, no es la simple concatenación de proposiciones, es un crear cadenas coherentes de deducciones que ponen a prueba la solidez de la proposición núcleo. 


Este acercamiento a la escritura objetiva, es una estrategia de enfrentar la hipótesis representada por la sentencia núcleo. Este acto de escritura creativa es un acto de PENSAR, esta acción es la de deducir e inferir, creando cadenas de razón y argumentos. Al avanzar la prosa en el tiempo, también lo hace el método de interrogar la realidad, una palabra tras otra, están justificadas en el acto de atacar críticamente a la proposición núcleo. El ataque es un movimiento deductivo que intenta falsear línea a línea, y de no lograr falsearla, como consecuencia estas afirmaciones conectadas transforman al texto acoplado por cláusulas, frases y por supuesto proposiciones. Por tanto, esto sugiere que la prosa como discurso retórico es un modo progresivo de pasos: núcleo predicativo; conectivos, deductivos y adjetivos. 


El paso de producción de sentencias adjetivas implica a cláusulas de definición, “es, son, tienen, participan…”, específicamente se acumulan sentencias que sintetizan la escritura y conclusiones parciales que, ofrecen al escritor una forma de avanzar sin perder el enfoque entre jornada y jornada de trabajo de escritura creativa. Las sentencias adjetivas son una forma de crear enunciados largos, entre 15 y 20 palabras, donde se enfatiza un asechamiento adjetivo  en la escritura. En resumen, este método primero dice las cosas directamente, el tema principal y, luego, cadenas de razón hipotéticas deductivas; segundo método, sintetiza las conclusiones parciales modificando el camino de explicación; enseguida, expande y justifica un ritmo refinado de detalles que pusieron a prueba la proposición núcleo. Y finalmente, mediante un trabajo de ida y vuelta sobre la revisión de borradores se crea un estilo de la retórica con que se habla al lector.


Las cláusulas son relativas a la proposición núcleo y sus contrapartes proposiciones satélites, acumulan reflexiones creando un marco conceptual que describe los detalles del sistema de razonamiento expresado en forma de cadenas de razón e inferencias de conclusión. Las cláusulas están comprometidas con la meta de escritura creativa, como actividad de la acción del pensamiento. Debemos tener en cuenta que la retórica del texto académico, científico o de gestión de proyectos es una escritura objetiva, es decir con una fuerte relación entre escritura y criterios de verdad de alguna realidad. 


Enseguida, el paso  es estudiar las estructuras de sentencias, ya hemos privilegiado las unidades gramaticales  y sus familias de palabras. Ahora profundizaremos en el estudio de las estructuras de sentencias, es momento de enclavar nuestra atención en estrategias morfosintácticas para componer sentencias y reconocer las sentencias simples, compuestas, complejas, proposiciones, cláusulas, frases, cadenas de razón y argumentos.


8.11.3 La sentencia como estructura en movimiento


Cuando nosotros registramos una entrada de lenguaje, ver o escuchar cadenas  de palabras, nuestro cerebro mediante su capacidad de cómputo, asigna una estructura sintáctica que se corresponde con el modo en que damos significado semántico al habla. Nombrar al mundo, registrar sus cambios, categorizar sus propiedades, narrar sus eventos, dar cuenta con relación al tiempo, al género, al número y al modo de voz. Se pronuncia: forma fonética. A la estructura que correlaciona los diferentes modos de interpretación del significado se le llama: forma lógica o sintaxis. Por otra parte, la representación ortográfica implica resolver toda ambigüedad léxica. Lo fundamental en el cómputo, bajo esta perspectiva, es la identificación de estructuras en la creación de sentencias mediante dos procedimientos: agrupación y etiquetado. Es decir, concatenar dos o más elementos sintácticos en uno solo, una frase. Etiquetar las frases creadas, usando el etiquetado por categorías de elementos sintácticos. Etiquetar y concatenar es un proceso de fusión. A los pasos por los cuales se construye la estructura de la frase se llama derivación. Cada derivación implicará, por lo tanto varias aplicaciones sucesivas de combinación de elementos léxicos y sintácticos construidos para aplicar fusión. De esta manera, combinar fusiones es un modo recursivo de producir largas sentencias por mecanismos gramaticales en el sistema computacional del lenguaje humano. Es decir, en principio no hay un límite en el número de veces que puede aplicarse la combinación en la derivación de sentencias, así que, un uso infinito de medios finitos es ese procedimiento, recursivo de combinación aplicada al léxico finito. 


En el análisis estructural de cadenas de elementos léxicos podemos enumerar a unidades sintácticas formadas a partir de los constituyentes de una sentencia. Las palabras de una sentencia y las unidades sintácticas forman los constituyentes de una sentencia. Las palabras léxicas son constituyentes; las unidades sintácticas creadas por agrupaciones de dos o más palabras son los constituyentes de frase. Esto crea una estructura jerárquica en el orden lineal de los elementos léxicos en una sentencia. Esta estructura jerárquica y el orden lineal de elementos en frases constituyen la estructura de frase de una sentencia. La sintaxis de determinado lenguaje depende en gran medida de sus estructuras de frase, es decir, por sus constituyentes  de frase. 


Hay dos métodos básicos para pensar el componente estructural constituyente de una sentencia:  arriba-abajo e inferior-superior.


En el análisis arriba-abajo con sentencias, se divide la misma en subpartes principales (sujeto - predicado) y luego, se dividen estas en subpartes principales y, así, sucesivamente hasta alcanzar los elementos léxicos individuales (es una forma de aproximación a la familia de palabras) de la sentencia. Por ejemplo:


Teachers praise students.


Constar esta cadena de dos partes principales: un sujeto, el sustantivo Teachers y el predicado, la frase praise students.  Dado que el predicado contiene más de una palabra, puede ser analizado más como un verbo praise seguido por un objeto, el sustantivo students. La categoría sintáctica de cada componente léxico (clase de palabra a la que pertenece el elemento léxico) constituye la etiqueta del elemento léxico. Este análisis estructural por frases de una sentencia puede representar o equivaler a una estructura de árbol, donde las categorías sintácticas de las palabras se han hecho implícitas. Por ejemplo, la siguiente estructura elaborada por el sistema “Visual Interactive Syntax Learning” con URL: https://visl.sdu.dk/visl/en/parsing/automatic/trees.php.  


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Una estructura de árbol consiste en un conjunto de elementos que identifican a la familia de palabras gramaticales por su categoría sintáctica y que se unen entre sí por ramas o también referidas como líneas del diagrama de árbol. Cuando dos ramas se unen se les llama nodo, y al nodo en que todas las ramas convergen se le llama raíz del árbol, puede ser una cláusula, sentencia, frase, proposición. Las palabras en la parte inferior del árbol se llaman elementos terminales. En un ejemplo en español empleamos el sistema de MeaningCloud con URL: http://www.mystilus.com/Analizador_morfosintactico. Para la sentencia “El profesor es proclamado por los estudiantes”:


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Los nodos de la raíz se dividen en sintagmas o unidades de frase, tales como: sujeto y objeto; sujeto, predicado, complemento. Las primeras ramificaciones representan la estructura que define si se trata de una proposición, sentencia, cláusula. Los códigos que identifican a la unidad, por ejemplo: N como constituyente sustantivo de un sujeto u objeto. De esta manera, el árbol representa la estructura jerárquica de los constituyentes de una expresión lingüística. También representa, de izquierda a derecha, una literalidad del orden de palabras y frases (sintagmas) de una sentencia. Así como solo hay una relación de procedencia, la estructura de cadena lineal solo es una única relación entre elementos en su dominancia.  Sin embargo, se dan con mucha frecuencia frases nominales como la siguiente en la que no es inmediatamente obvio cómo deben ser analizados sus elementos:


An insightful analysis.


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Esta frase contiene tres elementos léxicos, el artículo an (con etiqueta Det por ser un determinante y en ocasiones con la etiqueta Art), un adjetivo insightful (con la etiqueta A) y un sustantivo analysis (con la etiqueta N) en el orden lineal observado. Existen tres posibilidades lógicas para la asignación de una estructura de clase léxica. 


A) [An insightful analysis]

B) [An + [insightful analysis]]

C) [[An + insightful]+ analysis]


El signo + indica cómo se agrupan los elementos y los corchetes [] indican cómo los elementos forman componentes. En A), cada palabra constituye una parte igual de la frase entera. En este caso, un diagrama de árbol implicará un nodo del que salen tres ramas. Esta frase sería de estructura plana, donde cada elemento léxico es hermano del otro en la frase. En B) contiene un constituyente insightful analysis, mientras en C) el determinante y el adjetivo  forman un constituyente An insightful. 


Ahora considere la frase:


An insightful analysis of syntactic structure.


Esto multiplica las posibilidades de un mayor número de estructuras de árbol para la sentencia. La asignación de etiquetas a los elementos de cada pieza léxica es dada por la propia categoría sintáctica de cada elemento. En la práctica se pueden asignar las etiquetas bajo el orden arriba-abajo del análisis objeto, predicado, complemento, conector…, por ejemplo, para Teachers praise students NP indica el componente constituyente sustantivo más importante. 


Aprendimos que hay casos en los que, solo un análisis es correcto. Si más fueran posibles, entonces podría esperarse más de una interpretación, son casos de ambigüedad estructural que posiblemente sean intencionales o erratas. 


8.11.4 Análisis de abajo-arriba


En contraste, un análisis de abajo-arriba comienza con los elementos léxicos individuales (palabras de las familias léxicas: determinantes, sustantivos, adjetivos, verbos, adverbios, conectores, preposiciones), formando componentes concatenados que se derivan las ramificaciones. Las agrupaciones de elementos léxicos en los componentes también pueden ser analizadas con base a su tipo, en términos  de una etiqueta sintáctica. En general, una etiqueta de un componente de frase es determinada por la categoría sintáctica de uno de los componentes léxicos que contiene. Los componentes son traídos como sintagmas, en cuyo caso, el objeto sintáctico construido es a partir de la concatenación de los elementos que contienen la etiqueta N. En efecto, el constituyente léxico N proyecta su etiqueta en el componente frase. El componente que proyecta su etiqueta de esta manera es señalado como líder de la frase constituyente. En la frase “la oficina”, Oficina funciona como sustantivo y cabeza de esa frase. La frase en sí misma, es una frase sustantiva  NP. Cuando una proposición P se concatena con un NP, el resultado es una frase preposicional PP;  dado que la preposición P es cabeza, por ejemplo, la preposición in. Cuando un verbo se concatena con PP, el resultado es una frase verbal VP que lleva como cabeza la categoría de un verbo V. 


Teniendo en cuenta el análisis arriba-abajo, las etiquetas funcionales del sujeto, objeto y predicado no son muy viables como primer paso. Eso es porque las etiquetas no son determinadas por o en relación a las propiedades sintácticas intrínsecas de cada componente léxico. Esto es obvio en el caso de estructuras sujeto-objeto, donde los sintagmas se etiquetan a menudo como intercambiables como fue para el caso Teachers praise students. Sin embargo, en el caso de la etiqueta del predicado, un verbo es casi siempre la cabeza con su categoría V (o frase verbal VP) este es necesario y suficiente para identificar la frase como un predicado, porque los verbos necesitan distinguirse de las otras clases léxicas N, P y A. La jerarquía estructurada de un árbol de frase con solo etiquetas derivadas de elementos léxicos puede utilizarse entonces, para identificar las funciones gramaticales de los componentes sin tener que recurrir a etiquetas funcionales de cualquier tipo. Por lo tanto, el sujeto de la cláusula es el NP; el predicado de una cláusula es el VP, y el objeto del verbo es el NP inmediato dominado por VP. Esto ilustra cómo funcionales designados pueden ser identificados únicamente sobre la base de sus relaciones puramente en configuraciones de representación categorial. 


Es oportuno precisar, la diferencia entre los lenguajes artificiales y naturales. Los artificiales que se emplean para programar computadoras o matemáticos, no son pragmáticos. A diferencia de los lenguajes humanos o naturales como el español  y el inglés, estos contienen construcciones sintácticas en las que un componente frase por su posición en la sentencia PF, se interpreta diferente en el caso que esté en otra posición diferente, o caso contrario, cuando su desplazamiento no modifica lo que se interpreta LF, esta es una propiedad por desplazamiento. Considerar la construcción en la que un objeto NP en una sentencia simple declarativa se pronuncia al principio de la sentencia, se interpreta similar si se expresa en orden distinto. 


I did not assign the book about syntactic analysis by David for this course.


The book about syntactic analysis by David, I did not assign for this course. 


No asigné el libro sobre análisis sintáctico de David para este curso.


El libro sobre análisis sintáctico de David, no lo asigné para este curso.


Adicional a la construcción por desplazamientos, está el modo que consiste en una construcción por coordinación. Aquí, dos elementos léxicos o grupos léxicos, son unidos por conjunciones u operadores (partículas discursivas). Si una sentencia es formada por dos o más cláusulas independientes, es llamada sentencia compuesta. También hay construcciones coordinadas que no son sentencias compuestas, es decir, que se componen de solo elementos léxicos o frases no causales. Por ejemplo:


A) Syntax and semantics.

B) The syntax of case en Finnish and the semantics of quantifiers in English.

C) Syntax and the semantics of quantifiers in English.


En resumen, desde la perspectiva arriba-abajo, primero se concatenan dos o más elementos sintácticos en un simple objeto sintáctico o frase. Después, se etiquetan los sintagmas o frases, usando la categoría de los elementos sintácticos presentes como cabeza en las frases. Juntos estos pasos, presentan una operación de fusión sintáctica. Los pasos por los cuales se construye la estructura de la frase de una expresión lingüística son llamados su derivación. Cada derivación implicará (por lo tanto) varias aplicaciones sucesivas de combinaciones de elementos léxicos en la expresión y, a los objetos sintácticos construidos por los procesos de fusión previos. De esta manera:


Tabla 1. Tipos de sentencias

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Una sentencia es una estructura gramatical que contiene al menos un sujeto y un verbo, y expresa un sentido completo. Inicia con mayúscula y termina con un punto final. La puntuación final es una parada completa, un signo de punto, de interrogación o de admiración, pero no ambos. 


Él escribe.

A ella le gusta la literatura.

¿Qué estas leyendo?

Nosotros estamos investigando sobre Albert Camus.


A sentence is a grammatical structure that contains at least one subject and a verb and expresses a complete meaning. Start with a capital letter and end with an end point. The final score is a full stop, a point mark, question mark or admiration, but not both.


He writes.

She likes literature.

What are you reading?

We are investigating Albert Camus.


Además, algunas de estas sentencias ocultan a los sujetos a los que hacen referencia. Las sentencias también son comandos u órdenes que indican a los intérpretes sobre algo, es decir, poseen una estructura: sujeto + acción. 


Abra la novela.

Cierre la caja.

No presione el botón.

Por favor, más esfuerzo.


Also, some of these sentences hide the subjects to which it refers. The sentence is also commands or commands that tell the speakers about something, i.e. a subject + action structure.


Open the novel.

Close the box.

Do not press the button.

Please, more effort.


En algunos casos, las sentencias no siguen los patrones gramaticales o estructuras sujeto-verbo-objeto, pero se consideran oraciones completas. Se entienden cuando se hablan o se escriben. Mire algunos ejemplos a continuación: 


¡Hola, mundo!

¡Que hermoso poema!

Cuán falso es

¿Cómo te encuentras?


In some cases, sentences do not follow grammatical patterns or subject-verb-object, structures but are considered complete sentences. It is understood when speaking or writing. Look at some examples below:

Hello, World!

What beautiful poem!

How fake it is.

How do you feel?


Las sentencias se clasifican por propósito y significado: declarativa, interrogativa, imperativa, exclamativa.


Sentences are classified by purpose and meaning: declarative, interrogative, imperative, exclamative.


Declarativa. Son sentencias ya sea positivas o negativas sobre una verdad. También son llamados estados. Las sentencias declarativas informan o cuentan algo a los espectadores, oyentes o lectores.

El avión tiene ocho llantas.

El libro necesita más trabajo de corrección.

Están jugando dados.

Los estudiantes no están satisfechos con la explicación de la teoría celular.

Él no regresó esta tarde con el libro.

No voy a la universidad.


Declarative. They are either positive or negative sentences about truth. Also called the state estates. Declarative sentences inform or say something to viewers, listeners, or readers.

The plane has eight rims.

The book needs more corrective work.

They're playing dice.

Students are not satisfied with the explanation of the cell theory.

He did not come back this afternoon with the book.

I'm not going to college.


Interrogativas. Son sentencias en forma de preguntas. Piden o cuestionan información a oyentes o lectores.


¿Eres profesor?

¿Dónde está tu mochila?

¿Qué rompió la mesa?

El libro es interesante, ¿no?

¿Podría decirme si este libro es bueno?


Interrogative. They are sentences in the form of questions. Ask or question information to listeners or readers.

Are you a teacher?

Where is your backpack?

What broke the table?

The book is interesting, is not it?

Could you tell me if this book is good?


Imperativas. Son sentencias de órdenes o comandos. Dictan hacer algo, el sujeto es Usted, en estas oraciones.


Abra su computadora personal.

No poner los libros aquí.

Debe ser inteligente y flexible en el debate.


Imperatives. They are command statements or commands. They say to do something, the subject in these sentences is You.

Open your personal computer.

Do not put the books here.

He must be intelligent and flexible in the debate.


Exclamatorias. Son sentencias expresivas de sentimientos y emociones, mostrando estados de ánimo. 


¡Que hermosa sonrisa!

¡Eso es muy convincente!

¡Interesante todo esto!


Exclamations. They are expressive sentences of feelings and emotions, showing states of mind.

What a beautiful smile!

That's very convincing!

Interesting all this!

En relación de una sentencia con otras en su entorno, se pueden categorizar en independientes, dependientes y coordinadas. Las sentencias independientes no refieren para tener significado a ninguna oración previa o posterior.


El estudiante no ha comprendido la tarea.


Concerning a sentence with others in their environment, they can be categorized into independent, dependent and coordinated. Independent sentences do not refer to have to mean to any previous or subsequent sentence.


The student has not understood the task.


Las sentencias dependientes o subordinadas, son un eslabón de significado secuencial, en donde, estas suelen ser parte sintáctica de otras. 


Me gusta que escribas poesía.

Me dijo que no viajarías.

El hecho es que no leyó el ensayo.

El texto estaba muy lejos de ser elegante.


Dependent or subordinate sentences are a link of sequential meaning, where, this is usually syntactic part of another.

I like that you write poetry.

He told me you would not travel.

The fact is that he did not read the statement.

The text was far from elegant.


Las sentencias coordinadas, tienen el mismo nivel semántico, se concatenan, alternan o contrastan, las hay copulativas, disyuntivas, adversativas, explicativas y de yuxtaposición. Las copulativas se eslabonan con conjunciones vinculantes, es decir, emplean conectores y operadores que ejercen un nexo de unión; además, son las que emplean un verbo copulativo en español, ser, estar o parecer.

El párrafo se estructura por proposiciones y operadores que condicionan la coherencia.


Mi profesor es químico de alimentos.

El cuento fue emocionante.

El trabajo es emocionante.

Eso que dijo parece cierto.

El escritorio está sucio.

La cancha está despejada.


The coordinated sentence, have the same semantic level, are concatenated, alternate or contrast, there is copulative, disjunctive, adversative, explanatory and juxtaposition. The copulatives are linked with binding conjunctions, that is, they use connectors and operators that exert a connection nexus; also, are those that employ a verb copulative in Spanish, to be, to be or to appear.


The paragraph is structured by propositions and operators that condition the coherence.


My teacher is a food chemist.

The story was exciting.

Work is exciting.

That said it seems true.

The desk is dirty.

The court is clear.


Las sentencias disyuntivas se eslabonan con conjunciones disyuntivas “o” y “u”.


Tienes que salir inmediatamente o no llegarás a clases.

No sabe lo que dice u olvida con quién está conversando.


The disjunctive sentences are linked with disjunctive conjunctions "or" and "well".


You have to leave immediately, or you will not get to classes.

He does not know what he says or forgets who he is talking to.


Las oraciones adversativas son aquellas que están formadas por oraciones que se contradicen total o parcialmente, empleando: pero, aunque, sin embargo, no obstante, sino.


Tiene conocimiento de gramática, pero no redacta bien.

Leyó mucho, sin embargo, no logró sintetizar.

El procesador de texto no corrigió, sino que fue omitido.

Es importante aplicar revisiones ortográficas, aunque no sea el final del diseño. 


Adversative sentences are those that are made up of sentences that contradict each other totally or partially, using: but, however, nevertheless, otherwise.


He has knowledge of grammar but does not write well.

He read a lot, however, failed to synthesize.

The word processor did not correct but was omitted.

It is important to do spell checking, although if it is not the end of the design.


Las oraciones explicativas se caracterizan por unir con los conectores: o sea, es decir, esto es, para explicar el sentido de otra oración. 


Cuando verifico ortografía, es decir, aplico criterios ortográficos.

Las operaciones matemáticas son precisas, o sea, no poseen contradicción. 

Debes leer más poesía, esto es, familiarizarse con las metáforas.


Explanatory sentences are characterized by uniting with the connectors: of the sea, that is, to explain the meaning of another sentence.


When I check spelling, that is to say, I apply spelling criteria.

Mathematical operations are precise, that is, they have no contradiction.

You must read more poetry, this is, become familiar with metaphors.


Las oraciones yuxtapuestas son aquellas separadas con coma, punto y coma, y no presentan nexos de unión.


El estudiante escribió resumen, síntesis, reseña.

Suele distraernos de la ortografía, aplicar estilo en la semántica; economizar palabras; introducir nuevas posturas. 


The juxtaposed sentences are those separated by commas, semicolons, and do not present union nexuses.


The student wrote summary, synthesis, review.

Usually distracted from spelling, apply style in semantics; save words; introduce new postures.


8.11.4.1 Piezas de una sentencia


Las sentencias se componen de varios elementos diferentes; estos son de varios tipos y generan varias estructuras de sentencias. Estos son sujeto, verbo, complemento y adverbiales.


Sentences are composed of several different elements; these are of several types and generate several sentence structures. These are subject, verb, complement, and adverbial.


8.11.4.2 El sujeto 


Son temas o agentes que realizan la acción, pueden ser sustantivos, pronombres, sintagmas, o grupos de palabras que funcionan como sustantivos. Los sujetos pueden ser simples, completos o compuestos.


They are subjects or agents that perform the action; they can be nouns, pronouns, syntagmas, or groups of words that work like nouns. Subjects can be simple, complete or compound.


Sujetos simples. Es un único sustantivo o pronombre que realiza la acción o del que se dice la sentencia.


Rogelio es estudiante.

Ella estudia mucho.

Un estudiante está en la biblioteca.

Él es inimaginable desde su obra.

Muchos escritores no son diálogo abierto.


Simple subjects. It is the only noun or pronoun that performs the action or that says the sentence.


Roger is a student.

She studies a lot.

A student is in the library.

He is unimaginable from his work.

Many writers are not open dialogue.


Sujeto completo. Es una oración o frase sustantiva. 


Un hombre lee dentro de la biblioteca.

Una mujer alta abre la puerta para ella.

Lo saluda una escritora inteligente y bella.

El que decide leer o no depende del libro y su calidad en el discurso.


Complete subject. It is a sentence or substantive phrase.


A man reads inside the library.

A tall woman opens the door for her.

A beautiful and intelligent writer greets him.

Who decides to read or not depends on the book and its quality in the speech.


Sujeto compuesto. Tema que está formado por dos sustantivos unidos por una conjunción.


María y Luis, están esperando su oportunidad.

Un docente y sus alumnos están leyendo en clase.

Libros, lápiz, goma, procesador de texto y espacio íntimo, son básicos para comenzar a escribir.

Lo que escribimos y cómo lo armamos es importante para una comunicación eficaz.

Procesador de texto y biblioteca han evolucionado los hábitos de escritura y publicación.


Composite subject. The theme that is formed by two nouns united by a conjunction.


Maria and Luis are waiting for their opportunity.

A teacher and his students are reading in class.

Books, pencil, rubber, word processor and intimate space are basic to start writing.

What we write and how we arm it is important for effective communication.

Word processor and library have evolved writing and publishing habits.


8.11.5 El verbo 


Los verbos expresan el estado del ser o acciones. 


Verbos de acción:

El estudiante  está encontrando el libro indicado.

Él había escrito un poema.

El muchacho camina por la tarde a casa.


Verbs express the state of being or actions.

Verbs of action:


The student is finding the indicated book.

He had written a poem.

The boy walks home in the afternoon.


Verbos de estado:

Él estaba asustado con leer un libro gordo.

Se veía el texto tembloroso e inseguro en su decir.

Se sentía triste por los errores ortográficos. 


State verbs:

He was scared to read a fat book.

The text was shaken and unsteady in his saying.

He was sad about spelling mistakes.


8.11.6 El objeto


Son los que reciben la acción de los verbos o temas. Así, hay tres clases de objetos: directos, indirectos y preposiciones. Los objetos pueden ser sustantivos, pronombres, sintagmas, sentencias sustantivo, enunciados sustantivos, gerundios o frases gerundio. 


They are those who receive the action of verbs or themes. Thus, there are three kinds of objects: direct, indirect and prepositions. Objects can be nouns, pronouns, syntagmas, noun sentences, noun statements, gerunds or gerund phrases.


Objetos directos. Reciben la acción directa de un verbo como primer receptor.


Rogelio lee un libro.

El usuario abrió la contraseña con éxito.

La editorial produce ocho manuales.

Yo justifico lo que ha dicho.

Estamos debatiendo cómo lidiar con el problema.


Direct objects. They receive the direct action of a verb as the first recipient.


Roger reads a book.

The user successfully opened the password.

The publisher produces eight manuals.

I justify what you have said.

We are debating how to deal with the problem.


Objeto indirecto. Recibe del objeto directo un verbo o sujeto. Se dice que el objeto directo es o se beneficia de la acción.


Su profesor asigna a mi amigo nuevos roles. 

María me prestó algunos libros el mes pasado. 

Envió un correo a sus padres.

Envió a sus padres un correo.

El bibliotecario ofrece a los lectores una charla de gramática. 


Indirect object. It receives from the direct object a verb or subject. It says that the direct object is or benefits from the action.


Your teacher assigns my friend new roles.

Maria lent me some books last month.

He sent an email to his parents.

He sent his parents mail.

The librarian offers readers a grammar lecture.


Objetos de preposición. La preposición y su objeto forman una frase preposicional que puede utilizarse como adjetivo o adverbio de una oración. 


El libro está sobre la computadora.

Ella está en el aula.

El niño camina hacia el corredor.

Hemos decidido votar por él.


Objects of preposition. The preposition and its object form a prepositional phrase that can be used as adjective or adverb of a sentence.


The book is on the computer.

She is in the classroom.

The boy walks to the corridor.

We have decided to vote for him.


8.11.7 El complemento


Los complementos son los que completan el significado de los objetos o sujetos. Los complementos que completan a los temas se les llama complementos asunto, mientras que a los que complementan el significado de los objetos se les llama complementos objetos.


Complemento sujeto. Cuando el sujeto complemento es un sustantivo, gramaticalmente se denomina predicado nominativo; cuando es un adjetivo, se llama adjetivo predicado. El complemento del sujeto está situado después de un verbo de enlace.


Ellos son contadores.

Él tiene una casa grande.

El lápiz es mío.

Tu narrativa suena muy interesante.

La casa tiene un aspecto fantasmal.

Los lectores parecen felices.


They are the ones that complete the meaning of objects or subjects. Add-ons that complete themes are called subject complements, while those that complement the meaning of objects are called object complements.


Complement subject. When the complement subject is a noun, it is grammatically called the nominative predicate; when it is an adjective, it is called adjective predicate. The subject's complement is located after a linking verb.


They are accountants.

He has a big house.

The pencil its mine.

Your narrative sounds very interesting.

The house looks ghostly.

The readers look happy.


Complementos objeto. Complementan el significado de un objeto. Puede ser un sustantivo o adjetivo. 


En el trabajo fue nombrado jefe.

Le llaman en su trabajo escritor.

El vecino pinta su casa verde. 


Object complements. It complements the meaning of an object. It can be a noun or adjective.


At work he was named chief.

You are called in your work writer.

The neighbor paints his green house.


8.11.8 Los adverbiales 


Adverbial es una palabra o grupo de palabras que funcionan como adverbio. Indican tiempo, lugar, dirección, manera, medio, etc.


Ella canta muy bien.

Los estudiantes trabajaron muy duro. 

Me desperté tarde.

Se trata del examen terminado ayer. 

El perro está durmiendo en el pasto.


Warning is a word or group of words that work as an adverb. Indicates time, place, direction, way, medium, etc.


She sings very well.

The students worked very hard.

I woke up late.

This is the exam completed yesterday.

The dog is sleeping in the grass.


8.11.9 Sentencias simples


Una sentencia simple contiene una sola cláusula independiente, es una sola idea. Esta cláusula puede estar sola y expresa un sentido completo. 


Él está escribiendo. 

El niño y su padre van corriendo.

Su rendimiento siempre es bueno.


A simple statement contains a single independent clause; it is a single idea. This clause can be alone and expresses a complete meaning.


He is writing.

The boy and his father are running.

Their performance is always good.


Las sentencias simples se diseñan con los cinco elementos ya explicados en líneas atrás. Las formas en que estos elementos se utilizan crean seis formas de sentencias simples.


Simple sentences are designed with the five elements already explained in the back lines. The ways in which these elements are used create six forms of simple sentences.


1) Sujeto-verbo

Las frases más cortas se forman con dos elementos: un sujeto y un verbo (SV).

Las aves comen.

Una niña llora.

El niño está leyendo.

El teléfono está sonando.

El público aplaudió.


The shortest sentences are formed with two elements: a subject and a verb (SV).


The birds eat.

A girl cries.

The boy is reading.

The phone is ringing.

The audience applauded.


Algunas oraciones emplean sujetos compuestos, dos o más sujetos unidos por conjunciones. Así, la variación es SSV.

Aves e insectos vuelan.

El niño y su padre están riendo. 

María y Luis están leyendo. 


Some sentences use composite subjects, two or more subjects joined by conjunctions. Thus, the variation is SSV.


Birds and insects fly.

The boy and his father are laughing.

Maria and Luis are reading.


A veces, también se emplean verbos compuestos unidos por conjunciones. Así, la variación es SVV.


Los invitados están comiendo y bebiendo.

Algunos prefieren leer y otros escribir.

Mi hijo duerme y sueña.


Sometimes compound verbs joined by conjunctions are also used. Thus, the variation is SVV.


The guests are eating and drinking.

Some prefer to read and others to write.

My son sleeps and dreams.


También es posible que en una misma frase se empleen sujetos y verbos compuestos. Así, la variación es SSVV.


Luis y Roberto estaban charlando y riendo.

Los muchachos y muchachas cantan y leen.

El líder y sus seguidores están dialogando y planificando.

El padre y su hijo prefieren poesía y novela.


It is also possible that in the same sentence are used subjects and compound verbs. Thus, the variation is SSVV.

Luis and Roberto were chatting and laughing.

The boys and girls sing and read.

The leader and his followers are talking and planning.

The father and his son prefer poetry and novels.


2) Sujeto-Verbo-Objeto directo


Algunos objetos requieren verbos; estos se llaman verbos transitivos. El sujeto puede ser simplemente un sustantivo, pronombre o grupo de palabras que funcionan como sustantivos.


Mi hermano pintó un cuadro.

Él ha escrito su tarea.

Una mujer lava su cara.

Mi profesor le encanta enseñar.

Ella planea escribir.

No sé si él estará de acuerdo con nosotros.


Some objects require verbs; are called transitive verbs. The subject can be simply a noun, pronoun or group of words that function as nouns.

My brother painted a painting.


He has written his homework.

A woman washes her face.

My teacher loves to teach.

She plans to write.

I do not know if he will agree with us.


3) Sujeto-Verbo-Objeto indirecto-objeto directo


Algunos verbos requieren dos objetos, uno directo y otro indirecto, se llaman verbos ditransitivos. Algunos de estos son, traer, comprar, dar, prestar, hacer, ofertar, prometer, proporcionar, vender, enviar, escribir, etc.


El hombre compró a su hija un libro de cocina.

Él prestó a su amigo algo de libros.

Nos prometieron más libros.

Mi profesor me contó una leyenda.

Nosotros enviamos a nuestros estudiantes claves de acceso.


Some verbs require two objects, one direct and one indirect; they are called ditransitive verbs. Some of these are to bring, to buy, to give, to lend, to make, to offer, to promise, to provide, to sell, to send, to write, etc.


The man bought his daughter a cookbook.

He lent his friend some books.

We were promised more books.

My teacher told me a legend.

We send our students key access.


4) Sujeto-verbo- complemento sujeto


Verbos enlazados seguidos por un complemento sujeto. Los verbos comunes son: es, ser, crecer, buscar, olor, pesar, sabor, etc.


Mi padre es un carpintero.

Luis es un escritor experimentado.

El libro se ve bien.


Linked verbs followed by a subject complement. Common verbs are: is, be, grow, seek, smell, regret, taste, etc.


My father is a carpenter.

Luis is an experienced writer.

The book looks good.


5) Sujeto-verbo- objeto directo- complemento objeto


Algunos verbos requieren un objeto directo y complemento; se llaman verbos transitivos complejos. Algunos de estos verbos son: nombrar, llamar, considerar, declarar, elegir, llenar, hacer, designar, ver, etc.


Nos seleccionaron líderes del grupo.

Yo llamo al hombre Explorador.

El consejo declaró su acto velatorio de las reglas. 

Le consideramos aliado.


Some verbs require a direct object and complement; are called complex transitive verbs. Some of these verbs are: name, call, consider, declare, choose, fill, do, designate, see, etc.


We were selected leader of the group.

I call the man Explorer.

The council declared its act vigil of the rules.

We consider you ally.


Los complementos de objeto también pueden ser adjetivos.


El profesor declaró el texto no original.

El perro hace al niño feliz.

Su avaricia lo impulsa al mal.


Object complements can also be adjectives.


The teacher declared the non-original text.

The dog makes the child happy.

His greed drives him to evil.


6) Sujeto-verbo-adverbio


Adverbial: modifican un verbo para mostrar forma, lugar, dirección, medio o fin. Es una palabra o grupo de palabras que funcionan como adverbio. 


Los escribas reían felices.

El estudiante lee con avidez.

Ella escribió muy rápido.

Los estudiantes están sentados en la biblioteca.


Adverbial modifies a verb to show form, place, direction, means or end. In a word or group of words that work as an adverb.


The scribes laughed happily.

The student reads avidly.

She wrote very fast.

The students are sitting in the library.


8.11.9.1 Sentencias compuestas


Las oraciones compuestas tienen dos o más cláusulas independientes. Presentan dos o más ideas estrechamente relacionadas. Por ejemplo, los siguientes enunciados son compuestos.


Llegué tarde; no comprendo lo expuesto en clase.

Los estudiantes quieren aprobar la asignatura; leen por su cuenta más libros.

Había llovido fuerte en la colonia, la tienda se inundó ayer por la noche. 

Fui a la cama temprano ayer por la noche, porque estaba demasiado cansado de escribir.

Usted tiene que levantarse temprano; de lo contrario, será tarde para su examen.

Los profesores discutieron sobre la falta de lectura; por otra parte, se negaron a comentar sobre títulos a sugerir. 


Composite sentences have two or more independent clauses. They present two or more closely related ideas. For example, the following statements are compound.


I've arrived late; I do not understand what is said in class.

Students want to pass the subject; read by how many more books.

It had rained heavily in the colony, the store was flooded last night.

I went to bed early last night, because I was too tired to write.

You have to get up early; otherwise, it will be late for your review.

Teachers discussed the lack of reading; on the other hand, refused to comment on titles to suggest.


Las oraciones simples se unen para formar oraciones compuestas empleando punto y coma, una conjunción o un adverbio conjuntivo.


Simple sentences come together to form compound sentences using a semicolon, a conjunction, or a conjunctive adverb.


Estructura: cláusula independiente; cláusula independiente (IC;IC)


Simplemente podemos hacer participar dos oraciones simples con un punto y coma, las cuales refieren a ideas de contextos relacionados.


Alquilé una casa en esta colonia; está cerca de la oficina y me dará tiempo para jugar con los niños.

Es un trabajo muy interesante en su creatividad; el apoyo del jefe es bueno.

Me gusta visitar pueblos rurales; no quiero dejar de vivir en la ciudad.

Quería escribir sobre la poesía; ninguna convocatoria salió por parte del gobierno.


Structure: independent clause; independent clause (CI; CI)


We can simply involve two simple sentences with a semicolon, which refer to ideas from related contexts.


Rent a house in this colony; is near the office and will give me time to play with the children.

It's a very interesting job in your creativity; the boss's support is good.

I like to visit rural villages; I do not want to stop living in the city.

I wanted to write about poetry; no call was issued by the government.


Estructura: Cláusula independiente, conjunción coordinada- cláusula independiente (IC,CC + IC)


Se unen dos oraciones simples mediante el uso de una conjunción. Una coma es necesaria antes de la conjunción. La conjunción muestra otra relación como razón porque, y, o, ni, pero, aún, así que. 


Fui a la biblioteca temprano ayer jueves, porque el viernes y lunes tendré que exponer tesis.

No se logró cerrar la discusión del ensayo sobre pobreza, porque los argumentos no fueron sólidos.

Las computadoras detuvieron el procesamiento y la energía fue interrumpida.

No le gustó la novela de Vargas Llosa, ni tampoco a sus alumnos.

Muchos lectores no se ajustan al diccionario, pero investigan en la Web los significados.

El procesador de texto no verifica completamente la ortografía, por lo que es necesario el corrector humano.


Structure: Independent clause, coordinated conjunction - independent clause (IC, CC + CI)


Two simple sentences are joined by the use of a conjunction. A comma is necessary before the conjunction. The conjunction shows another relation as reason why, and, or, ni, but, yet, so.


I went to the library early Thursday, because on Friday and Monday I will have to present my thesis.

It was not possible to close the discussion of the essay on poverty, because the arguments were not solid.

Computers stopped processing and power was cut off.

He did not like Vargas Llosa's novel or his students.

Many readers do not fit the dictionary, but they investigate the meanings on the Web.

The word processor does not completely check the spelling, so it is necessary the human corrector.


Estructura: Cláusula independiente; conjunción adverbial, cláusula independiente (IC; CA, IC)


Podemos unir dos oraciones simples mediante el uso de una conjunción adverbial que es precedida por una coma, y  punto y coma. Las conjunciones adverbiales también muestran diferentes relaciones entre ideas, tales como adición, contraste, elección, resultado o comparación.


Los lectores del libro de álgebra se negaron a realizar los ejercicios; por otra parte, se negaron a comentar la razón. 


Esta casa no es lo suficientemente grande para tener biblioteca; además, es muy oscura para leer libros en ella.


Hemos cometido el error de no medir el desempeño de la lectura; sin embargo, se leyeron más títulos que nunca antes en la historia de esta institución.


Usted debe dominar las partículas discursivas, de lo contrario, su razonamiento será superficial. 


Ellos no estudiaron duro, así, sus exámenes fueron un desastre.


Structure: Independent clause; adverbial conjunction, independent clause (IC; CA, IC)


We can join two simple sentences by using an adverbial conjunction that is preceded by a comma, semicolon. Adverbial conjunctions also show different relationships between ideas, such as addition, contrast, choice, result, or comparison.


Readers of the algebra book refused to perform the exercises; on the other hand, refused to comment on the reason.


This house is not big enough to have a library; in addition, it is too dark to read books on it.


We have made the mistake of not measuring reading performance; however, more titles were read than ever before in the history of this institution.


You must master the discursive particles, otherwise your reasoning will be superficial.


They did not study hard, well, their exams were a disaster.

Estructura: Cláusulas independientes + conjunciones correlativas + cláusula independiente


Dos cláusulas independientes también pueden ser unidas mediante conjunciones correlativas como cualquiera de los dos, o, ni…, tanto…, 


Me puedes dar unas clases, o tu amigo puede.

María construye su propio libro, pero él también diseñó su novela.

No sé si debo permanecer o irme.


Structure: Independent clauses + correlative conjunctions + independent clause


Two independent clauses can also be unity by means of correlative conjunctions like either ..., or, ni ..., both ...,


You can give me some lessons, or your friend can.

Maria builds her own book, but he also designs her novel.

I do not know if I should stay or leave.


8.11.10 Sentencias complejas


Las oraciones complejas tienen una cláusula independiente y una o más cláusulas dependientes. La idea de la cláusula independiente es en jerarquía la más importante. En los ejemplos se coloca en cursivas las oraciones dependientes, contienen un verbo y sujeto, pero no expresan un pensamiento completo. 


No sé si le gustaban los libros.

Le pregunté si él habla español.

Si fallas el examen, tienes que esperar otros seis meses.


Complex sentences have an independent clause and one or more dependent clauses. The idea of the independent clause is in the hierarchy the most important. In the examples, the dependent sentences are italicized, contain a verb and subject, but do not express a complete thought.


I do not know if he liked books.

I asked him if he speaks Spanish.

If you fail the test, you have to wait another six months.


Escribir cláusula sustantivo


Una cláusula sustantivo, se emplea a modo de un sustantivo dentro de una oración. Comienza con los subordinados cómo, sin embargo, sí, eso, lo que, cuando, donde, lo que sea, que, quien… Las cláusulas pueden funcionar como:


A noun clause is used as a noun within a sentence. It begins with subordinates how, however, if, what, what, when, where, what, who... The clauses can function as:


Funcionan como sujetos


Nuestra preocupación es cómo sucedieron los problemas.

Nuestra esperanza es que no sea tarde.

Quien quiera ayudar es bienvenido. 


They work as subjects


Our concern is how the problems happened.

Our hope is that it will not be late.

No one knows where he lives.

Anyone who wants to help is welcome.


Funcionan como objetos directos


Él dice que él es un escritor.

Ella explica cómo resuelve el problema.


They function as direct objects


He says he's a writer.

She explains how she solves the problem.


Funcionan como objetos indirectos


Le dijo quien está interesado en nuevas investigaciones.

El profesor dará a quien obtenga la respuesta un diez.


They function as indirect objects


He told her who is interested in new research.

The teacher will give the person who gets the answer a ten.



Funcionamiento como objetos preposición 


Ella está interesada en mirar lo que está a la vista.

Las vacaciones están abiertas para quienes son talentosos.

Juzgamos a un hombre por lo que hace.


Operation as preposition objects


She is interested in looking at what is in sight.

Holidays are open for those who are talented.

We judge the man for what he does.



Función como sujeto complemento


Nuestro objetivo es que seamos los mejores del sector en dos años.

Libertad y creatividad es lo que queremos.

Un problema serio es que no logremos tener el libro a tiempo.


Function as complement subject


Our goal is to be the best in the industry in two years.

Freedom and creativity is what we want.

A serious problem is that we do not get the book on time.


Función como objeto complemento


Me puedes llamar como tú gustes.

La editorial proclamó un éxito como se colocó el libro.

Los textos alrededor de ellos han hecho lo que son.


Function as complement object


You can call me as you like.

The publisher proclaimed a success as the book was placed.

The texts around them have done what they are.


Sentencia de la forma adjetiva


Una sentencia adjetiva, a veces llamada cláusula relativa, normalmente comienza con un pronombre relativo (cual, cuyo, que, quien), relativo adjetivo posesivo (cuyo) o adverbio relativo (cuando, donde, porque). La cláusula adjetiva se coloca al lado del sustantivo o pronombre que modifica.


Lucas, quien es mi colega, es un ingeniero.

El estudiante quien solo pide ser un becario.

Se me cayó la computadora que mi profesor acababa de comprar. 

El pago fue la razón porque fue corrompido.


An adjective sentence, sometimes called relative clause, usually begins with a relative pronoun (which, which, who, who), relative possessive adjective (whose) or relative adverb (when, where, why). The adjective clause is placed next to the noun or pronoun that it modifies.


Lucas, who is my colleague, is an engineer.

The student who only asks to be a fellow.

I dropped the computer my teacher had just bought.

The payment was the reason why it was corrupted.


Sentencias de la forma adverbial


Una cláusula adverbial normalmente comienza con un subordinador que expresa una relación lógica como concesión (aunque, siquiera, sin embargo), condición (si, sino, a no ser que,  suponiendo), contraste (mientras tanto, cuando), forma (como, como si), lugar (donde, dondequiera que), propósito (por lo que, en qué orden), razón (porque, puesto que, como), tiempo (después, antes, cuando, mientras, hasta, desde, tan pronto como). La cláusula del adverbio se puede colocar al principio o al final de la oración. La diferencia es que, es necesaria una coma cuando la cláusula dependiente se coloca delante de la cláusula independiente. Por lo tanto, el patrón es IC + DC, o DC, + IC.


Aunque trabajan muy duro, ganan muy poco.

Aunque ella solo utiliza dos dedos, ella es una mecanógrafa muy rápida.

Si estás borracho, no conduzcas.

Los no lectores se convierten en no letrados mientras que los lectores se vuelven letrados.

Poner el veneno donde los niños no lo encuentren.

Todo ha salido como se esperaba.


An adverbial clause usually begins with a subordinator who expresses a logical relation as a concession (even though, nevertheless), condition (yes, but, unless, assuming), contrast (Meanwhile, when), form (as, as if), place (where, where), purpose (why, in what order), reason (because, since, as), time (after, before, when, while). The adverb clause can be placed at the beginning or the end of the sentence. The difference is that, a comma is required when the clause is placed in front of the independent clause. Therefore, the pattern is IC + DC, or DC, + IC.


Although they work very hard, they earn very little.

Although she only uses two fingers, she is a very fast typist.

If you are drunk, do not drive.

Non-readers become non-literate while readers become literate.

Put the poison where the children do not find it.

Everything has turned out as expected.

8.11.10.1 Sentencias compuestas complejas


Una sentencia compuesta compleja contiene dos o más cláusulas independientes y por lo menos una cláusula dependiente. Presenta una combinación de ideas en oraciones compuestas y complejas.


Porque ella escribió duro, ella aprobó la asignatura, y ella confió en su pasión por la novela.


Hemos identificado nuestra fortaleza para el trabajo efectivo, y acordamos mejorar la calidad de las obras editoriales.


Si la empresa ignora el problema de las condiciones de trabajo, aumentará la tasa de rotación del personal, y la productividad pasará a ser el factor de permanencia.


A complex compound statement contains two or more independent clauses and at least one dependent clause. It presents a combination of ideas in the compound and complex sentences.


Because she wrote hard, she passed the subject, and she trusted in her passion for the novel.


We have identified our strength for effective work, and agreed to improve the quality of editorial work.


If the company ignores the problem of working conditions, the staff turnover rate will increase, and productivity will become the permanence factor.


La combinación de cláusulas puede ser más complicada que otras estructuras de oraciones compuestas o complejas, dado que además, los patrones incluyen cadenas de razones conectadas con operadores discursivos y conectores que pueden derivar en inferencias de conclusión, y estos patrones son un arte libre para producir cadenas de razones y argumentos. Los arreglos de oraciones compuestas y cadenas de razón son capaces de producir un discurso complejo, como el literario y el científico. Una cadena de razón es una secuencia de proposiciones encadenadas por operadores discursivos. Cuando en la cadena de razón hay más de dos proposiciones, y si una de ellas es referida por un operador de conclusión, decimos que se trata de un argumento.


The combination of clauses may be more complicated than other composite or complex sentence structures since, in addition, the patterns include chains of reasons connected with discursive operators and connectors that can be derived in inferences of conclusion, and these patterns are a free art to produce chains of reasons and arguments. Arrays of compound sentences and chains of reason are capable of producing a complex discourse, such as the literary and the scientific. A chain of reason is a sequence of propositions chained by discursive operators. When the reason chain, there are more than two proportions and one of them is referred by a conclusion operator, we say that it is an argument.


Estructura: IC; IC + DC


La evaluación concluyó; el estudiante no está conforme con el resultado que asegura no se apegó a los criterios de objetividad. 


Por tareas de revisión del texto, no pude entregar a tiempo el libro que se acordó el mes pasado.


Sujeto y verbo


Un verbo debe estar de acuerdo con el sujeto en persona y número. 


Sentencias dentro de marcos conceptuales


Hasta aquí, hemos trabajado una introducción a la arquitectura de sentencias. Para articular este conocimiento, primero estudiamos las familias de palabras gramaticales y sus relaciones; después definimos sentencia, enunciado, proposición, cláusula, frase, entre otras estructuras a base de sentencias. Ahora, es necesario elaborar marcos de explicación y discusión de ideas, también llamados marcos conceptuales. 


En la composición de texto a base de sentencias, comúnmente incomoda al novel la idea de que este acto creativo es basado en la lógica modal, es decir, implica a las matemáticas para crear razones, ideas, discusiones, hipótesis, plantear problemas… en fin, redactar textos organizados y planificados con fundamentos y justificaciones necesarias para seducir a la razón mediante el pensamiento objetivo. Este desafío está más allá de los estudios básicos de la morfosintaxis, la semántica de términos y la ortografía; tiene que ver más con cadenas de razón, argumentos, hipótesis, demostraciones lógicas, el puntuado y operaciones modales del pensamiento que se emplean para analizar, deducir e inferir. La gramática y el pensamiento se unen a través de estilos de razonamiento.  En sentido tradicional la redacción de texto por error a nuestro juicio, no forma escritores que gestionan sus ideas objetivas… Las ideas objetivas son fundamentales para las gestiones de proyectos, los argumentos científicos, técnicos, pedagógicos, y en la búsqueda de una sociedad que deje de lado la violencia y sea al modo de esgrima de las ideas donde resuelvan sus consensos de desarrollo ético. Los científicos sugieren que la facultad del lenguaje natural, en ella están implícitas como herramientas de la razón piezas matemáticas u operadores lógicos sobre las sentencias, que son el recurso humano para la competencia de razonar y calcular de forma simultánea el proceder en la escritura de textos objetivos[110].  


Para el propio Descartes “el método matemático es el instrumento de conocimiento más potente sobre cualquier otro que la acción de los hombres nos haya legado”[111]. Es evidente que en México, la educación del manejo del lenguaje escrito a través de manuales de redacción y composición de texto escrito, en buena parte de ellos la sección de coherencia, rigor, cohesión y objetividad de la redacción es presentada muy corta o nula. Quizá, porque el lenguaje lo emplean más para comunicar que como instrumento del acto de razonar para crear texto con objetividad. Por ejemplo, para redactar una definición es necesario saber lo que es axioma y un postulado; para redactar una razón es necesario componer cadenas de proposiciones causa-efecto hipotético deductivas; para discutir las ideas es necesario comparar proposiciones mediante operadores discursivos; para explicarlas es necesario reiterar con expresiones tales como “sí y solo sí”; para ejemplificar en la escritura datos, hechos y casos deben ser descritos a modo de formulaciones de las variantes descriptivas y instrucciones de un algoritmo. Cada estilo de pensamiento es un modo proposicional de tratar el acto de razonar como analogía, causalidad, generalización u otro tipo de inferencia. 


Toda redacción objetiva parte de una proposición núcleo, desde la cual se despliega la actividad de criticarla mediante una batería de interrogaciones, este análisis despliega la escritura a modo de redacción en un acto de razonamiento. Así, Descartes formalizo la escritura objetiva, propia de las ciencias y la ingeniería. De no atender la composición de textos objetivos, donde redactar es calcular con gramática y lógica matemática (lógica modal), el escrito lamentablemente no logrará desde el proceso de redacción el rigor que solicitan los organismos de gestión de proyectos y publicación académica. Escribir aplicando lógica modal es redactar integrando gramática y lógica proposicional al proceso de escritura creativa[112]. 


Aprender del procesador de texto, no es aprender a redactar, solo es la habilidad de una herramienta informática de producir códigos. Redactar implica planificar el texto, producir sentencias y razones bajo algún modelo de conocimiento, tal como: el artículo, ensayo, anteproyecto, poema, revisión… escribir proposiciones es plantear afirmaciones hipotéticas  a partir de las cuales se pretende obtener algunas inferencias por el método deductivo o inductivo, justificando las referencias citadas en cada proposición. 


Desde la lectura se identifican las proposiciones núcleo, respetando el sentido y contexto de dichas causas y efectos. Se examinan las referencias en su estado de verdad  y los modos de razonamiento. La escritura creativa involucra el hábito de leer como proceso analítico; hacerse de conceptos y términos especializados muy precisos para integrarlos en los argumentos que posteriormente se crearán; se requiere conocer las sentencias y  las diferentes formas en que se nos presentan; ser capaces de crear proposiciones y cadenas de las mismas bajo un modelo de razonamiento; dominar las reglas de puntuado como operaciones lógicas del discurso; desde la producción de la retórica producir párrafos y estructurar los mismos como una prosa que responde a un metalenguaje; planificar y ser fiel a sus estructuras como un modo de crear un texto efectivo. Y finalmente, someter los borradores a un continuo proceso de revisión de estilo y gramática. En conclusión, la lógica proposicional es la piedra angular de la buena redacción objetiva, es aprender a razonar escribiendo. 


8.12 Cadenas de sentencias


La escritura académica es un estilo elegante, con la herencia de la tradición de Descartes y con la aspiración del humanismo científico de formar nuevas generaciones de personas en el estilo discursivo objetivo[113]. Al intentar explicar la función de la educación humanista científica, esto nos conduce a la Ilustración. Explicar cualquier deficiencia humana para una sociedad virtuosa, pasa por la máxima de buscar fortalecer la capacidad racional de la comunidad académica. La Ilustración, intentó explicar la estupidez como algo desordenado en la mente[114], no tiene que ver con la ignorancia o algún bajo índice estandarizado de IQ (coeficiente intelectual); sino con una educación como acción que maximiza los beneficios morales de escritura creativa, donde su mayor activo, es la juventud que es capaz de alcanzar su soberanía intelectual.


Al lanzar un conocimiento, es mucho más que una curiosidad de leer una teoría. La incapacidad para hacer flexibles nuestras mentes a nuevas y más estructuradas ideas, es una aflicción que los biólogos de la mente continúan investigando, tiene tal importancia que la pos-verdad que ahora mismo escurre en nuestras aulas, es consecuencia de los efectos: Mateo (Robert King Merton[115]) y del sesgo cognitivo[116]. Juntos estos efectos, nos pueden explicar la importancia capital para la educación moderna del diseño discursivo del español con propósitos de aprendizaje profundo y el dominio de los estilos de pensamiento mediados por la literatura académica. 


Cuanto mejor sabemos algo, menos esfuerzo para recordarlo será necesario, es decir, aprender a fundamentar, justificar, explicar, demostrar, categorizar, calcular es lo esencial de la actividad de la escritura creativa con propósito académico. Es necesario precisar esto:


Fundamentar. Las teorías científicas son del tipo fundamentadas. Estas teorías recogen sus fundamentos de dos maneras, unos del tipo normativo de la disciplina (aquellas premisas ampliamente aceptadas) y otras premisas reconocibles por citas y referencias (conocimiento presente que está en discusión por la comunidad epistémica). Este tipo de proposiciones se les llama fundamentos.


Justificar. Del análisis de fundamentos identificados en la revisión del estado del arte que guarda un tema científico, técnico, disciplinar…, se realizan ejercicios de cadenas de razonamiento hipotéticas deductivas o inductivas, que dan como resultado en nuestro manuscrito, cadenas de proposiciones de fundamentos encadenados por operadores modales en el español u otro lenguaje natural.


Explicar. Es realizar el arte de la inferencia sobre cadenas, cláusulas que expresan justificaciones. En este proceso, los hechos, los conceptos y las teorías se articulan para crear un aparato predictor, sobre lo que ocurre en ese mundo objetivo e independiente de nuestra imaginación que lo llamamos: ontología del mundo. Al explicar en nuestro manuscrito, se hacen argumentos que desarrollan la exploración de algún espacio de significado en lo real o en lo abstracto. 


Demostración. Proceso lógico matemático sin contradicción, hipotético deductivo puro o, aplicado sobre una correlación de datos a razón en el aparato predictor de la teoría que explica lo real. 


Categorización. Axiomática humana que nos permite un análisis de colecciones de cosas, todas de alguna manera, están relacionadas. Para que este tipo de cosas-relación cuenten como categoría, tenemos que comparar los atributos de las cosas con su misma categoría y su relación con una segunda, y la segunda con una tercera, así sucesivamente se amplia la colección de categorías. En una categoría la cosa se llama objeto y la relación se conoce como morfismo, y al proceso de este análisis: categorización.


Cálculo. Se dice de una predicción teórica, una descripción posible sobre tasas a las que cambian las cosas. El propósito principal del cálculo, es ayudarnos a expresar y manipular las ideas generales en forma matemática, que en algunos casos permita comparar los datos teóricos con los empíricos, y en otros, la posibilidad de crear sintéticamente una entidad nueva en el mundo dado. Hay cálculos exactos y aproximados, dentro de: los infinitesimales, lógicos, semánticos, geométricos, probabilísticos, estadísticos, algebraicos, genéticos, polimorfos de proteínas, electromagnéticos…, todo ello dentro de un límite matemático en algo que podemos acercarnos lo suficiente pera medir su posible existencia. 


Las perdonas saben cómo usar la gramática, por su puesto; la han aprendido desde niños. Pero el dominio del lenguaje es inconsciente por derecho de nacimiento, pero no es suficiente para permitirnos escribir buenas sentencias y párrafos. Aprender a llevar las unidades del lenguaje a la conciencia, puede permitir que un escritor haga su oficio de escribir más racional. 


8.12.1 Sentencias núcleo


Vamos a usar el término “sentencia núcleo”, para referirnos a cualquier palabra o conjunto de palabras que usemos como punto de partida, la “sentencia cero” es el punto a partir del cual iniciamos el desarrollo de la escritura creativa. Es desde la sentencia núcleo que construimos una sentencia más larga, propositiva y más satisfactoria. Piense a las sentencias núcleo como algo que debemos extender en su información portadora. Algunas sentencias núcleo son tan cortas como esta: “ellos durmieron”. Cualquier cosa que podamos agregar a esta sentencia la conducirá en una nueva dirección. Probablemente aparecerá al final de otras frases ya compuestas, la información proporcionada en sentencias anteriores justifica la coherencia en el discurso. Pero, sí comenzamos con “Ellos durmieron”, casi cualquier cosa que agreguemos a esta sentencia en términos de información propositiva será coherente. Por ejemplo: “Ellos durmieron, después de resolver las ecuaciones diferenciales necesarias para balancear el sistema”. Al carecer de un contexto previamente establecido, un lector podría preguntarse quiénes son y por qué durmieron, ofreciendo el sujeto y al verbo de la cláusula como base para una posible explicación o modificación adicional.


La sentencia núcleo consiste solo en un tema, un verbo y un objeto, que aprovecha la oportunidad de que una sentencia núcleo sea el punto de partida obvio para elaborar y clarificar. Esta será la situación que enfrentamos con más frecuencia a medida que mejoremos nuestra escritura, pensando en una sentencia núcleo invitamos a extender el contenido más prolífico, sugiriendo la necesidad de anticipar preguntas sobre del sujeto, el verbo y el objeto. Y, en la mayoría de los casos, anticipamos y proporcionamos respuestas para esas preguntas predecibles que un lector podría esperar se hagan agregando información a la oración, haremos que la sentencia sea más efectiva. 


Es menos evidente la invitación para más información, pero igual de importante es la oportunidad para proporcionar sentencias más largas. Una sentencia más larga y compleja puede avanzar en una serie de propuestas, pero aún, así, avanza añadiendo detalles y aclarando lo más útil en el discurso. El hecho es que, la mayoría de las sentencias que escribimos no son realmente tan largas o tan complicadas. La mayoría se mueve entre una longitud de 7 a 15 palabras. En la extensión de las sentencias debe cuidarse que los estructuradores y segmentadores de sentencias (determinativos, preposiciones y conjunciones), sean útiles, lógicos y fáciles de seguir en la prosa.


Las sentencias acumulativas añaden palabras y las sentencias modificadoras las encontramos fascinantes porque agregan información que (en realidad) hacen que la conversación entre texto y lector sea más fácil de leer y más satisfactoria, respondiendo preguntas, ya que proporciona más detalles, justificaciones y explicaciones, haciendo que, la inmersión imaginativa en el texto agregue más escritura, esa que traslada al inconsciente la lectura del código y al consciente la imaginación profunda. 


O podríamos escribir. Las sentencias acumulativas comienzan con una breve cláusula y luego comienzan a recoger nueva información, tanta que, es como una bola de nieve la prosa, ya que rueda en un sentido, nos fascina que su origen sea una sentencia núcleo, con la capacidad de agregar información, es lo que realmente hace a la sentencia fácil de leer. Estas sentencias núcleo distinguibles por su falta de detalles y explicaciones, pueden crear por sí mismas una especie de estilo de escritura. De hecho, podríamos pensar en este estilo como el punto de partida para todos los demás estilos. Estas sentencias núcleo plantean un mínimo de información en la forma más básica de predicación. La prosa altamente predicativa tiene una especie de calidad de toma y daca, es decir, experimenta un periodo limitado de tiempo, vinculándolo con conjunciones, afirmando mientras se procesa la información. Este estilo predicativo es muy eficaz a la hora de crear un fluido de reflexiones y discusiones. No hace falta decir que, el estilo fuertemente predicativo ayuda a gestionar la mente reflexiva, despierta y concentrada en el propósito. 


Una vez que tenemos una sentencia núcleo, hay tres enfoques sintácticos básicos que podemos tomar para construir: 1) podemos agregar información propositiva con conjunciones para agregar a la sentencia más segmentos de información; 2) podemos añadir información propositiva subordinando algunas partes de la sentencia a otras partes y, 3) podemos agregar información propositiva, mediante la modificación de palabras y sentencias que conviertan las propuestas subyacentes en modificadores. La estrategia sintáctica modificadora es una en la que agregamos sentencias adjetivas. 


La prosa avanza en el tiempo por pasos no métricos, pero, no menos propulsores que el paso del verso. En la poesía llama la atención su movimiento métrico, por paradas de línea, por frases, por esquema de ritmo. Mientras la prosa, mide su desarrollo de maneras mucho menos obvias, pero no menos seguras. La prosa coloca en medio del flujo, pasos de frase, haciendo que el puntuado, enlaces y operadores discursivos sean un baile suave en la experiencia del conocimiento.


En consecuencia, sugerimos pensar a la prosa como tres modos primarios de progresión, tres formas principales en las que toma sus pasos: el predicado, el subordinado conectivo y el adjetivo. 


8.12.2 Piezas adjetivas


Lo que nos parece más útil en este enfoque, es el estilo de que las sentencias se desarrollan con la idea de tomar paso en su extensión. Y los pasos adjetivos en particular, específicamente, el tipo de paso adjetivo dado por sentencias acumulativas sobre las propiedades del objeto. Esta sintaxis la consideramos un esfuerzo de acumular a favor o en contra de atributos. El primer paso para escribir sentencias más largas y efectivas que crecen tomando pasos adjetivos es comenzar a partir de una cláusula base relativamente corta y simple, luego, construir sentencias más largas a su alrededor. Diga las cosas directamente, el tema primero y luego lo que el sujeto está haciendo. A continuación, emplee modificadores, frases declarativas directas sobre las propiedades del objeto, expandiendo y contrayendo, ajustando su ritmo como sea necesario, creando textura, refinando con detalles y pausa reflexivas.


Es más fácil, seguir una serie de cláusulas que llaman nuestra atención a la información vinculante empleando: eso, quién, a qué, porque…, estas sentencias son relativas y específicas a la sentencia núcleo. Hay varias maneras en que las sentencias relativas pueden salir mal, y su principal caso es el que reclama a la utilidad comprometida con agregar especificidad al núcleo. Si bien, el objetivo de la escritura debe atender la retórica, es desafío elaborar la materia prima: “proposiciones premisas”, la justificación de su verdad y las inferencias de conclusión.


Colocar un puntuado y frases que invitan a la reflexión en el cuerpo del párrafo extendido, nos encanta el ritmo de alto y siga, que establecen con cada paso sintáctico que dan, nos mueven hacia adelante preparando nuestros sentido para lo que vendrá después, así como añaden a nuestro conocimiento lo que vino antes. Y esto establece, equilibrios entre la nueva información y la integración reflexiva en el flujo de la prosa. Después de un tiempo de practicar esta escritura creativa, podemos escuchar el ritmo de alto y siga, modificando generalmente con ayuda de un participio: hecho, escrito, dicho, cubierto, puesto, visto, vuelto, roto, resulto, demostrado, justificado, calculado, estimado, considerado… Esto recoge y precisa cómo interactúan con la sentencia núcleo, de esta manera obtenemos ritmos de reflexión y acumulación de nuevas evidencias o proposiciones teóricas.


Al trabajar con piezas de texto a partir de sentencias núcleo y ritmos acumulativos y calificativos, nos insta a seguir añadiendo sentencias modificadoras o también llamadas adjetivas, donde el ritmo, nos recuerda el modelo: antecedente, problema e inferencia de solución. Este modelo avanza en la medida de que cada módulo de escritura cumple un escalón más en la complejidad de la disertación. El principio es el siguiente, cuando escribes, lo haces un punto a la vez, restando y sumando para agregar discusión y precisión sobre la postura que asumimos en nuestro manuscrito. Algo incorrecto es salirnos por la tangente en la tesis objetivo que nos convocó a componer piezas de texto. 


La gramática de párrafos se reconoce como un proceso de adición sobre una sentencia núcleo. Asiendo que la sentencia sustantivo sea más importante que cualquiera adjetiva. Lo que deseamos decir no está en la sentencia sustantivo, sino en la que agrega para calificar la nueva información. El sustantivo es solo un pivote que engancha a las sentencias satélite en la mente del lector. La sentencia sustantivo es el núcleo por sí misma, ese al que añadiremos información para el lector, negociando con él la base sobre la cual elevará el significado en el párrafo. Un párrafo es entonces, elevar la profundidad de la sentencia núcleo. 


Al empapelar una sentencia sustantiva, nos permite omitir palabras innecesarias que precisen de más sobre el objeto que hablamos. Algo que lapida a nuestra escritura es la exagerada presencia de repetición de la sentencia núcleo. Si bien, los pasos de acumulación de sentencias, son una heurística, una indicación de que el escritor escribió inspirado más que en la prosa efectiva, en lograr libre de errores un cuerpo de razonamiento acumulativo en una retórica generativa antecedente-problemática-solución. Un medio para estimular y producir mejores sentencias. Un principio es esencialmente, un proceso de adición de premisas y seguido de desenvolver la justificación y, necesariamente alcanzar una inferencia de conclusión parcial al tema general del texto.


Al agregar sentencias definimos la dirección de nuestro razonamiento y el movimiento en el estilo de pensamiento que adoptamos. La sentencia núcleo, puede no tener modificadores en ella. Pero, las adiciones explican y ejemplifican el movimiento a cada nueva posición de la discusión de las ideas. De esta manera, consolidan cada párrafo, saltando a otras piezas del sistema que definió el problema y, permaneciendo dentro del objetivo del manuscrito.


Las adiciones permanecen con las mismas ideas, sondeando sus implicaciones, ejemplificando, buscando analogías o reduciéndolas a sus detalles. Por lo tanto, la mera forma de la sentencia genera ideas. Sirve a las necesidades dentro del escritor como del lector, lo que obliga a examinar su pensamiento, al lector dejándolo entrar en el pensamiento del escritor.


Explicándolo en otro modo, diríamos que la forma acumulada insta al escritor a dar más información al lector, y sugiere al lector que el escritor está haciendo todo lo posible para que las cosas sean lo más claras y satisfactorias posible. Esta es la sintaxis que envía la señal de que el escritor está haciendo su mejor nivel para comunicarse completamente y eficazmente, tratando más duro que otros de ganar profundidad. 


8.12.3 Sentencias acumulativas


Las sentencias acumuladas tienden a desarrollar cambiando por medio de niveles de generalidad abstracta a niveles más específicos. Cada palabra de una sentencia, se elige dentro de un eje vertical de categorías gramaticales para expresar un imaginario en el eje horizontal, a lo largo del cual, cada palabra es más precisa en una serie de opciones alternativas, por encima de ellas en la escalera de abstracciones. Las sentencias acumuladas tienden a extender este principio a toda la sentencia, normalmente modificando la cláusula base con una sentencia que le dé más precisión, y luego, con frecuencia se desplaza una vez más a una sentencia modificadora de segundo nivel que agrega precisión a la primera. Con la cláusula principal (núcleo), el movimiento hacia adelante de la sentencia se detiene, el escritor se desplaza a un nivel inferior de genialidad o abstracción, emplea términos singulares y se remonta al mismo nivel inferior de especificidad. Podemos ver cómo funciona este principio en la que la cláusula base introduce un tema compuesto y las cláusulas modificadoras posteriores lo dividen en sus partes constitutivas. O podemos notarlo en un párrafo en el que cada nueva capa recuerda, que cada capa modifica el peso, refinando la información sobre la sentencia núcleo. 


Una de las virtudes de la frase acumulada es que las conexiones lógicas entre cláusulas base y modificadoras se puede dar a entender como una forma aproximada de justiciar la lógica de las relaciones que indica su contenido. La lógica de acumulación es una cadena de razonamiento. 


Además, las sentencias acumuladas añaden textura a la pieza de texto. Al contenido propositivo de un párrafo, se le llama textura: densidad de información y complejidad de las inferencias. Una mejor textura es clave para mejorar la escritura. El estilo simple de acumular sentencias devalúa la textura en favor de simplicidad. Pero, la monotonía de la simplicidad devalúa la capacidad intelectual de la protesta. El ritmo entre simplicidad y complejidad es reforzado para obtener más detalles y explicaciones de disertación específica. 


Este método es una retórica generativa con propósitos de español académico. Está basada en cuatro principios: adición, movimiento, nivel de abstracción y textura. Considere la sintaxis acumulativa en los términos de pasos sugeridos en líneas atrás. Tenemos la idea de un párrafo que es construido a partir de una sentencia de tesis (núcleo), con cada nuevo paso agregamos, modificamos, simplificamos, hacemos niveles de abstracción y clarificamos las conclusiones. Una sentencia núcleo es producto de una inferencia de conclusión previa. En consecuencia, podemos empezar a pensar en mejorar nuestra eficacia en la composición de sentencias simplemente añadiendo un nuevo nivel de modificación, haciendo que nuestras sentencias sean aún más efectivas con cada nuevo nivel de modificación que añadimos más allá de eso. Una sentencian modificadora tenga presente de que es de tipo adjetiva y que está dirigida a las propiedades de las entidades que refiere.


Tratamos con las frases de reflexión (se estima, es considerado calcular, es implicada…), empujar la narrativa nivel tras nivel, incluso en lo que los poderes de observación del lector van madurando. Queremos que se convierta la prosa en deslumbrante destreza sintáctica de sentencias, cláusulas, frases, metáforas.


Un gran objetivo para nuestra escritura es convertirnos en acróbatas de sentencias, deslumbrar por nuestras destrezas sintácticas. 


8.12.4 La lógica de armar un párrafo


Cada vez menos hemos sido entrenados para armar sentencias que requieren todo tipo de líneas horizontales y verticales en nuestro pensamiento y, sobre el mapa de gramáticas en sentencias. Si bien los diagramas nos pueden ayudar a comprender las partes de un párrafo, no abordan la forma en que la sentencias se desarrolla en el tiempo mismo de la escritura; quizá, solo puedan de manera informal revelar una lógica de pasos que se toman en la medida que se desarrolla a través del tiempo de escritura. No es necesario que los escritores de sentencias acumulativas dominen este flujo geométrico. Lo verdaderamente maravilloso es la atracción añadida del uso acumulativo en nuestra escritura: se construyen las sentencias una sobre otra añadiendo un ritmo insistente entre conectores discursivos, así como una fila que alimentado detalles y explicaciones como sean necesarias, crean un flujo rítmico de información fácil de seguir y de distinguir. La acumulación de sentencias, se junta por puntos y comas, punto y seguido…, anticipando las posibles preguntas de un lector, asegurando al lector que el escritor está decidido a comunicarse de la manera más completa y efectiva posible.


Señalemos varias sentencias de nuestro sistema de toma de notas, para cada una de las sentencias que ha seleccionado, seleccione una sentencia núcleo, luego modifique acumulando sentencias modificadoras que agregue detalles a su justificación o explicación que contesten preguntas que razonablemente podrían hacerse al respecto. El objetivo de realizar un ejercicio así es mostrar cómo agregar incluso después de un punto y coma, una sentencias modificadora acumulativa para hacer más informativa la proposición núcleo. Para llegar a este punto, desde una dirección diferente revise algún texto (artículo de investigación original) y recorte las sentencias acumulativas respecto a las proposiciones núcleo de los párrafos.


El patrón que podemos descubrir en la escritura de párrafos en el discurso objetivo es mixto: subordinado y coordinado por operadores modales[117]. El texto claro es una elección deliberada en el discurso del texto académico. Los pseudo intelectuales lanzan una oscura verborrea para ocultar el hecho de que no tienen nada que decir, algo que su mente haya justificado su verdad y controlado en su acervo de creencias objetivas. El discurso académico se aleja de propuestas suaves que se visten de lo trivial y obvio con las trampas de esbozar solo “esto es”, “así se hace”. La sofisticación del discurso científico en su arte de fundamentar, justificar, explicar, categorizar, calcular…, no está pesada para un público pasivo, receptor de información y donde su escritura si acaso existe esta, es más para informar, transcribir y con total ausencia del ejercicio intelectual de una prosa creativa. 


8.12.5 El estilo


Bien puede ser, ritmo y estructura. El estilo Virginia Woolf lo consideró el ritmo de la prosa. Pero, sin duda esto va mucho más allá de las palabras y el uso de la gramática, ofreciendo la sintaxis acumulativa de sentencias. Esta sintaxis es sobre una mecánica de coordinación, subordinación y mixta en el acumular sentencias. Puede ser más fácil escribir sentencias acumulativas si comprendemos su gramática básica y su construcción lógica, pero una de las bellezas de esta sintaxis es que no tenemos que pensar mucho en su diseño una vez que nos familiarizamos con sus ritmos distintivos. Podemos pensar que es algo complejo cuando se realizan sus diagramas, pero cuando las leemos en voz alta, nuestro oído recoge los ritmos formados por las relaciones lógicas entre sus cláusula base y las sentencias modificadoras. Una vez que el oído recoge los ritmos, puede generar nuevos niveles acumulativos. 


No queremos sugerir que hay algo místico en este proceso. Es realmente muy similar a aprender a andar en bicicleta. Podemos leer todas las instrucciones y reglas para montar una bicicleta, pero nada toma el lugar que hacerlo en realidad, pasar por caídas y finalmente nuestro pensamiento se enfoca en el viaje en bicicleta. Cada pieza de texto que cree (párrafo, sentencia), cuando la lee en voz alta o la hace leer por un parlante sintético, su oído detecta que suena mal porque la lógica de la sentencia necesita ajustarse. La sentencia modificadora necesita un destino claro u objeto de modificación (sentencia núcleo). Nuestros ojos son muy indulgentes y con frecuencia no logran atrapar estos problemas, pero nuestros oídos casi nunca nos fallan en este propósito, alertándonos de las cosas que necesitan ajustes incluso que consideremos desechar una pieza de texto. 


Una frase modificadora acumulativa por coordinación, vuelve una y otra vez a la sentencia núcleo, para agregar detalles o explicaciones, ofreciendo una especie de presente continuo donde la frase parece persistir en una declaración, tratando de conseguir más detalles, casi como si el escritor recordara una cosa más importante qué decir antes de seguir adelante. Uno de los puntos más fuertes de la forma acumulativa de coordinación es que sugiere que el escritor está muy preocupado de que el lector se satisfaga de información en una forma que hace fácil procesar cada cuestión. Algunas frases de coordinación podrían ser:


Podemos considerar ademas…

Es importante no perder de vista…

Deténgase a considerar…

Podría parecer erróneo, sin embargo,…

Desde otro punto de vista…

Un asunto a destacar…

Desde la consideración anterior…


Afortunadamente la sintaxis acumulativa nos proporciona patrones de coordinación casi ilimitados. En cambio, los niveles de modificación subordinados mueven el foco de la sentencia hacia a delante, pasando de lo general a lo específico, haciendo zoom como una cámara de fotografía. También pueden dividir un todo en sus partes constitutivas. Los niveles subordinados también pueden llevarnos a nuevos pensamiento, invitándonos a aventurarnos a ser más precisos y específicos, a refinar y detallar lo que expresan las sentencias núcleo. Este tipo de prosa, está fuertemente asociada con un argumento de tesis (minitexto). La construcción de estas, es un proceso profundamente hipotético deductivo e inductivo. Las sentencias subordinadas nos mueven a alcanzar nueva información. Así, podemos obtener que esto nos conduce a fórmulas de razonamiento al modo: reformulativo (corrección, explicación, concreción); recapitulativo, temporal, argumentativo, modal, enunciativo, afirmativo. (Ver el diccionario  de conectores y operadores https://cieumich.mx/EbookLetras10/elements/TablaContenido.html )


El ritmo distintivo de la forma sintáctica de las sentencias acumulativas subordinadas son realmente un razonamiento de proposiciones encadenadas con operadores modales. Estos párrafos son auténticos argumentos de tesis, generalmente la proposición núcleo es la sentencia resultado de la inferencia de conclusión. Recuerde que aunque tenga en mente una fórmula establecida, las situaciones le exigirán desarrollar novedosas cadenas de razonamiento (cláusulas de proposiciones), agregando niveles de razonamiento sobre la sentencia núcleo.


Las sentencias en modo coordinado y subordinado, son un empacamiento efectivo de numerosas proposiciones de una manera fácil de leer, señalando al lector detalles y explicaciones satisfactorias que justifican la economía de cada pieza de información. Estos modos, son lo que distinguen el estilo en su producción de código escrito. Es decir, podemos sacar una conclusión importante, el estilo se refiere al funcionamiento de la mente del escritor, son los recursos de las formas de realidad del pensamiento para tratar de fundamentar, justificar, explicar, demostrar, categorizar y calcular. Dos de las formas más importantes en las que un escritor actúa con su mente son el lenguaje figurativo y el especulativo.


Todos hemos escuchado que el lenguaje figurativo condimenta nuestra escritura, esta frase que puede ilustrar con su uso metafórico nuestros enfoques. Es un mecanismo central para la generación de ideas bajo el razonamiento por analogía. A medida que intimamos con las metáforas, cruzamos más límites convencionales entre conceptos. El escritor hace hincapié en la centralidad de la analogía, que vincula no sólo la metáfora, sino también conceptos relacionados como modelos de referencia, alegoría y arquetipos. Allan Peo sugirió que el alcance de nuestra imaginación es aplicado en cada metáfora como una escalera por la complejidad[118]. Sin embargo, Max Black también considera que la metáfora es como murmurar, cuando todo está en los detalles[119]. 


El lenguaje figurativo, es llamar a una cosa por el nombre de algo estrechamente asociado con esta, en lugar de su propio nombre. A diferencia de la metáfora, que se basa en lo parecido, la metonimia solo requiere alguna asociación preexistente (es una asociación por lo similar). Pero a pesar de sus importantes diferencias entre metáfora y metonimia, a menudo trabajan juntas en la literatura. Por ejemplo: La lectura bajo la tierra representa la mente más etérea. Tenga en cuenta, que en última instancia la interpretación es neurocognición. 


¿Cómo el cerebro se apoya para la creación de metáforas? Una posibilidad es que el procesamiento cognitivo complejo y emocional dependen de grandes redes neuronales que trabajan en coordinación. El cerebro humano con sus 86 mil millones neuronas realiza un funcionamiento cognitivo de activación por sinapsis (unión de neuronas). La actividad electroquímica sirve para trasmitir señales de una neurona a otra a través de la sinapsis, cambiando así la probabilidad de que la neurona en el exterior receptor se dispare, enviando su propia señal. El patrón preciso de la actividad corresponde a un salto en el contexto general. Esta propiedad básica del sistema nervioso central apoya el matiz contextual de significados de palabras, en el lenguaje literario y aún más en  las metáforas[120]. 


Además, la sinapsis puede ser más fuerte cuanto más aprendizaje cambia en el peso de conexión efectivo en los contextos. Debido a este tipo fundamental de aprendizaje, la metáforas que aparecen con más frecuencia son más fácil de procesar, por ejemplo:


Esto es un parteaguas en la biología.

Con ideas firmes a tierra ganamos control mental sobre el problema.


Aunque sigue siendo controversial, se ha sugerido que la dopamina hiperactiva contribuye a una tendencia hacia el pensamiento asociativo, permitiéndonos descubrir conexiones creativas entre conceptos, que la mayoría que no escribe metáforas, no consideraría nunca juntar estos conceptos. La actividad eléctrica también es fundamental en el funcionamiento del cerebro. La actividad eléctrica tiende a sincronizarse, con miles de millones de conexiones sinápticas disparando juntas un patrón rítmico. Estos patrones de ondas cerebrales se pueden registrar en la superficie con diferentes frecuencias asociadas a estados globales de conciencia, como el sueño profundo REM, relajación y atención enfocada. Diferentes estados de ánimo también se asocian con frecuencias de onda particulares. Una banda llamada alfa (8-12 hercios), parece tener conexión particular con el pensamiento creativo[121]. Esto sugiere a los investigadores, que crear metáforas, es dirigir la atención y realizar secuencias de tareas de asociación entre niveles de complejidad[122]. 


Los reportes de investigación, nos parecen decir, que escribir metáforas nos desarrolló un pensamiento acompañado de frases que presentan una vista transversal entre marcos teóricos de explicación y estéticos con un atractivo simplificador frente a lo desafiante de algún contexto de pensamiento. Generalmente las frases metafóricas refieren a un meta-conocimiento de la experiencia del escritor, entre más espacios de significado que ha experimentado un escritor en sus lecturas, le es más probable desarrollar esta habilidad de pensamiento por analogía. No es de extrañar esta conclusión, dada la evidencia que apunta al uso combinado de conceptos de diferentes contextos como el mecanismo para escribir un discurso figurativo con metáforas sorprendentes. El escritor busca crear metáforas en la prosa, cuando la literalidad se considera por la complejidad un uso absurdo o, cuando se considera un descanso para la mente del lector entre niveles de complejidad desarrollados en el discurso.


El lenguaje especulativo por otro lado, funciona únicamente con un punto característico de hipótesis. Una mente que respeta no solo lo que nos informa, sino también la forma lógica que procesa conceptos, hechos y la lógica de producir el conocimiento válido (epistemología). La sintaxis acumulativa nos ofrece las formas de agregar nuestras notas (premisas), para que la mente procese la información en dos planos, uno con la lógica doxástica y otro con la lógica epistemología. 


Las proposiciones que entregan nuestra escritura, revelan los aspectos de nuestra inteligencia para ganar profundidad, presión, rigor y elegancia. Como Aristóteles sugirió en su retórica, el lenguaje especulativo genera párrafos que discuten las ideas a través de justificar las diferentes premisas de una parcela de la realidad. La mayoría de las situaciones de escritura de estos párrafos, es la suerte de elaborar argumentos. Este lenguaje especulativo tiene el propósito de aproximar al lector a alguna verdad. Alguna de las prosas más eficaces en la académica, alternan en su diseño discursivo piezas de texto con el efecto literario de las metáforas con el poder explicativo relacionado con la prosa argumentativa. En este modelo, el escritor piensa lo profundo, reflexiona (pausas) y continúa hacia lo profundo del objeto de estudio. Este flujo de la prosa se refleja en los cuerpos de sentencias proposicionales y metáforas.

Tenga presente que nuestra escritura está impulsada por propósitos. Escribimos para fundamentar, justificar, explicar, categorizar, calcular…, pero con la idea de causa y efecto en el armado de secuencias de sentencias y párrafos. Escribir, es intentar una variedad de metas en el arte de razonar y sentir. Cuando una escritura suma información de forma concatenada simple, el lector detecta que se le está faltando al respeto, considerándolo un agente pasivo que solo tiene que memorizar, cuando su cerebro está biológicamente diseñado para recordar sobretodo las creencias que fueron justificadas por un discurso.


Debemos en la escritura académica, no solo buscar  la precisión, la coherencia y el rigor de las ideas, sino hacer de nuestra escritura un reflejo de quiénes somos, cómo pensamos, qué valoramos y qué nos emociona. El estilo de la escritura está determinado por un gran números de factores, pero un aspecto de este estilo siempre debe ser que lo escrito refleje nuestra individualidad (originalidad), que procesa la información, sintetiza y analiza contextos, además de tomar estrategias para transmitir las ideas. Estrategias finas que están presentes en la estructura de sentencias, cadenas de sentencias, párrafos e inferencias que comprometen nuestra postura frente al objeto que se está explorado.


Los profesores generalmente exigirán de nuestra prosa individual: gramática, exactitud y objetividad en todas las intenciones de nuestra escritura. Pero también, valoran la ruta en cómo la problemática y el proceso de descubrimiento se realiza entre piezas de argumentos. Sobre todo, no se tolera la simulación tan característica de una prosa monótona y temerosa de justificar sus ideas.


En resumen, escribir texto académico, es procesar la información en nuestra escritura de variadas maneras, explorando la sintaxis acumulativa, esta escritura gana como acabamos de ver, un estilo de pensar sobre nuestro tema y ofrece una ventana de observación al profesor sobre la habilidad intelectual de los estudiante. Es decir, la escritura es la personalidad intelectual ganada en cada paso curricular de nuestra vida académica. Escribir funciona como plataforma del aprendizaje profundó y como evidencia de las capacidades docentes del cuento académico de una comunidad. Finalmente la tradición intelectual de una universidad u otra institución educativa, es la medida de su tradición literaria, ella habla a la sociedad con objetividad sobre el grado de responsabilidad y seriedad que un gobierno académico está dispuesto a ofrecer a su sociedad. 


A veces el intento de decir algo nuevo y correcto sobre nuestros límites de conocimiento en alguna realidad, hace que la gramática se descomponga por completo, dado que nuestra atención está en la semántica en su énfasis. En ocasiones, tendemos a cambiar las palabras que otros emplearon en nuestras lecturas, por unas de razón similar y otras de incompatible categoría. Esto es lo que nos conduce a errores de categoría y extraviar nuestra semántica. Aproximadamente, un error de categoría es el equivalente lógico de mezclar manzanas con naranjas. 


Las sentencias son estados de conciencia, es común que los científicos inventen sentencias radicales sobre lo desconocido, inventan conceptos que no son muy familiares. El estudiante debe estar alerta para ajustar sus conceptos y, renovar el espacio de significado para un nuevo y más apropiado vocabulario. El lenguaje especializado resulta al novel algo extraño. Como consecuencia, cuando los estudiantes intentan explicar o incluso respaldar las proposiciones que utiliza, pueden producir sentencias incoherentes y poco gramaticales. Su escritura (aunque confusa), es una representación precisa del estado de comprensión. Este no es nada de lo que hay que avergonzarse, tampoco es nada de lo que estar orgulloso. Es solo la parte del proceso de aprender a pensar dentro del estilo científico. 


Si se encuentra escribiendo una frase o párrafo que está gramaticalmente fuera de control, entonces tu pensamiento probablemente esté fuera de control. Por lo tanto, podemos usar nuestra propia prosa como medida del grado en que entendemos el problema sobre el que está escribiendo y como índice de las partes del manuscrito que necesitan más atención. Charles Young, consideraba que le debemos nuestra profundidad en las ideas ganadas, a la escritura de nuestros párrafos. Esto explica por qué la mitad de la buena escritura es gramática y la otra el arte de pensar. Si una persona puede escribir una serie de sentencias gramaticalmente consistentes sobre algún tema, entonces esa persona probablemente tiene una idea coherente de lo que está discutiendo.


Otro criterio relacionado a la buena escritura académica es la precisión. Contrariamente a la sabiduría convencional que prevalece entre los estudiantes, el lenguaje vago y tartamudo no es un signo de profundidad y astucia, sino de confusión. Los profesores que se dedican a los criterios de ganar un estilo de escritura, atienden estos efectos cantonando un desafío a los estudiantes: escribir gramaticalmente, claramente y con precisión es el reflejo de la coherencia, la expresión del auténtico estado de pensamiento en el novel. El estilo discursivo académico mejora la claridad.


El buen pensamiento toma muchas formas en las que nos concentramos a menudo en un análisis del estado que guarda un tema. El análisis de palabras que define el espacio de significado del tema, es uno de los cuales es parte de un método de razonamiento. Utilizamos el análisis (en un sentido más estrecho) como la habilidad de organizar premisas, cláusulas, referencias, fundamentos, justificaciones…, al investigar los términos desde donde se habla de un tema, el análisis identifica el concepto desde su marco de referencia teórico, disciplinar, de algún autor particular o escuela del pensamiento. Precisar nuestros términos de una manera clara, ordenada y bien estructurada, toma una forma de sentido amplio, preciso y define nuestra postura de manera transparente. Es decir, cualquier aprendiz necesita trabajar su vocabulario para adentrarse en las dificultades del tema, y una semántica precisa para que al pensar se construyan sentencias coherentes. 


La escritura ha tomado muchas formas, incluyendo la conversación, el drama, el discurso académico y científico, así como el de ficción. Hay otras razones para discutir la analítica de los términos especializados de las disciplinas. Adoptar el valor epistémico de ganar profundidad en nuestro razonamiento, elegancia e identidad con una disciplina profesional. Desarrollar una prosa atractiva para muchos estudiantes es extremadamente difícil de ejecutar bien. Siempre se está tentado a escribir fuera de un sistema de toma de notas, por lo que caemos en la improvisación y lo superficial del contenido del tema. Hacer los términos especializados es parte del trabajo de investigar los antecedentes a todo tema de investigación. La retórica, como la usaremos, se refiere al estilo objetivo, es decir, a aquellos elementos de la escritura académica que facilitan la comunicación y la necesidad de fundamentar, explicar, justificar, demostrar, categorizar, calcular…, tan característicos que cambien en el discurso científico.


La escritura con propósitos académicos está destinada a la práctica intelectual creativa de construir y procesar ideas. La capacidad de presentar los pensamientos, es posterior a la capacidad de componerlos. Las habilidades adquiridas al escribir, son habilidades para ordenar, estructurar y diseñar cuerpos de teorías, definiciones, conceptos que los hablantes enfrentan:



Es indispensable que el autor sepa quién es el público de su audiencia, un autor puede asumir que su profesor es el público al que está dirigido. Un estudiante no está en la posición típica de un autor por muchas razones. Mientras que un autor generalmente elige su público, el público al estudiante se le impone o el profesor como autor se impone al estudiante. Ambos deben aprovechar al máximo la necesidad de generar aprendizaje. A menos que, el estudiante se excepcionalmente autodidacta, no está escribiendo para informar y convencer el estado mental de control sobre sus pensamiento en algún tema. El propósito de la escritura del estudiante no es expositiva o descriptiva de un tema, fundamentalmente discute los temas: fundamentar, explicar, justificar, demostrar, categorizar, calcular. El estudiante en su escritura no asume que el profesor deba ser informado, el manuscrito en su originalidad es un “fotograma” del estado de control del pensamiento de una persona sobre algún tema particular. El profesor en su papel de valuador entiende que el escritor estudiante está en entrenamiento y no es experto en el tema que discute. Pero, esta es la situación existencial en la que el estudiante como autor desarrolla sus habilidades intelectuales.


La estructura y estilo de la escritura de un estudiante debe ser comparada con la literatura que procesa para su toma de notas, el objetivo de esta, es demostrar al profesor que conoce alguna versión teórica del tema, elaborada y reconstruida por él mismo. Además, si un estudiante no defiende su manuscrito y hasta muestra que desconoce las proposiciones (premisa) que seleccionó para fundamentar y justificar sus pensamientos, solo es signo de una señal de plagio. El estudiante debe demostrar que conoce las estructuras de sus argumentos utilizados en su manuscrito, para probar su honradez y, además, usar el lenguaje especializado presente en su manuscrito como parte de sus recursos lingüísticos para defender su postura. 


Todos los términos relevantes deben estar explicados y el resto, se entiende que normativamente el autor los domina en su mínima semántica a la luz de la teoría que les da sustento. El término especializado relevante no se introduce como una definición de diccionario, se discuten desde varios autores hasta definir la propia postura. Las palabras con significado ordinario en una disciplina les llamaremos sentencias normativas y estas no necesitan ser acompañadas de citas y referencia respectiva. Cuando un autor utiliza un término como ordinario en un sentido disciplinar, debe tener cuidado de no engañarse o confundirse de que este término esté fuera de un marco teórico al que se está desarrollando.


No es bueno resistirse a documentar los términos relevantes del manuscrito, con el pretexto de que el profesor debería conocerlos. Reiteramos, no es el conocimiento del profesor lo que está en cuestión, sino el del estudiante a través de su manuscrito y la defensa que hace de este. En su responsabilidad mostrada con cada detalle de sus piezas de escritura, el profesor conoce el control o descontrol de alguien sobre el tema discutido. El manejo solvente de términos relevantes al tema, es lo que tiene que despistar en sus discursos el estudiante, como valor para acreditar que conoce y que sabe el método del estilo científico.


Es apropiado que el docente asuma una actitud flexible y consciente de que no hay tiempo suficiente para articular todo el conocimiento humano, la ignorancia es evidente. Si tiene dudas sobre lo que puede asumir de la totalidad del conocimiento, debe preguntarse si su vida es infinita. Ante esta evidente condición humana, debe estar abierto para revisar los trabajos de los estudiantes que han integrado nuevo conocimiento a sus manuscritos.


Si estamos escribiendo para alguien, entonces debemos considerar a esa persona digna de la verdad (y esta persona es digna de la verdad), entonces debemos tratar de hacer que sea verdad lo más inteligente y accesible para ella como sea posible. Además, si escribes para una audiencia, estás presionando el tiempo de esa persona. Estás esperando que tu lector invierta tiempo y por ello, has tratado justamente de volver económico el tamaño del texto. Un texto trivial o descuidado en su estructura es un insulto a la audiencia, además de reflexionar un conjunto de manuscritos el profesor, puede ser que se siente tentado a identificar talento radical.


Aunque usted es el autor de un manuscrito, no debe ser intrusivo. Esto significa que no puedes referirte a ti mismo en primera persona. Muy pocos estudiantes tienen el valor de defender sus convicciones sobre cuestiones importantes, que son resultados de la investigación de fundamentos, de la justificación de cadenas de razón, de inferencias de explicación, de categorizar conceptos, demostrar y calcular; merecen el valor necesario para defenderlas. Las ideas tienen tantas consecuencias como las acciones tecnológicas. Algunos buenos escritores u otros malos, pero todos originales esfuerzos.


Una persona que escribe, está exhibiendo su valor intelectual para mantener el control de sus pensamientos. El que escribe es una persona activa que está comprometiendo con sus líneas de razonamiento y sometiendo abiertamente ese razonamiento al escrutinio racional.


La escritura académica es prácticamente no autobiográfica, incluso cuando tiene elementos autobiográficos lo hace en tercera persona. Es muy improbable entonces que, su vida personal o sentimientos personales deben ser expuestos en su escritura académica, al menos en esos términos en los que sea estrictamente necesario. Las sentencias implican, que el autor tiene motivos objetivos para sus posiciones y, por lo tanto, que el público debería argumentar de la misma manera. 


La noción de persona es una técnica. La palabra persona para la escritura viene de la palabra latina que refiere a máscara de los actores en un escenario, es jugar un papel en el rol de un texto. Un autor tiene el papel inefablemente de creador, ya que es responsable del manuscrito. Es difícil hacer referencia al “yo” como un personaje en el escenario del compositor de texto académico. El punto es que cuanto más objetivo sea el punto de vista del autor, nunca hay necesidad de que el autor se lance en primera persona. 


Para cambiar la figura del habla en el texto, el narrador en el texto académico actúa como Dios dentro de los límites de la lógica. La posición trascendente de un autor es intrínsecamente anti escéptica, limitada por la coherencia de la lógica. Al escribir está en guardia, atento al pensamiento que intenta demostrar un punto mediante un escenario lógicamente fragmentado. Un tema difícil para el estudiante autor es saber lo que su profesor piensa que es una buena manera de abordar un problema. Algunos profesores piensan que las intuiciones de una persona son el mejor punto de partida; otros piensan que uno debe comenzar por tomar notas revisando la teoría y lo que muchos otros piensan al respecto. 


Las intuiciones son juicios pre-teóricos que una persona hace sobre algo. Por lo general, estas intuiciones las contrastan con las sentencias que otras personas hacen al examinar el tema extensamente en la literatura. A menudo, estos juicios reflexivos son el resultado de aceptar alguna teoría. Una teoría es una explicación o descripción sistemática de una clase de fenómeno. La teoría debe consistir en algunas proposiciones generales que se aplican a todos o casi todos los fenómenos y otras de carácter vanguardista en la literatura de frontera. Además, debemos identificar las teorías incompatibles, dado que en la ciencia por lo general sobre cualquier tema hay más de alguna explicación y entre ellas descansa la incompatibilidad. 


Algunos creen que la intuición y la teoría se relacionan. La intuición privilegia como hilo conductor la curiosidad y la teoría se construye para justificar y explicar a las intuiciones. El objeto de la academia es desarrollar cuerpos de teorías sobre temas y pulir las intuiciones de sus miembros, de modo que las discusiones se eleven en virtud: profundidad y complejidad. Bertrand Russell argumentó que las sentencias son en realidad afirmaciones existenciales realmente complejas, que significa algo sobre la tradición intelectual de una comunidad académica.


Promover en la escritura la intuición o solo la teoría son posiciones extremas. Hay un punto medio entre estas que promueven lo que se puede llamar equilibrio reflexivo. Este punto de vista sostiene que la ciencia debe comenzar con las intuiciones a partir de la base axiomática humana y la teorización, es decir, el sistema de justificación e inferencia, debe comenzar por tratar de explicar esas intuiciones; que cuando las analiza entra en conflicto y se compromete con la objetividad, de tal manera, renuncia a acomodar las premisas a sus propias intuiciones. Las intuiciones deben ceder cuando las declaraciones teóricas explican con rigor y revelan las inconsistencias de las intuiciones. Y las declaraciones teóricas deben ceder cuando numerosas evidencias atestiguan experiencias que apoyan a la intuición.


No hay manera de predecir qué hará con sus intuiciones el profesor, pero con pausas de reflexión que discutan las intuiciones, se reducirá la incertidumbre de su postura sobre cualquier tema. Es importante que logre en sus manuscrito tomar el compromiso de una postura sobre el tema, de lo contrario su texto podría ser tachado de superfluo. 


Así como el núcleo de una obra dramática es su trama, el núcleo de un texto académico es su argumento de tesis. Traducir fundamentos, justificaciones en argumentos, es desarrollar una discusión. Argumento más o menos podemos decir que es sinónimo de razonamiento. En la academia, los científicos involucran al razonamiento como la práctica de producir teoría. Aunque se trata de un texto lógico, es crucial entender que las estructura de la lógica de conceptos y armado epistemológico en el nivel más simple, es un argumento.


Un buen argumento, es uno que lo que hace es girar entorno a la tesis. Un mal argumento es uno que no lo hace. Un buen argumento es uno que muestra a la persona racional en su análisis de premisas, en la construcción de una conclusión, mostrando el camino en la profundidad de la discusión de la tesis. Un buen argumento es en relación a la persona que lo escribe, lo que legítimamente podría llevarlo a una conclusión, reconociendo que hay razones obvias cuando este es armado en un proceso original de análisis de notas. 


Un argumento es una secuencia de dos o más proposiciones como premisas, las cuales designan una proposición como inferencia de conclusión. Un argumento es válido si contiene premisas que también son verdaderas. Un argumento es convincente, es decir sólido, si reconoce dentro de él una estructura lógica sin contradicción y un contenido coherente en su semántica. Una proposición es una sentencias que tiene un valor sin ambigüedad para calificar su estado de verdad. A veces las proposiciones se contrastan con preguntas y fundamentos, se escribe al modo de declaración o afirmación, aunque el significado de estas palabras no son sinónimos.


Las cadenas de proposiciones o cláusulas, son una cadena de premisas que deben lograr relacionarse de alguna manera lógicamente significativa. Cuando se alcanza la conclusión, la inferencia ensaya una tesis, subordinando su verdad a lo que hay de verdad en las premisas, que a su vez cada premisa es una conclusión subordinada a otras premisas en otro argumento de apoyo. Las proposiciones llamadas premisas son los fundamentos que apoyan la justificación (cadena de lógica de premisas). La justificación proporciona apoyo a la conclusión.


Se supone que las premisas proporcionan la fuerza racional que fundamenta para aceptar la conclusión. Rara vez sucede que una justificación son dos simples proposiciones para constituir un justificación. En un argumento persuasivo, las premisas son un grupo de 5 a 20 sentencias, que normalmente requieren la colaboración de piezas de prosa reflexiva y embellecimiento literario. Sin embargo, los caminos a lo falso son infinitos, mientras que la verdad suele ser único. 


Un argumento tiene dos atributos: validez y verdad. Un argumento es sólido en cualquiera de estos dos casos.Un argumento es válido si y solo sí necesariamente sus premisas son verdaderas, entonces, la conclusión es verdadera. La validez la hemos definido en términos de la verdad de cada premisa de la justificación, este es un proceso parcial a todo el texto y local a cada proposición. Este proceso de explicación debe guardar coherencia lógica cuando conecta las diferentes premisas de la justificación y más tarde,  deducir o inducir una conclusión.


La validez es un proceso de evaluar las premisas en lo local y la justificación como cadena de estas premisas. El proceso de solidez de lo verdadero de un argumento, es resolver la necesidad hipotética de sacar conclusiones pertinentes al problema que se está discutiendo. No hay nada de malo en que en este proceso dejar los conceptos indefinidos. De hecho, es innegable, para decir algo, uno debe asumir que se entiende los significados de las palabras que emplea. Si el argumentador considera que es crucial para interpretar los argumentos, construir definiciones y precisar conceptos, se puede explicar estos en pausas que enriquezcan la semántica reconocible en las premisas involucradas.


Un argumento es convincente cuando sus fundamentes son relevantes, vigentes y en armado estructural de la justificación no presentan contradicción. Hay muchas razones por las que una persona racional podría no reconocer un argumento como conveniente. Si su forma lógica es demasiado imprecisa y renuncia a la complejidad natural de ese contexto de contenido. O, la evidencia necesaria para demostrar las premisas es aún inmadura en su consolidación, porque requiere que más investigaciones independientes la consoliden, con ello, la condición de reconocimiento normativo de la disciplina está en tránsito de apoyar con más datos claves a los hechos referidos. 


La formulación adecuada de un argumento, es la estructura lógica de la justificación y la inferencia de conclusión, de manera que lo válido sea evidente. La cuestión de la evidencia, por otra parte, está relacionada con el contenido de un argumento en el terreno de lo empírico, esa relación coherente entre datos y hechos debe ser verdadera y las pruebas presentadas deben dejar claro cómo se justifican su pertinencia al sistema de explicación. 


Un argumento es válido porque satisface la definición de validez aunque la conclusión no esté relacionada con la premisa. Cuando un argumento contiene una premisa contradictoria, entonces esa premisa es necesariamente falsa, y por lo tanto, no es posible que todas las proposiciones de la justificación sean verdaderas y la conclusión falsa. En términos más generales, aunque no exista una premisa única contradictoria, siempre que las premisas sean conjuntamente contradictorias, el argumento es válido. 


El hecho de que cada argumento con premisas contradictorias sea válido demuestra que la verdad real de las proposiciones locales y la validez del argumento son cuestiones separadas y no deben confundirse. Sin embargo, no se consterna que todos los argumentos con premisas contradictorias sean válidos. Cada discusión con premisas contradictorias también es insensato, ya que no todas las premisas pueden ser verdaderas juntas. Al menos una de las locales deber ser falsa. Decir que un argumento es válido es decir que los locales implican la conclusión. Pero, ¿de qué depende el compromiso? Una respuesta es que el significado depende de las palabras que componen las proposiciones del argumento. Se puede distinguir dos tipos de palabras: tema nuestro y tema específico.


Las palabras específicas del tema incluyen aquellas que normalmente se consideran como conceptos, así como palabras más cargadas de emociones. Lo que estas tienen en común es que especifican o restringen la semántica de un tema. Una sentencia con palabras “conceptos”, la lógica que se ocupa de sus propiedades de información es la doxástica, por lo tanto, refiere a las implicaciones entre semántica. 



Este objeto es verde.


Y 


Este objeto es coloreado.


Temas con palabras específicas que son muy geniales o centrales para nuestro esquema conceptual, son temas tradicionales de la ciencia, y el estudio de su contribución a las implicaciones de las proposiciones que participan en la estructura de la teoría, podría ser de enorme importancia para la naturaleza del conocimiento preguntando si


x sabe que p


Implica


x cree que p


Y podría preocuparse por la naturaleza de la verdad preguntando si


S” es verdadera


Implica


S” corresponde a algún hecho.


Cuando el científico formula preguntas o problemas en términos de si una cosa implica otra, pueden estar involucradas en una búsqueda muy tradicional. 


Ahora vamos a considerar algunas palabras neutras, tema: no, y, o, si… entonces, si y solo sí, todos y algunos; son neutrales en el sentido de que no restringen el tema en discusión.


8.12.6 La estructura simple del discurso académico 


I Declaración del problema.

II Justificar la posición frente a otras posturas.

III Mostrar la validez de nuestro argumento de tesis.

IV Justificar que nuestras premisas son verdaderas.

V Expresar el resultado de nuestros argumentos.



I Declaración del problema. Especifique qué tema general se discutirá. Informe lo que otros autores han pensado sobre este tema. Indique lo que debe probarse; el estado de la disertación. Explique por qué este tema es interesante o importante. Indique lo que asumirá en su texto como normativo y sin argumentación: sus postulados. 


II Justificar la posición frente a otras posturas. Dar argumentos que definan el nuevo camino, explique la fuerza de su argumento frente a otras posturas.


III Mostrar la validez de nuestro argumento de tesis. Explicar los términos que utiliza en el sentido exacto para resolver la ambigüedad. Explicar los fundamentos de sus premisas. Desarrollar inferencias intermedias citando qué reglas deductivas o inductivas apoya las relaciones de sus conceptos. Hacer explícita la justificación de sus conclusiones sobre la existencia necesaria de su tesis.


IV Justificar que nuestras premisas son verdaderas. Dar pruebas de las premisas y explicar el rol de esos términos que podrían ser más comprendidos. Proporcionar ejemplos que apuntalen las premisas. Plantear objeciones, encontrar su posición e históricamente citar a los que han planteado un problema similar. Responder a las objeciones de sus premisas.


V Expresar el resultado de nuestros argumentos. Indicar los resultados de su sistema teórico y las implicaciones que supone su aportación.


Los antecedentes, son un esquema en el orden racional en que la discusión puede desarrollarse paso a paso. Generalmente se hacen explícitos los antecedentes generales. Significa discutir la existencia de un tema, como elementos subordinados que otros han pensado sobre este problema. Discutir la necesidad de argumentos incrustados para apoyar las premisas, es reconocer la necesidad de argumentos subordinados a la verdad de las premisas. Al escribir debemos intentar mostrar que nuestras creencias están en la dirección de apoyar la tesis central del manuscrito.


8.12.7 Definiciones 


Si cada palabra necesitara ser definida, entonces incluso las palabras utilizadas en las definiciones tendrían que ser definidas; y luego las palabras utilizadas para definir las definiciones. Sería un proceso interminable. Así que, el proceso de definición debe terminar en algún lado. ¿Cuándo es necesario definir una palabra? La respuesta es que un término debe definirse si se utiliza dentro del sistema principal de la escritura de nuestras teorías. Es una palabra ordinaria utilizada en un sistema no ordinario. Cuando un término es especializado y pertinente a la discusión del tema, este debe ser explicado. La audiencia también determina qué debemos considerar definir por su grado de complejidad y especialidad.


No es necesario definir todo los tipos de definiciones o todos sus propósitos. Para nosotros basta con decir que el propósito general de aclarar el significado de una frase, depende de la necesidad real de una palabra o frase que es parte sustantiva del tema de discusión. En consecuencia, toda la realidad puede ser categorizada por el sistema conceptual que estamos discutiendo en el tema. 


8.12.8 Distinciones


Estas solo debe hacerse cuando sean necesarias y justificadas. Una distinción es la que explica cuando los términos son mutuamente excluyentes. Categorizar es clasificar la naturaleza, atributos y participación de los conceptos en el sistema de explicación. Cada distinción depende de si ella da existencia de alguna propiedad que tienen todos los términos de un grupo o categoría y todas las cosas que no están en el otro grupo de términos. 


8.12.9 Análisis 


Los análisis se basan explícitamente en dar las condiciones necesarias y suficientes para conectar los conceptos del sistema de explicación. Dado que las definiciones fueran determinadas de este mismo sistema, estos proceso ocurren simultáneamente. El análisis es descomponer en partes específicas y sus relaciones con otras nociones del sistema teórico. Un análisis intenta especificar en sus criterios la existencia de un sistema complejo que establece con profundidad las razones explícitas del debate sobre todo lo que integra el marco de explicación. El análisis identifica premisas, justifica razones e infiere conclusiones parciales.



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